22Oct

La Agencia Internacional de la Energía estima que será necesario invertir una media de 3,3 billones al año hasta 2030, y alcanzar un total acumulado de 55 billones. Un programa de gasto en infraestructuras de esta magnitud no se ha visto desde la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

Miguel Ángel Valero

Se necesitan ingentes cantidades de gasto de capital (capex) en áreas como las energías renovables, la descarbonización de las utilities y la construcción de nuevas redes eléctricas para descarbonizar la economía global. Aunque supone un desafío financiero que se cifra en billones, también ofrece enormes oportunidades para los inversores, según un análisis de Farahnaz Pashaei Kamali, responsable de sector de Energía, Utilities e Investigación Alpha Sostenible de Robeco, y Chris Berkouwer, gestor de cartera del equipo global de renta variable de la firma.

Esto implica centrarse en aquellas empresas donde los factores de transición climática son los más determinantes para la creación de valor a largo plazo. 

“El gasto de capital es un barómetro crucial para la inversión en transición, ya que proporciona una medida tangible del compromiso de una empresa con la sostenibilidad”, afirma Pashaei Kamali. “Un capex elevado en sectores alineados con el clima, como la energía renovable y la electrificación, señala el posicionamiento estratégico de la empresa para el crecimiento futuro, mientras que un capex bajo o mal orientado puede acarrear riesgos importantes, incluidos activos varados”, argumenta. “Además, un capex insuficiente puede suponer la pérdida de oportunidades de innovación, y un gasto excesivo en áreas no alineadas puede diluir los retornos a largo plazo y aumentar las vulnerabilidades relacionadas con el clima. Por tanto, un análisis exhaustivo del capex resulta esencial en cualquier estrategia de inversión sólida”, añade.

Lograr una senda que permita limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 °C –cuando ya hemos alcanzado 1,3 °C de calentamiento confirmado– requiere niveles de movilización de capital sin precedentes. La Agencia Internacional de la Energía estima que será necesario invertir una media de 3,3 billones$ al año hasta 2030, y alcanzar un total acumulado de 55 billones hasta 2050. Un programa de gasto en infraestructuras de esta magnitud no se ha visto desde la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial.

“Gran parte de estos recursos se destinarán a proyectos de energías renovables, electrificación, descarbonización industrial e infraestructuras resilientes al clima”, señala Berkouwer. “Las utilities dependientes de combustibles fósiles necesitan la mayor parte de la inversión, seguidas por los sectores de materiales y consumo discrecional. Esto subraya dónde es probable que surjan tanto los mayores riesgos como las mejores oportunidades para los inversores, especialmente a la hora de identificar a los líderes y rezagados según su grado de preparación para la transición”, subraya.

Identificar a los líderes, evitar a los rezagados

Precisamente, la estrategia Global Climate Transition Equities de Robeco busca a los líderes, evitando a los rezagados, para alinear la cartera con una trayectoria ‘muy por debajo de 2 °C’. Para ello, analiza específicamente sus compromisos de capex, junto con métricas estándar ESG y el sistema propietario Climate Traffic Light de Robeco. Además, el uso de inteligencia artificial se está ampliando para lograr un análisis con el mayor alcance posible.

“Un sistema impulsado por inteligencia artificial extrae datos directamente de las declaraciones corporativas, capturando inversiones como el gasto de capital directo, la emisión de bonos verdes y los desembolsos alineados con las taxonomías que abarcan el clima”, afirma Pashaei Kamali.“Cuando las empresas informan sobre capacidad renovable en megavatios en lugar de hacerlo en términos monetarios, las cifras se convierten a dólares estadounidenses utilizando proyecciones de costes regionales. Esto proporciona a los inversores una visión integral de la magnitud y credibilidad de los compromisos de transición en toda la cartera", explica.

Hasta ahora, dentro de la cartera, 48 empresas han anunciado 176 compromisos identificables de capex en transición, por un valor superior a 81.000 millones de dólares. Alrededor del 93% de este capital está destinado a la mitigación del cambio climático. El sector financiero fue excluido del análisis porque su papel en la financiación de la transición es una forma indirecta de capex que requiere una evaluación aparte.

“De manera alentadora, la cartera actualmente está por delante de la trayectoria de referencia para un escenario de ‘muy por debajo de 2 °C’ hasta 2030, reflejando un fuerte impulso a corto plazo. Sin embargo, más allá de 2030, los compromisos disminuyen significativamente. Para mantenerse en camino hacia los objetivos de 2050, se requerirá un aumento anual estimado del 12% en el capex de transición.” 

El análisis también revela diferencias notables en los impulsores de inversión entre sectores dentro de las empresas que integran la cartera:

  • Las empresas del sector salud están invirtiendo fuertemente en la adquisición de energías renovables, mejoras en eficiencia energética y el diseño de instalaciones resilientes, respondiendo tanto a presiones operativas como regulatorias.
  • Las empresas de tecnología de la información están destinando un capital significativo a cubrir la creciente demanda energética de los centros de datos y el cómputo de IA, a menudo a través de grandes acuerdos de compra de energía renovable a largo plazo.
  • Las empresas de servicios de comunicación enfrentan desafíos energéticos similares y están modernizando sus redes para operar de manera más eficiente.
  • Las utilities, que ya han invertido sustancialmente en infraestructura verde, ahora actúan como facilitadoras de la descarbonización en otros sectores.

La mayor categoría individual de capex comprometido en la transición corresponde a la instalación de energías renovables, con la energía eólica a la cabeza debido a su escalabilidad y competitividad en costes. Las inversiones adicionales incluyen almacenamiento en baterías, actualizaciones de redes eléctricas y la construcción de instalaciones de fabricación de vehículos eléctricos y baterías.

Todo esto conduce a centrarse en identificar a los líderes climáticos, bajo la creencia de que no solo beneficiará al planeta, sino que también logrará el objetivo central de la estrategia de inversión: buscar rentabilidades superiores al índice de referencia o comparables.

“Este tipo de liderazgo climático puede reducir el riesgo a la baja, mejorar la resiliencia operativa y abrir nuevas vías de crecimiento en los sectores que se benefician de la transición energética”, afirma Berkouwer. “También indica que la cartera está estratégicamente alineada tanto con los objetivos climáticos como con la creación de valor a largo plazo”, insiste.

“Sectores de ‘bajo impacto’ como salud, tecnologías de la información y servicios de comunicación están liderando el camino”, añade Pashaei Kamali. “Sus inversiones proactivas, impulsadas por necesidades operativas internas y posiciones financieras sólidas, son una prueba del valor estratégico de la descarbonización más allá de la intensidad de carbono específica de cada sector. Las inversiones focalizadas sugieren un potencial para reducir el riesgo a la baja y una mayor estabilidad de los flujos de caja para los inversores a largo plazo, lo que refuerza la importancia del comportamiento inversor corporativo para el logro de los objetivos climáticos globales”, subraya.

22Oct

El fondo busca acciones con una capitalización bursátil sustancialmente inferior a la que su situación financiera, sus activos o su capacidad de generación de ingresos, tanto histórica como actual, harían creer.

Evli Hannibal, recientemente registrado en España pero existente desde el 30 de marzo de 2007 y con un volumen gestionado de 126,8 millones€ es un fondo deep value europeo que busca compañías con valoración extremadamente barata, con el apoyo de una herramienta cuantitativa denominada Zenostock.

No se basa en previsiones ni en ratios convencionales como el P/E actual. Su objetivo es identificar empresas que el mercado ha castigado en exceso, pero que conservan activos tangibles y una capacidad probada de generar beneficios. Petter Langenskiöld, gestor del fondo, deja muy claro que "no se trata de adivinar el futuro, sino de comprar compañías que ya han demostrado su capacidad, pero que hoy cotizan como si no valieran nada".

Este fondo de renta variable europea tiene una estrategia de inversión basada en la tendencia constante de los mercados a reaccionar exageradamente y, finalmente, a volver a la media. Sigue una estrategia de valor profundo/contraria sin concesiones y comienza su proceso de selección con acciones que, por el motivo que sea, tienen una valoración notablemente baja, claramente inferior a la anterior.

El fondo ha seguido la misma estrategia desde su creación en 2007, sin ninguna desviación de estilo, superando claramente el rendimiento del mercado europeo y de su clase de fondo. Desde el inicio, acumula una rentabilidad del 206%, con una cartera que hoy cotiza, de media, un 57% por debajo de sus valoraciones históricas. A cinco años, Hannibal supera ampliamente a su índice de referencia.

La composición de la cartera del fondo difiere completamente de los índices europeos generales y de los índices de estrategias de inversión/factoriales más comunes (crecimiento, dividendo, valor, calidad). 

El proceso de inversión parte de un universo de más de 4.500 compañías europeas, filtradas con Zenostock, una herramienta desarrollada por el propio equipo gestor. Se basa en tres criterios:

  • Valoración de activos: se buscan compañías con bajo P/B, idealmente en mínimos históricos, y con alto potencial de reversión hacia su media histórica.
  • Capacidad de generar beneficios: se analiza el valor de mercado frente a beneficios normalizados y dividendos históricos. El P/E actual o estimado no se considera.
  • Estructura de deuda: se penaliza el endeudamiento elevado y se premia el exceso de caja.

El resultado es una cartera concentrada (40–50 posiciones), con elevada gestión activa, fuerte sesgo cíclico, y una clara vocación 'contrarian'. El gestor lo resume así: “No necesitamos que las compañías estén funcionando bien para invertir; necesitamos que estén baratas en relación con su historia".

Durante la presentación, se destacó el caso de VolkswagenPorsche, que históricamente cotizaban a 0,8-0,9 veces su valor contable y hoy se compran a 0,3x. Otros ejemplos: conglomerados industriales suizos con divisiones que valen más que su capitalización bursátil completa o compañías de satélites, químicas y papeleras con activos no core infravalorados.

El gestor insistió en que “la calidad, tal como la define el mercado, no es un criterio útil para esta estrategia”. Muchas de las compañías en cartera tienen ratings bajos, pero eso no impide que generen valor cuando el mercado corrige su percepción: “Invertimos cuando el mercado ha perdido la fe, pero los activos y la historia siguen hablando.”

Más allá de lass ratios, lo que destaca es la lógica detrás de cada posición. Hannibal no necesita que las compañías “mejoren” para que la inversión funcione. Basta con que el mercado reconozca que ha exagerado el castigo. En muchos casos, los activos no core o las divisiones industriales valen más que la capitalización bursátil completa. Y eso, en un entorno de normalización, puede traducirse en revalorizaciones muy significativas.

La selección final de las acciones que cumplen con los criterios de valoración del fondo se realiza mediante el análisis tradicional de empresas y estados financieros (con especial énfasis en los activos ocultos/suma de partes, desglose, liquidación, valores de reposición/balances generales). El fondo utiliza Zenostock como su principal herramienta de selección e investigación. Zenostock ha sido desarrollado por esta gestora para la búsqueda de acciones y carteras de acciones baratas.

El núcleo de la estrategia de Evli Hannibal se resume en:

  • “Un precio de adquisición bajo es lo primero” 
  • Buscar solo empresas cuyos activos se vendan a precios bajos
  • Buscar solo empresas cuyos activos se vendan muy por debajo de la norma histórica
  • Buscar solo empresas cuya capacidad histórica de ganancias demostrada se venda a múltiplos bajos
  • Buscar solo empresas para las que el mercado tenga expectativas pesimistas sobre el futuro que contrasten claramente con los logros históricos

La condición principal para la selección de acciones es un precio bajo. El fondo busca acciones con una capitalización bursátil sustancialmente inferior a la que su situación financiera, sus activos o su capacidad de generación de ingresos, tanto histórica como actual, harían creer. El fondo no tiene preferencias por sector ni tamaño.

Los grupos más grandes son: 

  • 1. Automoción (principalmente el sector de Volkswagen), 
  • 2. Siderurgia, 
  • 3. Telecomunicación y Satélite, 
  • 4. Empresas en la fase anterior de la cadena de valor de semiconductores a un tercio de su valoración normal, 
  • 5. Industria química, 
  • 6. Una cesta de empresas suizas que, aunque han sufrido un desplome, son líderes, 
  • y 7. Papel y cartón.

 Los grupos se mantienen sin cambios, pero el número de miembros y el orden de tamaño de los grupos han cambiado. Las mayores compras netas se realizaron en el grupo "Crisis de semiconductores", que también incorporó a un nuevo miembro. Claramente, más de la mitad de las inversiones actuales del Evli Hannibal (30 acciones) aún no han contribuido en absoluto a la rentabilidad del fondo. Al cierre del mes, los activos ascendían a 127,5 millones€, y la participación en el capital de las empresas era de 248 millones. Esta ratio (127/248) es inferior a la mitad de la mediana de 10 años de las inversiones actuales. Los precios tendrían que multiplicarse por 2,5 para alcanzar el "nivel normal" a largo plazo.

El número 1 del mes fue el fabricante de obleas de silicio Siltronic AG, con un aumento del 31%, tras lo cual la capitalización bursátil de la compañía se situó en 1.400 millones. Hace cinco años, la compañía recibió una oferta de 4.200 millones. Siltronic ha logrado en dos ocasiones a lo largo de su historia un beneficio anual antes de impuestos de 500 millones€, un PER de aproximadamente 2.

 La cartera de Hannibal incluye 20 empresas (y el 52% de sus activos bajo gestión) con un PER calculado de esta manera, comenzando con los números 3, 2 o 1. El fondo es adecuado para inversores que deseen invertir en una cartera diversificada y de gestión activa de acciones europeas. que deseen beneficiarse de la posible apreciación futura del precio con grandes descuentos.

22Oct

La actividad de planificación del ahorro y la inversión y las iniciativas de educación financiera de Bárymont quedan al margen de esta compra, aunque se ha firmado un acuerdo de colaboración con el grupo británico.

Miguel Ángel Valero

Mientras todavía colean las especulaciones sobre por qué Gallagher optó por no comprarlo, PIB Group continúa de compras en España. Y ha sorprendido al mercado con la adquisición del negocio asegurador del Grupo Bárymont, la correduría y la agencia vinculada creada para facilitar la comercialización de unit linked, el producto estrella de la firma fundada en Cantabria en 2010. La actividad de planificación del ahorro y la inversión y las iniciativas de educación financiera de Bárymont quedan al margen de esta compra, aunque se ha firmado un acuerdo de colaboración con PIB Group.

De esta forma, la agencia vinculada se integra en Conbenefits Previsión Social, la correduría en PIB Group Iberia. Bárymont mantiene su propia marca para las actividades financieras.

Aquí todos salen ganando. PIB Group se hace con una entidad que tiene 10 oficinas en España (Madrid, Cataluña, Cantabria, Castilla León, País Vasco y Canarias) y una en Portugal (mercado en el que la correduría controlada por Apax en un 60% y por Carlyle en un 20%, tiene un gran interés), una plantilla de 350 profesionales, y una gran experiencia en productos unit linked, seguros de Vida Riesgo y fondos de pensiones, y también en operativa online (el 90% de su negocio se hace de forma remota), y un volumen de negocio superior a los 5 millones€.

Bárymont, por su parte, resuelve el problema estratégico que arrastraba desde hace tiempo: centrarse en la actividad financiera (de hecho nació tras abandonar Citi la banca comercial en España) y de planificación del ahorro y de la inversión, y en las iniciativas de educación financiera, o en el negocio asegurador, donde las perspectivas de crecimiento eran más limitadas.

Al mismo tiempo, es la primera incursión exitosa de PIB Group en 'territorio' Cojebro, ya que Bárymont entró a formar parte de esta organización empresarial de corredurías de seguros el 24 de febrero de 2023. En Cojebro se procura que los posibles problemas que puedan tener los socios (falta de sucesión generacional, entre otros) se resuelven con la ayuda de los demás miembros del grupo.

“Esta incorporación supone un salto cualitativo en nuestra estrategia”, proclama Martín Navaz, presidente y CEO de PIB Group Iberia. “España es un mercado prioritario  y esta adquisición es un paso clave para consolidar una red de profesionales altamente especializados, con fuerte arraigo local y una visión compartida orientada al cliente y a la innovación”, insiste Onno Janssen, CEO de PIB Group Europe. El grupo británico pone el acento en que compra "especialización en el asesoramiento de productos de ahorro".

Emilio Montaraz, presidente de Grupo Bárymont, resalta que “esta alianza impulsará exponencialmente el negocio conjunto a la vez que nos acerca un poco más a nuestro propósito de lograr el bienestar financiero de ciudadanos, familias y empresas”.

La operación ha contado con el asesoramiento legal del Despacho Ruiloba Abogados durante todo el proceso de negociación, así como su asesoramiento legal y de M&A.

Para Martín Navaz, la compra de Bárymont despeja cualquier duda sobre la situación de PIB Group tras la 'espantada' de Gallagher, que atribuye a discrepancias en el precio. Pero las firmas más activas en el asesoramiento y en la intermediación en la compraventa de corredurías de seguros subrayan el hecho de que, nada más producirse la negativa de Gallagher, Apax y Carlyle realizaron una emisión de deuda de 400 millones de libras para recapitalizar PIB Group. 

21Oct

Mientras las caídas provocan minusvalías medias del 31%, las subidas generan una revalorización del 254%, según un análisis de Óscar Tejada, de Portocolom AV.

Miguel Ángel Valero

Muy interesante el análisis que hace Óscar Tejada, gestor patrimonial en Portocolom AV, sobre los últimos 75 años en el S&P 500, el principal índice de la Bolsa en EEUU. En esos 75 años se han registrado tantos períodos alcistas como bajistas: 12. Pero con una diferencia fundamental: las subidas tienen una duración media de más de cinco años y generan una revalorización del 254%, en cambio, las caídas han durado mucho menos, en torno a un año, y han provocado minusvalías medias del 31%. 

"Hay una máxima entre los gestores de renta variable y es que uno no debe posicionarse en contra de la tendencia dominante del mercado. Intentar anticipar cuándo se producirá un cambio de tendencia (vender en un máximo o comprar en un mínimo de ciclo) nos puede salir bien una vez, pero la realidad es que a largo plazo no estar invertido es un coste de oportunidad que reduce los retornos logrados por el inversor", explica este experto.

Los mercados financieros son cíclicos. Al estar compuestos por diferentes sectores industriales y geografías diversas, cada uno con sus características propias, el gestor profesional puede posicionar su cartera en función tanto del ciclo económico como del perfil de riesgo de su cliente. Esto es lo que se conoce como gestión activa del capital. La lección es que "hemos de permanecer siempre invertidos, pero eso no implica que tenga que ser siempre ni en los mismos activos ni en la misma cuantía". 

Porque está la tentación, muy habitual entre los inversores no profesionales, de vender las posiciones que generan beneficios sin tener en cuenta que éstos podrían seguir aumentando, ya que son multitud los factores que determinan el valor de cada activo financiero, y tenerlos todos bajo control es una labor muy complicada. 

"Nos hemos acostumbrado en el último año a escuchar y a leer en medios especializados que las valoraciones de los activos estadounidenses están muy caras, pero, por el contrario, sus principales índices no han dejado de subir, como ejemplo, el S&P 500 se ha revalorizado más un39% desde el mínimo marcado el pasado 7 de abril. De haber hecho caso a esas informaciones las revalorizaciones de nuestras carteras serían claramente inferiores a las que tenemos actualmente", insiste.

En el gráfico se observan los ciclos alcistas y los ciclos bajistas de los últimos 75 años, donde se aprecia que el mercado ha estado subiendo en más del 80% de las sesiones. La conclusión es que se pueden y deben hacer ajustes de los pesos de las diferentes clases de activos que componen una cartera, fundamentalmente de renta fija y de renta variable, pero nunca salirse completamente del mercado. "Lo que es seguro es que de haber salido del mercado en plena corrección nos hubiéramos perdido una parte importante de la siguiente subida", subraya Óscar Tejada.

El mercado sigue numerosos datos para intentar entender que ocurrirá con las acciones a corto, medio y largo plazo, para consecuentemente posicionar las inversiones en consonancia con el análisis de éstos. La mayoría de los indicadores son de tipo financiero; algunos de carácter macroeconómico, como las previsiones de inflación, el comportamiento del mercado laboral, el consumo o las decisiones de los bancos centrales sobre tipos de interés. Y otros, de carácter microeconómico, como son los resultados empresariales, el nivel de apalancamiento de las empresas,  o el impacto de los directivos en el devenir de las decisiones empresariales. Existen otros factores de carácter externo, los que denominamos geopolíticos, como los conflictos armados, las decisiones políticas unilaterales (los aranceles) o la falta de capacidad de gestión (gobierno en Francia). 

Pero lo que todos ellos tienen en común es que alteran el curso de los índices bursátiles mediante correcciones o fuertes subidas que pueden durar desde unos días a incluso varios años. Éstas son las más complejas de medir y predecir, ya que a lo largo del movimiento tendencial se dan muchas señales de haber agotado el recorrido, pero cualquier pequeña corrección es suficiente para reanudar de nuevo su marcha. 

El último gran movimiento tendencial lo vivimos desde 2009 hasta 2020, periodo en el que el S&P 500 no experimentó una corrección mínimamente reseñable, lo que supuso que tras 11 años de subida el índice generara una revalorización del 527%.

En los últimos años estamos viviendo un fenómeno similar con el oro. Desde octubre de 2022 hasta hoy el oro se ha revalorizado más de un 140%, marcando precios nunca vistos. En 2024 los expertos consideraban que por la ley de oferta y demanda una onza de oro no valía más de 2.500$, pero han ido surgiendo factores que han llevado a superar los 3.900$. Entre esos factores está el Banco Popular de China, que junto a otros bancos centrales han decidido incrementar notablemente el peso del oro entre sus reservas estratégicas (para alcanzar el peso que tiene el oro en las reservas de Estados Unidos o de algún otro país europeo, debería seguir comprando los volúmenes actuales durante varios años más). Otros motivos de la subida los encontramos en la debilidad del USD o el proceso de bajadas de tipos de interés, especialmente por parte de la FED, y todo ello sin olvidar que cada vez que surge un conflicto internacional, especialmente con enfrentamiento armado, resurge el poder del oro como activo refugio.

La importancia de estar invertidos

Esos factores inherentes al mercado (macroeconómicos) junto a los factores externos (políticos) alteran continuamente el devenir de las Bolsas, y tomar decisiones de estar o no estar invertido en función de cada uno de esos datos lleva sistemáticamente a cometer errores, aunque podamos tener algún gran acierto.

En los últimos 45 años el principal índice estadounidense se ha revalorizado anualmente un 12% de media, habiendo sufrido una caída máxima media interanual del 14%, lo que reafirma la idea de que las caídas coyunturales, aun siendo importantes, son movimientos de corto plazo, que no alteran los resultados a largo plazo. 

"Por supuesto que no hay nada que discutir respecto a la importancia del momento de iniciar una inversión, pero nadie nos garantiza que al recibir un nuevo capital para invertir sea el momento más idóneo para hacerlo. Un ejemplo claro: quien recibiera nuevo capital para invertir el pasado mes de febrero, lo habría hecho en zona de máximos históricos y hoy tendría un beneficio acumulado cercano al 10%. Pero si ese capital entrase el 7 de abril la plusvalía se iría hasta el 39%. En manos del gestor queda la decisión de cómo ir invirtiendo ese nuevo capital para lograr el mayor retorno posible, sin olvidar nunca el perfil de riego de cada cliente en particular", concluye el análisis del gestor de patrimonios de Portocolom.

21Oct

China es consciente de que su liderazgo en la producción de tierras raras, fruto de años de inversión, podría estar alcanzando su punto máximo tras el pacto entre EEUU y Australia. Y de que sufre su propia dependencia en semiconductores.

Miguel Ángel Valero

Una vez más, los mercados celebran el enfoque transaccional de Trump. Las agresivas declaraciones del ocupante de la Casa Blanca a principios de mes han dado paso a mensajes más conciliadores, en los que sugiere que podría alcanzarse un acuerdo entre EEUU y China durante la reunión prevista para finales de mes en Corea del Sur. Además, ha anunciado su intención de visitar China el próximo año.

Al mismo tiempo, EEUU busca reducir su dependencia de China en lo que respecta a las tierras raras, dado que cerca del 80 % del consumo doméstico de estos materiales proviene del extranjero, principalmente del gigante asiático. En este contexto, Trump ha firmado un tratado con Australia para invertir en proyectos de extracción y refinamiento de tierras raras. El acuerdo contempla una inversión conjunta de 1.000 millones$ en los próximos seis meses, destinada a iniciativas tanto en suelo australiano como estadounidense. Como parte del pacto, el Pentágono se ha comprometido a colaborar en la construcción de una planta de extracción de galio en el oeste de Australia, lo que pone de manifiesto la relevancia estratégica y militar de algunos de estos elementos.

Australia ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en reservas de tierras raras —precedida por China, Brasil e India— y es la sede de la única empresa fuera de China que produce tierras raras pesadas: Lynas Rare Earths Ltd.

Además, Trump ha incluido en el acuerdo un incremento en la compra de equipamiento militar, como drones submarinos y helicópteros de combate, con el objetivo de que el país oceánico eleve su gasto en defensa del 2% sobre el PIB actual al 3,5%.

Hasta ahora, el esquema de tensión, negociación y acuerdo parece estar dando resultados. China es consciente de que su liderazgo en la producción de tierras raras, fruto de años de inversión, podría estar alcanzando su punto máximo tras el pacto entre EEUU y Australia. Al mismo tiempo, China enfrenta su propia dependencia en el ámbito de los semiconductores –con restricciones de los más avanzados– y trabaja en el desarrollo de tecnología nacional, aunque ésta sigue un escalón por debajo de la americana. Por ello, parece difícil ver en el futuro una mejor posición negociadora por parte de China, lo que invita a pensar en un potencial tregua larga. 

La partida de ajedrez continuará, con ambas potencias siendo conscientes de que, por el momento, se necesitan mutuamente. Esta interdependencia es algo que los mercados a veces olvidan, lo que da lugar a episodios de volatilidad como los vividos en las últimas semanas. Un fenómeno que se volverá a sufrir mientras Trump siga alojado en la Casa Blanca.

Eliminación de las importaciones de gas ruso antes de 2028

Por su parte, los países de la Unión Europea han aprobado eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso antes de 2028. Los ministros de Energía votarona favor de desvincularse del suministro energético ruso mediante un plan escalonado: no se podrán firmar nuevos contratos de importación de gas a partir de enero de 2026. Los contratos ya existentes de corto plazo, firmados antes del 17 de junio de 2025, podrán mantenerse hasta junio de 2026. En el caso de los contratos a largo plazo, el plazo máximo para su finalización será enero de 2028.

Antes de la invasión rusa a Ucrania, Rusia representaba el 45% de las importaciones de gas del bloque comunitario. Actualmente, esa cifra se ha reducido al 12%, y con esta medida se busca eliminar completamente la dependencia. En la votación, dos países se opusieron a la propuesta –Eslovaquia y Hungría–. No obstante, su oposición no fue suficiente para bloquearla, ya que la aprobación requería una mayoría cualificada, es decir, el respaldo de al menos el 55% de los Estados miembros. El siguiente paso consistirá en negociar el texto definitivo con el Parlamento Europeo. 

Hungría será precisamente el país anfitrión de la reunión entre Donald Trump y Vladímir Putin en las próximas dos semanas, un encuentro no exento de polémica. Putin está sujeto a una orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de guerra, lo que implica que podría ser detenido si pisa territorio de alguno de los Estados miembros, entre ellos la mayoría de los países de la Unión Europea. Sin embargo, Hungría anunció en abril su intención de desvincularse unilateralmente del organismo, coincidiendo con la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Aunque la retirada no es efectiva hasta un año después del anuncio, no hay señales de que el Gobierno húngaro vaya a cumplir con las obligaciones del tribunal que aún le corresponden.

Fortuna SFP: el VIX detecta la vuelta del nerviosismo en EEUU

Durante meses, los mercados estadounidenses habían vivido en una aparente calma. La volatilidad, medida por el índice VIX, se mantenía en niveles históricamente bajos, reflejo de una confianza casi complaciente en la resiliencia económica y en el poder de la inteligencia artificial como nuevo motor de crecimiento. Sin embargo, en los últimos días, ese sosiego ha empezado a resquebrajarse. El VIX ha vuelto a situarse por encima de los 20 puntos, una cota que, sin ser alarmante, sí marca el regreso del nerviosismo. Las causas son múltiples y, en conjunto, dibujan un cuadro de vulnerabilidad que los inversores habían preferido ignorar, señala el fundador de Fortuna SFP, José Manuel Marín Cebrián.

El primer foco de tensión procede del sistema bancario regional estadounidense. Varias entidades medianas han mostrado señales de estrés en sus balances ante la persistencia de unos tipos de interés elevados y la debilidad de algunos segmentos inmobiliarios, especialmente el comercial. Entre los nombres más señalados figuran Zions Bancorporation, que sufrió caídas superiores al 13% tras revelar un cargo de unos 50 millones$ vinculado a préstamos fraudulentos; Western Alliance Bancorp, afectada por litigios relacionados con fraude crediticio y retrocesos de más del 10%; y New York Community Bancorp (NYCB) —a través de su filial Flagstar Bank—, cuya exposición a préstamos de inmuebles comerciales supera el 470 % de su capital, una cifra que refleja un riesgo de concentración preocupante. 

Este nerviosismo recuerda inevitablemente lo ocurrido en 2023, cuando el colapso de Silicon Valley Bank y First Republic Bank desató una crisis de confianza que se extendió por todo el sistema financiero estadounidense. Aquella onda expansiva cruzó el Atlántico: en Europa, Credit Suisse se vio al borde del colapso y tuvo que ser rescatado mediante una fusión de emergencia con UBS. Fue un recordatorio de que las fragilidades del sistema bancario, por muy localizadas que parezcan, pueden tener consecuencias globales. Hoy, aunque las cifras de exposición sean menores y la supervisión más estricta, la reacción del mercado revela una verdad incómoda: la confianza sigue siendo el activo más frágil del sistema financiero.

A la fragilidad doméstica se suman las renovadas tensiones comerciales con China. Washington ha endurecido su posición sobre el acceso a materiales críticos —las llamadas tierras raras— esenciales para la industria tecnológica y de defensa. Pekín, por su parte, ha insinuado restricciones a las exportaciones, reeditando un pulso que va mucho más allá del comercio: es una pugna estratégica por el control de la economía del futuro. Este enfrentamiento amenaza con elevar costes, entorpecer cadenas de suministro y presionar márgenes empresariales justo cuando los inversores habían apostado por un ciclo expansivo impulsado por la innovación.

En paralelo, el cierre parcial de la administración estadounidense —con el Congreso de nuevo bloqueado por disputas presupuestarias— ha añadido un elemento más de incertidumbre. Aunque históricamente estos episodios tienen un impacto económico limitado, su efecto psicológico sobre el mercado es notable. Representan un recordatorio de la disfunción política que atenaza a Washington y de los riesgos que esta supone para la estabilidad fiscal en un país que acumula ya una deuda pública superior al 120 % del PIB.

Finalmente, el factor tecnológico, hasta ahora la gran esperanza de los mercados, empieza a mostrar signos de fatiga. El entusiasmo en torno a la inteligencia artificial ha impulsado valoraciones difíciles de justificar en términos de beneficios actuales. Algunos analistas advierten de que el fenómeno recuerda a la burbuja de las puntocom de principios de siglo: una revolución tecnológica real, sí, pero con un ritmo de monetización mucho más lento de lo que descuentan las cotizaciones. La toma de beneficios en los grandes valores tecnológicos ha amplificado la corrección y devuelto el miedo a un mercado excesivamente concentrado.

La suma de todos estos elementos ha roto el espejismo de estabilidad. El repunte del VIX por encima de 20 no implica necesariamente un cambio de ciclo, pero sí una advertencia clara: la complacencia tiene un precio. La economía estadounidense sigue creciendo, pero bajo una superficie de solidez aparente laten tensiones financieras, geopolíticas y políticas que el mercado ya no puede ignorar. En tiempos de euforia tecnológica y abundancia de liquidez, los inversores tienden a olvidar que el riesgo nunca desaparece, solo cambia de forma. Hoy, ese riesgo vuelve a hacerse visible. Y con él, la volatilidad regresa a Wall Street.

21Oct

El alza del precio el precio del Oro, Plata, Platino y Paladio, ha impulsado la rentabilidad de Ofi Invest Precious Metals hasta el +53%.

Los expertos del Área de Materias Primas de la gestora de activos francesa Ofi Invest señalan que el precio del Oro, Plata, Platino y Paladio, metales en los que invierte su estrategia Ofi Invest Precious Metals, ha subido en septiembre entre un +10% y un +16%. La revalorización de estos metales ha impulsado la rentabilidad de la estrategia, que a cierre de septiembre alcanza  +53%. 

Según los gestores de Ofi Invest Precious Metals, en un contexto geopolítico cada vez más incierto en Europa, con drones sobrevolando Polonia y Noruega y aviones rusos sobre Estonia, y dada la preocupación por el enorme endeudamiento de las grandes potencias, la perspectiva de nuevos recortes de tipos en EEUU continúa  alimentando las buenas perspectivas para los metales preciosos.

En septiembre, el temor al cierre de la Administración estadounidense a partir del 1 de octubre se sumó a las preocupaciones sobre la posible pérdida de independencia de la Fed en la implementación de su política monetaria. Estas circunstancias llevaron a los inversores a reforzar su búsqueda de activos refugio como el oro.  

China también contribuyó al sentimiento positivo en torno al oro al relajar sus restricciones a las importaciones de este metal, y aspira a convertirse en un mercado clave, si no el principal, que fije los precios de éste. Además, el gobierno chino anunció la creación de nuevas infraestructuras de almacenamiento de Oro en el país, similares a Fort Knox en EEUU,  e invitó a sus países vecinos a almacenar allí su oro.

Todos los metales en los que tiene exposición la estrategia Ofi Invest Precious Metals, se revalorizaron en septiembre entre +10% y +16%:

  • Oro: La subida en septiembre fue algo superior al 10%. Con la Fed iniciando su ciclo de recortes de tipos, la inflación aparentemente bajo control, y una desaceleración en el crecimiento y el empleo, los inversores esperan que los tipos de interés en EEUU sigan bajando, uno de los factores que mejor soportan la revalorización del oro.
  • Plata: Subió más del 14% en el mes. El déficit estructural que ha persistido desde hace varios años se está agravando por las fuertes inversiones que están llegando al metal. Las tenencias de ETF han aumentado de forma constante desde febrero, mientras la demanda industrial se mantiene sólida. Algunos fondos soberanos, especialmente el de Arabia Saudí, se han sumado a esta tendencia subiendo su exposición a la Plata a través de ETFs.
  • Platino: subió un 6% en septiembre. Aunque la producción sigue siendo limitada, se benefició especialmente del renovado interés de los joyeros tras el fuerte aumento del precio del oro. Algunos incluso están considerando utilizar platino en lugar de oro, especialmente en China. Dado que el mercado mundial del platino es mucho más pequeño que el del Oro (250 toneladas métricas al año frente a unas 4.500 toneladas), este cambio acrecienta el déficit ya existente en este metal.
  • Paladio: La subida fue parecida a la del platino, reforzada además por lo que parece ser un retraso cada vez más inevitable en la transición hacia los vehículos eléctricos. El mercado también teme que EEUU cumpla su amenaza de imponer sanciones a las exportaciones rusas de Paladio; Rusia es el mayor productor mundial de este metal. 
  • Platino y paladio: La investigación sobre el Platino y el Paladio que la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial (norma que permite al Presidente imponer aranceles sobre las importaciones si éstas representan una amenaza para la seguridad nacional), está a punto de presentar sus conclusiones en octubre. Algunos inversores temen que EEUU imponga aranceles a la importación de ambos metales. Ello podría provocar un fuerte aumento de los precios de estos metales en el mercado estadounidense.

El Ofi Invest Precious Metals ofrece exposición sintética a los metales preciosos, replicando el comportamiento de un índice diversificado con estos activos. La cartera invierte en esos metales a través de swaps y contratos de futuros sobre una cesta compuesta por un 35% en Oro, 20% en  Plata, 20% en Platino, 5% en Paladio y el restante 20% en una posición en futuros SOFR (costo promedio de los préstamos garantizados a un día  para los próximos tres meses). 

La cartera de Ofi Invest Precious Metals no invierte en acciones de compañías mineras de forma directa. La exposición sintética a los metales preciosos significa replicar en la cesta de forma simétrica, tanto las subidas como las bajadas de los precios. El fondo está cubierto contra el riesgo de cambio de divisa, y ofrece  liquidez diaria, ya que varias entidades financieras ejercen como contrapartida.


20Oct

Lo que realmente definirá su legado será si Sanae Takaichi logra estabilizar la política japonesa tras años de líderes de corta duración y si consigue un futuro viable para una nación que enfrenta el reto del envejecimiento, la presión geopolítica, el estancamiento económico y el mayor nivel de endeudamiento del mundo.

Miguel Ángel Valero

Este fin de semana los líderes del partido gobernante en Japón pusieron fin a los rumores de boicotear la elección de la principal candidata a ser elegida presidenta del país, Sanae Takaichi, tras las primarias.

La sociedad de valores Activotrade analiza las consecuencias en la apertura de la Bolsa nipona: "Japón se dispara un 3% por la futura 'Dama de Hierro'. Esta noche la deuda japonesa ha caído moderadamente pero las Bolsas han celebrado la decisión del partido gobernante haciendo subir más de un 3,5% a su principal selectivo Nikkei 225 alcanzando este los 49.000 puntos por primera vez en toda la historia, con subidas superiores al 7% en el caso de Softbank o Mizuho entre otros."

Por su parte, la gestora estadounidense Payden & Rygel señala el impacto en el mercado de bonos: "Japón eligió a su candidata, Sanae Takaichi, quien se autodenomina thatcherista, exbaterista de una banda de heavy metal y, quizás lo más importante, protegida de Shinzo Abe. La política económica de Abe, conocida como «Abenomics», aboga por un mayor gasto fiscal para lograr una inflación sostenible del 2 %. Los rendimientos japoneses ya estaban al alza este año, pero la creencia de que el ascenso de Takaichi continuaría con el Abenomics hizo que los rendimientos de los bonos del Estado japonés a 30 años se dispararan a nuevos máximos en décadas". 

"Sin embargo, no es solo Japón el que agita los mercados mundiales de bonos. Los rendimientos de los bonos del Estado a 30 años son más altos en lo que va de año, debido a las preocupaciones persistentes sobre las secuelas de los déficits de la era Covid. En algunos casos (por ejemplo, Alemania), los gobiernos han prometido gastar más, mientras que en otros, los gobiernos se han derrumbado tras solo unas horas (como en Francia). Curiosamente, el país sobre el que más se ha escrito en materia fiscal y cuyo gobierno está paralizado debido a un bloqueo presupuestario, tiene unos rendimientos a 30 años más bajos que a principios de año. En más de un sentido, Estados Unidos sigue siendo excepcional", añade.

El analista Pablo Gil señala, en The Trader, que Japón está a punto de hacer historia. Sanae Takaichi, de 64 años, se convertirá en la primera mujer en liderar el país tras imponerse en la carrera por el liderazgo del Partido Liberal Democrático (PLD), la formación que ha gobernado casi ininterrumpidamente durante siete décadas. Su victoria frente a Shinjiro Koizumi, ministro de Agricultura y representante del ala más moderada del partido, marca un giro político de gran calado.

Apodada por la prensa como la “dama de hierro de Japón”, Takaichi se inspira abiertamente en Margaret Thatcher. Su discurso combina nacionalismo, orgullo por la identidad japonesa y una visión clara en política exterior: reforzar la alianza con Estados Unidos y adoptar una postura más firme frente a China. En economía apuesta por recortes de impuestos y un mayor gasto público, y en política migratoria se ha alineado con las tesis más duras de la derecha japonesa, en un país donde los extranjeros apenas representan un 3% de la población.

La elección de Takaichi refleja también las tensiones internas dentro del PLD. Mientras las facciones más conservadoras veían en ella la mejor opción para recuperar votantes perdidos ante el populista Sanseito (un partido ultranacionalista que ha crecido bajo el lema de “Japón primero”, emulando el lema que devolvió a Donald Trump a la Casa Blanca), otras corrientes apostaban por Koizumi como símbolo de regeneración y modernidad. Al final, los 185 votos obtenidos por Takaichi frente a los 156 de su rival muestran que la balanza se inclinó hacia el ala más dura del partido.

El contexto político en Japón no es sencillo. El PLD llega desgastado tras una derrota histórica en las últimas elecciones, un aumento del coste de la vida que golpea a los hogares (con el arroz, duplicando su precio en un año), y múltiples escándalos de corrupción y financiación ilegal. Además, la sombra de la polémica Iglesia de la Unificación, con la que muchos cargos han estado vinculados, sigue dañando su reputación.

La gran incógnita ahora es si Takaichi podrá consolidarse como primera ministra. Aunque el PLD ya no tiene mayoría absoluta, sigue siendo el partido más fuerte en la Cámara Baja, lo que le otorga ventaja. 

Japón, cuarta economía del mundo, abre así un capítulo político inédito. La llegada de una mujer al poder, en una sociedad todavía marcada por roles tradicionales y fuertes resistencias culturales, será histórica por sí misma. Pero lo que realmente definirá su legado será si Takaichi logra estabilizar la política japonesa tras años de líderes de corta duración y si consigue que el nacionalismo que la impulsa se traduzca en un proyecto de futuro viable para una nación que enfrenta el reto del envejecimiento, la presión geopolítica, el estancamiento económico y el mayor nivel de endeudamiento del mundo.

20Oct

Trump no puede tener tantos frentes abiertos: el cierre de la Administración más largo de la historia de EEUU, la desconfianza sobre la situación real de la banca regional, el fin de la moratoria arancelaria con China el 10 de noviembre.

Miguel Ángel Valero

El jueves 16 de octubre los mercados reaccionaron con inquietud tras conocerse que los bancos regionales estadounidenses Zions Bancorp y Western Alliance registraron pérdidas derivadas de préstamos otorgados a fondos de inversión especializados en compra de hipotecas comerciales en riesgo de impago, los cuales presuntamente han incurrido en prácticas fraudulentas, como contó Dinero Seguro. Sin embargo, aún es temprano para hablar de una crisis generalizada en el sector y que, por ahora, se trata de eventos idiosincráticos y no de un riesgo sistémico. 

Mientras se espera la publicación de los resultados de los dos bancos en cuestión (20 de octubre, Zions; al día siguiente, Western Alliance, el viernes 17 de octubre, pocas horas después de que se desataran las preocupaciones en los mercados sobre la situación real de la banca regional en EEUU, la nueva tanda de presentaciones de otras entidades mostró solidez: Truist Financial Corp., Regions Financial Corp. y Fifth Third Bancorp registraron provisiones para pérdidas crediticias menores a las previstas. Y, a lo largo de la semana, los grandes bancos estadounidenses presentaron resultados que superaron las expectativas de beneficios en un 85% de las ocasiones, reforzando la percepción de solidez en el conjunto del sector financiero.

En medio de esta situación, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha insinuado por primera vez el posible fin del proceso de reducción de balance, iniciado hace más de tres años. Aunque Powell no ha ofrecido un plazo específico, sí ha señalado que podría concluir “en los próximos meses”. El fin de este mecanismo, conocido como Quantitative Tightening (QT), marcaría un giro hacia una postura menos restrictiva.

En el ámbito comercial, Trump suavizó su tono beligerante con China tras haber amenazado la semana previa con aranceles adicionales del 100%. El lunes declaró que “todo va a ir bien” con China y, el viernes, admitió que los aranceles amenazados al gigante asiático “no son sostenibles” sin afectar a la economía estadounidense. Sin embargo, ambos países continúan intensificando los ataques comerciales, activando tarifas portuarias a los buques del otro país que atraquen en sus respectivos puertos. 

Las tensiones comerciales continuarán ganando protagonismo a medida que se acerca la fecha final de la tregua entre EEUU y China. Si no acuerdan una nueva ampliación, el 10 de noviembre terminará la moratoria, produciéndose nuevas subidas cruzadas de los aranceles. Trump ha señalado sus tres principales exigencias: tierras raras, soja y fentanilo. El presidente americano ha señalado la necesidad de llegar a un acuerdo satisfactorio que permita frenar los controles de las exportaciones de tierras raras y la reducción de las compras de soja estadounidense que está usando China como medida de presión. Además, no se muestra conforme con los controles sobre el fentanilo.

Esta semana se van a acelerar los contactos y está prevista una reunión entre el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng en Malasia. Un encuentro que será preparatorio para lo que debería ser la cita decisiva y que se realizaría a finales de mes cuando se celebre la cumbre de la APEC (Cooperación Económica Asia-Pacífico) en Corea del Sur desde el 28 al 31 de octubre y donde se reunirían finalmente los dos líderes –Trump y Xi Jinping-.

El cierre total de la Administración más largo de la historia

Mientras tanto, EEUU llega a la cuarta semana de cierre del gobierno, sin visos de una solución tras más de nueve intentos fallidos en el Senado para aprobar un proyecto que restablezca la financiación federal. Con ello, éste sería el cierre total del gobierno más largo de la historia y el tercer más extenso de todos los ocurridos en el pasado (teniendo en cuenta los parciales y los totales). En episodios pasados de cierre total del gobierno se estima un impacto semanal sobre el PIB de cerca de dos décimas. 

Aunque con esta extensión del cierre del gobierno americano nos quedamos sin la mayoría de las referencias macroeconómicas más relevantes, esta semana sí conoceremos algunos datos importantes: el organismo oficial de estadísticas económicas (Bureau of Labor Statistics) anunció que ha convocado a sus empleados de manera excepcional para tratar de publicar el dato de inflación de septiembre (IPC). Esta importante referencia económica la conoceremos a final de la semana y será un dato que, por una parte, facilitará a que la Fed tenga información más actualizada antes de su próxima reunión (29 de octubre) y también permitiría que, como habitualmente, la Seguridad Social utilice esta referencia para ajustar sus pagos al incremento del coste de la vida.

Señales de debilidad en el PIB de China

En cuanto a China, se ha publicado ya la cifra de crecimiento del PIB del 3T que logró batir las expectativas, pero dejando entrever señales de debilidad. El PIB avanzó un 4,8% interanual, una décima por encima de lo previsto, pero mostrando una desaceleración de tres décimas frente al trimestre anterior y una mayor divergencia entre demanda y oferta: el consumo privado sigue débil, castigado por la crisis inmobiliaria (las ventas al por menor moderaron su avance hasta el +3% interanual en septiembre) y decepcionó especialmente la caída de la inversión fija (pública y privada) que retrocedió en el acumulado de los nueve primeros meses un -0,5%.

Con este dato sobre la mesa, las miradas se centran en la publicación preliminar de las líneas maestras del nuevo plan quinquenal del gobierno de China. Desde hoy está reunido el Comité Central del Partido Comunista y está prevista la publicación de un comunicado oficial para el jueves 23 de octubre. Se espera que el Gobierno sitúe a la tecnología y a la seguridad como cuestiones centrales del progreso económico para el próximo lustro. 

Ebury: la prolongación del cierre de la Administración dispara los activos refugio

El aumento de las tensiones comerciales entre China y EEUU y el cierre federal más largo de la historia estadounidense provocaron algunas correlaciones extrañas en los mercados financieros la semana pasada. Los inversores se volcaron en masa hacia activos refugio como el oro, el franco suizo y el yen japonés, mientras que las acciones se mantuvieron en máximos históricos y los bonos permanecieron relativamente estables. 

La hostilidad entre Washington y Pekín se suavizó la semana pasada tras algunas declaraciones conciliadoras por ambas partes. Los inversores esperan que se alcance un acuerdo, pero la gran incógnita es si los controles a las exportaciones de tierras raras suponen un cambio real en la política comercial china o si se trata simplemente de una táctica negociadora. "Nosotros nos inclinamos por el segundo escenario, pero los mercados siguen indecisos", señalan los expertos de Ebury en su Análisis Semanal del Mercado de Divisas. 

La falta de datos en EE.UU. provocada por el cierre de la Administración se verá paliada esta semana por la publicación del IPC de septiembre. Los economistas esperan otro repunte que lo sitúe en el rango del 3-4 %. Muy por encima del objetivo de la Reserva Federal, cuyo "posicionamiento cada vez más dovish nos resulta algo incongruente". La inflación británica de septiembre también se publicará este miércoles. El viernes promete ser un día volátil ya que, además de la inflación estadounidense, se publicarán los PMI de actividad empresarial de múltiples regiones económicas. 

  • EUR: El Gobierno francés consiguió tomar una buena bocanada de aire la semana pasada, al haber sobrevivido no a una, sino a dos mociones de censura. Ahora parece que el presupuesto de Lecornu tiene más posibilidades de ser aprobado tras las enmiendas introducidas, que de no hacerlo. El alivio que experimentó el mercado fue muy contenido ya que el primer ministro sobrevivió a costa de retrasar la entrada en vigor de la reforma de pensiones, que prevé un aumento indispensable de la edad de jubilación. Por otro lado, la deuda soberana francesa sufrió una inesperada rebaja en su calificación crediticia el fin de semana, pero el impacto que está teniendo en los mercados no está siendo muy pronunciado. Tras haber concluido recientemente su ciclo de recortes, la labor del BCE parece más que la del Banco de Inglaterra o la Reserva Federal. La revisión al alza de la inflación subyacente nos confirma que el listón para que se produzcan nuevos recortes sigue siendo muy alto. En nuestra opinión, esto debería seguir respaldando la moneda única, especialmente frente al dólar estadounidense. 
  • USD: La falta de datos económicos debido al cierre de la Administración estadounidense está provocando que los mercados sobreinterpreten otros acontecimientos, concretamente los rumores sobre la calidad crediticia en EEUU, tras una serie de quiebras que han tenido bastante repercusión en los medios. De momento, no vemos riesgos sistémicos derivados de dichas quiebras, y los diferenciales crediticios se mantienen en niveles muy bajos en términos absolutos. El contexto macroeconómico (flexibilización monetaria a pesar de la elevada inflación) debería favorecer el crédito, y por ello continuaremos monitorizando de cerca la situación. Creemos que los datos de inflación de este viernes no mostrarán avances hacia el nivel objetivo de la Fed, con una inflación general y subyacente que se situarán entre el 3 % y el 4 % anualizado. Es poco probable que esto disuada a la Fed de relajar su política monetaria en sus dos próximas reuniones, sobre todo teniendo en cuenta la ausencia de nuevos datos sobre el mercado laboral. Es posible que tengamos que esperar un tiempo para poder analizar adecuadamente el estado del mercado laboral, ya que los mercados de apuestas prevén que este sea el cierre más largo de la historia estadounidense. 
  • GBP: Los datos del mercado laboral del Reino Unido siguen mostrando claros signos de enfriamiento. La destrucción incesante de puestos de trabajo parece que se detuvo durante el verano, aunque en septiembre se volvieron a perder otros 10.000 puestos de trabajo. Con este dato, el total de puestos de trabajo perdidos desde la aprobación del presupuesto el año pasado asciende a la friolera de 127.000. Esta desaceleración en el mercado laboral casa con las últimas cifras del PIB, que siguen mostrando un crecimiento económico moderado, de tan sólo un 1 % anualizado. Esta cifra no es ni mucho menos alentadora si tenemos en cuenta que Gran Bretaña se encuentra en medio de uno de sus mayores auges demográficos de las últimas décadas, lo cual implica que la situación media de la población podría empeorar en términos per cápita. El Banco de Inglaterra se enfrenta a un dilema similar al de la Reserva Federal, ya que la debilidad del mercado laboral coincide con una inflación que sigue estando muy por encima del objetivo. Por ello, los datos del IPC de esta semana serán determinantes de cara a las próximas decisiones sobre los tipos de interés. Dicho esto, el Banco de Inglaterra no parece muy interesado en reanudar el ciclo de recortes con una inflación que se acerca más al 4 % que al 2 %.
20Oct

Más de 76,8 millones de webs utilizan los servicios de Amazon, de las que unas 200.000 se encuentran en España. DynamoDB, el servicio donde se ha identificado el problema según AWS, sirve a más de un millón de clientes y gestiona más de medio millón de solicitudes por segundo.

Miguel Ángel Valero

La caída de Amazon Web Services (AWS) ha paralizado medio mundo con fallos en Amazon, Prime Video,  el asistente por voz Alexa, la propia plataforma de tienda electrónica, y otras aplicaciones externas, como el popular traductor Duolingo, Canva, Roblox o la web de criptomonedas Coinbase. También la plataforma de inteligencia artificial (IA) Perplexit, redes sociales como Snapchat, o incluso videojuegos muy populares como Fortnite o Roblox. Se han visto afectadas empresas de transporte como Lyft, competencia de Uber, y Signal. Entre las principales empresas españolas que han registrado problemas o que tienen servicios asociados a AWS se encuentran BBVA, ING, Movistar y Orange. Ticketmaster reconoce que "no se pueden comprar entradas de ningún concierto en estos momentos" (10 de la mañana). Esa situación ha obligado a retrasar hasta la tarde el inicio de la venta de entradas de la gira de La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero.

Esta caída refleja, según indican los expertos del sector, que sigue sin haber una alternativa en Europa a las grandes tecnológicas extranjeras. “Es una muestra de cómo dependemos de empresas que no son europeas. La mayoría de compañías que gestionan la nube son norteamericanas y aquí seguimos sin tener un plan B”, explica Sancho Lerena, CEO de la tecnológica española Pandora FMS y experto en gestión IT y seguridad. 

De hecho, el 90% de los datos europeos que se alojan en la nube están en manos de compañías estadounidenses. Y caídas como la de AWS vuelven a ejemplificar la falta de soberanía IT que hay en todo el continente. “Ya lo vimos durante la parálisis de los aeropuertos del año pasado. Prácticamente toda Europa quedó paralizada por depender de un servidor extranjero, en ese caso CrowdStrike. No se han tomado medidas desde entonces. Hay muchos discursos, pero no acciones concretas que reflejen un cambio de estrategia”, insiste Lerena. 

Esta falta de soberanía debilita también la ciberseguridad continental, que es una de las grandes preocupaciones de empresas y gobiernos en los últimos tiempos, especialmente teniendo en cuenta el contexto geopolítico. De hecho, un informe de CrowdStrike reveló que los ciberataques procedentes de China han aumentado hasta un 150% en el último año.  “Hoy la nube es fundamental para el alojamiento de los datos. Y hay que seguir avanzando en este concepto, pero no se puede limitar a depender de una o dos empresas. Luego ocurren estos fallos, porque ninguna compañía puede asegurar el riesgo 0, y la falta de soberanía supone millones de euros en pérdidas y parálisis de actividad”, subraya Lerena.

Jesús Molina, Head of Partners de Dojo, proveedor de herramientas y tecnologías de pago, estima: “Esta nueva caída en los servidores de pago, sumada a las que ya ocurrieron el año pasado, subrayan los riesgos que conlleva la centralización en los sistemas de pago. Para evitarlo, los comercios deben apostar con un sistema de pago descentralizado, con una infraestructura deslocalizada y a prueba de caídas, basada en servidores que se ubican en diversos continentes”.

“Los sistemas de pago descentralizados garantizan que todas las operaciones se continúan ejecutando incluso cuando ocurren fallos en varios puntos. Con estos sistemas los comercios pueden estar tranquilos de que sus pagos no solo funcionarán, sino que también ofrecerán una experiencia ágil y optimizada para el cliente”, añade.

“El Black Friday y la Navidad son ventanas de consumo en las que la eficiencia en el proceso de pago marca la diferencia entre ganar o perder ventas. Para evitar caídas en el servicio es clave contar con soluciones que hagan que la transacción sea rápida, segura y sin fricciones, aprovechando al máximo todas las oportunidades de venta en un entorno de alta demanda”, insiste.

“Ofrecer unos pagos cómodos, rápidos y seguros es un valor añadido en la experiencia del consumidor que aumenta su fidelización para que regrese en el futuro. Un desafío que pasa por disponer de un sistema de pagos eficaz y flexible, que se adapte a las preferencias de pago de cada consumidor y que sea capaz de responder en momentos de elevados picos de demanda sin incidencias”, concluye.

AWS es un complejo de servicios presente en todo el mundo que aporta soporte a más de 200 centros de datos globales, almacenamiento, bases de datos, computación, redes e inteligencia artificial. Sobre las 9 horas (española peninsular) AWS ha detectado un fallo masivo que ha generado problemas en cadena para el acceso a servicios asociados de numerosas plataformas. La compañía ha dado por resuelto el incidente cuatro horas después, aunque la recuperación de todos los servicios ha sido paulatina.

Este problema también ha afectado a los centros con soporte de la compañía, pero "se ha mitigado por completo y la mayoría de las operaciones del servicio de AWS se están realizando con normalidad ahora. Es posible que algunas solicitudes se limiten mientras trabajamos para lograr una resolución completa. Además, algunos servicios continúan trabajando a través de una acumulación de eventos como Cloudtrail y Lambda. Si bien la mayoría de las operaciones se recuperan, las solicitudes para lanzar nuevas instancias siguen experimentando mayores tasas de error. Continuamos trabajando para lograr una resolución completa”, aseguraba un comunicado de AWS a las 12,30 horas.

El origen de la interrupción del servicio se ha identificado en Amazon DynamoDB, un servicio de base de datos que se utiliza para aplicaciones de Internet y reduce las labores de gestión interna para los clientes del servicio, como administración de bases de datos, copias de seguridad, protección, la supervisión y otras.

Más de 76,8 millones de webs utilizan los servicios de Amazon, de las que unas 200.000 se encuentran en España. DynamoDB, el servicio donde se ha identificado el problema según AWS, sirve a más de un millón de clientes y gestiona más de medio millón de solicitudes por segundo. 

19Oct

Acumula un aumento de los precios del 78% en lo que va de año, alcanzando un máximo histórico de 53,55$, y eso que no cuenta, como el oro (+58%) con la fiebre compradora de los bancos centrales.

Miguel Ángel Valero

José Manuel Marín Cebrián, fundador de Fortuna SFP, destaca que en un entorno global de inflación persistente, tensiones geopolíticas y cuestionamientos al sistema monetario basado en el dólar, el oro se consolida no solo como un refugio tradicional, sino como un activo estratégico de poder. Los protagonistas de esta acumulación masiva no son especuladores de corto plazo, sino Estados soberanos y bancos centrales que están redefiniendo el mapa monetario mundial.

China lidera las compras de oro, tanto para sus reservas nacionales como para atender a la fuerte demanda privada de su población. El Banco Popular de China lleva años incrementando sus tenencias de oro como parte de una estrategia deliberada para reducir la dependencia del dólar y dar mayor respaldo al yuan. Para Pekín, el oro no es solo un activo seguro: es una herramienta de soberanía financiera. La creciente presencia de China en los intercambios bilaterales con liquidación en monedas locales ha aumentado el atractivo de un respaldo tangible para el yuan. En el plano doméstico, la clase media china considera el oro un símbolo de estabilidad y prosperidad, lo que impulsa las compras minoristas de joyería y lingotes.

India mantiene su puesto como segundo mayor consumidor mundial de oro. Históricamente, el metal precioso está profundamente arraigado en la cultura india como reserva de valor familiar, pero en los últimos años el país ha dado pasos hacia la financiarización del oro a través de bonos respaldados por el metal y esquemas oficiales de ahorro en oro. El creciente poder adquisitivo de la clase media y los factores estacionales—como la demanda para bodas y festividades— generan un flujo constante de compras, independientemente de las oscilaciones de precio.

Entre los países desarrollados, Polonia ha emergido como uno de los compradores más agresivos. El Banco Nacional de Polonia ha incrementado de forma sistemática sus reservas de oro, considerándolo un activo de seguridad estratégica frente a los riesgos geopolíticos de Europa Oriental y a la volatilidad de las divisas. Su objetivo declarado es elevar el oro a un porcentaje significativamente mayor de sus reservas internacionales, alineándose con la tendencia global de los bancos centrales hacia el metal.

Turquía presenta un caso particular: es un comprador histórico y culturalmente arraigado en el oro, pero sus adquisiciones tienden a ser cíclicas. El colapso de la lira turca y la elevada inflación han llevado tanto al banco central como a los particulares a refugiarse en el oro. Sin embargo, en períodos de necesidad de liquidez, Ankara no ha dudado en vender parte de sus reservas, aportando volatilidad al mercado.

Las compras de oro responden a tres motivaciones principales:

  • Bancos centrales: buscan diversificación de reservas, protección contra sanciones y respaldo monetario.
  • Inversores financieros: apuestan al oro como refugio ante inflación y riesgo geopolítico.
  • Consumo cultural e industrial: joyería y aplicaciones tecnológicas mantienen una demanda estructural.

El factor decisivo es el regreso de los bancos centrales como grandes compradores netos, una tendencia que no se veía con tal intensidad desde la década de 1960.

En los últimos años, los bancos centrales han sido compradores récord, sumando más de1.000 toneladas anuales en algunos periodos recientes. Esta demanda institucional coincide con:

  • Erosión de la confianza en el dólar y en la deuda soberana de algunos países desarrollados.
  • Tensiones geopolíticas crecientes, desde Europa Oriental hasta Medio Oriente.
  • Déficits fiscales persistentes en las principales economías, que presionan a la baja el valor de sus divisas.
  • Limitaciones de la oferta minera, que crece a un ritmo mucho menor que la demanda. 

El oro no es una moda, es un cambio estructural. No se trata de una especulación pasajera, la dinámica actual es cualitativamente distinta:

  • No son fondos especulativos los que mueven el precio, sino bancos centrales con horizontes de décadas.
  • La financiarización del oro (ETF, contratos digitales y tokenización) facilita el acceso al inversor minorista, multiplicando la base de demanda.
  • Cada crisis geopolítica refuerza la percepción del oro como único activo sin riesgo de contraparte.

"El oro ya no es solo un refugio frente a la incertidumbre, es el nuevo patrón silencioso que sustenta la confianza de potencias emergentes y países que buscan autonomía financiera. Mientras los bancos centrales continúen acumulándolo y la oferta permanezca restringida, el metal precioso tiene un camino plausible hacia máximos históricos que sorprenderán a los más incrédulos", concluye el experto de Fortuna SFP.

The Trader: el problema de la liquidez en la plata

Aunque todo el mundo está hablando de la espectacular subida del oro, lo cierto es que la plata lo está haciendo incluso mejor este año, con una revalorización superior al 70%. En las últimas semanas, su cotización ha superado los 51$ por onza, impulsada por un auténtico 'short squeeze' histórico en el mercado de Londres, donde la escasez de metal físico ha disparado los precios hasta niveles no vistos desde 1980. 

En una posición corta como la que mantenían muchos especuladores contra la plata, el inversor vende algo que no posee, normalmente pidiéndolo prestado, con la intención de recomprarlo más barato después. Pero si el precio sube, las pérdidas pueden ser potencialmente ilimitadas, lo que obliga a los bajistas a recomprar rápidamente para frenar el daño. Esa ola de compras forzadas hace que el precio suba aún más, generando un efecto en cadena.

En el caso de la plata, ese 'short squeeze' en Londres se produjo por una combinación explosiva: 

  • Escasez física del metal (pocos lingotes disponibles para entrega),
  • Costes de financiación altísimos (tipos para tomar prestado o “lease rates” superaron el 30%)
  • Demanda repentina de inversores y fondos que buscan cobertura ante la inestabilidad económica.

La falta de liquidez ha alcanzado tal punto que ha llevado a algunos operadores a fletar vuelos transatlánticos para trasladar lingotes desde Nueva York y aprovechar las primas récord en el mercado londinense, algo muy inusual que normalmente solo ocurre con el oro. 

En paralelo, los factores geopolíticos también han contribuido a este rally. Las tensiones comerciales entre EEUU y China, la amenaza de nuevos aranceles y la incertidumbre política han impulsado la demanda de metales refugio. Además, el Departamento de Comercio estadounidense está revisando la posible inclusión de la plata en la lista de minerales críticos dentro de la investigación de la Sección 232, lo que ha incrementado la preocupación por nuevas restricciones o gravámenes que agraven la escasez. 

El mercado de la plata es unas nueve veces más pequeño y mucho menos líquido que el del oro. Eso hace que cualquier desequilibrio entre oferta y demanda se amplifique, y sin el respaldo de compras por parte de bancos centrales (como sí ocurre con el oro), el movimiento puede ser extremadamente volátil: tanto al alza como a la baja. 

Desde el punto de vista técnico, la plata está intentando dejar atrás los máximos históricos de 2011 y 1979 en el entorno de los 50$ la onza. Al mismo tiempo, la ratio oro/plata, que ha mantenido una tendencia alcista (favorable al oro) desde 2011, comienza a romper esa directriz. "Es evidente que la plata se encuentra en un momento decisivo: o consolida la ruptura de estos niveles clave, abriendo la puerta a un movimiento hacia cotas mucho más ambiciosas, o bien rechaza esta zona de techos y entra en una fase correctiva significativa", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

DWS: la escasez está remodelando el mercado

La posición única de la plata como metal precioso e industrial probablemente haya contribuido a su rendimiento en 2025, con un aumento de los precios del 78% en lo que va de año y alcanzando un máximo histórico de 53,55$ en la jornada del 14 de octubre. Este rendimiento, superior al del oro, que ha subido un 58%, refleja los fundamentos distintivos de la oferta y la demanda del metal y sus características de doble uso.

En 2024, el uso industrial representó aproximadamente el 58% de la demanda de plata, con un aumento del consumo en energía fotovoltaica, electrificación, turbinas eólicas, electrónica de alta gama, vehículos eléctricos y chips para inteligencia artificial (IA). Este crecimiento estructural en las aplicaciones industriales distingue a la plata de los metales puramente monetarios, lo que podría contribuir a una base de demanda más resistente.

Sin embargo, el verdadero cambio radica en cómo la escasez está remodelando el mercado. Los tipos de interés de los préstamos en los principales núcleos de la plata apuntan a una reducción de la oferta del metal físico. Incluso con una demanda moderada por parte de algunos sectores, las perspectivas parecen limitadas. El mercado de la plata se encuentra en su quinto año consecutivo de déficit, y se prevé que en 2025 se produzca un déficit de alrededor de 118 millones de onzas. La producción minera sigue siendo limitada, ya que la mayor parte de la plata se produce como subproducto de otros metales, lo que limita la elasticidad de la oferta. El reciclaje ha aumentado un 24%, pero esto es insuficiente para cubrir el déficit. 

Mientras tanto, la correlación inversa histórica de la plata con el dólar estadounidense y las expectativas de tipos de interés puede añadir otro impulso. A medida que los bancos centrales se inclinan hacia la flexibilización monetaria, la plata ha tendido históricamente a obtener mejores resultados, especialmente cuando la inflación erosiona el valor real de los rendimientos nominales.

Los recientes avances en la inversión minorista subrayan aún más el creciente atractivo de la plata. La demanda de plata física por parte de los consumidores ha aumentado, y algunas casas de la moneda han registrado ventas mensuales récord y notables compras combinadas de monedas de oro y plata. El consumo mundial de lingotes y monedas alcanzó el año pasado alrededor de 1.186 toneladas, aproximadamente una cuarta parte de la demanda mundial, y ha mostrado un crecimiento continuo según los datos del Consejo Mundial del Oro (WGC).

"Los metales preciosos siguen acumulando activos. En lo que va de año, la plata ha superado al oro por un amplio margen. Al igual que el paladio, la plata tiene un fuerte uso industrial y puede beneficiarse del sentimiento positivo hacia los metales industriales", señala Darwei Kung, director de Materias Primas y Recursos Naturales de DWS.

Mientras la plata navega entre su necesidad industrial y su atractivo monetario, la trayectoria del metal probablemente dependerá de si se alivian las restricciones de suministro o si la demanda industrial continúa su expansión estructural.

18Oct

La historia económica nos demuestra que sus actores no son capaces de escapar de la combinación sistemática de una memoria cortoplacista (esta vez es diferente) con un endeudamiento crónico (mantener el nivel de bienestar a cualquier precio).

Miguel Ángel Valero

El Fondo Monetario Internacional estima que la deuda pública mundial alcanzará el 100% del PIB en 2029, el mayor nivel desde 1948. La institución ha lanzado una advertencia a EEUU, instándole a ordenar sus cuentas “más pronto que tarde”, ya que registra el mayor déficit estimado entre las economías avanzadas, con un -7,4% del PIB, y una deuda del 125 %, que podría aumentar hasta el 143% en 2030.

En contraste, la Eurozona presenta unas finanzas públicas más equilibradas, con déficits proyectados del -3,2 % en 2025 y del -3,4 % en 2026. Dentro de las cuatro principales economías europeas se observan dinámicas distintas:

  •  España continuará reduciendo su déficit hacia niveles más sostenibles (-2,7 % en 2025 y -2,5 % en 2026).
  • Italia también avanzará en la consolidación fiscal (-3,3 % en 2025 y -2,8 % en 2026).
  • Alemania, por el contrario, aplicará una política fiscal expansiva, aumentando su déficit del -2,5 % en 2025 al -3,4 % en 2026.
  • Francia mantendrá déficits elevados, con proyecciones del -5,4 % y -5,8 % para 2025 y 2026, respectivamente.

Llevamos décadas viviendo como si la deuda no tuviera consecuencias. Gobiernos, empresas y familias se han acostumbrado a un modelo que confunde crecimiento con endeudamiento, estabilidad con intervención y bienestar con dinero barato. Pero los grandes ciclos de deuda, como explica Ray Dalio en su libro “How Countries Go Broke, siempre terminan de la misma forma: con una crisis que obliga a empezar de nuevo. 

John Mauldin nos recuerda que los países no se arruinan de golpe, lo hacen lentamente, siguiendo un patrón tan antiguo como predecible. Primero llega la prosperidad, luego el exceso, después la complacencia, y finalmente, el ajuste. Y aunque cada generación promete no repetir los errores del pasado, siempre lo hace. Porque la historia económica nos demuestra que sus actores no son capaces de escapar de la combinación sistemática de una memoria cortoplacista (esta vez es diferente) con un endeudamiento crónico (mantener el nivel de bienestar a cualquier precio).

Durante la mayor parte del siglo XX, el sistema financiero vivió bajo reglas relativamente estables. Desde 1945 hasta 1971, el patrón oro de Bretton Woods imponía límites al crédito. Pero cuando Nixon cerró la “ventana del oro”, el dinero dejó de tener anclaje físico: nació la era del dinero Fiat. Desde entonces, nuestro sistema se ha sostenido sobre una promesa: que los bancos centrales podrán manejar el ciclo controlando los tipos de interés. Durante décadas funcionó. Cada crisis se resolvía bajando los tipos, inyectando liquidez y estimulando el crédito. 

Pero en 2008, tras la Gran Crisis Financiera, ese mecanismo se agotó. Los tipos llegaron a cero y el sistema amenazaba con colapsar. Entonces se abrió una nueva puerta: la de la monetización de deuda. Los bancos centrales empezaron a comprar bonos, luego activos financieros, e incluso acciones. La medida se creó con la idea de que fuese una herramienta excepcional para revertir una de las peores crisis que se recuerdan, pero con el tiempo se convirtió en la normalidad.

La pandemia de 2020 llevó el experimento un paso más allá. Los gobiernos y los bancos centrales coordinaron por primera vez una respuesta conjunta: gasto público masivo financiado por dinero recién creado. El resultado fue una avalancha de liquidez que evitó una depresión a raíz del COVID, pero trasladó una parte enorme de la deuda privada al balance de los Estados. Desde entonces vivimos en esa cuarta fase del ciclo: deuda pública disparada, déficit estructural y una dependencia total de la confianza del mercado.

Según Ray Dalio, ahora toca la fase de “desapalancamiento”, porque llega el momento en que la deuda total supera la capacidad del sistema para sostenerla, y ni siquiera imprimir dinero basta para mantener la ilusión. Ese punto puede desarrollarse de dos maneras: lentamente, con una inflación que erosiona el valor de la moneda, o bruscamente, con una crisis financiera que fuerza la reestructuración. En ambos casos, el desenlace es el mismo: pérdida de riqueza real y un nuevo orden monetario. 

Es a lo que Dalio se refiere con dos formas de afrontar el final: o bien el camino caótico, basado en la austeridad, los impagos y una recesión económica. O bien el camino más equilibrado, al que llama “un desapalancamiento bello” donde se combina la reestructuración de deuda (que enfría la economía) con una dosis controlada de inflación (que la estimula). Si se logra el equilibrio justo, el crecimiento nominal supera el coste de la deuda y el sistema puede renacer.

Aunque esta última opción suena bien, ningún país ni generación ha conseguido hacerlo sin atravesar por una crisis que provoque grandes daños, porque incluso por esta vía, la reestructuración castiga a los inversores, la inflación castiga a los ahorradores y mientras tanto el Estado castiga a los contribuyentes. Todos pierden algo, porque cuando la deuda crece más rápido que la productividad, no hay soluciones, solo diferentes formas de ajuste y sufrimiento. Pero incluso si se adopta la solución menos mala, para lograrlo harán falta decisiones impopulares, disciplina fiscal y un uso verdaderamente productivo del dinero público. Si seguimos creyendo que se puede crecer gastando lo que no se tiene, acabaremos repitiendo la historia una vez más.

El mundo desarrollado avanza hacia ese punto. La deuda pública estadounidense ya supera el 120% del PIB, Europa sigue financiando déficits eternos y Japón convive con un banco central que es dueño de la mitad del mercado. Creemos que los bancos centrales siempre podrán resolverlo, pero el margen de maniobra se estrecha. Los ciclos de deuda no se detienen con promesas ni discursos. Se detienen afrontando la realidad, y lo cierto es que esa realidad se acerca deprisa.

"La fase final del ciclo está marcada por ese momento en que el sistema se sostiene básicamente solo por la fe, y la fe, como la confianza, no es infinita", avisa el analista Pablo Gil en The Trader.

17Oct

Pese a la guerra arancelaria de Trump, que incrementa los ingresos en 118.000 millones$, el déficit fiscal de EEUU apenas baja un 2,3%, hasta 1,775 billones.

Miguel Ángel Valero

Tras varios meses fuera del radar de los mercados, los bancos regionales de EEUU volvieron a ser el epicentro de las ventas en Wall Street y reavivaron los temores latentes sobre la calidad crediticia y la situación real en segmentos específicos del sistema financiero estadounidense. En esta ocasión, Zions y Western Alliance encabezan las caídas tras revelar pérdidas asociadas a préstamos presuntamente fraudulentos vinculados a hipotecas comerciales en dificultades.

Zions, uno de los principales bancos regionales del país con sede en Salt Lake City, comunicó la cancelación de un crédito de 50 millones a California Bank. La situación salpica a Western Alliance, otro banco regional con especial presencia en el suroeste del país, tras conocerse su condición de prestamista con la misma entidad. 

Zions publicará sus resultados el 20 de octubre, y Western Alliance, un día más tarde, por lo que entonces se podrá calibrar el impacto real de estos hechos. Pero el mercado tiene muy buena memoria y recuerda lo que pasó en 2023 con Silicon Valley Bank (SVB), entre otras entidades, y se muestra extremadamente sensible a cualquier señal de debilidad. 

Parece, sin embargo, muy prematuro hablar de una crisis generalizada en la banca mediana de EEUU y de una posible repercusión sobre los grandes bancos y, por extensión, sobre el sistema financiero internacional.

La crisis de 2023 se produjo después de que el aumento de los tipos de interés presionara las carteras de bonos de SVB, obligándolo a vender activos con grandes pérdidas cuando los depositantes empezaron a retirar el dinero. Ahora la Reserva Federal está en proceso de reducción de los tipos de interés y planea seguir suavizando su política monetaria por el lado del balance, algo que dotará de mayor liquidez al sistema.

Además, gran parte de los principales bancos estadounidenses han ido presentando resultados a lo largo de esta semana, sin señales de deterioro significativo en la calidad crediticia. 

Pero la corrección (-13% Zions. -11% Western Alliance) puede verse como una llamada de atención más que como un síntoma de contagio, amplificada por la prolongación del cierre del Gobierno y por la escalada de las tensiones comerciales con China.

El S&P 500 marcaba -0,6%, el Nasdaq 100, el -0,5%. Aquí se mezclan las dudas sobre la situación real de la banca regional de EEUU con el conflicto entre EEUU y China, con el contraste entre un moderado secretario del Tesoro, Scott Bessent, llamando a la negociación y a la prolongación de la tregua arancelaria, y un belicoso Donald Trump, que proclama que "EEUU está en una guerra comercial ahora”.

Vuelve la actividad a la renta fija norteamericana ante la incertidumbre generada por los bancos regionales, con la TIR del 10 años estadounidense cayendo por debajo del 4% por primera vez desde abril. Después de varios días de calma, las compras volvieron a hacerse presente y devolvieron la rentabilidad exigida a niveles del 3,94%. 

En las divisas, el dólar se llevaba la peor parte de la incertidumbre asociada a los bancos regionales y cedía posiciones ante el euro. Tras un buen comienzo de semana, el dólar ha sido golpeado por acontecimientos asociados al frente político –cierre de Gobierno y tensiones con China– y ahora por la banca regional, devolviendo la cotización a niveles por encima del 1,171 EUR/USD. 

El oro ya acumula una subida del +8,3% en lo que va de semana aupado por las tensiones entre China y EEUU y el temor que sobrevuela a los bancos regionales norteamericanos. Ya está en máximos históricos, con 4.352 $/onza, y acumular un +60% en lo que va de año.

Déficit de 1,775 billones$

No ayudan mucho los datos macro. Y eso que se produjo un inesperado repunte en el sentimiento de los constructores, que subió según el índice NAHB hasta 37 desde el 32 anterior y muy por encima del 33 previsto. Éste fue el primer repunte y vuelve a situar a la confianza en máximos desde abril. Sin embargo, pesa más la decepción del índice de la Fed de Filadelfia, que cayó con fuerza en octubre y retrocedió hasta -12,8 desde el 23,2 previo y muy por debajo del 10 previsto. Con este descenso el indicador se sitúa en terreno que apuntaría a contracción de la actividad en los próximos meses.

Pero lo peor vino con el déficit fiscal del año fiscal de 2025, que solamente se redujo en 41.000 millones$, totalizando así un déficit de 1,775 billones. Con este dato, que incluye ya nueve meses del segundo mandato de Trump, el desajuste de las cuentas públicas estadounidenses sigue muy elevado y se compara con los 1,817 billones del año pasado. En los últimos doce meses apenas se redujo un 2,3%. Los ingresos se situaron en 5,23 billones con un crecimiento del +6% (+317.000 millones), gracias al aumento de los aranceles (+118.000 millones$ frente al año pasado) y que explica más de un 37% del aumento de los ingresos.

Los gastos crecieron un 4% y suman 7,01 billones. El pago por intereses de la deuda pública alcanzó un récord de 1,216 billones, lo que supone un aumento de 83.000 millones$ (+7% con respecto al año fiscal 2024), convirtiéndose así en el segundo gasto más importante después de la Seguridad Social.