29Jan

Los mercados avisan de los frentes abiertos que tiene EEUU: el impacto de una pérdida de independencia de la Fed, la amenaza de un nuevo cierre de la Administración, la incertidumbre generada por un posible ataque a Irán, entre otros.

Miguel Ángel Valero

La carrera por la presidencia de la Fed sigue más abierta que nunca. El guiño de Christopher Waller a Trump, votando en la reunión de la Fed del 28 de enero a favor de un recorte de 25 puntos básicos (pb), elevó su probabilidad de suceder a Powell hasta el 17% según la casa de apuestas Polymarket, aunque se mantiene por detrás de Kevin Warsh (32%) y Rick Rieder (35%).

Pese a ello, su propuesta solo contó con el apoyo de Stephen Miran. El resto del comité, incluidos cuatro nuevos miembros de las instituciones regionales –entre ellos Lorie Logan y Beth Hammack, ambas con un perfil más 'hawkish'– optó por mantener el rango en 3,5%-3,75%. Que solo haya dos votos disidentes, el de Waller y el de Stephen Miran (el hombre de Trump en la junta de gobernadores), muestra la dificultad que tiene el presidente de EEUU para controlar la Fed.

Los mercados siguen anticipando dos recortes en la segunda mitad del año (ya con el sucesor de Powell al frente de la Fed), aunque señalan los frentes abiertos que tiene EEUU y que penalizan al dólar y a los activos estadounidenses: el impacto de una pérdida de independencia de la Fed, la amenaza de un nuevo cierre de la Administración, la incertidumbre generada por un posible ataque a Irán, entre otros. Y las elecciones de medio mandato son en noviembre.

Trump avisa que atacará a Irán si no acepta negociar un nuevo acuerdo de armas nucleares. Y que el ataque sería mucho más contundente que el llevado a cabo en junio de 2025, cuando EE UU bombardeó tres instalaciones nucleares, sin estar claros sus efectos reales. Y ordena el despliegue de una gran fuerza naval, encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln.

Por su parte, Irán ha afirmado estar dispuesto a dialogar, pero ha respondido con una advertencia clara: si es atacado, se defenderá y contraatacará contra EEUU (especialmente contra sus bases en la región), Israel y cualquier país que los respalde.

Mediolanum: las bajadas de tipos, con el nuevo presidente de la Fed

En este contexto, Daniel Loughney, Director de Renta Fija de MIFL (Mediolaum International Funds), resalta que la votación en la última reunión de la Fed mostró que siguen existiendo divisiones, ya que tanto Waller como Miran votaron a favor de un nuevo recorte de 25 pb, pero que cualquier cambio significativo en la política monetaria a corto plazo parece remoto, ya que Powell destaca el fuerte consenso existente entre el resto de los miembros del consejo. 

Para el presidente de la Fed, los tipos están cerca de los niveles neutrales, aunque admite que probablemente se situaban en el extremo superior de ese rango, dejando la puerta abierta a una o varias rebajas adicionales a lo largo del año. Pero, claramente, no parece haber perspectivas de ningún cambio adicional en sus dos últimas reuniones como presidente, a menos que se produzcan nuevas presiones sobre el empleo. 

Robeco: las primas de riesgo son demasiado bajas

Antes de la reunión de la Fed, "nuestras carteras se mantuvieron prácticamente neutrales en cuanto a la duración general de los bonos estadounidenses, pero mantuvieron una sobre ponderación en bonos del Tesoro a 2-5 años en comparación con los vencimientos a 7-10 años. Esto refleja nuestra opinión de que las primas de riesgo a plazo real y de inflación en los rendimientos a largo plazo siguen siendo demasiado bajas, especialmente en el contexto de la continua presión política sobre la Reserva Federal y unas perspectivas fiscales aún preocupantes". señalan en Robeco.

Creand: la Fed entra en pausa

"Mucha expectación con la reunión de la Fed ayer, que quedó rápidamente defraudada. Sin cambios de tipos (no se esperaban), sin pistas sobre futuros movimientos, y sin declaraciones al respecto de los diversos ataques que sufre la institución, acosada por el gobierno en diversos frentes. Esto último es seguro lo más importante. Powell rehusó hablar de todo ello, y no quiso responder a preguntas sobre si seguirá en el consejo una vez expire su mandato como presidente (tiene dos años más como miembro del FOMC). Huelga decir que Trump lo quiere fuera, y su insistencia tal vez consiga lo contrario, toda vez que Powell ha demostrado un férreo compromiso con la preservación de la independencia de la Fed", apunta David Macià, Director de Inversiones y Estrategia de Mercados de Creand Asset Management en Andorra.

"No debería extrañar que la Fed entre en “pausa” durante un periodo largo de tiempo. La economía americana está acelerando, el mercado laboral, con alguna grieta, sigue sólido, y la inflación sigue un punto por encima del nivel objetivo. Y están por llegar los efectos de los estímulos fiscales aprobados el año pasado. Eso mientras los ataques de Trump obligan a la institución a reforzar la imagen de independencia – la credibilidad es el mayor activo que tienen, mucho más importante que fijar el nivel de tipos de interés. En ese sentido es buena noticia que la mayoría de los miembros de la Fed estuvieran de acuerdo en la decisión – solo hubo dos votos disidentes, de Miran (sin ninguna intención de ocultar que está sometido a la voluntad de Trump desde su designación) y Waller (aún en la lista para suceder a Powell en mayo)", añade.

DWS recomienda paciencia

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, señala que la Fed mostró una visión algo más positiva del mercado laboral, al omitir referencias previas a riesgos a la baja para el empleo. La evaluación ahora señala que “las ganancias de empleo se han mantenido bajas”, mientras que la tasa de desempleo ha “mostrado algunos signos de estabilización”. La observación de que la inflación “sigue siendo algo elevada” se mantiene sin cambios. Además, los responsables de la política monetaria parecieron más optimistas respecto al impulso económico, al señalar que los datos actuales indican que la actividad “ha estado expandiéndose a un ritmo sólido”.

Powell defiende que los niveles actuales de los tipos son adecuados para promover avances hacia ambos objetivos del mandato de la Fed, subrayando que los responsables de la política monetaria no tienen prisa por reducirlos. Los recortes anteriores respaldaron el mercado laboral, mientras que la desinflación en los servicios parece haber continuado. Al mismo tiempo, la inflación de bienes sigue viéndose afectada por los aranceles, que probablemente aún se consideran temporales. Cuando se le preguntó cuán restrictiva es actualmente la política monetaria, Powell reiteró que los tipos se encuentran en el “extremo superior” de las estimaciones del nivel neutral, y añadió que algunos consideran que ya están en niveles neutrales.

Parece que los responsables de la política monetaria coincidieron en una pausa de tono dovish. La contratación sigue siendo débil, pero el desempleo permanece en niveles relativamente bajos, cercanos a la estimación de pleno empleo. Es probable que la inflación siga estando impulsada por los aranceles, y "nuestro escenario base continúa siendo que converja hacia el objetivo en los próximos mese"s. Una vez más, la dependencia de los datos sigue siendo el modus operandi. Aquí es también donde pueden residir riesgos adicionales. Es probable que los datos actuales aún estén afectados por el anterior cierre del gobierno, y existe un alto riesgo de que esto se repita parcialmente pronto. En un entorno de este tipo —en el que las presiones sobre los precios son probablemente temporales y no están impulsadas por la estrechez del mercado laboral— "la estrategia dominante en el pasado, y aparentemente aún hoy, es la paciencia. Al menos hasta que quede claro que las presiones inflacionarias derivadas de los aranceles efectivamente se disipen, lo que, según el presidente de la Fed, Powell, podría ocurrir hacia mediados de 2026."

UBS: la renta variable de EEUU tiene margen de subida

El UBS CIO Daily subraya que el S&P 500 se mantuvo cerca de máximos históricos después de que la Reserva Federal decidiera mantener sin cambios los tipos: "Seguimos considerando que la renta variable estadounidense tiene margen para seguir subiendo en un contexto macroeconómico favorable, mientras que los sólidos fundamentales de los sectores tecnológico y sanitario continúan respaldando nuestra preferencia por ambos". Además, la política de la Fed debería seguir sosteniendo un entorno macroeconómico favorable. 

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que la renta variable estadounidense continúe bien respaldada y prevemos que el S&P 500 alcance los 7.700 puntos a cierre de año, con subidas generalizadas. Vemos oportunidades en los sectores tecnológico, sanitario, financiero, de utilities y consumo discrecional, y recomendamos a los inversores con carteras muy concentradas diversificar su exposición”. “Tácticamente, esperamos que la evolución del ciclo de innovación en IA y un sólido contexto económico sigan impulsando una mayor ampliación del rally bursátil”, añade.

“Anticipamos un nuevo recorte de tipos en la primera mitad de 2026 debido al debilitamiento del mercado laboral, aunque aumenta el riesgo de que se retrase hasta más avanzado el verano, en lugar del primer trimestre”, aporta Andrew Dubinsky, economista de UBS Global Wealth Management.

Eurizon: previsiones de beneficios son sólidas

En su último The Globe, los expertos de Eurizon señalan que el escenario base para 2026 apunta a un crecimiento económico global sostenido, aunque a un ritmo más moderado que en fases anteriores del ciclo. EEUU mantendría un crecimiento estable en torno al 2%, mientras que la Eurozona crecería cerca del 1,1 %, con el apoyo del consumo y de los planes de gasto en defensa e infraestructuras. China seguiría actuando como factor estabilizador del ciclo global, con un crecimiento previsto entre el 4,5% y el 5%.

En materia de inflación, no se esperan grandes sorpresas en 2026. En la Eurozona, la inflación volvería a situarse claramente en el entorno del objetivo del BCE, mientras que en EEUU se mantendría algo por encima, en torno al 3%, reflejando un mayor dinamismo económico y el impacto de los aranceles, sin que ello implique un repunte inflacionista significativo. La política monetaria se encamina hacia una fase de estabilidad. El BCE mantendría los tipos sin cambios durante 2026, con una política monetaria neutral.

En renta fija, los mercados descuentan un entorno de estabilidad de tipos, lo que refuerza el atractivo de los bonos por su capacidad para generar cupones y actuar como protección ante un posible deterioro del ciclo.

En renta variable, las previsiones de beneficios son sólidas. Para 2026 y 2027 se espera un crecimiento cercano al 14% tanto en EEUU como en Europa, apoyado en el sector tecnológico y en la mejora del entorno macroeconómico europeo.

Tecnológicas: preocupación por el impacto de la IA en la rentabilidad

Jesse Cohen, analista senior en Investing.com, opina sobre las tecnológicas: "Aunque el fuerte crecimiento publicitario de Meta demuestra que su negocio principal sigue siendo sólido, los inversores están expresando claramente su preocupación por que su agresivo gasto en IA pueda afectar a la rentabilidad. El mercado parece cuestionar si estos enormes aumentos en el gasto de capital generarán suficientes beneficios, especialmente ahora que se reconoce el impacto en los márgenes para 2026. Esto refleja una brecha cada vez mayor entre las ambiciones de las empresas tecnológicas en materia de IA y la paciencia de Wall Street con los ciclos de inversión abiertos. Los inversores a largo plazo pueden considerar que este es un año de transición necesario, ya que el negocio publicitario de Meta sigue generando suficiente flujo de caja para financiar su transformación hacia la IA.".

Su compañero Thomas Monteiro añade: "Aunque pequeño en términos de beneficio por acción, el resultado de Tesla fue un resultado de calidad, con márgenes que muestran signos de que la compresión de precios debida a una mayor competencia y a la disminución de la percepción del valor de la marca está desapareciendo lentamente, sobre todo a medida que se estabiliza la demanda en los mercados con mayor poder adquisitivo. Esto es clave de cara a lo que parece ser un año de mayor gasto: el aumento del margen bruto y del margen operativo reconstruye eficazmente la 'capacidad de fuego' para financiar la agenda de Tesla para 2026, que consiste en duplicar la capacidad informática in situ en Texas, poner en marcha la producción de la Megafábrica de Houston (Megapack 3/Megablock) e instalar las líneas de producción de Optimus de primera generación, sin tener que depender tanto del precio para impulsar el volumen".

"El panorama general sigue siendo débil en comparación con la valoración a largo plazo. Tesla está entrando en una nueva fase de transición en la que pide a los inversores que suscriban un nuevo modelo de ingresos (autonomía/servicios) antes de que se haya estabilizado el modelo tradicional (volúmenes de automóviles), lo que hace que las métricas de lanzamiento, y no las entregas, sean el indicador adelantado más importante a partir de ahora. En última instancia, la próxima revalorización dependerá menos de los incrementos trimestrales y más de sí la autonomía puede traducirse en una economía escalable y repetible antes de que el negocio automovilístico principal se reacelere por completo", explica.

Por su parte, los resultados del segundo trimestre del año fiscal 2026 de Microsoft destacan la continua adopción de la IA en toda la infraestructura, incluido el auge de GitHub gracias al crecimiento de Copilot en medio del incremento de los sistemas agenticos. Las últimas estadísticas de GitHub muestran un crecimiento tanto entre los desarrolladores individuales como entre las empresas: 

  • Las suscripciones a Copilot Pro+ para desarrolladores individuales aumentaron un 77% con respecto al trimestre anterior.
  • GitHub cuenta ahora con más de 4,7 millones de suscriptores de pago a Copilot, lo que supone un aumento del 75 % con respecto al año anterior.
  • Siemens está apostando por GitHub y ha adoptado la plataforma completa para aumentar la productividad de los desarrolladores tras el éxito de la implantación de Copilot en más de 30 000 desarrolladores.

Con nuevas funciones como GitHub Copilot SDK y Agent HQ, GitHub sigue apoyando a los desarrolladores a lo largo de todo el ciclo de vida del desarrollo de software, especialmente ahora que la IA está cada vez más integrada en la forma en que los equipos crean y envían código. 

28Jan

La cuota de China en la minería y extracción mundial de tierras raras es de aproximadamente el 70%, posición que utilizó contra EEUU durante la segunda guerra comercial de 2025. Groenlandia es fuente de 31 de los 34 minerales críticos.

Miguel Ángel Valero

Anthony Willis, Senior Economist en Columbia Threadneedle Investments, avisa: "Si echamos la mirada atrás desde la década de 1950 hasta 2018, cuando el presidente de EEUU, Donald Trump, empezó a hablar por primera vez de impulsar medidas relacionadas con el comercio, la tasa arancelaria efectiva media de EEUU se situaba en torno al 4%. De hecho, entramos en 2025 con una tasa arancelaria efectiva del 2,5%, pero terminamos el año en el 14,4%. A pesar del ruido en torno a “TACO”(Trump Always Chickens Out) y la sugerencia de que estas políticas realmente no llegan a término, el mundo opera ahora en el régimen arancelario más elevado de los últimos 70 años".

"Esperamos que los aranceles sigan vigentes durante un periodo prolongado", pero al mismo tiempo este experto recuerda que alrededor de dos tercios de estos gravámenes se imponen en virtud de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Esta ley suele reservarse para acontecimientos de seguridad nacional. Si se eliminasen los aranceles de la IEEPA, la tasa arancelaria efectiva de EEUU caería a alrededor del 8%. Los ingresos del Gobierno estadounidense caerían de unos 2,3 billones$ a 1,2 billones. Para los hogares, el impacto negativo de algo más de 1.200 dólares se reduciría a alrededor de600 dólares y el lastre arancelario sobre el PIB de aproximadamente el 0,4% se convertiría en un impulso positivo del 0,1%. 

Incluso si el Tribunal Supremo acabase dictaminando que los aranceles son ilegales bajo la IEEPA, la Administración Trump todavía dispondría de otras opciones para imponer estas medidas a sus socios comerciales.

Entonces, ¿qué aprendimos con la marcha atrás de EEUU sobre las amenazas arancelarias a Groenlandia? Hay tres maneras de responder o hacer frente a los aranceles:

  • En primer lugar, aceptarlos: una postura que apacigua a la Administración. Lo vimos el año pasado cuando la UE aceptó una tasa arancelaria del15% sobre la base de que continuaría el apoyo estadounidense a Ucrania.
  • La segunda respuesta es contraatacar, una estrategia adoptada por China, que fue la única gran potencia económica en imponer sus propios aranceles de represalia. Esos movimientos acabaron dando lugar a un acuerdo, pero solo después de una breve - aunque significativa - guerra comercial. 
  • una reacción importante de los mercados financieros que frene ,la medida, como sucedió con Groenlandia

Desde el punto de vista político, el resultado de estos acontecimientos es una nueva pérdida de confianza entre EEUU y Europa. En el lado positivo, sin embargo, la OTAN permanece intacta y quizá desde la perspectiva estadounidense se haya producido una toma de conciencia de que la estabilidad de la OTAN es más importante para la seguridad nacional que adquirir Groenlandia.

El ánimo en los mercados financieros está algo alterado, y se ve reflejado en el oro cotizando en o cerca de máximos históricos. Las amenazas arancelarias no han desaparecido y Trump amenazó con un arancel del 100% a Canadá; el tiempo dirá si esa retórica gana tracción.

"A pesar de una geopolítica inquietante, el telón de fondo económico sigue siendo sólido, con un repunte cíclico impulsado por el estímulo fiscal y una política monetaria favorable", concluye.

Evli: el apaciguamiento europeo fracasa con Trump

Para Valtteri Ahti, Chief Investment Strategist y Head of Investment Research de la gestora nórdica Evli, Groenlandia ha demostrado que la política de apaciguamiento que ha practicado Europa hasta la fecha ha resultado un fracaso, y que Trump sin duda obtendrá las ventajas en recursos y seguridad de persigue: "Los acontecimientos recientes relacionados con Groenlandia demuestran que la política exterior europea de apaciguar, en lugar de enfrentarse al presidente de EEUU, Donald Trump, puede haber resultado contraproducente. En un mundo dominado por Trump, Putin y Xi, los débiles son presa fácil, a pesar de los valores e historia compartidos. Europa es vista como débil en Washington y, por tanto, sujeta a nuevas exigencias. La crisis de Groenlandia es una crisis de identidad europea.

Trump ha insistido repetidamente en que EEUU debería poseer Groenlandia y ha dejado claro su disposición a comprar o adquirir la isla por otros medios. Trump ya hizo propuestas en su anterior administración en 2019, pero esta vez el tono ha cambiado claramente. Dinamarca y Groenlandia han dejado claro que Groenlandia no está en venta y que están dispuestos a satisfacer las demandas estadounidenses de seguridad o recursos estratégicos.

En un giro irónico, ocho naciones europeas—Dinamarca, Finlandia, Suecia, Noruega, Alemania, Francia, Reino Unido y Países Bajos—desplegaron tropas en Groenlandia bajo la operación “Resistencia Ártica”. Sobre el papel, la medida pretendía abordar una preocupación clave de EEUU: que Europa no era capaz de garantizar la seguridad de Groenlandia. 

Sin embargo, Trump interpretó el movimiento como un desafío y lo utilizó como pretexto para aumentar la presión. Un Trump enfurecido impuso aranceles crecientes a estos ocho países europeos hasta que se firme un acuerdo para la adquisición total de Groenlandia. Los aranceles comienzan en un 10% el 1 de febrero de 2026 y aumentan automáticamente al 25% el 1 de junio de 2026 si no se alcanza un “acuerdo de compra”.

No es la primera vez que Groenlandia está en el centro de disputas geopolíticas. Tras la Segunda Guerra Mundial, EEUU, bajo el presidente Harry S. Truman, comprendió que, en caso de guerra nuclear con la Unión Soviética, la distancia más corta entre ambas potencias era sobrevolando Groenlandia con bombarderos. Por ello, EEUU necesitaba Groenlandia para apoyar su flota de bombarderos y como medio para detectar y derribar bombarderos soviéticos.

EEUU ofreció en secreto a Dinamarca 100 millones$ en lingotes de oro por la isla. Entonces, como ahora, Dinamarca rechazó rotundamente la compra. También entonces, Dinamarca estaba dispuesta a atender las preocupaciones militares estadounidenses. El Acuerdo de Defensa de Groenlandia de 1951 permitió a EEUU establecer “áreas de defensa”, especialmente la Base Aérea de Thule (ahora Base Espacial Pituffik), y tener acceso militar permanente y control de seguridad.

En su apogeo, a finales de los años 50 y 60, tras la construcción de Thule, había entre 10.000 y 12.000 soldados estadounidenses en Groenlandia operando 17 bases principales. Groenlandia servía como punto principal de repostaje y escala para bombarderos B-52 armados con armas nucleares. La tecnología y los misiles intercontinentales acabaron reemplazando a las flotas de bombarderos; hoy en día, hay aproximadamente 150–200 efectivos estadounidenses en Groenlandia.

El interés de EEUU por Groenlandia es doble: seguridad y recursos estratégicos. En cuanto a seguridad, el papel de Groenlandia ha pasado de ser una base flotante de bombarderos a un nodo vital del sistema de defensa antimisiles. Al igual que Dinamarca atendió las necesidades de defensa de Truman, está claro que Dinamarca y Groenlandia están dispuestos a atender las necesidades de Trump. De hecho, la economía estancada de Groenlandia probablemente agradecería el impulso de infraestructuras que supondría la construcción de estaciones de radar y silos de interceptores por parte de EEUU.

Trump también quiere Groenlandia por sus recursos estratégicos. La cuota de China en la minería y extracción mundial de tierras raras es de aproximadamente el 70%, posición que utilizó contra EEUU durante la segunda guerra comercial de 2025. Groenlandia es fuente de 31 de los 34 minerales críticos. EEUU insiste en que quiere impedir que China desarrolle minerales de tierras raras en Groenlandia. Actualmente hay dos grandes yacimientos mineros no operativos: Tanbreez, respaldado por EEUU, y Kvanefjeld, vinculado a China. Sin embargo, EEUU ya ha conseguido bloquear el proyecto chino haciendo que Groenlandia lo detenga alegando que el yacimiento es rico en uranio. Groenlandia ya ha demostrado que EE. UU. puede obstaculizar a sus rivales si así lo desea.

En el caso de Groenlandia, es difícil encontrar algún electorado relevante que apoye una toma de control, especialmente si implica el uso de la fuerza. En encuestas de Quinnipiac, ABC News e Ipsos, entre el 86 y el 91 % de los estadounidenses se oponen al uso de la fuerza militar para tomar Groenlandia. Dentro del movimiento MAGA, la mayoría apoya “America First”, que tradicionalmente significa no involucrarse en aventuras extranjeras. La única parte interesada en tomar Groenlandia sea el propio Trump. Dado que las demandas de seguridad y recursos estratégicos de EE. UU. ya pueden ser satisfechas, su motivo podría ser simplemente el legado. Quiere dejar su huella en la historia añadiendo un gran territorio a EEUU. Como no ha conseguido atraer a Canadá, Groenlandia podría ser la siguiente mejor opción.

La política europea de apaciguar a Trump parece haber fracasado. Europa estaba dispuesta a acomodar a Trump y evitar una guerra comercial por temor a que EEUU retirara su apoyo a Ucrania. Ahora Europa podría estar pagando el precio por parecer débil, y Trump ha vuelto a por más. Los europeos están más que dispuestos a ofrecer a EEUU un acuerdo que satisfaga sus demandas de seguridad y recursos.

Natixis: India, la mejor oportunidad para la UE

India y la Unión Europeahan cerrado al fin un ambicioso acuerdo de libre comercio que redefine el mapa de las alianzas económicas globales. Llamado “la madre de todos los acuerdos” por sus enormes cifras, podría duplicar las exportaciones de la UE para 2032 y recortar 4.000 millones€ anuales en aranceles. En este contexto, Alicia García Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en Natixis CIB, considera que “India no es solo una alternativa, sino que es la mejor oportunidad de Europa para liberarse de la dependencia excesiva de China, especialmente ahora que el mercado de Pekín se vuelve más arriesgado con guerras comerciales y disrupciones en las cadenas de suministro”. Además, también argumenta importantes implicaciones del TLC para España como: 

  • Este acuerdo podría potenciar las exportaciones españolas en sectores como el aceite de oliva, el vino y la maquinaria, donde ya hemos visto un crecimiento del 30% en el comercio bilateral desde 2020, posicionando a Madrid como una puerta de entrada clave de la UE a Asia del Sur y reduciendo la vulnerabilidad ante la coerción económica china.
  • Nuestros gigantes automovilísticos como SEAT y las empresas de energías renovables podrían inundar el mercado indio, creando empleos en casa y compensando nuestra desaceleración doméstica, todo mientras forjamos un bloque comercial que rivaliza con el duopolio EE.UU.-China.
  • Es una jugada geopolítica audaz para contrarrestar el dominio de China en Asia, de la que Europa, incluida España, no puede quedarse al margen. Para los españoles, significa fortalecer nuestras rutas comerciales mediterráneas y atraer inversión directa india en turismo e infraestructuras, convirtiendo amenazas potenciales como los aranceles estadounidenses en oportunidades para una postura de la UE más independiente.
  • Para 2030, la economía india podría eclipsar a la alemana, ofreciendo un motor de crecimiento que se alinea con nuestros objetivos de transición verde. España podría aprovechar esto para crear un puente trilateral -UE-India-Latam- que amplifique nuestra influencia global y asegure una prosperidad sostenible en medio del proteccionismo creciente.

 Unido a esto, García Herrero explica que, aunque el Acuerdo de Libre Comercio UE-India es un cambio de juego, “está lejos de ser perfecto”. Denuncia la falta de protecciones sólidas para los inversores europeos y españoles y, en su opinión, “expone a las empresas de la UE a los caprichos regulatorios impredecibles de India, potencialmente ahuyentando a compañías españolas en telecomunicaciones, renovables o infraestructuras que necesitan garantías férreas para comprometerse a largo plazo y expandir sus operaciones en un mercado con tanto potencial”. 

También critica que se excluya a sectores clave como agricultura y lácteos, ya que para España significa “ganancias limitadas en la exportación de productos sensibles donde los aranceles siguen siendo una barrera” y argumenta que “es una oportunidad perdida para inundar el mercado de la clase media india”. Además, lamenta la ausencia de estándares laborales y ambientales ejecutables, un compromiso que “socava la agenda comercial basada en valores de Europa”. 

Así, para la experta, este TLC “es una espada de doble filo que promete un renacimiento económico, pero exige vigilancia en la implementación”. Una razón por la que “Madrid debería presionar a Bruselas para un cierre rápido de los pactos de inversión para salvaguardar las inversiones españolas en India, ya que, de lo contrario, corremos el riesgo de un acuerdo desequilibrado que favorezca el proteccionismo indio sobre nuestro ethos de mercado abierto”.

27Jan

Las permanentes rectificaciones de Trump debilitan al dólar, hacen reaccionar a Europa, con el acuerdo comercial con India, y provocan que los analistas recomienden infra ponderar la renta variable de EEUU.

Miguel Ángel Valero

A Donald Trump se le acumulan los problemas en estos primeros compases del segundo año de su nueva etapa al frente de la Casa Blanca. Las tensiones en Minesota por las polémicas y sangrientas acciones de la ICE han desencadenado una inesperada carambola política. Tras la aprobación de la extensión del Obamacare, parecía que la nueva votación presupuestaria –clave para evitar otro cierre del Gobierno, pospuesto ahora hasta el 31 de enero– contaba con suficiente respaldo. Sin embargo, los demócratas, en bloque, anunciaron que no apoyarán la partida destinada al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende la financiación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).

Su apoyo queda condicionado a la adopción de medidas que refuercen la supervisión sobre las actuaciones de los oficiales del ICE, entre ellas la prohibición de operar con el rostro cubierto, la obligación de llevar identificación visible, un mayor uso de cámaras corporales, más garantías legales para los detenidos, entre otras.

Queda por aprobar cerca del 60% del presupuesto federal, lo que deja a organismos como el Departamento de Trabajo o el Pentágono expuestos a las consecuencias de una nueva paralización administrativa. 

Los demócratas plantearon separar la partida del DHS del resto del paquete presupuestario para evitar un cierre tan amplio, pero las cámaras permanecen inactivas esta semana y cualquier modificación debería tener una votación separada. 

En caso de cierre, volverían a producirse vacíos en los datos de inflación debido al cese de actividad del BLS (Bureau of Labor Statistics). No obstante, seguirían publicándose las cifras de PIB y del deflactor del consumo, ya que la BEA (Bureau of Economic Analysis) pertenece a otra agencia que sí dispone de financiación. 

En caso de que la paralización se prolongue, también podría complicarse el arranque de la campaña de la Renta en EEUU que precisamente se inició el 26 de enero.

 Ante este escenario, Trump ha optado por rebajar la presión en Minesota, enviando a Tom Homan para liderar los comandos del ICE. El nuevo líder siempre ha planteado un enfoque más metódico, priorizando arrestos de inmigrantes con antecedentes penales y evitando operativos masivos y caóticos. Asimismo, el presidente está negociando con el gobernador del estado un mayor apoyo de las fuerzas de seguridad locales, con el fin de reducir el despliegue de los miembros del ICE. 

Este nuevo frente político interno ha tenido un claro impacto financiero: el dólar se ha debilitado durante las dos últimas sesiones, acercándose a la parte alta de nuestro rango. También las Bolsas americanas no se inmutan ante el aumento de la incertidumbre y no deberían sufrir impactos significativos incluso si se materializa un cierre del Gobierno –en el último precedente, los índices continuaron marcando máximos–. Tampoco se prevén tensiones en la deuda soberana, cuyo riesgo se mantuvo estable durante el cierre de otoño. En contraste, el oro continúa batiendo récords respaldado por el repunte de la inestabilidad política.

Europa reacciona con "la madre de los acuerdos comerciales": India

Trump ha vuelto a lanzar una amenaza arancelaria: reestablecer del 15% al 25% los aranceles aplicados a Corea del Sur –incluidos los automóviles– debido al retraso en el proceso legislativo surcoreano para aprobar el acuerdo alcanzado por ambas partes el pasado octubre. Por su parte, Corea del Sur informó que aún no ha recibido ninguna notificación formal ni una explicación detallada de EEUU, pero el ministro de Industria planea viajar allí lo antes posible para abordar el asunto con el secretario de Comercio estadounidense.

Mientras, Europa reacciona. El primer ministro indio, la presidenta de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo han anunciado el acuerdo de libre comercio entre India y la Unión Europea, poniendo fin a unas negociaciones que se han prolongado durante casi dos décadas. El avance refleja la acelerada reconfiguración del comercio global en un contexto marcado por los aranceles de la Administración Trump: India soporta actualmente un gravamen del 50% por parte de Washington y la UE, del 15%.

El pacto prevé la reducción de los aranceles aplicados a la mayoría de los bienes de consumo e industriales intercambiados entre India y la UE. Para India, el acuerdo presenta especial importancia: en 2024 destinó a la UE el 18% de sus exportaciones y podría obtener una ventaja competitiva en sectores intensivos en mano de obra, como el textil y el calzado, que han sido especialmente afectados por los aranceles estadounidenses.

Desde la perspectiva europea, India representa un peso reducido –solo el 3% de las importaciones proceden de allí y apenas el 2% de las exportaciones europeas se dirigen al país asiático–, por lo que el acuerdo podría ofrecer una oportunidad de mejor acceso al mercado indio. La Comisión Europea estima que la UE duplicará sus exportaciones de bienes hacia el país asiático para 2032. En particular, saldrán beneficiados sectores como el automovilístico –con acuerdo de tarifas preferenciales a 250.000 vehículos– y el vitivinícola –con reducción de aranceles de 150% a 20%–.

Por otro lado, la Unión Europea ya ha dado el paso final para oficializar la prohibición de gas ruso a partir de finales de 2027, que, a diferencia de las sanciones, se trata de una normativa permanente. Las importaciones a la UE tanto de gas como de petróleo ruso han disminuido considerablemente en los últimos años. Sin embargo, mientras que las importaciones de petróleo han pasado a representar menos del 3% en 2025, Rusia sigue siendo el origen del 13% de las importaciones de gas de la UE.

Las nuevas compras deberán cesar seis semanas después de que la regulación se publique en el Diario Oficial de la UE (DOUE). Por su parte, los contratos ya vigentes dispondrán de un período transitorio: hasta comienzos de 2027 para las importaciones de gas natural licuado y hasta el otoño de 2027 para las procedentes de gasoductos.

Crédito y Caución: los aranceles pasan factura al sector farmacéutico

Pero los aranceles siguen pasando factura. El sector farmacéutico sufrirá este año una caída de 8 puntos en la producción y situarse en un tímido 1,6%, después de aumentar un 9,1% en 2025 por la anticipación de compras que se produjo para evitar los nuevos aranceles, advierte un informe de Crédito y Caución.

Aunque EEUU ha concedido exenciones a la mayoría de los principales productores farmacéuticos y se han negociado límites máximos arancelarios con los países, sigue existiendo el riesgo de que se produzca otra escalada arancelaria después de que el presidente norteamericano anunciase tasas del 100% a productos farmacéuticos de marca o patentados que no se fabriquen allí.

Otro de los factores perturbadores para el sector es la previsión de caída de las patentes, ya que los medicamentos más vendidos en oncología, inmunología y metabolismo se enfrentan a la pérdida de exclusividad en los próximos años. De hecho, se estima que las 15 patentes más importantes expirarán en la próxima década. Por otra parte, los recortes en el gasto sanitario que están llevando a cabo algunos países podrían afectar a la inversión en I+D, dado el elevado coste que supone el desarrollo de nuevos medicamentos. En el caso de Europa, el informe de la aseguradora de Crédito prevé una fuerte ralentización de la producción, que caerá al 3,7%, después de cerrar 2025 con un crecimiento del 21,6% por la anticipación de compras, lo que benefició especialmente a Irlanda (41%).

Actualmente, los aranceles sobre los productos farmacéuticos de la Unión Europea siguen limitados al 15%. El Reino Unido ha conseguido un arancel del 0% para las exportaciones a EEUU, a cambio de una importante concesión en el precio de los medicamentos.

Las perspectivas de demanda de productos farmacéuticos en Europa son sólidas, tanto a medio como a largo plazo, debido al envejecimiento de la población. Sin embargo, las empresas se enfrentan a desventajas competitivas, ya que cada vez hay más compañías de este sector que invierten en EEUU y en China, lo que acaba repercutiendo en el desarrollo de proyectos de innovación o ensayos clínicos. Además, existe una presión permanente por parte de las autoridades sanitarias para que se reduzcan los precios de los fármacos y medicamentos, lo que puede acabar afectando a los márgenes comerciales. 

El sector farmacéutico se beneficia de factores sociodemográficos que impulsan su actividad, como el envejecimiento y el aumento de sobrepeso de la población, que impulsarán la demanda de productos especializados de alto valor añadido destinados a enfermedades crónicas, así como de medicamentos genéricos. Sin embargo, muchas empresas tendrán que rediseñar sus estrategias para poder hacer frente a la errática política comercial de EEUU, bien realizando importantes inversiones para trasladar sus fábricas a suelo norteamericano para evitar los aranceles, o bien ajustando costes o márgenes, en el caso de tener que soportar las nuevas tasas.

Lombard Odier infra pondera renta variable de EEUU

El Informe Mensual de Estrategia de Inversión correspondiente a febrero de 2026, elaborado por el Equipo de Estrategia de Inversión de Lombard Odier, apunta que "a pesar de un giro impredecible en la política económica estadounidense, seguimos esperando un crecimiento global moderado en 2026".

Mantenemos una orientación moderadamente pro-riesgo en las carteras. Sobre ponderamos renta variable a través de mercados emergentes, apoyados en mejores perspectivas de crecimiento y valoraciones atractivas, y conservamos una posición neutral en renta fija global. Prevemos una mayor debilidad del dólar estadounidense y mantenemos nuestra sobre ponderación en oro, donde anticipamos nuevas subidas.

En mercados desarrollados, mantenemos la infra ponderación en EEUU y nuestra preferencia por la renta variable suiza, junto con una visión neutral sobre Europa y Japón. Dentro de nuestra sobre ponderación en mercados emergentes, mejoramos nuestra visión sobre China e incorporamos Sudáfrica como mercado preferido, junto con Corea e India, mientras que Taiwán e Indonesia se sitúan entre los menos preferidos.

Dentro de nuestra visión neutral en renta fija global, seguimos favoreciendo la deuda de mercados emergentes frente a la de los desarrollados. Mantenemos una posición neutral en crédito corporativo y, en deuda soberana —donde seguimos infra ponderados— vemos mayor valor en los Gilts británicos frente a los Treasuries estadounidenses y los Bunds alemanes.

Reiteramos nuestra visión positiva sobre el oro y elevamos nuestro objetivo a 12 meses hasta los 5.200$ por onza. Esperamos una mayor depreciación del dólar estadounidense, especialmente frente al euro, divisas sensibles al riesgo, divisas ligadas a materias primas y monedas de mercados emergentes.

UBS: incremento de la exposición en renta variable

El UBS CIO Daily cree que los mercados pueden seguir subiendo pese a la volatilidad: "Aunque es probable que haya volatilidad a corto plazo, mantenemos una visión global positiva sobre los activos de riesgo, apoyada en un crecimiento sólido de los beneficios y en las expectativas de nuevos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal. Creemos además que una cartera diversificada ayudará a los inversores a afrontar los mercados con mayor confianza".

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Aunque seguimos recomendando que los inversores infra ponderados en renta variable aumenten su exposición en un contexto de rally cada vez más amplio, también creemos que construir una cartera bien diversificada entre clases de activos, regiones y sectores sigue siendo fundamental. Vemos valor en los bonos de calidad, el oro y las estrategias de preservación de capital”.

“Como en otros ciclos de innovación del pasado, esperamos que el liderazgo dentro de la IA pase de las compañías que han hecho posible su despliegue a aquellas capaces de aplicar la tecnología para generar ingresos”, añade.

“Tras el reciente rally del franco suizo, nos gusta tomar posiciones en EUR/CHF a los niveles actuales y aprovechar posibles repuntes del franco suizo frente al euro y el dólar”, señalan Constantin Bolz y Clémence Dumoncel, estrategas de UBS Global Wealth Management. “El EURCHF ha caído hasta 0,92 en un contexto de tensiones geopolíticas que favorecen a las divisas refugio como el franco suizo. No esperamos que el cruce se mantenga en estos niveles, ya que el crecimiento europeo debería mejorar y los flujos defensivos hacia el franco perder fuerza”, explican. “Esperamos que el USDCHF se mueva en torno a 0,79 este año, apoyado en la ventaja de carry del dólar y en un crecimiento global sólido. Tras el reciente retroceso del USDCHF, nos gusta vender el riesgo a la baja en el cruce”, insisten.

“Los precios de la plata están subiendo con fuerza. Son posibles nuevas subidas, aunque los niveles elevados podrían reducir la demanda a largo plazo”, aporta Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity.

Alvarez&Marsal: Europa tiene valoraciones atractivas frente a EEUU

El área de Valuations de Alvarez & Marsal, con el Managing Director Manuel Cortés, el Director Jerónimo Blázquez y el Senior Associate Enrique Andrés, ofrece un informe que  muestra que, mientras EEUU cotiza en múltiplos elevados con una prima de riesgo implícita en mínimos históricos, Europa presenta valoraciones más prudentes con un diferencial positivo frente a los bonos soberanos, y que el IBEX 35 alcanza máximos históricos impulsado por la mejora de beneficios:

  • El S&P 500 estadounidense cotiza a un múltiplo EV/EBITDA de 18,7x, muy por encima de su promedio de los últimos 10 años (14,7x), impulsado por un grupo limitado de grandes compañías. La prima de riesgo implícita (IMRP) se sitúa en 2,3%, el nivel más bajo en 23 años. En Europa, los múltiplos permanecen más próximos a sus medias históricas, ofreciendo un diferencial positivo frente al bono español a 10 años (+0,7% en yield de flujo de caja libre).
  • Rendimiento sectorial en Europa: Los sectores con mejor desempeño durante el último año han sido Finanzas (+46,1%), Utilities (+30,5%) eIndustriales (+23,8%). En cambio, Consumer Discretionary (+2,7%),Communication Services (+4,6%) y Consumer Staples (+6,3%)registraron menor crecimiento, con una caída en EBITDA interanual especialmente significativa para Consumer Discretionary, afectado por la ncertidumbre comercial y el contexto macroeconómico adverso.
  • El IBEX 35 cerró 2025 en 17.308 puntos (sin dividendos), alcanzando máximos históricos. La ratio de precio-beneficio a futuro (forward P/E) alcanzó 14,9x, ligeramente superior al promedio de los últimos 30 años (13,5x). Esta evolución alcista se basa principalmente en la mejora de los resultados corporativos más que en una expansión de múltiplos.
  • Europa mantiene un diferencial positivo frente a la tasa libre de riesgo, con yield de flujo de caja libre +0,7%respecto al bono español a 10 años, mientras que EE.UU. presenta spreads negativos frente a sus bonos soberanos. La compresión en primas de riesgo, en particular en EEUU, limita el margen para errores de valoración y subraya la importancia de un análisis basado en los fundamentos.
27Jan

El ruido político reaviva las dudas de los inversores sobre el margen real de actuación de la autoridad monetaria de EEUU. Los analistas esperan dos bajadas de tipos, pero a partir de julio, ya con el nuevo presidente.

Miguel Ángel Valero

Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, no espera movimientos de tipos en la reunión de la Fed del miércoles 28 de enero y se mantendrán en el rango 3.5%-3.75%.  Los favorables datos de empleo, consumo y de actividad manufacturera que hemos conocido en el comienzo de año dan margen a la Fed para mantenerse en modo “espera” en el proceso de bajada de tipos.

En cualquier caso, los datos de precios publicados a lo largo de las últimas semanas, en especial, los referidos a cierre de 2025, se han situado por debajo de las expectativas de mercado y esto permite a la Fed mantener un tono acomodaticio en lo que a política monetaria se refiere, lo que está llevando a los inversores a descontar hasta dos bajadas para este 2026.  Estos recortes, se producirían en la segunda parte del año, bajo el paraguas de la nueva presidencia.

"Y es que otro factor a tener en cuenta es el ruido político al que estamos asistiendo desde hace tiempo, que inevitablemente reaviva las dudas existentes entre los inversores en lo que a la independencia de la Reserva Federal se refiere. Hasta qué punto estas presiones pueden marcar la actuación de la principal autoridad monetaria estadounidense en este año está todavía por ver y habrá que seguir atentos en este sentido. El cambio de presidencia de la Fed previsto para mayo puede también cambiar de forma radical las expectativas de tipos", advierte.

Ebury: seguirá la profunda división en el FOMC

"Se espera que la Fed mantenga inalterados los tipos de interés  y los últimos datos económicos sugieren que tendremos que esperar un tiempo hasta que se efectúe la siguiente bajada", señala Matthew Ryan, Head of Market Strategy de Ebury. Aunque en la última reunión del FOMC no se produjo el 'recorte hawkish' que muchos esperaban, el presidente Powell dejó claro que tenía intención de mantener los tipos en la reunión de enero. Además, la división cada vez más profunda entre los 'halcones' y las 'palomas' del Comité también se hizo patente en diciembre. Siete miembros (de un total de 19) se mostraban a favor de no realizar ningún cambio de tipos en 2026, mientras que ocho preveían al menos dos recortes de tipos para este año. 

Desde la última reunión, los datos que han sido publicados no han cambiado significativamente el panorama, pero lo que sí que tenemos claro es que no justifican una flexibilización inmediata de la política monetaria. El mercado laboral sigue en un estado de "baja contratación y pocos despedidos". Si bien la creación de empleo está siendo débil, no hay signos de un aumento de los despidos ni en los datos oficiales de desempleo ni en las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo. El crecimiento sigue siendo sólido, y la segunda estimación del PIB del tercer trimestre apunta a una expansión que supera holgadamente el 4% anualizado.

Los indicadores de inflación en EEUU han sorprendido a la baja en los últimos meses, y no estamos viendo señales claras de un elevado impacto inflacionario por parte de los aranceles, ya que las empresas parecen estar absorbiendo gran parte de los sobrecostes de momento.  Sin embargo, no esperamos que esta situación se vaya a prolongar indefinidamente y cabe señalar que parte de la debilidad inflacionaria se debe al cierre del gobierno federal sufrido a finales del año pasado. De hecho, la Fed espera que la inflación subyacente del PCE, su índice preferido de los precios al consumo, se sitúe claramente por encima del objetivo del 2 % y alcance una media del 2,5 % en 2026. 

En la reunión no se actualizarán las proyecciones económicas ni el gráfico de puntos, por lo que la atención se centrará en el comunicado escrito de la Fed y la rueda de prensa que ofrezca Powell. La Fed volverá a afirmar que está monitorizando los riesgos que acechan a ambos objetivos de su mandato: promover el empleo y mantener una inflación estable. Es probable que Powell haga referencia al reciente enfriamiento del mercado laboral, pero también podría mencionar que la inflación, y los riesgos asociados a ella, siguen siendo elevados. 

En cuanto a los tipos de interés, no creemos que la Fed vea ninguna ventaja en desligarse de su enfoque cauteloso. Tras tres recortes de tipos consecutivos, creemos que Powell no transmitirá ninguna prisa por continuar la flexibilización y esperará a recibir más datos antes de llevar a cabo su próximo movimiento de tipos. 

El aumento de los temores sobre la autonomía de la Fed y la creciente influencia de Trump sobre la política monetaria estadounidense son otro motivo más para que la Fed adopte una postura hawkish, ya que esto reforzaría su credibilidad e imparcialidad. Aparte de las comunicaciones en sí, también prestaremos mucha atención a las votaciones de los miembros del FOMC, para las que seguimos anticipando una falta de unanimidad. Es probable que Miran, partidario de una flexibilización muy agresiva, vuelva a presionar para que se reduzcan los tipos: ha votado a favor de recortes de 50 puntos básicos (pb) en todas las reuniones desde que se incorporó al FOMC en septiembre, pero no nos sorprendería que en esta ocasión opte por un recorte de 25 pb. Los miembros Waller y Bowman podrían seguir su ejemplo. No esperamos que los demás miembros del comité voten a favor de una mayor flexibilización. 

Teniendo en cuenta todos estos factores, creemos que la Fed adoptará un tono relativamente hawkish el miércoles. Es probable que Powell atempere las expectativas de recortes del mercado señalando su preocupación por la inflación y afirmando que el FOMC tendrá que recibir más datos antes de comprometerse a volver a recortar. Esta postura relativamente hawkish podría proporcionar un apoyo puntual y muy necesario al dólar estadounidense. Sin embargo, dado que el mercado de futuros no está descontando el próximo recorte hasta la reunión de julio, creemos que el repunte del dólar será moderado. 

DWS: la política manda

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, considera que tras dos semanas de extensos discursos de la Reserva Federal y numerosas apariciones públicas de los responsables de los bancos centrales, las expectativas sobre una pausa en los recortes de tipos parecen bien afianzadas. La tasa de desempleo actual, del 4,4% en diciembre, sugiere que los mercados laborales se mantienen en pleno empleo o cerca de él, quizá con una ligera tendencia a la baja.

La creación de empleo se situó en una media de alrededor de 50.000 puestos en 2025, lo que supone una ralentización, pero probablemente sigue siendo suficiente, si se tienen en cuenta la demografía y la reducción de la migración. Mientras tanto, la inflación se ha mantenido estable en los últimos meses, en torno al 2,8%. Esto sugiere —si se corrige el probable efecto temporal de 0,5 puntos de los aranceles— que podría estar más cerca del objetivo de lo que se temía hace unos meses.

Las presiones sobre los precios derivadas de los aranceles solo se han trasladado parcialmente a los consumidores, lo que podría explicar la relativa debilidad de los mercados laborales. No obstante, debemos tener en cuenta que los datos siguen viéndose afectados por el cierre del Gobierno. Por lo tanto, sigue pareciendo probable un repunte temporal de la inflación en el primer trimestre de 2026, y un cierto aumento de la actividad manufacturera también podría favorecer la contratación. Sin embargo, esto es una razón más para que los bancos centrales esperen a ver qué dicen los datos que se publiquen una vez que desaparezcan los efectos del cierre.

Sin embargo, la verdadera noticia en materia de política monetaria este mes es otra: la independencia de la Fed vuelve a ser objeto de atención. Tras el intento de destitución de la gobernadora Lisa Cook, a principios de 2025, el presidente de la Fed se ha visto recientemente envuelto en una serie de acusaciones relacionadas con la renovación de las oficinas de la Fed. Sorprendentemente, el presidente de la Fed se sintió obligado a responder en un histórico vídeo de dos minutos publicado en la página web de la Fed. Aunque no esperamos que el presidente Powell responda a preguntas sobre este asunto en la rueda de prensa, nos gustaría recordar que el anuncio de quién será nombrado su sucesor podría estar finalmente cerca. No nos sorprendería que coincidiera con la próxima reunión y trajera algunas sorpresas.

Zürcher Kantonalbank/SwissCanto; infra ponderar dólar, no la Bolsa de EEUU

Nicola Grass, gestor sénior de carteras multiactivo en Zürcher Kantonalbank, la gestora de los fondos de Swisscanto, espera que la Fed mantenga los tipos de interés sin cambios en el 3,75%, en línea con el amplio consenso del mercado, ya que los participantes han estimado la probabilidad de un recorte de tipos en tan solo un 3%. No obstante, seguimos anticipando dos recortes adicionales a lo largo de este año, aunque previsiblemente no hasta la segunda mitad. En la actualidad, los datos económicos siguen siendo demasiado sólidos como para justificar una relajación monetaria, e incluso el mercado laboral, que se había debilitado recientemente, muestra señales de estabilización.

La cuestión de quién sucederá al presidente de la Fed, Jerome Powell, resulta especialmente interesante. Kevin Hassett, considerado anteriormente el principal favorito, parece ahora haber quedado inesperadamente fuera de la carrera. En cualquier caso, la presión política sobre la Fed para bajar los tipos seguirá siendo elevada.

En este contexto, mantenemos una posición infra ponderada en el dólar, al tiempo que seguimos sobre ponderando la renta variable de EEUU.

26Jan

Ebury avisa de nuevas ventas de dólares. Lombard Odier recomienda diversificación. Y Evli advierte que el panorama de la IA está cambiando.

Miguel Ángel Valero

El primer año del segundo mandato de Donald Trump al frente de la Casa Blanca culminaba con un pacto sobre Groenlandia en el que se cumplió con su estrategia ya habitual: amenaza, negociación y acuerdo. Pero ahora empieza el segundo año como lo hizo en el primero, con más amenazas de aranceles. Esta vez contra Canadá, a quien quiere castigar con un arancel del 100% adicional porque firmó un acuerdo comercial con China para reducir los gravámenes que aplica sobre los vehículos eléctricos procedentes del gigante asiático. 

Trump afronta una complicada votación de los Presupuestos para este año en el Senado (la Cámara de Representantes ya los ha aprobado), con la amenaza de un nuevo cierre de la Administración a final de enero. Varios senadores demócratas han advertido que podrían bloquear la iniciativa tras los asesinatos cometidos por el ICE en Minneapolis, lo que ha elevado la probabilidad de un nuevo cierre administrativo por encima del 70% según la casa de apuestas Polymarket.

Los republicanos cuentan con 53 escaños en el Senado mientras que la aprobación de la ley requiere una mayoría cualificada de 60 votos. Senadores demócratas han insistido en separar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional –que recibe alrededor de 64.400 millones$, incluyendo 10.000 millones$ destinados al ICE– y votar únicamente las cinco partidas presupuestarias restantes, una propuesta que ha recibido algunos apoyos por parte del bando republicano. 

Ebury: el TACO de Trump en Groenlandia no alivió al dólar

El dólar tuvo una semana nefasta frente a casi todas las principales divisas del mundo, a pesar del último giro de 180 grados de Trump y su marcha atrás en relación con los aranceles a Groenlandia. El alivio inicial en los mercados financieros no se extendió al dólar. Las nuevas amenazas arancelarias y la utilización de la vía judicial para forzar bajadas de tipos están intensificando la incertidumbre política y la degradación institucional en Estados Unidos.

"Podríamos continuar observando la venta de dólares por parte de inversores, como protección frente al riesgo cambiario", avisa el Análisis del Mercado de Divisas de Ebury. La posible intervención en el mercado de divisas por parte de las autoridades japonesas, junto con las estadounidenses, ha añadido leña al fuego, provocando la peor semana del dólar en meses. 

La reunión de la Reserva Federal de esta semana se perfila como un evento crítico. Si bien no hay muchas dudas sobre el resultado de la misma (sin cambio en los tipos), se ha generado la expectativa de que el discurso será hawkish debido a los sólidos datos económicos y como respuesta a los ataques de Trump a la autonomía de la Fed. 

Aunque el dólar sigue cayendo, el 'Sell America trade' ya no se está produciendo. El último tiroteo en Minnesota también puede afectar a los mercados, ya que aumenta el riesgo de otro cierre federal dado que el actual acuerdo de financiación expira este viernes 30 de enero. 

  • EUR: Los PMI de actividad empresarial de enero fueron ligeramente decepcionantes. Si bien confirmaron la narrativa de un repunte de la economía alemana impulsado por el enorme paquete fiscal, la pérdida de dinamismo de la economía francesa lo contrarrestó con creces y la cifra global se redujo ligeramente. Un factor positivo es la apreciación sostenida del yuan chino, que supondrá un alivio para la industria europea que compite con los productos chinos en los mercados internacionales. Seguimos pensando que la trayectoria más probable para la moneda común es al alza frente al dólar, ya que los inversores internacionales siguen cubriendo su exposición a los activos estadounidenses vendiendo dólares. Los activos europeos siguen ofreciendo una alternativa segura y líquida al dólar para los inversores que buscan previsibilidad y estabilidad en las decisiones gubernamentales, lo que debería beneficiar al euro mientras Trump esté en la Casa Blanca. 
  • USD: Los datos económicos de EEUU siguen siendo bastante positivos, incluso tras el sólido crecimiento del 4,4% registrado en el tercer trimestre. Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo siguen rondando mínimos históricos, lo que sugiere que los menores niveles de creación de empleo no se están traduciendo en repuntes en el desempleo. Sin embargo, todo esto parece quedarse en un segundo plano dada por la preocupación internacional sobre el caos emanado de la Casa Blanca y el deterioro institucional. El dólar es ahora la divisa del G10 con peor rendimiento en lo que va de año, incluso inferior al yen. Sin duda alguna, esta semana la atención se centrará en la reunión de la Fed del miércoles. No habrá cambios en los tipos y las posibles declaraciones hawkish de Powell probablemente respalden al dólar, que puede haber caído en exceso, al menos en el corto plazo. Creemos que Powell hará hincapié en que la economía estadounidense sigue en una situación aceptable e indicará que el FOMC no tiene prisa por volver a bajar los tipos. De hecho, los mercados de futuros no están descontando la próxima bajada hasta la reunión de julio. 
  • GBP: La avalancha de datos macro británicos de la semana pasada no ayudó a aclarar la trayectoria de los tipos de interés del Banco de Inglaterra. El mercado laboral sigue debilitándose a un ritmo sostenido. La tasa de desempleo se mantiene en máximos de la última década, sin contar la pandemia, mientras que el empleo asalariado se redujo en 43 000 puestos en diciembre, lo que supone la mayor caída, sin contar el COVID, desde que se empezaron a recopilar estos datos en 2014. La inflación se mantuvo obstinadamente alta en diciembre (3,4 %), aunque debido a factores transitorios, mientras que las ventas minoristas sorprendieron al alza. Esta semana se publicarán pocos datos y comunicaciones del Banco de Inglaterra, por lo que esperamos que la libra siga de forma muy pareja la evolución del euro. Los inversores estarán a la espera del próximo anuncio de tipos del Comité de Política Monetaria (5 de febrero), pero, dado que no hay expectativas reales de otra bajada en las dos o tres próximas reuniones, es poco probable que esta reunión genere demasiada volatilidad. 

Lombard Odier: foco claro en la diversificación

El CIO Office Viewpoint – Diez convicciones de inversión para 2026, elaborado por Michael Strobaek, Global Chief Investment Officer, junto con Nannette Hechler-Fayd’herbe, responsable de Estrategia de Inversión, Sostenibilidad e Investigación (CIO EMEA), y Luca Bindelli, responsable de Estrategia de Inversión de Lombard Odier, señala que el panorama y las oportunidades de inversión para 2026 están evolucionando tras dos años de rentabilidades excepcionales en los mercados financieros. Las elevadas valoraciones de los activos exigen que los inversores equilibren cuidadosamente el riesgo y la rentabilidad, con un foco claro en la diversificación. 

Las convicciones de inversión para 2026 reflejan este enfoque, combinando tendencias estructurales de crecimiento con estrategias diseñadas para reforzar la resiliencia y capturar rentabilidades en una economía global en rápida transformación. El informe destaca oportunidades en mercados emergentes, renta variable de mercados desarrollados de calidad con atractivos dividendos, determinados bonos soberanos, y activos alternativos como el inmobiliario, las materias primas, los hedge funds y el capital riesgo. Y se se identifican oportunidades específicas en China en los ámbitos de tecnología y sostenibilidad, así como en divisas infravaloradas como el yen japonés y el yuan chino.

Evli: el panorama de la IA está cambiando

2026 se van a combinar diversos factores que pueden convertir a este ejercicio en excepcional para los inversores, lleno de nuevas oportunidades por descubrir en los mercados globales, aunque también habrá algunos riesgos, especialmente por posibles burbujas en sectores sobrecalentados, opina Peter Lindahl, Head of Systematic Funds y Senior Portfolio Manager de la gestora nórdica Evli. El auge de la IA, las tensiones geopolíticas y las decisiones de los bancos centrales convierten el escenario de mercados en impredecible, pero lleno de oportunidades.

Las perspectivas económicas globales para 2026, son bastante positivas “aunque pueda sorprender a muchos”. En EEUU, el doble estímulo tanto del gobierno como del banco central están acelerando y estimulando la economía al mismo tiempo. Otras medidas de estímulo significativas se están produciendo en Alemania, y en China el gobierno toma medidas de apoyo al crecimiento. Esta situación dinamiza el mercado desde el mismo comienzo del año, y podría conducir a una mejora económica más amplia de lo que sugiere la perspectiva macro actual.

Por otra parte, los efectos de la guerra comercial están disminuyendo, y es probable un nuevo auge de inversiones, no sólo en IA sino también en industria e infraestructuras. El crecimiento económico podría sorprender positivamente a los mercados ya desde el inicio de 2026.

Las perspectivas de beneficios empresariales en muchos mercados son favorables, tanto en EEUU, como Europa y los mercados emergentes. Y son resultados que no se concentran en un megasector, sino que abarcan a muchos sectores del mercado.

Para el inversor, la diversificación se puede convertir en 2026 en la mayor ventaja competitiva frente al posicionamiento dominante en 2025, EEUU+ tecnología + IA, según el experto de Evli. Y ello porque Europa, Japón y los mercados emergentes resultan atractivos en términos de valoración. Alemania está invirtiendo masivamente en infraestructuras; Japón ofrece crecimiento estructural, y Asia cuenta con beneficiarios de la IA a un nivel de precios mucho más barato que los estadounidenses. 

La IA sigue siendo el principal motor de las tendencias del mercado, pero los sectores de tecnología de defensa, infraestructuras, industria y banca están reforzando cada vez más su atractivo para los inversores. Con este escenario, Peter Lindahl cree que el mercado ofrece oportunidades para diversificar más allá del enfoque clásico IA+EEUU.

El foco de la IA está cambiando. Porque en la medida que las valoraciones de las compañías de infraestructuras para la IA se están corrigiendo, los inversores centran su atención en empresas de software empresarial y en las aplicaciones de IA específicas de la industria, dado que presentan mayor visibilidad de ingresos. 

El ecosistema de la IA —desde la infraestructura hasta las capas de aplicación y la transformación operativa— ofrece una interesante variedad de subtemas en toda la cadena de valor. Dentro de las temáticas europeas, destaca la subtemática de adopción tecnológica e integración de IA.

Aunque el auge de la IA entre los inversores continuará, su demanda está cambiando. Las empresas de infraestructura de IA, protagonistas hasta el momento, están en niveles históricamente caros. Por ello, en 2026, las empresas que atraerán la atención de los inversores serán las de software de IA y los negocios que realmente puedan aprovechar la IA en sus operaciones. El sector se va a hacer más competitivo, y habrá una encarnizada lucha entre los gigantes tecnológicos, lo que recuerda a la burbuja tecnológica de los años 90: habrá ganadores, pero también empresas sobrevaloradas.

Los riesgos de la IA seguirán vigentes. Más de un tercio del índice de renta variable global está relacionado con la IA, y las noticias negativas sobre el sector pueden sacudir los mercados con fuerza. La IA ofrece oportunidades a largo plazo, pero 2026 también podría ser el primer año donde se produzcan grandes fracasos en esta temática.

El factor más impredecible para los mercados sigue siendo EEUU. Un estímulo agresivo podría sobrecalentar la economía, crear una nueva ola de inflación, y elevar los tipos de interés a largo plazo. Otro riesgo es el debilitamiento del dólar en los próximos años, lo que erosionaría los rendimientos en dólares para los inversores de la eurozona.

Donald Trump será otra de las variables impredecibles en los mercados durante 2026. La Fed, tendrá un nuevo presidente en primavera, y el riesgo de politización de este nombramiento está aumentando, lo que puede añadir nerviosismo al mercado. Sin olvidar que las elecciones de mitad de mandato de noviembre y el juego político asociado a dichas elecciones, aumentarán las tensiones.

Los riesgos geopolíticos también persisten en 2026. Un posible giro en la situación de Ucrania y las relaciones entre EEUU y China podrían mover los mercados hacia cualquier dirección.

En 2026, los inversores deben permanecer atentos, especialmente ante posibles signos de sobrecalentamiento en la IA y las medidas de Trump. La mejor estrategia que puede adoptar el inversor no es el miedo, sino la curiosidad: hay oportunidades nuevas en los mercados por descubrir, especialmente en áreas y temáticas que han estado a la sombra de Estados Unidos y el auge de la IA, concluye Peter Lindahl.

25Jan

Nunca un presidente de EEUU había alterado tantas reglas, tantos equilibrios y tantas alianzas en tan poco tiempo. Lo que está en juego es algo más profundo: la ruptura consciente del sistema internacional basado en normas, instituciones y pactos que Washington ayudó a construir tras la Segunda Guerra Mundial.

Miguel Ángel Valero

Ya se ha cumplido un año desde que Donald Trump volvió a la Casa Blanca y el balance es difícil de exagerar. Nunca un presidente de EEUU había alterado tantas reglas, tantos equilibrios y tantas alianzas en tan poco tiempo. No se trata solo de decisiones polémicas o de un estilo disruptivo. Lo que está en juego es algo más profundo: la ruptura consciente del sistema internacional basado en normas, instituciones y pactos que Washington ayudó a construir tras la Segunda Guerra Mundial.

Durante décadas, ese orden fue extraordinariamente favorable a EEUU. Liderazgo político, supremacía militar, dominio financiero y capacidad para fijar reglas globales a su medida. Por eso ningún presidente anterior, desde Eisenhower hasta Bush hijo, tuvo como objetivo explícito destruirlo. Trump sí. Y lo está haciendo sin complejos.

El gráfico que aporta el analista Pablo Gil en The Trader lo ilustra con claridad. No solo muestra la magnitud de las decisiones adoptadas en apenas doce meses, sino el método elegido para imponerlas. Trump ha recurrido de forma sistemática a órdenes ejecutivas para esquivar el debate parlamentario y evitar cualquier control efectivo por parte de la Cámara de Representantes, incluso contando con mayoría republicana. No es una cuestión de eficiencia legislativa. Es una forma de gobernar que busca situarse por encima de los contrapesos institucionales.

Ese patrón no se limita al poder legislativo. Cuando las decisiones han encontrado freno en los tribunales, Trump ha reaccionado desacreditando al poder judicial, cuestionando su legitimidad y presionando públicamente a jueces y cortes. La separación de poderes, pilar central del sistema estadounidense, pasa de ser un límite para convertirse en un obstáculo que hay que sortear o neutralizar.

El mismo líder que prometía desentenderse de guerras lejanas y del papel de “policía del mundo” exige ahora un aumento del 50% del presupuesto del Pentágono. El que criticaba el intervencionismo presume hoy de influir directamente en Venezuela, Gaza, Irán o Groenlandia. Avisa a Panamá, incomoda a Canadá, tensiona a Europa y cuestiona abiertamente el sentido de alianzas como la OTAN. No hay contradicción. Hay una lógica distinta.

Trump no es aislacionista. Tampoco es multilateralista. Su visión del mundo es transaccional, jerárquica y basada en la fuerza. Un tablero donde las reglas importan menos que el poder, donde los acuerdos son temporales y donde cada país debe aceptar su lugar en la jerarquía global. EEUU arriba. El resto, negociando desde la debilidad.

Ese enfoque también se traslada al interior. En paralelo, Trump ha desatado una crisis interna de enorme calado con su política migratoria. Endurecimiento extremo de fronteras, expulsiones masivas, recortes de derechos y una narrativa que presenta la inmigración como una amenaza existencial. No es solo control fronterizo. Es una herramienta política para justificar medidas de excepción y reforzar la idea de un país sitiado. La inmigración se convierte así en el enemigo perfecto. Sirve para cohesionar a su base, desplazar el foco de los problemas estructurales y normalizar un ejercicio del poder cada vez más concentrado. El mensaje es claro: EEUU debe volver a ser grande, aunque el precio sea debilitar sus propias instituciones.

En el plano internacional, Trump es el primer presidente estadounidense que apuesta abiertamente por un orden no basado en la ONU, la OMC o el FMI, sino en esferas de influencia. Grandes potencias repartiéndose zonas, imponiendo condiciones y negociando desde la fuerza. Un mundo de suma cero donde la cooperación se interpreta como debilidad. El problema no es solo que Trump haya roto el viejo orden. Es que tampoco ha construido uno nuevo. Ha debilitado alianzas sin ofrecer alternativas estables, ha erosionado instituciones sin sustituirlas por reglas claras y ha trasladado esa lógica de confrontación al interior de su propio país. El resultado es un mundo más frágil. Y una democracia que empieza a mostrar grietas preocupantes.

Es paradójico que Trump crea estar fortaleciendo a EEUU cuando, en realidad, está minando los contrapesos que sostuvieron su poder durante décadas. El uso masivo de órdenes ejecutivas, el desprecio por el control parlamentario y la presión sobre el poder judicial no son detalles técnicos: son señales claras de una voluntad de gobernar sin límites. Romper reglas puede dar ventaja a corto plazo, pero cuando desaparecen los marcos comunes (dentro y fuera del país) la fuerza sustituye a la ley. "Y la historia demuestra que ese camino rara vez termina bien", avisa Pablo Gil.

La lección de Venezuela

Durante décadas, varias dictaduras latinoamericanas han sobrevivido instaladas en una cómoda inercia. Regímenes autoritarios sostenidos por la represión interna, alianzas opacas y una comunidad internacional más preocupada por la estabilidad que por el cambio. Cuba, Venezuela y Nicaragua, que juntas acumulan más de un siglo de poder casi ininterrumpido, parecían intocables. Esa sensación ha saltado por los aires.

La segunda administración de Donald Trump ha introducido un factor nuevo: presión directa, sin ambigüedades y sin el lenguaje diplomático tradicional. La captura de Nicolás Maduro no solo ha descabezado al régimen chavista, sino que ha demolido uno de los pilares psicológicos del autoritarismo regional: la idea de que el poder, una vez consolidado, es irreversible. El efecto dominó es evidente. En Nicaragua, el sandinismo ha comenzado a liberar presos políticos y a rebajar el tono de su retórica, consciente de que el margen de maniobra se estrecha. En Cuba, el corte casi total del petróleo venezolano amenaza con agravar un colapso energético y económico que ya no admite parches. Por primera vez en años, las élites autoritarias perciben que el coste de mantenerse inmóviles puede ser superior al de ceder.

Pero el terremoto no se limita a estos tres países. En Centroamérica empiezan a circular rumores persistentes sobre otros regímenes bajo vigilancia. Honduras no es formalmente una dictadura, pero atraviesa una crisis institucional profunda, con polarización extrema, violencia política y una creciente presión externa para garantizar procesos electorales creíbles. No es todavía un caso comparable a Cuba o Venezuela, pero sí un ejemplo claro de cómo la región ha entrado en una fase de máxima tensión, donde las democracias frágiles pueden deslizarse con rapidez hacia escenarios mucho más autoritarios.

Este cambio de clima tiene una lectura claramente global. El precedente importa. Si EEUU demuestra que está dispuesto a actuar con decisión en su área de influencia, el mensaje trasciende América Latina. Y aquí es donde el tablero se amplía.

Mientras Washington aprieta en su vecindario inmediato, en otros puntos del mundo se reconfiguran alianzas. Irán, China y Rusia han participado recientemente en maniobras navales conjuntas frente a la costa de Sudáfrica, en una demostración de fuerza poco habitual que va más allá de lo simbólico. Los ejercicios, realizados en un enclave estratégico para el comercio marítimo mundial, envían una señal clara: el bloque de los BRICS aspira a proyectar poder también en el plano militar. El momento elegido no es casual. Teherán vive una situación interna extremadamente delicada, con protestas persistentes, represiones por parte del régimen y una presión directa creciente por parte de Trump. La participación iraní en estas maniobras es tanto un mensaje hacia fuera como una necesidad hacia dentro: mostrar que no está aislado. Sin embargo, el bloque no es tan compacto como aparenta. India y Brasil, dos actores clave, han optado por marcar distancias. Brasil se limita a observar y Nueva Delhi evita cualquier paso que pueda deteriorar su relación con Washington o agravar su rivalidad con Pekín.

La paradoja es evidente: mientras Trump denuncia a los BRICS como un bloque abiertamente antiestadounidense, su estrategia de sanciones, aranceles y presión unilateral acaba reforzando, de forma indirecta, ciertos reflejos de cohesión interna. Sin embargo, esa cohesión es limitada, oportunista y plagada de contradicciones. Ni Rusia ni China han pasado, por ahora, del reproche retórico frente a las acciones de EEUU en América Latina. No se percibe una voluntad real de escalar el conflicto ni de articular un frente militar efectivo que desafíe directamente a Washington.

Esa inacción es tan reveladora como los propios ejercicios navales. Plantea una cuestión de fondo: ¿hasta qué punto los BRICS constituyen un bloque estratégico realmente cohesionado, o son simplemente una agregación de intereses nacionales que solo convergen de manera puntual? La misma duda se proyecta en el otro lado del tablero: el G7 tampoco exhibe hoy una cohesión sólida. EEUU actúa cada vez más al margen de sus aliados tradicionales, imponiendo su agenda sin necesidad de construir consensos duraderos. El resultado es un mundo en el que las grandes decisiones ya no requieren respaldo colectivo: basta con el poder suficiente para ejecutarlas.

Y en este contexto, el foco salta más allá de América Latina para centrarse en Groenlandia y Oriente Medio como nuevos escenarios de tensión. En Irán, cualquier escalada tendría efectos inmediatos sobre Israel, el Golfo Pérsico, el precio del petróleo y el equilibrio global con Moscú y Pekín. El orden internacional basado en normas se debilita, y gana terreno una lógica mucho más cruda: la de los hechos consumados y las esferas de influencia.

Europa, mientras tanto, queda descolocada. La Unión Europea ha apostado durante años por el apaciguamiento, el diálogo permanente y la primacía de los intereses económicos. Ese enfoque parece hoy superado por una realidad mucho más áspera, en la que otros actores están dispuestos a asumir riesgos que Bruselas ni siquiera contempla.

"Forzar la caída de una dictadura es totalmente defendible. No hablamos de sistemas imperfectos, sino de regímenes que reprimen, empobrecen y niegan libertades básicas durante décadas. El problema no está en el final de la dictadura, sino en el día después. Las transiciones suelen ser complejas, frágiles y llenas de riesgos, especialmente cuando se producen bajo presión externa. Pero aceptar la continuidad del dictador por miedo a una transición difícil equivale a normalizar la injusticia", explica Pablo Gil, que introduce "una duda incómoda, pero necesaria: ¿Cuáles son los motivos reales de quienes presionan para que esas dictaduras caigan? ¿Se trata de una convicción política y moral, de intereses económicos, estratégicos, o de una combinación de ambos?"-

La historia demuestra que la caída del tirano no garantiza automáticamente la libertad plena. Existe el riesgo de que el liberador termine convirtiéndose en el nuevo amo, no mediante la represión directa, sino a través de la dependencia económica, el control de recursos o la imposición de reglas que condicionan el futuro del país 'liberado'.
 "El verdadero desafío, por tanto, no es solo derribar la dictadura, sino evitar que el vacío de poder se llene con una nueva forma de sometimiento. Porque la libertad política sin soberanía económica puede acabar siendo, simplemente, otra ilusión", subraya.

Policrisis

Algunos analistas hablan del momento que vivimos no como la suma de crisis aisladas, sino ante una policrisis, un entramado de tensiones económicas, políticas, tecnológicas, climáticas y culturales que interactúan entre sí y se retroalimentan de forma imprevisible. Y uno de los retos más complejos en este entorno es que seguimos intentando resolver problemas complejos con respuestas simples. Pensamos que una solución rápida en un frente no tendrá consecuencias en otros. Este tipo de pensamiento fragmentado no solo es insuficiente, sino peligroso, porque genera nuevas crisis mientras aparenta resolver las anteriores.

Vivimos atrapados en la inmediatez, desconectados del pasado y sin un horizonte claro de futuro. La política ha perdido la capacidad de pensar a largo plazo y el debate público se ha vuelto emocional, binario y superficial. No estamos repitiendo los años treinta, pero sí reproduciendo dinámicas similares: cegueras colectivas, autoritarismos crecientes y una renuncia silenciosa al pensamiento crítico.

La humanidad necesita volver a la resistencia, pero no una resistencia violenta, sino intelectual, moral y espiritual. Resistir significa dudar, verificar, aceptar la incertidumbre, negarse a la simplificación y no dejarse arrastrar por el miedo ni por la intoxicación emocional de masas. En un mundo saturado de información, la crisis más profunda es la del pensamiento. Hay un evidente cansancio democrático, especialmente entre los jóvenes, que rechazan cualquier trueque entre libertad y seguridad o bienestar económico. 

Lo más difícil en este entorno es recuperar valores que hoy parecen ingenuos, pero que son profundamente subversivos: la educación, la fraternidad, la cooperación y la fuerza que une y da sentido frente a la tendencia a la fragmentación, el enfrentamiento y el insulto. No se trata de moralismo, sino de entender que las grandes decisiones del presente condicionan un futuro común que ya está en juego.

"El entorno actual empuja a la resignación, a delegar el pensamiento y a aceptar relatos prefabricados. Precisamente por eso, la resistencia intelectual es hoy una de las formas más necesarias (y más incómodas) de responsabilidad individual. Pensar bien, dudar y no rendirse a la simplificación no cambiará el mundo de un día para otro, pero es la condición mínima para no perderlo del todo", concluye Pablo Gil.

23Jan

El episodio sobre Groenlandia subraya la naturaleza impredecible del presidente de EEUU y su enfoque geopolítico, que no contribuye en nada a promover un orden mundial armonioso.

Miguel Ángel Valero

Los mercados se apresuraron a anunciar el regreso de la política TACO (Trump siempre se acobarda, por sus siglas en inglés), como adelantaba Dinero Seguro, tras descartar sus últimos aranceles a ocho países europeos por enviar soldados a Groenlandia tras conversaciones con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro Davos. "Revelar aranceles masivos para mejorar su capacidad negociadora y luego retirar sus amenazas una vez que logre concesiones, es una jugada clásica de 'El arte de la negociación'", señala Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercado de Ebury

"Hasta ahora, hemos visto una reversión moderada en la política de vender productos estadounidenses con respecto a principios de semana, con el dólar, las acciones estadounidenses y los bonos del Tesoro recuperando parte de sus pérdidas. Sin embargo, aún no se ha producido una recuperación completa, lo que atribuimos a:

  • El alivio inicial fue reemplazado por preocupaciones a largo plazo sobre la posibilidad de negociaciones prolongadas, con Trump muy impreciso sobre los detalles del acuerdo.
  • El último episodio subraya la naturaleza impredecible de Trump y su enfoque geopolítico, que no contribuye en nada a promover un orden mundial armonioso.

El experto de la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas analiza las tres principales:

  • USD: El dólar logró recuperar parte de sus pérdidas tras el último giro de 180 grados de Trump, pero desde entonces ha vuelto a caer y ahora cotiza cerca de su nivel más bajo frente al euro desde principios de año. Se podría argumentar que la férrea oposición del electorado estadounidense a los planes de Trump sobre Groenlandia y la reacción de los mercados han forzado la última reducción arancelaria. Sin embargo, no estamos convencidos, ya que creemos que ésta fue una estratagema del presidente desde el principio, aunque nos sorprende ligeramente que el cambio de tendencia se haya producido tan rápidamente. En lugar de comprar dólares tras la última farsa de Trump, los inversores ahora lo castigan con una dura crítica a su impredecible y errática toma de decisiones, la antítesis de lo que anhelan los participantes del mercado. Lo más positivo es que, con la situación en Groenlandia aparentemente bajo control, la atención volverá a centrarse en los factores tradicionales que impulsan las divisas: la macroeconomía y la toma de decisiones de los bancos centrales. Los datos de la economía estadounidense han sido bastante sólidos. El dato del PIB del tercer trimestre se revisó al alza hasta un saludable 4,4% anualizado (desde la estimación inicial del 4,3%), mientras que las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo también se mantuvieron muy bajas, en tan solo 200.000 (se esperaban 212.000). La Reserva Federal anunciará su última decisión política la próxima semana, pero no habrá cambios en los tipos de interés. De hecho, tampoco esperamos que el presidente Powell insinúe un recorte inminente, lo que podría suponer un cierto alivio para el dólar 
  • EUR: En todo caso, el último episodio de Groenlandia ha consolidado nuestra opinión a favor de una apreciación a largo plazo del euro y de los activos europeos, en lugar de aumentar la preocupación por el posible impacto en la economía del bloque de un mayor proteccionismo comercial. Esta opinión se ve respaldada por el sólido desempeño general de la economía de la zona euro, que continúa recuperándose con buen pie. Las cifras preliminares del PMI de enero fueron algo decepcionantes (en concreto, el índice de servicios no alcanzó las expectativas), aunque el PMI compuesto se mantiene en una buena posición, sin cambios en 51,5, lo que lo sitúa cómodamente en territorio expansivo. Dado que la economía del bloque común continúa creciendo a un ritmo sólido, con el respaldo del estímulo alemán en 2026, y dado que, por lo que se ve, es poco probable que el BCE modifique los tipos de interés, el euro sigue en gran medida a merced del sentimiento hacia el dólar, con la posibilidad de nuevas ganancias si la narrativa de vender a Estados Unidos sigue vigente. El informe del PIB del cuarto trimestre de la zona euro, que se publicará el próximo jueves, recibirá atención la semana que viene, con otro período de crecimiento sólido, aunque poco espectacular, a la vista.
  • GBP: La libra esterlina ha vuelto a superar el nivel de 1,35 frente al dólar, ya que los inversores siguen descartando éste ante la preocupación por la errática toma de decisiones de la Casa Blanca. Otro informe laboral bastante decepcionante fue seguido por una leve sorpresa al alza en las cifras de inflación de diciembre, y de un informe de ventas minoristas sorprendentemente impresionante para diciembre, que mostró un sólido aumento del 0,4 % intermensual en la actividad el mes pasado y del 2,5 % interanual (muy por encima de la estimación del +1%). Los datos son interesantes, ya que quizás indiquen un aumento del gasto posterior al presupuesto, con los consumidores quizás aliviados de que las subidas de impuestos del ministro de Hacienda Reeves no fueran tan cuantiosas ni generalizadas como la mayoría de los británicos temíamos. El Banco de Inglaterra no se reunirá hasta dentro de un par de semanas, pero será interesante ver si la reciente resiliencia económica del Reino Unido se refleja en un conjunto de comunicaciones algo menos pesimistas que quizás desestime la necesidad de nuevos recortes por el momento. Los mercados de swaps aún no han descontado completamente el próximo recorte hasta junio, aunque abril parece una apuesta segura, sobre todo si la inflación retoma su tendencia descendente, como se espera, en los próximos meses.

El optimismo regresa a los activos de riesgo

El mercado parece dejar atrás el temor relacionado con Groenlandia y el optimismo regresa a los activos de riesgo. Las Bolsas globales encadenan su segundo día de avances y la parte larga de las curvas soberanas se relaja de forma generalizada. Sin embargo, aún persisten señales de cautela. Por un lado, el dólar mantiene su debilidad y continúa en niveles similares a los registrados tras los anuncios del fin de semana, y pese al TACO de Trump sobre Groenlandia. Por otro, el oro se aproxima a la barrera de los 5.000 $/onza, impulsado por un nuevo rally asociado al riesgo geopolítico. 

Entre los sectores más favorecidos destaca el de defensa. El breve pero intenso gesto de Trump ha vuelto a presionar a la Unión Europea para incrementar su gasto militar. Esta tendencia se refleja en la positiva acogida bursátil de la reciente salida a Bolsa de la empresa checa de vehículos blindados y munición CSG, que avanzó un 28% y se ha convertido en la mayor OPV en Europa de una compañía íntegramente dedicada al ámbito militar.

Por su parte, el Banco de Japón mantuvo los tipos de interés en el 0,75%, en línea con lo esperado. Sin embargo, las revisiones al alza de sus previsiones de inflación refuerzan la probabilidad de nuevas subidas a lo largo del año. En su informe más reciente, la autoridad monetaria estima que la inflación subyacente para el nuevo año fiscal –que comienza en abril– alcanzará el +2,2%, dos décimas por encima de su previsión previa. Dado que muchas empresas japonesas ajustan sus precios a partir de ese mes, el gobernador señaló que este comportamiento será un factor clave en las discusiones sobre futuras subidas de tipos. El mercado descuenta actualmente dos incrementos en 2026: uno en junio y otro en diciembre, lo que situaría la tasa de referencia en el 1,25% al cierre del año. 

A pesar de ello, el yen continúa mostrando un claro desacoplamiento respecto a la política monetaria y permanece más influido por la política fiscal. La convocatoria de elecciones anticipadas por parte de la primera ministra, con el objetivo de reforzar su respaldo político, le permitiría ampliar el margen para aplicar políticas fiscales más expansivas. Esto, previsiblemente, añadiría presión adicional a la baja sobre el yen.

UBS: la diversificación es aún más importante en un mundo polarizado

Los rendimientos de los bonos del Gobierno japonés (JGB) se han estabilizado, aunque es probable que la volatilidad persista a corto plazo ante las dudas sobre la sostenibilidad fiscal. No obstante, los expertos de UBS ven "varios factores que apuntan a que los rendimientos están actualmente repuntando en exceso y deberían volver a descender con el tiempo:

  • Una mayor claridad fiscal debería devolver la confianza al mercado y reducir los rendimientos de los JGB.
  • El Gobierno dispone de herramientas para mantener los rendimientos bajo control.
  • Japón sigue avanzando en su proceso de consolidación fiscal.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management,  señala: “Mientras seguimos de cerca los últimos movimientos del mercado, esperamos que las rebajas fiscales propuestas por Takaichi impulsen el consumo sin poner en riesgo la sostenibilidad fiscal. Prevemos que los rendimientos de los JGB vuelvan a bajar desde los niveles actuales con el tiempo. Seguimos siendo positivos en renta variable japonesa, apoyados en la recuperación de los beneficios empresariales y en la mejora del retorno sobre el capital".

En su última Carta Mensual, Mark Haefele explica por qué considera que, desde un punto de vista táctico, ha llegado el momento de lo que denomina un “One Big Beautiful Broadening”, una ampliación del liderazgo del mercado más allá de un reducido grupo de valores: “Tácticamente, esperamos que la evolución del ciclo de innovación en IA y el sólido entorno económico respalden una mayor ampliación del rally de la renta variable”. Y añade: “Desde un punto de vista estratégico, creemos que la diversificación entre regiones y clases de activos es aún más importante en un mundo polarizado, donde los riesgos son mayores y los resultados menos previsibles”.

En cuanto a la asignación de activos, "otorgamos a la renta variable una calificación de Attractive y nos gustan EEUU, Europa, China y Japón. También favorecemos los bonos de calidad y elevamos nuestra recomendación sobre la deuda de mercados emergentes a Attractive. Seguimos apostando por el oro”.

Insiste en "mantener la diversificación para navegar la volatilidad del mercado". “El último rebote bursátil sirve como recordatorio de que los fundamentales favorables siguen siendo el principal motor del mercado. Mantenemos la visión de que permanecer invertidos a través de una cartera diversificada sigue siendo la forma más eficaz de gestionar la incertidumbre”, explica.

Sobre la renta variable global, "mantenemos nuestra visión Attractive sobre la renta variable global“Las tendencias estructurales, que buscamos capturar a través de nuestros TRIOs, deberían seguir proporcionando un sólido respaldo. A medida que el foco se desplaza gradualmente hacia la monetización, defendemos una exposición diversificada a lo largo de la cadena de valor de la IA, incluidas las capas de inteligencia y aplicaciones”, señalan Fabian Deriaz, Strategist, y Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas and Global Head of Equities.

"Calificamos la renta variable de la Eurozona como Attractive dentro de nuestro universo global de activos. Vemos un mayor potencial alcista para la renta variable de la Eurozona, respaldado por 

  1. una mejora del ciclo económico,
  2. un entorno estructural más favorable
  3. valoraciones razonables,

apuntan Matthew Gilman, Strategist, y Rolf Ganter, Head Equities Europe, UBS Global Wealth Management

"Neutral en renta variable suiza dentro de nuestra estrategia global. La selección de valores y la diversificación siguen siendo clave. Recomendamos centrarse en compañías de calidad y de servicios, así como de forma selectiva en valores cíclicos y de mediana capitalización”, precisa Stefan R. Meyer, Strategist.

Sobre la renta variable británica, "Neutral en nuestras preferencias regionales. Favorecemos a los beneficiarios estructurales y cíclicos en la región. Seguimos viendo atractivo en los sectores bancario, industrial, IT, inmobiliario y utilities, como beneficiarios de una combinación de cambios estructurales globales, una mejora del ciclo y políticas favorables", opina Matthew Gilman, Strategist.

"Tenemos una visión Attractive sobre la renta variable estadounidense. Creemos que el entorno sigue siendo favorable, impulsado por un crecimiento económico resiliente, una política de la Reserva Federal de apoyo y la inversión y adopción de la IA”, aporta David Lefkowitz, Head of US Equities.

La renta variable de mercados emergentes es "Attractive dentro de nuestro universo global de activos. Calificamos la tecnología china como Most Attractive, respaldada por tendencias favorables en innovación tecnológica y liquidez. Nuestros mercados preferidos son tecnología china, China, India, Brasil e Indonesia, que ofrecen oportunidades de crecimiento estructural, una sólida liquidez y potentes motores domésticos”, consideran Laura Smith, Analyst, y Alejo Czerwonko, Chief Investment Officer Emerging Markets Americas.

Michael Bolliger, Chief Investment Officer Switzerland, recomienda "proteger las carteras frente a la incertidumbre“ y "ampliar la exposición a materias primas más allá del oro para incluir cobre, aluminio y agricultura puede mejorar los retornos”. 

“A medida que el crecimiento económico se acelere el próximo año, preferimos divisas de carry con mayor rentabilidad tanto en mercados desarrollados como emergentes”, remarca Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity. "El ‘carry’ sigue funcionando. Las divisas emergentes de alto rendimiento han seguido comportándose bien en los últimos meses. Creemos que el entorno favorable para el carry continuará y seguimos favoreciendo la libra egipcia”, opinan Tilmann Kolb y Emre Tekmen, Analysts,

“Mantenemos una visión Neutral sobre el petróleo y consideramos el oro y las materias primas como Attractive”, recalcan Giovanni Staunovo, Strategist, y Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity.

“Preferimos mantener el foco en divisas risk-on, al tiempo que vemos oportunidades derivadas de la elevada volatilidad en los metales preciosos”, profundiza Dominic Schnider. “Ajustamos al alza nuestra previsión para el paladio en 300$/onza hasta 1.800$/onza, impulsados por una sólida demanda de inversión en los últimos meses”, precisan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Strategist.

“El reducido tamaño del mercado del platino provoca fuertes oscilaciones en los precios. Si la demanda de inversión se mantiene elevada, los precios podrían subir aún más, ya que el crecimiento de la oferta minera tarda en ajustarse a precios más altos. No obstante, seguimos viendo un superávit en el mercado de fabricación (demanda excluida la inversión), lo que nos mantiene cautos”, opinan Giovanni Staunovo y Wayne Gordon, Strategists.

"Preferimos acciones selectivas frente a una exposición generalizada. En agricultura, preferimos algodón, aceite de soja, azúcar y ganado vivo. Aunque los principales cereales afrontan dificultades, los inversores deberían mantener flexibilidad debido a los elevados niveles de posiciones cortas en el sector”, señalan Wayne Gordon y Dominic Schnider, Head Global FX & Commodity, UBS Global Wealth Management

El gas natural en EEUU está impulsado por los cambios meteorológicos y una producción sólida: “A pesar de la demanda récord de electricidad en 2025, la generación de gas cayó en términos interanuales debido a la competencia del carbón y las renovables. Es probable que esta tendencia continúe en 2026. El crecimiento de las exportaciones, especialmente a través del GNL y de los gasoductos hacia México, es el principal factor de presión al alza para los precios”, creen Giovanni Staunovo y Wayne Gordon.

22Jan

Más que tratar de anticipar conflictos geopolíticos, el inversor debe analizar si éstos realmente afectan a la capacidad de las empresas para generar beneficios y, por tanto, al precio de los activos donde ha colocado su dinero.

Miguel Ángel Valero 

Tras las amenazas, incluso en el Foro de Davos, de Donald Trump, una fugaz negociación con la OTAN ha bastado para frenar el ímpetu del presidente estadounidense, que finalmente ha descartado las opciones más contundentes y optará por la vía diplomática para defender sus intereses sobre Groenlandia. El contenido del acuerdo aún está por concretarse, aunque probablemente incluya la reactivación de bases militares norteamericanas en la isla de Dinamarca y un programa conjunto de inversión en infraestructuras—defensa aérea, controles marítimos y otros dispositivos—para garantizar la seguridad de la región ártica.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, asegura que ha recibido garantías de que el principio de acuerdo sobre Groenlandia en el que EEUU trabaja con la OTAN no discute la soberanía de Dinamarca sobre ese territorio autónomo, según le informó el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. La integridad territorial y soberanía de la isla ártica ha sido la línea roja marcada no solo por Copenhague, sino por toda la Unión Europea. 

The Trader: Europa parece dispuesta a responder

El analista Pablo Gil aporta su análisis en The TraderGroenlandia ha dejado de ser un asunto periférico para convertirse en el epicentro de un choque mucho más profundo entre EEUU y Europa. Lo que empezó como una presión política de Donald Trump para forzar la anexión de la isla se está transformando rápidamente en un conflicto comercial de gran escala que amenaza con dinamitar décadas de relación transatlántica.

La respuesta de Dinamarca fue internacionalizar el problema y llevarlo al terreno de la OTAN, solicitando una mayor implicación de la Alianza en el Ártico. A esa iniciativa se han sumado Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, enviando una señal política clara: Groenlandia es un asunto europeo y de seguridad colectiva.

Trump ha interpretado ese movimiento como un desafío directo. Su respuesta ha sido inmediata y previsible: aranceles. A partir del 1 de febrero ha amenazado con imponer un gravamen del 10% a las exportaciones de esos países, que subiría al 25% en junio si no se alcanza un acuerdo para la “compra de Groenlandia”. No es una negociación comercial. Es un ultimátum político respaldado por coerción económica.

La novedad es que, esta vez, Europa parece dispuesta a responder. La Unión Europea estudia reactivar aranceles por valor de 93.000 millones€ sobre productos estadounidenses. Una medida que ya estaba aprobada, pero que nunca entró en vigor al alcanzarse el acuerdo con EEUU, pero que podrían volver a aplicarse de forma inmediata si Trump ejecuta su amenaza. 

Además, Bruselas valora contramedidas adicionales más allá de los aranceles. Francia ha planteado activar el llamado instrumento anti-coerción, la herramienta comercial más potente de la UE y que nunca se ha utilizado. Su diseño no es defensivo, sino disuasorio: permite imponer aranceles, restringir inversiones, limitar el acceso al mercado europeo o vetar a empresas extranjeras en contratos públicos cuando un país utiliza el comercio como arma política. 

Pero la escalada no se queda ahí. Porque la UE ha congelado la ratificación del acuerdo comercial alcanzado con EEUU el pasado verano, un pacto que ya en su momento fue muy criticado en Europa por ser claramente favorable a Washington. El Parlamento Europeo, con el apoyo de los principales grupos políticos, ha dejado claro que no seguirá adelante mientras continúe la amenaza arancelaria. Esta vez el mensaje es inequívoco: no habrá concesiones comerciales bajo chantaje.

Las consecuencias económicas pueden ser relevantes. Si Trump aplica el arancel del 25%, las exportaciones europeas a EEUU pueden caer hasta un 50%, con Alemania, Suecia y Dinamarca entre los países más expuestos. El riesgo llega además en un momento delicado, cuando las Bolsas europeas venían comportándose mejor que las estadounidenses gracias al aumento del gasto fiscal alemán, el impulso del rearme europeo y una política monetaria laxa que ha vuelto a situar los tipos de interés, en términos reales, en el 0%.

Todo esto revela un cambio de fondo. Ya no hablamos de fricciones comerciales clásicas ni de disputas arancelarias sectoriales. Estamos ante el uso explícito del comercio como herramienta de presión geopolítica para forzar decisiones territoriales y estratégicas. Y Europa empieza a asumir que ceder en este punto tendría un coste mucho mayor que responder al agresor.

"Cuando el más fuerte obtiene lo que quiere mediante la simple amenaza, la pregunta no es qué ha ganado hoy, sino qué exigirá mañana. Ese es el verdadero dilema al que se enfrenta Europa, que empieza a asumir que la ambición de Trump va mucho más allá de un conflicto puntual o de una negociación especialmente dura. Su forma de relacionarse con el mundo no distingue entre aliados y rivales, sino entre quienes hablan el lenguaje de la fuerza y quienes no", subraya Pablo Gil.

La paradoja es inquietante. El temor a enfrentarse de tú a tú con EEUU ha colocado a Europa en una posición de debilidad que Trump parece interpretar como una invitación a seguir apretando. Y eso explica por qué respeta a quienes se mantienen firmes (China, Rusia o incluso Corea del Norte) mientras desprecia a quienes confían únicamente en la contención y la diplomacia.

Hasta ahora, solo China se ha atrevido a plantarle cara, mientras que Putin se ha limitado a ganarse su favor con promesas que rara vez se materializan. La incógnita es si Europa será capaz de defender algunas líneas rojas, incluso asumiendo el coste que ello implique. Si lo hace, podrían darse dos efectos relevantes: que Trump empiece a respetar a la Unión Europea como un actor con peso real, y que el resto del mundo comprenda que, cuando se actúa de forma coordinada, aún existe margen para frenar al 'matón del barrio'. Porque no hacerlo suele tener una consecuencia clara: antes o después, el abuso deja de ser esporádico y pasa a ser permanente.

Investors Observer: empresas y consumidores de EEUU no quieren más aranceles

Un análisis de Investors Observer incorpora otro enfoque: Trump apaga, al menos de momento, el incendio provocado en el Foro de Davos y da marcha atrás en sus amenazas de aranceles adicionales a los países que enviaron soldados a Groenlandia ("un trozo de hielo", según el presidente de EEUU) no por la presión de los exportadores europeos, sino de las empresas y los consumidores estadounidenses, que soportarían "miles de millones$ en costos autoinfligidos".

Las empresas y los consumidores estadounidenses habrían soportado el 96 % de la carga arancelaria total: 26.780 millones$ de los 27 900 millones entre aranceles base y los aplicados por Groenlandia combinados.

33 estados de EEUU incluyen a uno o más de los ocho países europeos afectados por los aranceles entre sus cinco principales socios importadores, y habrían tenido que asumir 11.360 millones$ en costos arancelarios adicionales por Groenlandia entre febrero y diciembre de 2026. En estos 33 estados, las empresas y los consumidores estadounidenses habrían tenido que absorber 10.910 millones de dólares en costos arancelarios por Groenlandia en ese mismo período. 

Georgia, Carolina del Norte y Nueva Jersey habrían absorbido 7.000 millones$ en costos arancelarios combinados. 31 estados de EEUU incluyen a Alemania entre sus cinco principales socios importadores, con Maryland y Rhode Island como su número 1. En todo EEUU, la carga arancelaria total de Groenlandia para los estadounidenses habría sido de 31.880 millones de dólares entre febrero y diciembre de 2026.

Esto explicaría que Trump haya tenido que hacer un nuevo TACO (Trump Always Chickens Out, Trump Siempre se Acobarda), un acrónimo que cobró relevancia en mayo de 2025 tras la marcha atrás que hizo el presidente de EEUU tras proclamar en abril el Día de la Liberación Arancelaria.

Inversis: la volatilidad se puede trasladar a energía, inflación, y primas de riesgo

Inversis espera que la economía global crezca un 3,3% este año, en un contexto de estabilidad macroeconómica, pero con un incremento de los riesgos geopolíticos. El análisis de su estratega jefe macroeconómico, Ignacio Muñoz-Alonso, plantea un escenario de continuidad, aunque sin un impulso cíclico claro. 

En EEUU, el debate sobre una posible recesión continúa presente, pero sin materializarse en los datos. La economía muestra signos de desaceleración, pero no de contracción. El Fondo Monetario Internacional mejora sus previsiones de crecimiento desde un 2,1% en 2025 a un 2,4% este año, lo que apunta a un escenario de crecimiento moderado. Observa que el mercado laboral se está ajustando de forma gradual y heterogénea, sin los patrones típicos de una recesión clásica. El aumento del desempleo es contenido y se concentra en colectivos concretos, mientras que el empleo cualificado muestra mayor resiliencia. Este comportamiento es coherente con una economía que pierde impulso, pero que sigue siendo capaz de absorber el ajuste. La confianza del consumidor, tras tocar mínimos a lo largo de 2024, experimentó una mejoría a finales de 2025, lo que contribuye a estabilizar el escenario económico. Por tanto, la economía estadounidense se mueve en una fase de fragilidad contenida, lejos de una recesión profunda.

En Europa, el crecimiento sigue siendo más débil que en EEUU, aunque presenta señales de estabilización. El comportamiento entre países es muy desigual. Mientras que naciones periféricas como España mantienen ritmos de crecimiento cercanos al 2,3% y algunos países del Este como Polonia superan el 3%, las grandes economías del núcleo europeo avanzan con mayor dificultad. En el caso de Alemania, la aprobación de un paquete fiscal expansivo en marzo podría traducirse en una mejora del crecimiento a partir de 2026, en torno al 1,2%,actuando como posible catalizador para el conjunto de la región.

La geopolítica se consolida como la principal fuente de riesgo para el escenario macroeconómico. Los principales focos de fricción están puestos en Venezuela, Irán y Groenlandia, manteniendo elevado el riesgo de episodios de volatilidad que podrían trasladarse a precios de la energía, inflación y primas de riesgo financieras. En el caso venezolano, una eventual reintegración parcial en los mercados energéticos internacionales podría tener efectos limitados sobre el equilibrio de éstos por la capacidad productiva real del país. Respecto a Irán, destacan que el riesgo es de disrupción, con escenarios que podrían elevar de forma estructural las primas de riesgo.

Los bancos centrales han dejado atrás la fase más intensa de lucha contra la inflación y entran ahora en una etapa de gestión de riesgos. El fuerte aumento del gasto por intereses y las tensiones fiscales limitan el margen para mantener tipos elevados durante mucho tiempo. El escenario base de Inversis contempla hasta dos recortes de tipos por parte de la Fed a lo largo de este año; y un entorno de tipos relativamente estable hasta mediados de 2027 en el BCE.

En renta fija, Inversis sobre pondera crédito de calidad y evita los tramos más largos de la curva, donde el riesgo fiscal es mayor. El foco se sitúa en duraciones medias, donde el binomio rentabilidad-riesgo resulta más atractivo. En cuanto a renta variable, la entidad mantiene una exposición alineada con el benchmark, con una clara preferencia por sectores defensivos y estructuralmente favorecidos como salud, industria y defensa, mientras infra pondera consumo discrecional, inmobiliario y utilities. La inteligencia artificial deja de ser tratada como un bloque homogéneo y pasa a analizarse deforma más selectiva, diferenciando claramente entre ganadores y perdedores.

Lombard Odier: el miedo geopolítico es más rápido que su impacto real

El último Global CIO Viewpoint – The Intelligent Allocator, 'Geopolitical fear travels faster than capital', elaborado por Michael Strobaek (Global Chief Investment Officer) y Clément Dumur (Portfolio Manager) de Lombard Odier, se centra en cómo la creciente fragmentación geopolítica y el auge de la “geoeconomía” influyen en los mercados financieros, y por qué el miedo geopolítico suele transmitirse más rápido que su impacto económico real.

El modelo internacional basado en reglas propio de la era de la globalización ha evolucionado hacia un nuevo orden marcado por la geoeconomía y la autonomía estratégica. Pero, salvo que se produzcan disrupciones en los mercados energéticos o en las cadenas de suministro, el estrés geopolítico tiende a tener un impacto limitado y de corta duración en los precios de los activos.

Los inversores deben evaluar si los eventos geopolíticos generan restricciones económicas o de recursos relevantes y si afectan a la capacidad de las empresas para generar beneficios. En lugar de intentar anticipar shocks geopolíticos, la clave está en construir carteras resilientes, apoyadas en una asignación estratégica de activos robusta y de largo plazo.

UBP: cambios geopolíticos y carrera por dominar la IA, claves

El UBP Investment Outlook 2026 se centra en un contexto marcado por los cambios geopolíticos y la carrera estratégica por el liderazgo en inteligencia artificial (IA). Michaël Lok, Group CIO and Co-CEO de Union Bancaire Privée, señala:Para nuestra perspectiva de inversión en 2026, hemos desarrollado nuestras convicciones en torno a dos fuerzas principales que están transformando la economía global. La reestructuración en curso del orden geopolítico mundial, junto con la carrera estratégica por el dominio de la IA, constituye la piedra angular de nuestro enfoque para la construcción de carteras este año. A medida que avanza 2026, la economía global entra en una transición clave, pasando de una resiliencia fragmentada a un crecimiento sincronizado, mientras la inflación retorna a un camino más normalizado y moderado”. Entre las cuestiones clave para este año:

  • Los ganadores a largo plazo de la inteligencia artificial
  • Una nueva era para la tecnología china
  • El auge de la demanda de energía
  • El acaparamiento de metales y minerales impulsa su demanda
  • Argumentos a favor de la deuda de los mercados emergentes
  • El mercado alcista del oro continuará

Espera que la economía global crezca a un ritmo constante del 3,2% en 2026, con EEUU liderando con un crecimiento superior al 2%, respaldado por la actividad resiliente en Asia y una recuperación gradual en China. El inicio del año será más lento, con la actividad del primer trimestre todavía afectada por los efectos persistentes de los aranceles estadounidenses y los ajustes en las cadenas de suministro. No obstante, se espera que la actividad global se acelere a medida que avance el año. Alemania se encamina hacia una recuperación, mientras que se espera que Reino Unido y Japón registren un crecimiento moderado de alrededor del 1%. La zona euro, proyectada para crecer un 1,1% en 2026, se beneficiará de las medidas de estímulo económico en Alemania y del buen desempeño de sus países periféricos. "Nuestra perspectiva sobre la renta variable sigue siendo positiva, ya que se espera que las ganancias globales se aceleren y se expandan a lo largo de la cadena de valor de la IA, en particular a través del aumento de la demanda de electricidad, pero también en otros sectores tras tres años de un crecimiento deslucido fuera del sector tecnológico estadounidense. Sin embargo, en un contexto de valoraciones elevadas, se requiere una mayor diversificación y una gestión de riesgos más disciplinada, incluyendo oportunidades tácticas", subraya.

Es probable que los bancos centrales mantengan políticas monetarias acomodaticias para sostener la actividad económica. En 2026, se espera que las reducciones de tipos de interés sean más significativas en las economías desarrolladas. Los bancos centrales de EEUU y Reino Unido podrían seguir una estrategia agresiva sobre los tipos clave, justificada por la debilidad de sus respectivos mercados laborales y una fuerte caída de la inflación. La mejora general de los fundamentales también favorece a la deuda de alto rendimiento y de mercados emergentes, cuyo rendimiento superior debería mantenerse durante todo el año. "Mientras tanto, es probable que la trayectoria del oro se modere tras un repunte excepcional en 2025. No obstante, mantenemos una visión positiva de su tendencia secular al alza y su papel como componente fundamental de la diversificación de carteras”, añade.

21Jan

Los aranceles relacionados con Groenlandia podrían afectar negativamente al crecimiento del PIB europeo entre 1 y 3 décimas; e impactarían en los beneficios del MSCI Europa entre un 1% y un 2,4%.

Miguel Ángel Valero

"Solo pido un trozo de hielo. Lo necesitamos por razones estratégicas y de seguridad nacional”, afirma Donald Trump en el Foro de Davos, donde asegura que "no quiero usar la fuerza, no voy a usar la fuerza. Todo lo que está pidiendo EEUU es un lugar llamado Groenlandia" porque está situada en un lugar estratégico clave “entre Rusia y China”. Una aspiración que "no es una amenaza para la OTAN, sino que reforzará su seguridad”, insiste el presidente de EEUU.

Europa tiene dos opciones: decir sí, “y entonces lo apreciaremos”, o negarse, “y lo recordaremos", avisa Trump.

Así comienza el segundo día del segundo mandato de Trump en la Casa Blanca, con la amenaza de la anexión de Groenlandia. Lo que no ha dicho el presidente de EEUU en el Foro de Davos (ni en ningún otro lugar) es que la anexión de un territorio a EEUU requiere la aprobación de dos tercios del Senado y, en caso de compra, la financiación debe ser autorizada por el Congreso. Y que si EEUU decide abandonar la OTAN, una propuesta impulsada en 2024 por el entonces senador Marco Rubio, actual secretario de Estado con Trump, esa decisión debe ser ratificada por el Congreso (donde el presidente no cuenta con mayoría suficiente).

Horas después, Trump daba marcha atrás: “Tras una reunión muy productiva con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, hemos establecido las bases de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región del Ártico. Esta solución, de concretarse, será muy beneficiosa para los Estados Unidos de América y para todas las naciones de la OTAN”. Y retira la amenaza de los aranceles a los países europeos que enviaron soldados a la isla.

Con la experiencia del primer mandato y del primer año del segundo, todo parece seguir el mismo esquema: amenaza, negociación y acuerdo. Pero ahora la presión recae sobre los aliados europeos de EEUU en la OTAN, a los que se les exige renunciar a valores como el respeto a la soberanía nacional, en este caso de Dinamarca y Groenlandia.

Todo esto ha generado un escenario que incomoda a los mercados. El S&P 500 ha registrado su peor jornada desde octubre de 2025. La renta fija reacciona a este nuevo riesgo geopolítico con caídas en los precios e incrementos generalizados en las TIR, especialmente pronunciados en el bono soberano japonés a 10 años, cuya rentabilidad alcanzó niveles no vistos desde 1999, acumulando una subida de 36 puntos básicos (pb) en lo que va de año. La duración pierde su capacidad diversificadora frente a riesgos geopolíticos, principalmente por el elevado endeudamiento público, que erosiona su credibilidad.

Reacción de Europa

La situación creada por Trump para quedarse con lo que llama "un trozo de hielo" está obligando a Europa a reaccionar. La Unión Europea e India están acelerando la firma de un acuerdo de libre comercio, "la madre de todos los acuerdos", según dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en el Foro de Davos.

India afronta ya un gravamen del 50% por parte de EEUU, mientras que la UE soporta actualmente un 15%. No obstante, si se activaran los aranceles anunciados por Trump en el marco de la disputa por Groenlandia, podrían elevarse hasta el 40%.

El pacto en negociación entre India y UE contempla la eliminación de aranceles para más del 90% de los bienes que ambas regiones intercambian, aunque el acero y los vehículos siguen siendo los principales puntos de fricción. India destina a la UE el 18% de sus exportaciones en 2024. En el caso de la UE, India representa un peso reducido –solo el 3% de las importaciones proceden de allí y apenas el 2% de las exportaciones europeas se dirigen al país asiático–, por lo que el acuerdo podría ofrecer una oportunidad de mejor acceso al mercado indio.

Un informe, European Future Readiness Index, de Roland Berger, también presentado en el Foro de Davos, apunta que la competitividad europea comienza a mostrar señales de recuperación. “Europa tiene el tamaño económico, la base industrial y las capacidades institucionales para recuperar su competitividad”, afirma Juan Luis Vílchez, Senior Partner de Roland Berger en España. “Europa debe seguir llevando a cabo reformas que consoliden esta mejora”, añade.

El informe muestra una clara tendencia al alza desde 2018 en capital humano, impulsada principalmente por el aumento del gasto público en educación. Esto se refleja  en una mayor proporción de mujeres en puestos de liderazgo, así como en una tasa creciente de titulados universitarios. En resiliencia, también se produce una clara recuperación desde 2020, ya que el aumento del gasto en defensa y la disminución constante de la deuda corporativa han reforzado este ámbito. Por su parte, las infraestructuras muestran una ligera recuperación, tras superar el fuerte aumento de los precios de la energía. 

El verdadero talón de Aquiles de Europa se encuentra en lo que respecta a digitalización e innovación. Europa debe mejorar significativamente en materia de inteligencia artificial, digitalización y patentes, de lo contrario la brecha con EEUU y China seguirá aumentando. Y este apartado determinará la viabilidad futura del continente.

Otro motivo de preocupación es el deterioro de la calidad de las instituciones europeas por el aumento de la deuda pública y un entorno normativo cada vez más complejo. 

“La competitividad de Europa sigue sometida a una presión considerable a pesar de las recientes señales positivas. Los retos son importantes, pero se pueden superar si se actúa de forma decidida y coordinada. Debe prestarse especial atención a la inteligencia artificial, donde tenemos una gran oportunidad para hacer un mejor uso de los datos. Es una oportunidad que no podemos dejar escapar”, señala Bieito Ledo, Senior Partner de Roland Berger en España. 

Los expertos de Roland Berger recomiendan medidas en cuatro ámbitos de acción fundamentales: 

  • Regulación: simplificación selectiva y división más clara de responsabilidades entre las instituciones de la UE y las nacionales para reducir la complejidad normativa, acortar los procesos de aprobación y promover las inversiones, la innovación y el crecimiento.
  • Reducir más rápidamente las brechas en innovación: acelerar la comercialización de la investigación mediante estructuras de financiación más sencillas y procesos eficientes; aumento sostenible del gasto en investigación y desarrollo en el sector privado, así como mejora de las condiciones marco para las empresas emergentes y en expansión.
  • Finalización de la unión de los mercados de capitales: eliminación de las barreras a los movimientos transfronterizos de capitales para desbloquear las inversiones privadas y mejorar el acceso al capital de crecimiento en toda Europa; fortalecimiento del euro como moneda de reserva mundial y continuación de los avances en el euro digital.
  • Aprovechamiento de los datos industriales para acelerar la innovación en materia de inteligencia artificial: uso eficaz y acceso estructurado a datos industriales de alta calidad como factor de éxito para una economía cada vez más inteligente.

Ibercaja Gestión: más exposición a mercados frente a la geopolítica

Trump ha vuelto a utilizar los aranceles como arma de negociación -incluso mientras el Tribunal Supremo de Estados Unidos evalúa su legalidad-, subraya un análisis de Ibercaja Gestión. "La amenaza de Trump podría calificarse de un movimiento agresivo, ya que pretende ser un intento de dividir a Europa -su primer aliado en la OTAN-", añade. "Todo apunta a que todavía nos encontramos en las fases iniciales del periodo de negociación. Por tanto, las conversaciones que se mantengan en las reuniones de esta semana en Davos podrían ser fundamentales para el desarrollo de los acontecimientos", subraya

No es la primera vez que vemos al presidente de EEUU actuar de una forma aparentemente desmesurada, incluso con sus supuestos aliados. Como ya demostró en abril de 2025 al establecer los aranceles, Trump no sabe de amigos ni de enemigos, y se siente impune amenazando al resto para lograr sus objetivos. "Pese a esto, no hay que olvidar que estamos hablando de un hombre de negocios, y que su objetivo final es alcanzar un acuerdo 'beneficioso' para su país", señalan los expertos de la gestora de Ibercaja. 

Por otro lado, existen fundadas dudas acerca de la capacidad real de EEUU para imponer aranceles a solo unos pocos países dentro de la UE. El primer problema al que se enfrenta Trump es a la validez de los aranceles que ya ha introducido a través de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Se espera que en las próximas semanas el Tribunal Supremo se pronuncie en contra, lo cual dejaría en papel mojado los aranceles actuales. Pese a que EE. UU. cuenta con secciones alternativas -Sección 232 (Seguridad Nacional), Sección 301 (Prácticas Desleales) o Sección 201 (Cláusula de Salvaguardia)-, se estima que serán insuficientes para alcanzar los umbrales actuales.

El segundo problema tiene que ver con el diseño de esta nueva propuesta de aranceles individuales. La UE cuenta con la Política Comercial Común, que establece que el comercio exterior es competencia exclusiva de la Comisión Europea y ello está reconocido por la Organización Mundial del Comercio (OMC). Tratar de forma desigual a los miembros de la unión incumple la legalidad internacional, aunque probablemente esto no suponga un problema para Trump; más si cabe, porque el tribunal de segunda instancia de la OMC lleva años bloqueado por EEUU, que impide el nombramiento de los jueces. De este modo, aunque la UE ganase el primer juicio, el gobierno americano podría “apelar al vacío” y hacer que continúen vigentes los aranceles.

De momento, el ataque militar no está en el escenario base de los inversores, que tampoco ven probable que Trump adquiera Groenlandia antes de 2027 (21% de probabilidad en Polymarket). Más allá del escenario base, donde se mantiene el estatus quo actual, podríamos ver: 

  • a Groenlandia declarando la independencia y firmando un acuerdo unilateral de colaboración con EEUU, que a medio plazo derivaría en una toma de control absoluta; 
  • o a EEUU haciendo uso de su ejército para controlar el país, un escenario mucho menos deseable para los mercados, que tensionaría las relaciones EEUU–UE, con potenciales sanciones comerciales y económicas entre los dos bloques.

"Si analizamos el impacto que tendría cada escenario en los mercados solo el segundo escenario añade riesgo a la baja por un impacto material en la economía global y en las empresas y, por ahora, las posibilidades de que se dé son remotas. Prevemos que tanto el primer escenario como el base no tengan apenas impacto", precisan en Ibercaja Gestión.

Se estima que los aranceles relacionados con Groenlandia podrían afectar negativamente al crecimiento del PIB europeo entre 1 y 3 décimas; e impactarían en los beneficios del MSCI Europa entre un 1% y un 2,4%.

Sin embargo, el impacto en mercado puede ser superior durante las próximas semanas. La manera de negociar de Trump es la de ejercer máxima presión hasta alcanzar un acuerdo y, si nos guiamos por otros órdagos del presidente en este último año, todavía nos queda por ver algún tuit más. Además, el comienzo de año había sido muy alcista y había puesto algún indicador técnico en zona de cautela.

El flujo de comunicaciones de Trump sobre Groenlandia se inició durante el fin de semana aprovechando que la Bolsa americana estaba cerrada el lunes, para tener el menor impacto posible en su mercado doméstico. Otra muestra más de que la estrategia de Trump es deliberada. En Europa ya llevamos más de un 2% de caída, con los sectores más expuestos a EEUU (tecnología, autos y lujo) como los más afectados. Las Bolsas estadounidenses vienen bajando más de un 1%. "Es de esperar que la volatilidad continúe algunos días más, pero, durante el mandato Trump 2.0, aumentar la exposición a mercados en contra de los titulares geopolíticos ha sido la estrategia correcta; y creemos que volverá a ser la opción ganadora en este nuevo episodio", concluyen estos expertos.

Diaphanum: aprovechar las correcciones

"Hasta ahora el mercado está haciendo caso omiso de las complicaciones que pueden acarrear las cuestiones geopolíticas. Parece que el último episodio de la guerra comercial y el intento de anexión de Groenlandia por parte de EE.UU. sí está introduciendo volatilidad en los mercados", señala Miguel Ángel García, director de Inversiones de Diaphanum.

Ante el aumento del 10% de aranceles a los países que han mandado 'tropas' (todas cabían en dos autobuses), "sólo ha habido amenazas de respuesta por la UE, pero en el caso de que se hicieran efectivas y entrásemos en una dinámica de que cada parte responda con unas medidas más radicales. sí podríamos encontrarnos en un escenario que variase las perspectivas económicas y en consecuencia a recortes de unos mercados que están con valoraciones altas. Muy probablemente si se produce un episodio de volatilidad extrema las partes aflojarán sus medidas, pero mientras tanto podemos ver correcciones que habrá que analizar para ver cómo aprovecharlas", subraya.

19Jan

El encaprichamiento de Trump con Groenlandia reaviva los temores de una guerra comercial, advierte Ebury. Pictet cree que el Supremo limitará sus aranceles. Coface alerta de más insolvencias empresariales; y Crédito y Caución vaticina un estancamiento de la economía global. El FMI reclama "una solución amistosa".

Miguel Ángel Valero

El Foro de Davos, una de las citas económicas más importantes del mundo, se celebra esta semana bajo el lema 'Un espíritu de diálogo', con 65 jefes de Estado (entre ellos, seis del G7), entre ellos Donald Trump (tiene previsto intervenir el miércoles 21 en la localidad suiza), y medio millar de líderes políticos y empresariales. Justo antes de que empiece, Trump hace saltar por los aires el lema del encuentro.

Trump vuelve a agitar la guerra de los aranceles y anuncia en su red social Truth que impondrá 1 de febrero un arancel adicional del 10% a las importaciones de productos de hasta ocho países europeos que participaron en un ejercicio militar en Groenlandia (Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia). Aranceles que se elevarían al 25% a partir de junio si no se alcanza un acuerdo para la compra completa de la isla por parte de EEUU.

Estas nuevas amenazas arancelarias de Trump, dependiendo de su aplicación,  pueden volver a situar las tasas en niveles por encima del 40%, lo que perjudicaría seriamente las relaciones comerciales con socios históricos. Además, ya están levantando rechazo incluso dentro de EEUU. Shaheen (demócrata) y Tillis (republicano), que son copresidentes del Grupo bipartidista de Observadores de la OTAN en el Senado, avisan que seguir por este camino sería perjudicial para EEUU, sus empresas y aliados, mostrándose contrarios a los argumentos de Trump.

Por su parte, las primeras reacciones europeas han comenzado y se debaten varias respuestas. Entre ellas, la aplicación de aranceles por valor de 93.000 millones€ a las importaciones estadounidenses – medida que se acordó suspender tras el acuerdo comercial con EEUU del pasado verano– si Trump avanza con nuevas tasas. 

Francia y otros países han pedido que en la réplica europea se valore utilizar el instrumento de anti-coerción, una herramienta que necesitaría más tiempo de negociación y una mayoría (tendría que ser aprobada por 15 de los 27 Estados comunitarios y que representen al menos un 65% de la población de la UE).

Ebury: El encaprichamiento con Groenlandia reaviva los temores de una guerra comercial   
El Análisis del Mercado de Divisas de Ebury resalta que "al más puro estilo trumpiano, el presidente de EEUU ha vuelto a sacudir las relaciones comerciales transatlánticas" al amenazar con imponer nuevos aranceles a ocho países europeos que se oponen a la adquisición de Groenlandia. Trump tiene un historial de utilizar estas amenazas arancelarias como táctica de negociación en la escena internacional. Sin embargo, Dinamarca claramente no tiene interés en vender, y tampoco parece que sus homólogos europeos tengan ganas de ceder a las demandas de Trump.

"En esta ocasión, la reacción inicial del mercado de divisas ha sido moderada", apunta. "Generalmente, las amenazas arancelarias de Trump no se han materializado o, como mínimo, se han ido diluyendo poco después. Aunque esperamos que la historia se repita, la imprevisibilidad de la Administración Trump implica que no podamos dar nada por sentado", advierten.

  • EUR: Estamos observando pruebas bastante claras de que el paquete fiscal alemán ya está teniendo el impacto deseado en la actividad económica de la zona euro. La producción industrial de la zona euro sorprendió al alza y creció de forma saludable en noviembre. Por lo tanto, no nos sorprendería ver una sorpresa positiva cuando se publiquen el viernes los PMI de actividad empresarial de enero, aunque las expectativas del consenso ya son bastante optimistas. El euro debería reaccionar positivamente ante cualquier sorpresa en los datos de esta semana, aunque cabe señalar que, por ahora, las preocupaciones geopolíticas relacionadas con Groenlandia y los nuevos aranceles estadounidenses probablemente serán un factor de mayor peso que los datos macroeconómicos. El gran temor es que se ponga en peligro el acuerdo comercial entre EEUU y la UE y desencadenar una guerra comercial total que causaría grandes estragos y perjudicaría el crecimiento mundial. Se dice que Trump siempre se acobarda y, aunque sospechamos que probablemente volverá a hacerlo, creemos que el nerviosismo del mercado aumentará hasta que lo haga.
  • USD: El dólar está mostrándose resiliente ante las preocupaciones por el deterioro institucional en EEUU y las noticias sobre la investigación penal al presidente de la Fed, Jerome Powell, han tenido un impacto limitado en el dólar hasta ahora, probablemente porque los mercados no esperan que el caso avance mucho más. Los sólidos datos macroeconómicos y el buen rendimiento de la renta variable han mantenido hasta ahora el dólar en niveles altos. Las cifras de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo de la semana pasada reflejaron una economía con bajos niveles de despidos, a pesar de la reciente caída en la creación de empleo y es probable que la Fed se mantenga a la espera durante un tiempo. El informe de inflación PCE correspondiente a diciembre será una de las claves esta semana. Sin embargo, la incertidumbre sobre la política comercial probablemente será un factor de peso a corto plazo. Los mercados aún no han reaccionado a esta nueva oleada de volatilidad política vendiendo el dólar como hicieron en abril, pero eso podría cambiar en cualquier momento si Trump sigue presionando para llegar a un acuerdo sobre Groenlandia.
  • GBP: Por fin recibimos algunas noticias optimistas sobre el estado de la economía británica la semana pasada, en forma de sorpresas al alza en las últimas cifras mensuales del PIB y la producción industrial. La economía del Reino Unido se mantuvo sorprendentemente bien en noviembre, a pesar de la gran incertidumbre que rodeaba al presupuesto de otoño. Sin embargo, no nos dejamos llevar por el entusiasmo: los datos mensuales del PIB tienden a ser muy volátiles, mientras que la leve contracción de la actividad en octubre sugiere que la economía probablemente creció solo entre un 0,1 % y un 0,2 % en el cuarto trimestre, lo que equivale a un estancamiento en términos prácticos. No obstante, los mercados de swaps han seguido reduciendo sus apuestas a favor de nuevas bajadas de tipos por parte del Banco de Inglaterra (la próxima bajada de 25 pb no se descuenta totalmente hasta junio).Los datos laborales del Reino Unido de esta semana cobran mayor importancia para confirmar la fuerte desaceleración en la creación de empleo observada en los últimos meses. Aparte de la tasa de desempleo oficial, prestaremos especial atención a la variación en el número de empleados asalariados en diciembre. El repunte previsto para la inflación británica el día siguiente debería validar el enfoque cauteloso del Comité de Política Monetaria respecto a una mayor flexibilización monetaria y, de confirmarse, podría suponer un impulso alcista para la libra esterlina.

Pictet: el Supremo de EEUU fallará contra los aranceles de Trump

Los riesgos geopolíticos se intensifican globalmente –con focos en Groenlandia, Irán, Venezuela y Ucrania–, destaca un análisis de Pictet AM. Trump ha anunciado una nueva ronda de subidas arancelarias del 10 % a partir del 1 de febrero a todas las importaciones de ocho países europeos, que se elevarán al 25% hasta que se alcance un acuerdo para la compra de Groenlandia por EEUU. Dado que la UE es una unión aduanera, afecta a los 21 miembros restantes. Con ello el arancel medio ponderado de la UE puede aumentar hasta 25 % a partir del 1 de febrero y 40 % en junio. El impacto puede ser de -2 décimas en el PIB europeo y +2 décimas en la inflación de EEUU.

En respuesta los Estados de la Unión Europea barajan aplicar a EEUU aranceles por valor de 93.000 millones€ o imponer restricciones de acceso al mercado único para las empresas estadounidenses. 

Trump vuelve a utilizar los aranceles como herramienta de negociación. Puede provocar aún mayor gasto en defensa en la UE ante la fragmentación en la OTAN. De hecho EEUU crea un argumento aún más sólido para rearmar Europa.

Además, el Tribunal Supremo de EEUU está a punto de decidir si su aplicación es legal. Trump ha lanzado la idea de hipotecas a 50 años para reactivar la vivienda y cheques de 2.000$ a la mayoría de los estadounidenses, lo que beneficia especialmente a grupos de menores ingresos. La duda es cómo se financiará. Trump pretende que sea con aranceles. Pero el Tribunal Supremo puede declarar nulos la mayor parte respecto a la ley de Poderes Económicos para Emergencias Internacionales. De ser así, limitaría la capacidad del presidente de fijar aranceles arbitrariamente, aunque no determinará si Trump puede imponer aranceles, sino el procedimiento que deberá seguir. Puede hacer uso de otras potestades arancelarias para mantener los ingresos fiscales. El caso es que es probable que el Tribunal Supremo falle en contra de los aranceles de Trump, lo que hará más difícil aumentarlos a la UE, siendo posible cierta desescalada las próximas semanas.

Crédito y Caución: los aranceles estancarán el comercio global

En 2025, la economía mundial ha resistido mejor de lo inicialmente previsto a las tensiones geopolíticas, gracias a un auge sin precedentes de la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA), sobre todo en EEUU. Sin embargo, el impacto de la guerra comercial será especialmente significativo en el comercio global, que se estancará en 2026 después de crecer un 3,5% el pasado año, según recoge un informe de Crédito y Caución.  

Con la aplicación de los nuevos aranceles, las compañías acabarán repercutiendo el coste de los mismos a sus clientes, tanto empresas como consumidores. Esto significa que los precios subirán, lo que limitará la demanda de sus productos. Además, la incertidumbre en torno a la política de EEUU aún es elevada, lo que provocará retrasos en la inversión empresarial y en el gasto de los consumidores. También se espera un aumento del ahorro al percibirse un mayor riesgo sobre los ingresos.

Junto a ello, el comercio global sufrirá ahora las consecuencias de la anticipación de compras que se produjo en 2025 para evitar las nuevas tasas arancelarias. Este hecho motivó un crecimiento de la demanda de espacio de almacenamiento, más pronunciada en las zonas de comercio exterior y los almacenes aduaneros, donde las mercancías están protegidas de los aranceles adicionales después de su almacenamiento. Como las empresas y los hogares no pueden importar lo que ya se ha anticipado anteriormente, se producirá una desaceleración de los pedidos. Estos factores motivarán una desaceleración significativa del comercio global a lo largo de este año, que no volverá a registrar valores positivos hasta 2027, cuando se espera un crecimiento cercano al 2%, todavía por debajo de la evolución del PIB.

En este contexto, se espera que el repunte en la zona euro se sitúe cerca de la media mundial.  El cisne blanco es África, que crecerá gracias a la integración comercial y las inversiones en infraestructuras.

Coface: las multinacionales afrontan más morosidad e insolvencias de empresas

En un contexto de incertidumbre marcado por la desaceleración del crecimiento económico mundial, el aumento de las insolvencias empresariales y un entorno geopolítico complejo, los responsables de las empresas afrontan importantes desafíos para proteger su actividad comercial y sostener sus planes de desarrollo, según el Informe Global de Riesgos de Coface.

Las principales barreras que dificultan a las grandes multinacionales cumplir con sus objetivos de negocio son:

  • la presión sobre las cadenas de suministro (72%), 
  • el acceso limitado al capital (70%) 
  • los retrasos o impagos por parte de los clientes (68% )
  • la alta competencia del mercado (62%), 
  • la rotación de empleados (60%)
  • y los crecientes riesgos medioambientales asociados al cambio climático (59%)

Coface destaca que estos factores no suelen aparecer por separado, sino que se refuerzan mutuamente. Entre las compañías que declaran problemas en la cadena de suministro, el 79% también sufre dificultades para acceder a capital, y el 75 % afirma sufrir retrasos en los pagos . 

En cambio, entre las empresas menos expuestas a interrupciones logísticas, estos porcentajes descienden de forma notable (45% y 4%, respectivamente). En la práctica, esto dibuja un patrón claro: cuando la operativa se tensiona, la financiación y los cobros también se complican.

Los impagos o retrasos en el cobro de facturas, además de ser una de las principales barreras para alcanzar los objetivos de negocio, se han convertido en un freno directo para el crecimiento y la continuidad de muchas entidades. Según los datos de Coface, esta situación afecta de forma tangible a la operativa diaria de las multinacionales: el 63 % de los directivos ve alterado por este motivo su flujo de caja, el 55 % reconoce dedicar demasiado tiempo y recursos a perseguir pagos atrasados y el 53% admite, incluso, haber tenido que aplazar sus propias obligaciones financieras con proveedores por no cobrar a tiempo. 

De hecho, el impacto va más allá de la tesorería. Las multinacionales señalan que los retrasos en los pagos obligan también a reducir inversiones (49%), asumir mayores costes financieros (48%) o tener que recurrir a préstamos (42%). Esta última consecuencia es especialmente frecuente en sectores como transporte e infraestructuras (55%) o en Norteamérica (56%).

Ante este contexto, el informe subraya la importancia de que las empresas refuercen su capacidad de prevención y respuesta apoyándose en servicios de gestión integral del riesgo comercial, como la información comercial, el seguro de Crédito y el recobro de deudas, para anticipar riesgos, proteger la liquidez y tomar decisiones con mayor seguridad.

Para reforzar su resiliencia en un entorno incierto, las multinacionales de todo el mundo están reajustando sus prioridades y endureciendo sus políticas financieras y de crédito. En este sentido, el ‘Informe Global de Riesgos’ muestra que los principales objetivos empresariales pasan ahora mismo por reducir costes y mejorar la eficiencia (40%), fortalecer la disciplina en la gestión del crédito (34%), aumentar su cuota de mercado (32%), mantener la estabilidad y continuidad del negocio (32%) y mitigar el riesgo de impago del comprador (28%).

Se perciben, en este sentido, diferencias claras por regiones. En Norteamérica destaca con más fuerza que el resto el objetivo de aumentar la disciplina y la gobernanza en la gestión del crédito (48%) y, en paralelo, una mayor ambición de crecimiento: expandirse internacionalmente (42%) y a nivel nacional (32%).En EMEA (Europa, Oriente Medio y África), en cambio, estas prioridades aparecen con menor intensidad y de forma más equilibrada (27% en disciplina de crédito, el mismo porcentaje en expansión internacional y 23% en expansión nacional). Por su parte, en APAC (Asia -Pacífico) reforzar la gestión del crédito solo es importante para el 31%, mientras que la expansión, tanto internacional como nacional, queda también en un segundo plano (14% en ambos casos).

El FMI pide una "solución amistosa"

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) coloca a EEUU como economía más dinámica, tras dos años consecutivos de liderazgo de España, al mejorar tres décimas las perspectivas para 2026, hasta el 2,4%. No obstante, su economista jefe, Pierre-Olivier Gourinchas, reclama una “solución amistosa” que mantenga en marcha los flujos comerciales, avisa del “grave riesgo” que supone una escalada entre dos gigantes económicos: “Si entramos en una fase de escalada y políticas de ojo por ojo, el efecto en la economía sería más adverso. Subir los aranceles dañará a todas las partes que las suban y pondrá presión en la actividad global”, porque “una guerra comercial no tiene ganadores”.

De paso, defiende a la Fed del asalto de Trump, aunque sin citarlos: “La independencia de los bancos centrales es primordial para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico. Desgraciadamente, las amenazas sobre los bancos centrales están aumentando”. Una credibilidad mermada que provoque expectativas de inflación más elevadas puede reducir en tres décimas el crecimiento global este año.

A España le eleva en tres décimas el crecimiento previsto para este año, hasta situarlo en el 2,3% (frente al 2% estimado en octubre) y otras dos décimas el calculado para 2027. El dato resulta una décima más optimista que el vaticinado por el Gobierno a finales de año (2,2%), y consolida a la economía española como la locomotora de la zona euro. Destaca unos niveles “robustos” de consumo e inversión privadas, el aumento de la fuerza laboral gracias a la inmigración y a los servicios relacionados con el turismo. 

Pese a la escalada arancelaria sobre la economía, el FMI mejora en dos décimas la expansión mundial prevista para este año, tras un cierre de 2025 mejor de lo previsto. El crecimiento mundial se situará en el 3,3% para este 2026, frente al 3,1% que se esperaba hace tres meses. Y en el 3,2% para 2027, sin cambios respecto a esos últimos cálculos. El impulso de las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial, unidas a unas políticas fiscales y monetarias eminentemente estimulantes del crecimiento, están compensando la disrupción comercial y la incertidumbre.

El PIB global avanzó un 2,4% de forma anualizada en el tercer trimestre del año, gracias a EEUU (+4,3%),  la buena evolución de lasa ventas del sector aeroespacial de Francia, que elevó su crecimiento al 2,2%. Por contra, la debilidad de las exportaciones volvió a condenar a Alemania al estancamiento. España y el Reino Unido se vieron beneficiadas por el aumento de inversiones tecnológicas, si bien no en la misma medida que EEUU.

Para la zona euro, el FMI mantiene el crecimiento previsto del 1,3% este año y sube al 1,4% en 2027, por el plan de recuperación alemán y la aportación de España e Irlanda, pero urge a avanzar hacia un mercado único de verdad. 

China también ha visto revisada al alza su previsión de 2025 en dos décimas, del 4,8% al 5%, gracias a los programas de estímulos, y la de 2026 en tres, hasta el 4,5%.

Las previsiones del FMI se han  hecho con un arancel medio efectivo de EEUU del 18,5%, muy similar al de octubre de 2025, cuando se publicaron las previsiones anteriores (18,3%). La incertidumbre continuará “elevada” este año, pero se verá aliviada por un descenso del 7% en los precios de la energía, la contención de los del petróleo. El FMI insiste en una mayor disciplina fiscal de los países con el fin de prepararse ante cualquier sacudida en los mercados de deuda. 

15Jan

Todas las divisas del G10 ganaron terreno frente al dólar el año pasado ante la errática política comercial estadounidense. La corona sueca encabezó el ranking de rendimiento, seguida de cerca por el franco suizo y el euro, que estuvo impulsada por la sorprendente solidez que demostró la economía de la Eurozona.

Miguel Ángel Valero

El dólar pierde su trono tras la guerra arancelaria de Trump, asegura Ebury en sus Perspectivas para los Mercados Globales en 2026. Tras los anuncios realizados el Día de la Liberación en abril, la respuesta inmediata de los mercados fue una inusual huida hacia activos refugio y una venta masiva y simultánea de activos estadounidenses (dólar, bonos del Tesoro, acciones). El dólar perdió casi un 12% de su valor, ante el temor de que los aranceles pudieran provocar una desaceleración de la economía estadounidense, una recesión y una política monetaria mucho más acomodaticia por parte de la Reserva Federal.

Desde entonces, los temores sobre los aranceles se han atenuado considerablemente tras la firma de una serie de acuerdos clave entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales, entre los que destacan la Unión Europea, Japón y China. El índice de incertidumbre sobre la política comercial de EEUU, que a principios de año alcanzó niveles sin precedentes, ha descendido significativamente. La firma de los acuerdos comerciales no solo ha aportado una mayor certidumbre a las empresas, sino que también ha dado lugar a una reducción de los tipos arancelarios mundiales: el tipo arancelario medio de Estados Unidos se estima que se encuentra ahora en un 15%. Se trata de un porcentaje muy inferior al máximo del 23%, aunque sigue siendo un salto cualitativo con respecto a los niveles previos a los mandatos de Trump, que se situaban entre el 2 % y el 3%.

También se observa un impacto más moderado de los aranceles en la economía mundial de lo que se temía en abril, y la mayoría de los países han capeado bastante bien el temporal arancelario hasta ahora. 

El aumento de los aranceles estadounidenses, los estímulos fiscales y los riesgos geopolíticos pueden contribuir a las presiones inflacionarias en 2026, aunque en Ebury creen que continuará la senda gradual de desinflación, gracias a la caída de los precios de las materias primas.

Todas las divisas del G10 ganaron terreno frente al dólar el año pasado, siendo las principales beneficiadas las europeas, que emergieron como alternativa ante la errática política comercial estadounidense. La corona sueca encabezó el ranking de rendimiento, seguida de cerca por el franco suizo y el euro, que estuvo impulsada por la sorprendente solidez que demostró la economía de la Eurozona.

2026: un año de optimismo cauteloso y crecimiento impulsado por la IA

Los expertos de Ebury avisan que "entramos en 2026 con una serie de incertidumbres clave que siguen pesando sobre los mercados". Aunque la incertidumbre arancelaria ha quedado prácticamente atrás, "aún estamos lejos de ver el efecto completo de los aranceles sobre la economía mundial", que "durará un par de años o más", ya que las empresas han absorbido parte de los sobrecostes.

La respuesta de las economías a los aranceles será clave para la trayectoria de la política monetaria en 2026. "Creemos que el crecimiento mostrará resiliencia este año, en parte debido a la moderación de la inflación y a la flexibilización de la política monetaria. La inversión en inteligencia artificial (IA) debería proporcionar un impulso al crecimiento, especialmente en EEUU", apuntan.

La inflación podría mantenerse elevada debido a los aranceles y al impacto de los cambios demográficos en el mercado laboral, pero se mantendrá cerca de los objetivos de los bancos centrales este año y muchos de ellos estarán pensando en el momento adecuado para subir los tipos de interés. En Estados Unidos, los mercados estarán más pendientes de la nueva composición del FOMC, y especialmente dela sustitución de Powell en mayo como presidente.

Las tendencias más importantes en los mercados este año, según Ebury, serán:

  • 1) El crecimiento mundial mostrará resiliencia en medio del boom de IA. El crecimiento mundial mostró una resiliencia sorprendente en 2025 ante el proteccionismo estadounidense, impulsado por unos mercados laborales robustos, una inflación generalmente moderada y unas políticas monetarias y fiscales más acomodaticias. Está resiliencia se mantendrá en 2026. La incertidumbre arancelaria debería seguir pesando sobre el comercio, pero no esperamos que la actividad mundial se vea muy afectada ahora que se han reducido la mayoría de las restricciones comerciales. La bajada de tipos por parte de los bancos centrales debería permitir unas tasas de crecimiento sólidas, especialmente teniendo en cuenta el desfase temporal entre los recortes y el repunte de la actividad económica. Una cuestión clave es cómo afectará la IA a la economía mundial. Quienes esperan un crecimiento explosivo inmediato impulsado por la IA quizá tengan que esperar, ya que las mejoras significativas en la productividad tardarán varios años en llegar. Sin embargo, la inversión en IA por sí sola podría aumentar considerablemente el PIB, mientras que los primeros indicios de mejoras operativas (por ejemplo, la eliminación de tareas rutinarias y la optimización de la asignación de recursos) podrían dar lugar a ligeras mejoras en la eficiencia corporativa. Esto debería suponer una ventaja para el mundo desarrollado, más que para los mercados emergentes, y especialmente para EEUU y China, que lideran la inversión en IA. Con los mercados laborales abocados a enfriarse este año (el estadounidense y el británico parecen especialmente frágiles), el gasto fiscal debería apuntalar en cierta medida el crecimiento. Sin embargo, este gasto será desigual entre países. Europa es un buen ejemplo de ello. Los países con bajos niveles de deuda (Alemania y los países nórdicos) están en una posición más saneada para acometer grandes inversiones públicas, mientras que las naciones más endeudadas (Italia, Francia) tendrán mucho menos margen de maniobra. Este problema se ve agravado por la aparente incapacidad de las autoridades del bloque para aprobar reformas de pensiones, lo que supone una mayor carga para los contribuyentes, que deberán sostener económicamente a una proporción cada vez mayor de la población; un problema que no se da exclusivamente en la zona euro.
  • 2) Los principales bancos centrales adoptarán una postura agresiva. Gran parte de los ciclos de recortes ya han quedado atrás en el G10. El BCE parece haber terminado, la Fed y el Banco de Inglaterra no parecen tener mucho más margen (como mucho, quizá uno o dos recortes más), mientras que se espera que otros pocos (entre ellos el RBA, el RBNZ y el BoC) empiecen a subir tipos en 2026. Para finales de año, no solo creemos que los tipos de los bancos centrales habrán tocado fondo, sino que las condiciones económicas podrían justificar un moderado endurecimiento de las condiciones de financiación en algunas economías. Es probable que muchas de las economías avanzadas sigan experimentando una inflación superior al objetivo este año. Una posible caída de los precios de la energía, que se vería aún más intensificada por un alto el fuego entre Rusia y Ucrania, podría dar lugar a una inflación general más débil. Sin embargo, es probable que las presiones sobre los precios subyacentes sigan persistiendo, especialmente en el sector servicios. La relativa rigidez de los mercados laborales podría mantener elevado el crecimiento salarial, mientras que los aranceles estadounidenses y la erosión de la independencia de la Fed proporcionan más argumentos para una postura 'hawkish' por parte de los bancos centrales. La principal consecuencia de cualquier posible giro hacia una política monetaria más restrictiva es el impacto en los rendimientos de los bonos a nivel mundial. Los mercados financieros miran siempre hacia el futuro, por lo que un indicio de un cambio hacia una política monetaria más restrictiva podría provocar un aumento de los rendimientos en el extremo corto de la curva (y posiblemente en el largo si las expectativas de inflación se desanclan). Un aumento gradual y controlado de los rendimientos, provocado por las fuertes expectativas de crecimiento o las ligeras subidas de los tipos de interés, resultaría aceptable. No obstante, una subida de rendimientos más brusca haría sonar las alarmas, dado su impacto en las valoraciones bursátiles, los costes de financiación y el riesgo de recesión. "Por lo tanto, sugerimos a los bancos centrales que actúen con mucha cautela". La deuda soberana también supone un riesgo importante para los rendimientos de los bonos soberanos este año, ya que los gobiernos de muchas economías avanzadas se enfrentan a enormes déficits fiscales y elevados ratios de deuda sobre el PIB. El aumento del endeudamiento debido al envejecimiento de la población, la disminución de la población activa y las políticas antiinmigración deberían dar lugar a una mayor emisión de deuda y añadir una presión alcista adicional sobre los rendimientos. Los gobiernos están teniendo enormes dificultades para introducir recortes al gasto público, por pequeños que sean. Un aumento significativo de los rendimientos de los bonos soberanos a largo plazo es el mayor riesgo para la economía mundial en 2026.
  • 3) ¿Continuará la debilidad del dólar estadounidense? A pesar de la depreciación del dólar este año, seguimos siendo pesimistas en 2026. La incertidumbre comercial ha disminuido, pero no ha desaparecido, y creemos que los aranceles deberían mantener una prima de riesgo sobre el dólar, aunque sea modesta. Es probable que el mercado laboral estadounidense se enfríe aún más, sobre todo porque la economía sigue adoleciendo de una menor inmigración, el auge de la IA y los cambios demográficos, en particular el envejecimiento de la población activa. Hasta ahora, los datos apuntan a una economía que no genera empleo pero que tampoco lo destruye, y aunque no esperamos una desaceleración masiva, la congelación de las contrataciones suele preceder al aumento de los despidos. Los temores de un aumento de la inflación provocado por los aranceles están resultando infundados hasta ahora. No creemos que la Fed se vaya a precipitar, pero con la inflación en descenso y el mercado laboral enfriándose, se sentirá cómoda llevando a cabo nuevos recortes en 2026, lo cual debería pesar sobre el dólar. Esperamos al menos dos recortes de tipos este año, un ritmo de bajadas más agresivo que el esbozado en el gráfico de puntos del FOMC en diciembre de 2025
  • 4) La batalla por el control de la Fed. La incertidumbre en torno a la composición del Comité Federal de Mercado Abierto será clave para los mercados este año. No solo afectará a la posible trayectoria de los tipos de interés estadounidenses, sino también al grado en el que la Fed podrá mantener su independencia. Como es lógico, la atención se está centrando en quién sustituirá a Powell cuando termine su mandato en mayo. Los mercados de apuestas siguen apuntando al aliado de Trump y moderado Kevin Hassett, favorito según Polymarket (40%), aunque por un margen muy estrecho frente sobre Kevin Warsh (37%). Pero algunas figuras destacadas dentro de la Administración Trump se oponen a su  nombramiento. No creemos que el nombramiento de Hassett o Warsh vaya a cambiar drásticamente la trayectoria de los tipos de interés, a pesar de sus claras preferencias por una política monetaria flexible. Al fin y al cabo, solo representarían un voto dentro del comité y puede que les resulte difícil conseguir el apoyo de sus compañeros. Además la preocupación por salvaguardar la credibilidad de la institución actuará como contrapeso frente a las injerencias de la Casa Blanca. La rotación anual de los miembros con derecho a voto, que se producirá este mes, también debería ser un factor mitigante, ya que tres de los cuatro nuevos miembros con derecho a voto (Hammack, Logan y Kashkari) son considerados 'halcones'. En cualquier caso, tanto un presidente dovish de la Fed, como los temores persistentes sobre la independencia de la institución respaldan nuestra visión pesimista para el dólar. Curiosamente, los tipos a largo plazo de los bonos del Tesoro estadounidense se mantienen altos e incluso han aumentado, a pesar de las recientes comunicaciones dovish de la Reserva Federal. De momento, las expectativas de inflación en EEUU siguen contenidas, pero eso podría cambiar si la influencia de Trump sobre la política monetaria se intensifica y empieza a manifestarse de forma más evidente. En este sentido, la decisión del Tribunal Supremo sobre la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, será clave, y es probable que se emita en algún momento del segundo trimestre.
  • 5) El estímulo alemán podría impulsar la recuperación europea. Tenemos una visión ligeramente optimista con respecto a la economía de la zona euro en 2026. Los indicadores recientes de actividad sugieren que la economía de la zona euro está evolucionando relativamente bien, con un crecimiento que ha superado las previsiones del BCE. La demanda interna parece estar compensando el impacto externo de los aranceles, una tendencia que creemos que continuará dada la menor inflación (en particular, la caída de los precios de la energía) y la reducción de los costes de financiación. También vemos indicios de que el bloque común se está adaptando rápidamente a los aranceles, diversificando los destinos de sus exportaciones, y apostando especialmente por los mercados asiáticos. La actividad debería verse respaldada por el enorme paquete fiscal alemán que prevé una inversión de 500.000 millones€ en infraestructura, cuyo impacto económico todavía no se ha materializado por completo. Prevemos que esta inyección fiscal aumente el empleo, el consumo interno y la inversión en 2026, lo que debería traducirse en un crecimiento más alto en la economía de la zona euro (Alemania representa entre el 25% y el 30%). Creemos que este año se pueden dar sorpresas al alza en el crecimiento europeo dada la renovación de las infraestructuras, la solidez del mercado laboral, una política monetaria más acomodaticia y la mayor inversión en IA. Estas sorpresas serían incluso más probables si el efecto negativo de los aranceles se disipa más rápido de lo previsto.
  • 6) La economía británica se ralentizará ante los crecientes obstáculos fiscales. La economía británica se mantendrá en un estado de estanflación. En diciembre de 2025, el Comité de Política Monetaria afirmó que el presupuesto sería "ligeramente positivo" para el crecimiento del Reino Unido en 2026. No compartimos su optimismo y solo podemos suponer que esta valoración descansa sobre la asunción de que el presupuesto tendrá un efecto deflacionario que, a su vez, podría estimular la actividad. Vemos muy pocos elementos en el presupuesto que puedan considerarse favorables para el crecimiento. Dado que la presión fiscal en Gran Bretaña se encuentra ahora en máximos históricos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, vemos un mayor riesgo de que se produzca un "efecto de desplazamiento". Tampoco estamos convencidos de que un mayor gasto en bienestar social vaya impulsar de forma neta el crecimiento, ya que su "efecto multiplicador" es generalmente bajo en el Reino Unido. La naturaleza diferida de las subidas impositivas permitirá que el aumento de la presión fiscal sea moderado en el ejercicio fiscal de 2026. Sin embargo, las empresas y los consumidores no solo responden a las condiciones económicas actuales, sino que sus decisiones de gasto e inversión también se ven influidas por las expectativas a futuro. El rápido enfriamiento del mercado laboral (187 000 puestos de trabajo perdidos desde el presupuesto de 2024) dará  lugar a un menor consumo por parte de los hogares y a un crecimiento lento. La inflación en el Reino Unido ha tocado techo y debería seguir convergiendo hacia el objetivo del Banco de Inglaterra este año, tras haberse situado en noviembre más cerca del 3% que del 4% por primera vez en seis meses. Esto debería contribuir a aliviar la presión sobre los salarios reales y el poder adquisitivo de los consumidores, teniendo en cuenta que el crecimiento salarial nominal parece que se mantendrá relativamente alto. Sin embargo, la combinación de riesgos para las perspectivas nos ha llevado a revisar a la baja nuestras previsiones para la libra esterlina.
  • 7) China: la economía de Schrödinger: La ansiedad del mercado por las perspectivas de crecimiento de China se disparó tras la victoria electoral de Trump, alcanzando su punto álgido tras el Día de la Liberación. Sin embargo, desde entonces, las exportaciones chinas han demostrado una notable resiliencia gracias a una mayor diversificación hacia mercados no estadounidenses, al transbordo de mercancías y a sus precios competitivos. Además, las exportaciones se han sofisticado en los últimos años, lo que ha permitido una mayor integración de China en las cadenas de suministro mundiales. Los buenos resultados de las exportaciones y las sorpresas positivas del PIB indican que probablemente se haya alcanzado el objetivo de crecimiento para 2025, situado "en torno al 5%". No obstante, la demanda interna sigue siendo débil, el desplome del mercado inmobiliario continúa lastrando la confianza del consumidor, el desempleo juvenil sigue siendo elevado y persisten las presiones deflacionistas. La campaña destinada a frenar la competencia de precios, contribuirá en cierta medida a aliviar las presiones deflacionistas. Tenemos dos grandes dudas con respecto a China:
    • a) ¿Pondrán mayor énfasis las autoridades chinas en impulsar la demanda interna o seguirá predominando el modelo basado en las exportaciones? Las perspectivas a corto plazo apuntan solo a una desaceleración gradual del crecimiento. Las medidas para impulsar la demanda interna, como la ampliación hasta 2026 del exitoso programa de renovación de bienes de consumo, son positivas, pero los esfuerzos siguen pareciendo limitados. No se descarta la posibilidad de aplicar estímulos más contundentes, ya que la preocupación por la demanda interna parece estar cobrando mayor importancia.
    • b) ¿Cómo evolucionará la rivalidad económica entre EEUU y China? Las tensiones con EEUU se han atenuado por el momento, tras la firma de la tregua comercial a finales de octubre y las señales de que se están organizando nuevas reuniones entre Trump y Xi, pero los problemas subyacentes persisten. El tipo de cambio efectivo real seguirá respaldando la competitividad de las exportaciones chinas.
  • 8) Perspectivas favorables para las divisas de mercados emergentes. La mayoría de las divisas de los mercados emergentes deberían aprovechar un dólar más débil, especialmente bajo la presión de nuevas bajadas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Estas divisas seguirán ofreciendo oportunidades de carry trade interesantes este año y muchas de ellas (especialmente las de América Latina) ofrecerán altas tasas de rendimiento real. El crecimiento en los mercados emergentes debería mantenerse sólido este año, especialmente tras la relajación de la política monetaria y el control de la inflación en gran parte de los países. Esta relajación de las presiones inflacionistas debería mejorar el atractivo de inversión en los países en desarrollo. La alta diversidad y la falta de homogeneidad entre los mercados emergentes garantizan que el rendimiento del mercado de divisas seguirá siendo desigual. Será interesante ver si el rápido auge de la IA provoca alguna divergencia en este sentido, ya que algunas economías asiáticas (en particular, China, India, Singapur, Malasia y Corea del Sur) parecen estar bien posicionadas para beneficiarse de cualquier impulso de crecimiento relacionado con ella. No obstante, el aumento de los riesgos geopolíticos podría suponer un obstáculo, en particular, la escalada de las tensiones comerciales entre EEUU y China, o un recrudecimiento de los conflictos en Oriente Medio. Se espera otro año de alto riesgo, sin la paz y la tranquilidad que anhelan los inversores.
15Jan

Rechazan las limitaciones a los tipos del crédito de las tarjetas, porque perjudican a los bancos; tampoco ayudan la situación en Venezuela, Irán, y el proceso penal contra el presidente de la Fed.

Miguel Ángel Valero

Con las elecciones a medio mandato de noviembre en mente, a Trump se le acumulan los problemas. Su propuesta sobre los tipos de interés de las tarjetas de crédito han provocado que los principales bancos estadounidenses acumulen tres sesiones consecutivas de caídas en Bolsa. La ominpresente tecnología vuelve a sufrir tras conocerse que el inversor Michael Burry mantiene su apuesta en contra de Nvidia. 

El polémico presidente de EEUU puede consolarse con los resultados de TSMC, que confirman que la demanda de chips sigue sólida, hasta el punto de que el mayor fabricante de semiconductores avanzados del mundo incrementará su inversión en capacidad de producción un 30% más este año (56.000 millones$). Y con que las pequeñas compañías estadounidenses continúan ganando tracción —el Russell 2000 acumula un +6% en lo que va de año— gracias a una economía americana que muestra signos de mejora.

Pero las materias primas se han visto afectadas por el ruido geopolítico. Tras la detención del dictador venezolano, Nicolás Maduro, se especulaba con una posible intervención de EEUU en Irán, respaldada por Trump en medio de las protestas reprimidas a sangre y fuego por el régimen de los ayatolás. Sin embargo, Trump aclaró que no planea intervenir en el país persa, lo que ha provocado retrocesos en el precio del petróleo y de los metales preciosos, especialmente la plata (-3%). 

A ello se suman las declaraciones de Trump asegurando que no destituirá a Powell, pese a la demanda del Departamento de Justicia relacionada con las reformas en edificios históricos de la Fed. 

En este contexto, la volatilidad puede aumentar con la publicación de resultados de varios de los Siete Magníficos —en la última semana de enero—, la evolución del caso contra Jerome Powell, la sentencia del Tribunal Supremo sobre los aranceles y, por supuesto, la reunión de la Fed (28 de enero).

De momento, el consumo se anima. Las cifras de comercio minorista relativas a noviembre –el mes de inicio de las compras navideñas– fueron alentadoras, con un +0,6% mensual. Pero los precios de producción industriales se aceleraron hasta el +3% interanual, un nivel de aumento de los costes de producción que seguiría poniendo cierta presión al alza sobre los precios al consumo en los próximos meses. La tasa subyacente repuntó una décima más y escaló hasta el +3,5% interanual, su mayor nivel desde marzo y prácticamente un punto por encima de los mínimos del año vistos en junio. 

Las ventas de viviendas de segunda mano sorprendieron al alza en diciembre al aumentar un +5,1% mensual y escalar hasta niveles de 4,35 millones de unidades anualizadas, cerrando el año pasado en su mayor nivel desde comienzos de 2023. Se trata de un dato alentador al mostrar un mayor dinamismo de las compraventas de casas.

Columbia Threadneedle: "cautelosamente optimistas"

William F. 'Ted Truscott, Consejero Delegado de Columbia Threadneedle Investments, se muestra "cautelosamente optimistas" respecto a que los mercados seguirán en expansión, respaldados por la moderación de la inflación, los recortes previstos de los tipos de interés y la innovación proporcionada por la IA: "los riesgos económicos y geopolíticos nos instan a mantenernos alerta". 

Los beneficios empresariales estadounidenses seguirán siendo el motor de la rentabilidad de la renta variable en 2026. Las compañías siguen siendo ágiles, se adaptan a los aranceles a la vez que protegen la rentabilidad, lo cual favorece unas perspectivas alentadoras para la renta variable estadounidense.

La bajada de los tipos de interés a corto plazo debería suponer un estímulo para la renta variable, lo cual reforzaría la confianza de los inversores. Aunque la inflación general se ha estabilizado en torno al 3 %, los repuntes localizados —especialmente en los bienes de consumo— indican que persisten presiones sobre los precios. Los aranceles se consolidan como un factor crítico a la hora de evaluar las perspectivas de inflación. Aun cuando suelen descartarse como ajustes puntuales, estos aranceles siguen teniendo repercusiones en las cadenas de suministro, aumentando los costes y cuestionando las premisas sobre la estabilidad de precios a largo plazo. Si la inflación volviera a acelerarse, la Reserva Federal podría suspender los recortes de los tipos de interés y la curva de tipos podría tornarse más pronunciada, lo cual reconfiguraría y complicaría las valoraciones tanto en los mercados de renta variable como en los de renta fija.

"La fortaleza de los beneficios avala el optimismo, pero las elevadas valoraciones y los riesgos geopolíticos subvalorados exigen la atención de los inversores. Es el momento de sacar partido de las oportunidades globales", apunta Truscott, que coloca el foco en:

  • Japón: se distingue como una oportunidad de inversión atractiva, ya que el país está inmerso en una transición de una cultura del ahorro en efectivo a una cultura de la inversión. Por primera vez en décadas, hay un gran optimismo entre los inversores respecto a la renta variable japonesa, motivado por las reformas del gobierno corporativo favorables a los inversores y a un notable viraje para el consumidor japonés del ahorro a la inversión. Las tendencias demográficas e inflacionistas están agilizando esta transición cultural, lo cual genera oportunidades para las compañías locales y los inversores globales. Nos sentimos optimistas y anticipamos una rentabilidad más sólida para la renta variable japonesa.
  • Europa: Con potencial, pero sometida a presiones. La relajación de los tipos de interés y la flexibilización del freno al endeudamiento de Alemania favorecieron las expectativas para la renta variable europea en 2025. Pero Europa se enfrenta a grandes presiones. Las cargas reglamentarias y la competencia por parte de China en forma de productos de alta calidad y bajo coste como los vehículos eléctricos están amenazando el liderazgo manufacturero de Europa. Las respuestas políticas y la desregulación serán determinantes si Europa desea maximizar su potencial económico y sacar partido del mercado único.
  • Reino Unido: Hemos empezado a detectar signos de recuperación o de aceleración del crecimiento económico en ese mercado. El reciente auge del mercado de renta variable del Reino Unido hasta alcanzar máximos históricos ha suscitado un debate sobre las perspectivas. Hay ocho valores que han aportado más de la mitad de la rentabilidad del FTSE 100, lo cual reproduce la dinámica de concentración que ha caracterizado el mercado de renta variable estadounidense. Sin embargo, a esta concentración le subyacen algunas oportunidades interesantes: cientos de compañías que cotizan con valoraciones atractivas y con sólidos análisis fundamentales nacionales. Aun así, la inflación se mantiene en el 4% y la política fiscal se decanta por un aumento de los impuestos. Si bien las valoraciones son muy interesantes, las reformas estructurales siguen quedándose atrás respecto a las de otras regiones.
  • Mercados emergentes: Cada vez ganan más terreno. Los mercados emergentes resultan cada vez más apetitosos. La creciente debilidad del dólar y el crecimiento mundial suelen favorecer a estos mercados, y ahora tenemos una postura mucho más optimista sobre la renta variable de los mercados emergentes que la que teníamos en el pasado.

Los mercados de renta fija comienzan 2026 con una impactante dosis de optimismo. Una economía estable, el recorte de los tipos de interés de la Reserva Federal y una demanda boyante de bonos constituyen los cimientos para obtener una rentabilidad esperanzadora. Los aspectos fundamentales crediticios con calificación de inversión siguen mostrándose sólidos y los mercados de crédito público parecen estables.

"Apreciamos un creciente interés de los inversores por el crédito privado como una clase de activo ofrece oportunidades de rentabilidad diferenciada, pero hay que mantenerse vigilantes ante este tipo de activo. Un análisis riguroso y una gestión activa serán herramientas cruciales para que los inversores puedan aprovechar las oportunidades en evolución del crédito privado", avisa.

El aumento exponencial de la deuda pública mundial sigue constituyendo una fuente de preocupación a largo plazo para los mercados, sobre todo con el aumento desmesurado de los pagos de intereses. Los próximos tres a cinco años podrían acarrear graves consecuencias si no se resuelve este problema estructural. "Debemos mantener una estrecha vigilancia sobre la política fiscal y determinar qué niveles de deuda son sostenibles. El alto nivel de endeudamiento no es solo un problema de los EEUU, sino que es un desafío global que afecta a muchos otros países, como Japón, los países europeos y algunos más. Si bien existen soluciones, estas requieren acciones valientes frente a complejas decisiones políticas", insiste.

Riesgos geopolíticos en primer plano

En 2025 los mercados hicieron caso omiso, en gran medida, a los riesgos geopolíticos, quizás hasta el punto de caer en la autocomplacencia. Pero han saltado a primer plano a principios de año con Venezuela y la renovada política estadounidense hacia América Latina. La guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania sigue sin resolverse, mientras que las tensiones entre China y Taiwán siguen generando preocupación. Además, el nuevo rumbo de la política de EEUU hacia Europa y los riesgos de conflicto en Oriente Próximo añaden complejidad al paisaje geopolítico. 

"Considerando que las valoraciones son altas, especialmente en la renta variable estadounidense, el margen de error es estrecho. En el mundo de las inversiones hay un viejo dicho que reza que la confianza es sinónimo de liquidez, y la liquidez equivale a confianza. Una perturbación notable puede menoscabar la confianza del mercado rápidamente y la liquidez puede evaporarse en un instante en los mercados actuales, que evolucionan rápidamente. Podríamos estar a solo un incidente de que los mercados se carguen la complacencia y reaccionen deforma negativa ante los acontecimientos mundiales desestabilizadores", advierte el CEO de Columbia Threadneedle Investments.

Por su parte, la inteligencia artificial (IA) es un tema de inversión primordial para 2026, ya que el gasto empresarial en IA se centra en la reducción de costes y en la mejora de la productividad. Aunque los beneficios inmediatos son tangibles, la rentabilidad de la inversión a largo plazo sigue percibiéndose con incertidumbre. Esto suscita la pregunta: ¿cómo será 2027 y los años posteriores? "Estamos analizando detenidamente las implicaciones de la expansión de la IA para los mercados, así como la circularidad de algunas inversiones en IA", señala.

"La diversificación no es negociable Aunque la renta variable estadounidense ha producido generosos rendimientos, la historia demuestra que las posiciones de liderazgo son cambiantes. No solo eso, sino que, la desmesurada concentración de rentabilidad en básicamente siete valores negociables subraya el argumento a favor de la diversificación", resalta Truscott. 

Una cartera diversificada—que incluya valores de gran y pequeña capitalización, renta variable estadounidense e internacionales, renta fija y productos alternativos— es esencial para el éxito a largo plazo. Los valores de pequeña capitalización están despertando interés gracias a la caída delos tipos de interés y al crecimiento económico favorable. La exposición internacional se beneficia de la debilidad del dólar y de las importantes reformas adoptadas en mercados como el de Japón. Los bonos municipales, que suelen ser subestimados, ofrecen atractivas rentabilidades y deberían desempeñar un papel más decisivo en las carteras de los inversores. Los bonos con calificación de inversión, que se encuentran en una excelente situación desde el punto de vista de análisis fundamental, ofrecen una estabilidad nada desdeñable; las asignaciones 'core'/'core-plus' deben seguir siendo fundamentales. Los bonos de renta fija de alto rendimiento, aunque presentan diferenciales ajustados, ofrecen una rentabilidad adecuada. Los alternativos aportan beneficios de diversificación, pero exigen una mayor formación de los inversores a medida que se amplía el acceso. Una exposición amplia es en todo momento una buena idea, pero en el contexto actual, la diversificación cobra aún mayor importancia. Los inversores salen ganando a medida que evoluciona el sector

La gestión de activos se mantiene competitiva, fragmentada y dinámica. La presión delas comisiones sigue siendo un problema significativo para el sector, mientras que la eficiencia operativa requiere una mayor atención. La consolidación podría acelerarse, especialmente en los mercados bajistas, mientras que la rivalidad por hacerse con el talento sigue siendo feroz. La innovación en vehículos, estrategias y tecnología continúa centrándose en afrontar las necesidades cambiantes de los inversores a medida que cambian las condiciones del mercado. Los ETF activos, las cuentas gestionadas de forma independiente, las carteras modelo y el acceso más generalizado a los productos alternativos están reconfigurando el panorama de la inversión, ya que ofrecen a los inversores una mayor variedad de opciones a la hora de acceder a soluciones de inversión. Los fondos de inversión mantienen su relevancia, especialmente en los planes de jubilación, pero la presión sobre los precios y la innovación favorecen los vehículos más modernos. La innovación en vehículos está proporcionando más capacidad a los inversores con menores costes, mayor flexibilidad y más variedad de soluciones.

La demanda de inversiones alternativas está en auge, ya que los inversores buscan diversificación y rentabilidades diferenciadas, pero "tenemos que ser cuidadosos con la asignación de carteras". Sigue siendo crucial equilibrar esos beneficios con la naturaleza semilíquida o ilíquida de los activos alternativos. La eficacia depende de la planificación y la formación: los asesores y los clientes deben comprender las posibles ventajas y desventajas y estar preparados para comprometer capital a largo plazo. Democratizar elacceso es positivo, pero es esencial tomar decisiones informadas.

La gestión activa sigue siendo vital. A medida que crece la inversión pasiva, las ineficiencias en la renta variable y en la renta fija crean oportunidades para que los gestores cualificados identifiquen títulos con valoraciones incorrectas y generen resultados por medio de un análisis riguroso y la construcción de carteras.

"El año que tenemos por delante plantea un escenario lleno de oportunidades, pero no exento de riesgos. Los mercados son pujantes, la liquidez es robusta y reina el optimismo. Aun así, la confianza puede quebrarse. Las sorpresas inflacionistas, las crisis geopolíticas o las turbulencias en los mercados crediticios podrían alterar rápidamente el panorama de inversión. La prudencia es indispensable para afrontar las oportunidades y los riesgos de 2026", concluye.

UBS: rally del oro

El oro ha prolongado su fuerte rally y ha marcado nuevos máximos, en un contexto de persistente incertidumbre política y geopolítica. Pese a las subidas ya registradas, en UBS esperan que el precio del oro siga avanzando hasta los 5.000$ por onza en los próximos meses, impulsado por la demanda de cobertura frente a los riesgos macroeconómicos, políticos y geopolíticos aún presentes: han resurgido las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, la incertidumbre institucional y de política económica refuerza la demanda de activos refugio, por lo que el contexto fundamental sigue siendo favorable para el oro.

Mark Haefele, Chief Investment Officer de UBS Global Wealth Management, señala: “Dado que se espera que la demanda de oro por parte de los bancos centrales y de los inversores continúe creciendo este año, mantenemos una posición positiva en el metal y vemos valor en una asignación de un dígito medio dentro de una cartera bien diversificada. Aunque reconocemos los riesgos a la baja derivados de la prima actualmente elevada, el precio del oro podría incluso superar nuestras previsiones y alcanzar los 5.400$ por onza si aumentan los riesgos políticos o financieros”.