26Dec

No atraviesa una crisis política pasajera, sino la fractura de su pacto social. El bienestar que sostuvo al continente durante décadas exige un crecimiento que ya no existe, una demografía que ya no acompaña y un consenso político que se está desmoronando.

Miguel Ángel Valero

Europa lleva años evitando decir en voz alta lo que ya se ve en cada rincón del continente: el modelo social que definió a la región durante décadas está entrando en una fase terminal. Lo vemos en gobiernos que se tambalean, economías incapaces de crecer, tensiones demográficas imposibles de sostener y partidos antisistemas que capitalizan el malestar ciudadano. Y lo más inquietante es que no hablamos de episodios aislados, sino de señales repetidas desde Londres hasta Berlín, desde Helsinki hasta París y, cómo no, también desde Madrid.

En el Reino Unido, el retraso de las elecciones para cuatro nuevas alcaldías ha abierto una nueva grieta política que refleja un país desbordado por tensiones sociales y fiscales. El Gobierno de Starmer justificó la decisión hablando de reorganización administrativa, pero la oposición lo interpretó como un intento de retrasar una derrota anunciada. Cuando partidos de todo el arco político, desde conservadores hasta liberales, verdes y Reform UK, coinciden en acusar al Ejecutivo de “democracia denegada”, no estamos ante una disputa procedimental, sino ante un síntoma de descomposición institucional. Un Estado que ya no logra financiar servicios básicos sin subir impuestos, que externaliza problemas hacia los gobiernos locales y que ahora aplaza elecciones para ganar tiempo, es un Estado que muestra claros signos de agotamiento.

En Alemania el cuadro es todavía más explícito. El gobierno de Friedrich Merz, que apenas lleva siete meses, se enfrenta a una rebelión interna por la reforma de pensiones. Un grupo de diputados jóvenes de su propio partido se niega a apoyar un sistema que, según ellos, carga demasiado peso sobre generaciones futuras que pagarán prestaciones que probablemente nunca recibirán. La coalición se sostiene por solo doce escaños; si esta reforma fracasa, puede caer entero el gobierno. Mientras tanto, el país vive una parálisis económica que la industria ya describe como “caída libre”, con un modelo que exige cada vez más gasto público para sostener el bienestar, la defensa, la transición energética y la reconstrucción de infraestructuras. Es el choque frontal entre un Estado social diseñado para una sociedad joven, rica y en expansión, y una realidad envejecida, endeudada y sin crecimiento.

Finlandia ofrece otra perspectiva: incluso el país más admirado por su calidad de vida reconoce que el modelo ya no es sostenible tal como está. La llamada “superpotencia del estilo de vida” atraviesa una recesión, un desempleo cercano al 10% y un deterioro de sus finanzas públicas que obliga a replantearlo todo. El gobernador del Banco de Finlandia (y uno de los candidatos a sustituir a Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo a partir de mayo de 2026) Olli Rehn advirtió que Europa debe “ponerse las pilas” en defensa, productividad y energía, porque la era del bienestar garantizado está tocando fin. Finlandia lo afronta con una mezcla de pragmatismo y resiliencia: reformas del mercado laboral, ajustes fiscales, e inversión en capital humano. El mensaje es inequívoco: si la productividad no crece, el bienestar dejará de ser financiable.

Francia vive un proceso parecido, aunque más ruidoso. Los últimos años han sido una secuencia continua de protestas contra la reforma de las pensiones, huelgas en sectores clave y un malestar social que recuerda que el modelo francés depende de una estructura fiscal cada vez más pesada sobre una base laboral cada vez más pequeña. El Gobierno ya ha reconocido que la jubilación a los 62 años era incompatible con la demografía actual, y aun así el ajuste no detendrá el desequilibrio durante mucho tiempo. Con un déficit crónico, un Estado hipertrofiado y un gasto social que supera el 30% del PIB, Francia se acerca al mismo dilema que sus vecinos: prometer más de lo que la economía puede producir.

España no es una excepción. El Gobierno intenta sostener un gasto público que crece bastante más rápido que la economía. El PIB aparenta dinamismo, pero en gran parte por el aumento de población inmigrante; cuando se mira la renta per cápita, España se aleja de la media europea, lo que significa que ese crecimiento no mejora el bolsillo del ciudadano. A esta brecha se suma una carga fiscal muy elevada y una productividad estancada que limita cualquier avance real. La Seguridad Social mantiene déficits crecientes, las pensiones suben cada año por la indexación a la inflación y la demografía juega claramente en contra. Con un envejecimiento rápido, un paro estructural persistente y una economía incapaz de generar suficiente valor añadido, España está atrapada en la misma lógica que el resto del continente: un Estado del bienestar que promete más de lo que la economía puede sostener y que necesita endeudarse de forma continua para mantener la apariencia de estabilidad.

La conclusión es clara. Europa no atraviesa una crisis política pasajera, sino la fractura de su pacto social. El bienestar que sostuvo al continente durante décadas exige un crecimiento que ya no existe, una demografía que ya no acompaña y un consenso político que se está desmoronando. Reino Unido aplaza elecciones; Alemania no puede garantizar sus pensiones sin poner en riesgo su propia gobernabilidad; Finlandia reconoce que la comodidad del pasado se desvanece; Francia estalla cada vez que se intenta ajustar el sistema; y España sostiene un modelo de bienestar con ciudadanos cada vez más pobres, una presión fiscal asfixiante y un endeudamiento que no deja de crecer. 

"Todo indica que hemos llegado al límite de un modelo diseñado para un mundo que ya no existe. Y la verdadera pregunta no es si será reformado, sino cuánto tiempo más podrá evitar su inevitable reinvención", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

BCE

En este contexto, el Banco Central Europeo (BCE) ha dejado claro que, por ahora, no tiene prisa por mover los tipos de interés. Tras mantener la tasa de depósito en el 2% por cuarta reunión consecutiva, el mensaje que sale de Frankfurt es de cautela absoluta. No solo no hay una hoja de ruta definida, sino que tampoco existe consenso sobre cuál debería ser el siguiente movimiento cuando llegue el momento.

La inflación en la Eurozona está muy cerca del objetivo del 2%, una situación que, en teoría, debería dar tranquilidad al banco central. De hecho, las propias proyecciones del BCE apuntan a que los precios se mantendrán en torno a ese nivel durante los próximos años. Para un banquero central, eso es casi el escenario ideal. 

Sin embargo, el entorno que rodea a la economía europea sigue cargado de incertidumbre: Las tensiones geopolíticas, el riesgo de una nueva guerra comercial, el impacto de un mayor gasto público y la evolución futura de los salarios mantienen al BCE en una posición defensiva. A esto se suma un crecimiento que ha sorprendido por su resistencia, lo que ha llevado a muchos miembros del Consejo de Gobierno a pensar, en privado, que el ciclo de bajadas de tipos probablemente ya ha terminado.

Pese a ello, nadie quiere dar por cerrada ninguna opción. Algunos responsables reconocen que, si la economía se enfría más de lo esperado y la inflación sigue moderándose, podría haber margen para nuevos recortes. Otros, en cambio, admiten que, si el crecimiento se consolida y reaparecen presiones inflacionistas, no se puede descartar un movimiento en sentido contrario. Hoy por hoy, ambos escenarios siguen sobre la mesa.

Lo relevante no es tanto la dirección potencial de los tipos, sino el cambio de tono del BCE, que ha abandonado cualquier intento de guiar al mercado y se refugia en un enfoque estrictamente dependiente de los datos, reunión a reunión. La “opcionalidad total” se convierte así en la palabra clave de esta fase del ciclo monetario.

El BCE ha llegado a una zona cómoda: ya no necesita estimular la economía, pero tampoco ve motivos para endurecer las condiciones financieras. El problema es que esta ambigüedad deja al mercado sin referencias claras y aumenta la volatilidad cada vez que aparece un dato relevante. Mientras tanto, empresas, familias e inversores tendrán que convivir con un banco central que observa, duda y espera. Y esa espera, en un entorno tan cambiante como el actual, puede convertirse en el principal factor de incertidumbre.

24Dec

El reto ahora es separar innovación de euforia y crecimiento futuro de flujos de caja presentes. Porque la IA cambiará el mundo, sí, pero no todos los que apuesten fuerte llegarán vivos al final del camino.

Miguel Ángel Valero

Aumento vertiginoso de la inversión, rápida innovación y creciente volatilidad. Son las razones de por qué la inteligencia artificial (IA) está redefiniendo ganadores y perdedores, y de cómo "la selección activa podría ser clave en lo que creemos que podría ser un auge, no una burbuja", subraya un análisis de DWS.

La IA sigue siendo un potente motor para los mercados. Pero en 2025, la adopción exponencial, la innovación y el aumento de las inversiones no solo lograron captar el interés inversor, sino que también introdujeron una mayor volatilidad. "Nuestro objetivo para el S&P 500 de 7.500 puntos para finales de 2026 se basa en la expectativa de que habrá un crecimiento de dos dígitos en los beneficios, con la IA desempeñando un papel clave, especialmente en el caso de las acciones estadounidenses", explican en la gestora ligada al grupo Deutsche Bank. 

Pero la verdadera prueba de fuego para la sostenibilidad de estos modelos de negocio aún está por venir. Hiperescaladores como Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon han revisado repetidamente al alza sus planes de inversión en capital y pueden permitírselo, gracias a su sólida generación histórica de flujo de caja. Su gasto en capital como porcentaje del flujo de caja operativo sigue estando en rangos manejables. Sin embargo, estas inversiones están transformando a los gigantes tecnológicos de innovadores con pocos activos a proveedores de infraestructura intensiva en capital, lo que plantea importantes preguntas sobre cómo los valorarán los mercados en el futuro.

La esperanza sigue pasando por que los grandes modelos de lenguaje y los centros de datos proporcionen una infraestructura similar que pueda impulsar años de productividad, como lo hicieron en el pasado los ferrocarriles o las redes de fibra óptica. Pero el riesgo de exceso de capacidad, activos varados y estrés financiero es real, especialmente si la demanda no sigue el ritmo o si las restricciones energéticas son más duras de lo esperado. Los inversores deben sopesar tanto las promesas como los peligros de esta nueva era.

Los fabricantes de hardware y los proveedores de centros de datos fueron los primeros ganadores de la IA, y "creemos que algunos de ellos, como los proveedores de chips asiáticos o las empresas europeas y estadounidenses que están construyendo infraestructuras eléctricas, podrían mantener una posición sólida. También buscamos empresas que apliquen la IA a problemas del mundo real en la industria, la sanidad y la educación", remarcan los expertos de DWS.

En este universo de inversión en IA cada vez más amplio, la necesidad de una selección activa y táctica podría ser aún más importante. Cuando la innovación acorta los ciclos de los productos y la volatilidad sigue siendo alta, las estrategias de compra y mantenimiento pueden parecer cada vez más arriesgadas.

El camino a seguir está lejos de estar claro. La IA está planteando muchas preguntas sin resolver. ¿Se convertirá la demanda energética en el principal obstáculo para la expansión de la IA? ¿Podrá China superar a Occidente con electricidad más barata, regulaciones más laxas y una fuerza de trabajo de ingeniería masiva? ¿Se convertirá la concentración del mercado estadounidense en un puñado de gigantes tecnológicos en una prueba de fortaleza o una vulnerabilidad? ¿Y son los grandes modelos lingüísticos actuales la última palabra o solo un paso hacia algo todavía más transformador? 

Medir las verdaderas ganancias de productividad de la IA también sigue siendo un desafío, ya que los avances que acaparan los titulares suelen tardar tiempo en convertirse en modelos de negocio. Algunas innovaciones tendrán éxito. Otras nunca llegarán a ser fundamentales o serán superadas y quedarán obsoletas. La incertidumbre es lo único seguro.

¿Es la IA una burbuja o un auge? Para los analistas de DWS, podría ser un auge, pero con algunos excesos. Las comparaciones con la era puntocom son tentadoras, pero imperfectas. Las ganancias actuales probablemente estén más impulsadas por los beneficios que por las valoraciones. Los beneficios, las inversiones y las innovaciones son reales, y la creciente selectividad del mercado puede ser una señal de madurez. 

"Se espera que el tren de la IA mantenga su rápido ritmo, y la mejor manera de disfrutar del viaje parece ser mantener la curiosidad, cuestionar regularmente nuestras propias convicciones sobre la IA y seguir bien diversificados", concluyen en DWS.

The Trader: No todos llegarán al final del camino

Por su parte, el analista Pablo Gil aporta sus reflexiones sobre la IA en The Trader. Larry Ellison, cofundador de Oracle, uno de los veteranos más influyentes y polémicos de Silicon Valley, lleva casi cinco décadas dejando su huella en la industria tecnológica. A sus 81 años, lejos de retirarse, ha decidido protagonizar el mayor salto estratégico de su carrera: convertir a Oracle en un pilar central de la revolución de la inteligencia artificial.

Lo que empezó con un mensaje en LinkedIn terminó convirtiéndose en el mayor contrato de computación en la nube jamás firmado: OpenAI se compromete a gastar 300.000 millones$ en servidores de Oracle. El proyecto, bautizado como Stargate, exige construir algunos de los centros de datos más grandes del mundo y situó a Ellison en el epicentro del boom de la IA.

La reacción inicial fue eufórica. Oracle sumó 250.000 millones$ en capitalización, Ellison llegó a encabezar la lista de multimillonarios y el mercado asumió que, en IA, ningún riesgo era demasiado grande. Pero esa narrativa ha empezado a agrietarse. La construcción de los megacentros está disparando costes, alargando plazos y llevando el flujo de caja de Oracle a niveles negativos no vistos desde los años 90. El suministro eléctrico se ha convertido en un cuello de botella y la empresa depende en exceso de un único cliente: OpenAI, que pierde miles de millones al año y cuyos ingresos aún no justifican semejante infraestructura. 

Microsoft (socio histórico de OpenAI) rechazó un acuerdo similar al considerar que dedicar centros multigigavatio a un solo cliente era una apuesta demasiado arriesgada. Oracle, en cambio, la asumió sin dudar.

Las señales de alerta ya están en los mercados: sus “credit default swaps”, seguros contra impagos de deuda, se han disparado y sus acciones han corregido casi un 50% en pocos meses. Oracle ha pasado de símbolo del entusiasmo por la IA a termómetro del miedo creciente a un posible exceso.

La compañía se ha convertido así en el barómetro del momento. Su apuesta puede ser histórica si la IA cumple las expectativas transformadoras que promete. Pero si la adopción avanza más lenta de lo previsto, podría quedar atrapada con infraestructuras gigantescas, carísimas y difíciles de rentabilizar.

El tiempo dirá si, tal y como Ellison piensa, “la IA es el mejor negocio en la historia de la humanidad”, o si estamos ante el preludio del pinchazo de la mayor burbuja tecnológica de nuestra era. 

"Creo firmemente en la IA como revolución, pero también sé que los mercados suelen adelantarse demasiado a la economía real. Oracle no es el problema; es el síntoma. El reto ahora es separar innovación de euforia y crecimiento futuro de flujos de caja presentes. Porque la IA cambiará el mundo, sí, pero no todos los que apuesten fuerte llegarán vivos al final del camino", advierte este experto.

23Dec

El envejecimiento de la población trabajadora se está produciendo simultáneamente con la Revolución Industrial 4.0 por el avance de la robótica y de la inteligencia artificial.

Miguel Ángel Valero

La disminución de la natalidad y el aumento de la longevidad están provocando un cambio drástico en la población. No solo se anticipan disminuciones del tamaño de las poblaciones de la mayoría de los países, sino que el peso de la población en edad de trabajar en la población total también está disminuyendo y lo seguirá haciendo en las próximas décadas, advierte el informe Demografía y productividad: cómo el envejecimiento de la población condiciona el crecimiento económico, elaborado por Juan Francisco Jimeno, presidente del Consejo de la Productividad de España, para el Instituto Santalucía.

Además, la edad media de la fuerza laboral está aumentando, a medida que el peso en la población en edad de trabajar de la población de 50-70 años aumenta y el de la población de 16-39 años disminuye. Las consecuencias económicas y sociales de estos cambios demográficos son profundas y extensas. Se suelen destacar las que se refieren al sostenimiento del Estado del Bienestar tradicional en un contexto demográfico en el que las transferencias hacia la población de mayor edad necesariamente tendrán que aumentar, por los programas de gastos públicos asociados a los sistemas de pensiones, sanidad y dependencia. Sin embargo, los cambios demográficos afectan a todas aquellas dimensiones que determinan la demanda y a la oferta de bienes y servicios de una economía: consumo, inversión, exportaciones netas y producción. 

La disminución de la población trabajadora supone un lastre para el crecimiento de la renta per cápita. El envejecimiento de la población trabajadora también tiene consecuencias sobre el crecimiento de la productividad por varias razones: 

  • un efecto composición negativo (la productividad crece más al inicio de la vida laboral que al final), por lo que el envejecimiento de la población trabajadora hace que la productividad crezca menos, 
  • y cambios derivados en la productividad de los trabajadores de cada grupo de edad como consecuencia de que trabajadores de otros grupos de edad tienen más o menos peso dentro de la fuerza laboral. 

Estos cambios demográficos se están produciendo simultáneamente con cambios tecnológicos profundos (la llamada Revolución Industrial 4.0 por el avance de la robótica y de la inteligencia artificial) y una nueva ola inmigratoria.

Las consecuencias económicas y sociales de los cambios demográficos son muy extensas y profundas y van mucho más allá de las implicaciones para la sostenibilidad del Estado del Bienestar por el consiguiente aumento en los gastos en pensiones y sanidad. El inevitable aumento del peso de la población de mayor edad, asociado a la disminución de la natalidad y al crecimiento de la longevidad, provoca cambios en las decisiones individuales que afectan a la demanda y a la oferta de bienes y servicios. Como resultado, los crecimientos de la tasa de empleo y de la productividad pueden verse afectados negativamente por varios canales. 

Revertir la disminución de la natalidad parece improbable. No hay razones para esperar aumentos de la tasa de fecundidad, pero aunque tuvieran lugar, con el descenso de la población femenina en edad fértil, aumentos de esa tasa (dentro de valores razonables) no supondrían un repunte significativo del número de nacimientos. Y la longevidad seguirá aumentando e, incluso, es posible que lo haga a un ritmo más rápido que en décadas pasadas. 

"Así pues, es la inmigración la única fuente de crecimiento demográfico y de rejuvenecimiento de la población trabajadora. En este contexto, las políticas de selección y de integración laboral de los inmigrantes adquieren una importancia capital", subraya Juan Francisco Jimeno. 

Junto con los cambios demográficos se está tan produciendo cambios tecnológicos, derivados del desarrollo de la robótica y de la inteligencia artificial. Ambos se relacionan entre sí. El envejecimiento de la población y la escasez de oferta de trabajo en determinadas tareas y segmentos del mercado de trabajo incentivan la inversión en nuevas tecnologías y la adopción de estas alteran la demanda relativa de trabajadores de distintas edades. Esta innovación tecnológica cambiará la manera en la que la demografía condiciona el crecimiento económico por sus efectos sobre la demanda y la productividad del trabajo, en toda la distribución sectorial y ocupacional del empleo. Prepararse para dichos cambios mediante las políticas educativas y de empleo apropiadas es el gran reto al que se enfrentan los responsables de las políticas económicas. 

El peor dato de natalidad de la serie histórica

En este sentido, las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre los nacimientos en España durante 2024 evidencian que solo han nacido 318.005 niños en todo el año pasado, registrando la peor cifra desde que se inició la serie histórica del INE en 1941 y cayendo más de de un 25% en la última década. También es impactante el aumento de la edad media a la que las mujeres tienen hijos ya que, como alerta el equipo de Instituto Bernabeu, el 39,7% de los nacimientos registrados son de madres que superan los 35 años, una edad marcada como el límite de la fertilidad, ya que a partir de ahí las posibilidades de concebir disminuyen significativamente para la mujer. 

"El retraso de la maternidad es uno de los principales desencadenantes de la caída de la natalidad debido a que la edad es uno de los principales obstáculos para lograr el embarazo. Con 30 años la mujer tiene la mitad de probabilidad de ser madre que a los 20-24 años. Y después de los 35 años disminuye considerablemente. Este retraso conlleva no únicamente una dificultad en la consecución de la gestación y aumento del riesgo de aborto, sino también embarazos de mayor riesgo tanto para la madre como para el bebé", explica la doctora Andrea Bernabeu, codirectora médica de Instituto Bernabeu. 

Analizando por edades, ya se producen más partos de madres de 40 años o más (el 10,4% del total), que de mujeres menores de 25 años (un 9,8%) El número de nacimientos de madres de 40 o más años ha crecido en los 10 últimos años pasando de representar el 7,2% del total de nacimientos en 2014 al porcentaje actual, que se eleva hasta el10,4%. Además, hay que tener en cuenta que, mientras que en 1980 las españolas tenían su primer hijo a los 25,6 años, actualmente ese primer bebé nace de una mujer que tiene 32,6 años (33,2 años de las madres españolas, si se saca de la ecuación a la población extranjera). 

La fecundidad presenta notables diferencias entre las mujeres españolas y las extranjeras. Mientras que las españolas tienen una media de 1,07 hijos, entre las extranjeras la cifra asciende a 1,27. "Retrasar la edad del primer hijo, supone en muchas ocasiones, una mayor dificultad en conseguir el embarazo del siguiente hijo; es lo que denominamos infertilidad secundaria, es decir, la dificultad de gestar de forma natural tras el nacimiento del primer hijo. Esto en ocasiones, determina recurrir a un tratamiento de reproducción asistida cuando previamente se había conseguido el embarazo de forma natural”, detalla Andrea Bernabeu

Este contexto deriva en que cada vez haya más parejas españolas que tienen problemas para tener hijos en España (cerca del 20%) y que las clínicas de fertilidad asistida atiendan un mayor volumen de casos. Actualmente 1 de cada 6 niños en el mundo nace mediante reproducción asistida y, en mujeres que superan los 41 años, el 50% de nacimientos es por donación de óvulos. La media de edad de las pacientes que acuden a las clínicas de Instituto Bernabeu ha ido creciendo en los últimos 40 años y ahora es de 39,6 años. Si tenemos en cuenta aquellas que necesitan recurrir a la ovodonación, la edad supera los 42,2.

Sin embargo, en esta crisis de natalidad también influye que tanto la calidad como la concentración de esperma se han reducido drásticamente en un 51% a nivel mundial. El ritmo de descenso es enorme: desde 1973 la concentración de esperma ha disminuido a un ritmo anual de 1,16% y, con el cambio de siglo, a una velocidad de 2,64%. De acuerdo con los rangos de la OMS, se considera un hombre subfértil a una concentración de espermatozoides inferior a 40 millones por mililitro e infértil cuando está por debajo de 15 millones por mililitro. La media obtenida en las muestras recogidas por Instituto Bernabeu muestra una concentración de 33,5 millones de espermatozoides por mililitro.

Novedades en jubilación en 2026

El principal cambio de la edad de jubilación en 2026 es que sube a 66 años y 10 meses, aunque se podrá optar también con 65. Como viene produciéndose desde la reforma de las pensiones de 2013, la edad de jubilación se va retrasando de forma progresiva desde los 65 años hasta los 67 de edad, en que se situará en 2027. La edad de jubilación en 2025 se elevará dos meses, situándose en 66 años y 10 meses para aquellos trabajadores que hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses.

Sin embargo, para los cotizantes que vidas laborales largas, superiores a 38 años y 3 meses de cotización, la edad de jubilación puede ser dos años y seis meses antes, se mantienen los 65 años.

En 2026 es posible jubilarse dos años antes de la edad de jubilación ordinaria. La norma permite optar a la jubilación anticipada voluntaria a quienes hayan cotizado al menos 35 años, dos de ellos en los 15 años anteriores a la fecha de jubilación, y cuya pensión no supere la pensión mínima. Opción que es compatible con un trabajador autónomo. De tal manera que quienes cumplan con los requisitos anteriores podrán retirarse del mercado laboral anticipadamente en 2025 a los 64 años y 10 meses si cuentan con menos de 38 años y 3 meses de cotización y a los 63 años si superan esta barrera.

El acceso a esta modalidad de jubilación implica percibir una pensión menor ya que se aplican coeficientes reductores que van en una horquilla de entre el 2,81% y 21%, en función de los meses de adelanto y de los años cotizados.

Por su parte, aquellos trabajadores que se vean inmersos en un despido colectivo por causas económicas, extinción de contrato por resolución judicial, fallecimiento, jubilación o incapacidad del empresario, procedimiento concursal, víctima de violencia de género o una discapacidad, pueden adelantar el retiro laboral cuatro años a la edad legal. Si se han cotizado menos de 38 años y 3 meses, la edad de jubilación en 2026 en caso de ser una jubilación anticipada involuntaria será a los 62 años y 10 meses; si se han cotizado por encima, a los 61 años.  En este caso, los coeficientes reductores van desde el 30% al 0,50%. Los autónomos no pueden acceder a esta modalidad.

La edad mínima para acceder a la jubilación parcial con contrato de relevo se retrasa a los 64 años si se disponen de 33 años o más cotizados o a los 62 años y 6 meses en caso de disponer 36 años o más cotizados en el momento de acceso. La edad de jubilación parcial sin contrato de relevo será la misma que la edad legal de jubilación ordinaria.

Desde 2022, el periodo de cómputo de años para calcular la pensión queda situado en 25 años tras su incremento progresivo desde los 15 años a partir de 2013, a razón de un año por ejercicio. A partir de 2026 se irá incrementando de forma progresiva para situarlo en 27 años (29 años, pero se descartan los dos peores).

La subida de las pensiones contributivas en 2026 será del 2,7% según el dato adelantado del IPC de noviembre, que es el que se utiliza para determinar la prestación, haciendo una media con la cifra de cierre de la inflación de los últimos 12 meses. De este modo, la pensión contributiva de jubilación aumentará en 572€ anuales (1.552,85 al mes, 40,8 más, teniendo en cuenta la pensión media de noviembre). La pensión máxima se situará en 3.359€ al mes. Por su parte, la subida de las pensiones mínimas fue del 6%.

En 2025 se aumentó de forma adicional el complemento de brecha de género en un 8,1%, situándose en 35,9€ al mes (502,6 al año, 14 pagas), con el límite máximo de cuatro hijos.

En 2023, entró un vigor un nuevo sistema que aumentaba de forma progresiva las bases de cotización para trabajadores autónomos hasta 2025.

23Dec

El 28% de los españoles que ha comenzado a ahorrar para su jubilación lo ha hecho tras recibir orientación de un intermediario o asesor, y el 22% a través de planes de empresa.

Miguel Ángel Valero

El 49% de los españoles no ahorra para la jubilación, nueve puntos por encima de la media europea, según revela la IV Encuesta Paneuropea de Pensiones de Insurance Europe. Entre aquellos que no ahorran, un 56% manifiesta su intención de hacerlo en algún momento, pero con expectativas bien distintas. De esta cifra, 8 puntos corresponden a quienes planean materializar este deseo en un futuro cercano; mientras que 30 puntos son de quienes no pueden permitírselo actualmente y otros 18 puntos de quienes reconocen no disponer de suficiente información sobre los productos de pensiones complementarias. 

Otro 31% que no ahorran para la jubilación afirma, directamente, no estar interesado en hacerlo, ya sea porque dispone de otras fuentes de ingresos o por otras razones. Esta magnitud se encuentra próxima a los datos del resto de Europa. 

En este contexto, la educación financiera y las campañas de concienciación ciudadana adquieren un papel relevante para fomentar el ahorro previsional desde edades tempranas.

El 25% de los españoles cuenta con un plan de pensiones individual, seis puntos por debajo de la media europea. La brecha más pronunciada respecto a los europeos la presentan aquellos que ahorran a través de un plan de empresa: solo el 15% de los españoles, frente al 28% de los europeos. Este dato refleja que España tiene mucho camino por recorrer en el segundo pilar de la previsión social complementaria. De hecho, el 73% de los españoles creen que se debería incentivar a las empresas para que incluyan automáticamente a sus trabajadores en un plan de pensiones de empresa, siempre que éstos tengan la opción de darse de baja si lo desean, cinco puntos por encima dela media europea.

El asesoramiento profesional y la previsión social empresarial son factores clave que impulsan el ahorro: el 28% de los españoles que ha comenzado a ahorrar para su jubilación lo ha hecho tras recibir orientación de un intermediario o asesor, y el 22% a través de planes de empresa, cifras ligeramente por debajo de la media europea. Otro 26% se ha visto impulsado por amigos o redes sociales, el 20% por un sistema de seguimiento de pensiones y solo un 3% por una campaña pública de concienciación.

El 65% de los ahorradores españoles mantiene estables sus aportaciones a planes de pensiones; el 16% las ha incrementado en el último año, el 9% las ha reducido y el 4% ha rescatado su plan de pensiones.

Preservación del capital

La seguridad sigue siendo la prioridad fundamental: el 78% prefiere productos que garanticen al menos la devolución del capital invertido, frente al 81% de la media europea. Solo el 22% opta por productos con un mayor potencial de rentabilidad, aunque impliquen también un mayor riesgo, porcentaje ligeramente superior al europeo. 

En cuanto a las formas de cobro, el 44% de los españoles prefiere recibir una renta vitalicia, el 30% un pago único, el 11% se decanta por retirar dinero ocasionalmente mientras este sigue invertido y el 15% una combinación de todas las opciones.

Llos españoles esperan recibir, de media, el 61% de su último salario a través de las pensiones públicas y ocupacionales, frente al 53% de la media europea. Este porcentaje es ligeramente superior en el caso de los hombres y se dispara al 71% entre los mayores de 51 años, mientras que las mujeres y los jóvenes son menos optimistas en cuanto a su pensión futura. De hecho, solo el 13% del total confía en que la pensión pública será suficiente para mantener su nivel de vida tras la jubilación, y el 53% cree que necesitará ahorro complementario, aunque este porcentaje es inferior al europeo (58%). 

La confianza en mantener un nivel de vida confortable tras la jubilación se sitúa en 2,8 puntos sobre 5, en línea con la media europea. La encuesta también revela que dos de cada tres españoles prefieren recibir la información sobre pensiones en formato digital, pero con posibilidad de solicitarlo en papel. 

Además, el 70% considera que una etiqueta nacional o europea que certifique que un producto cumple requisitos estandarizados le ayudaría a tomar una decisión sobre sus ahorros para la jubilación, cifra muy superior al 49% de la media europea.

23Dec

Mapfre Economics propone una regulación más favorable, innovación, incentivos fiscales, más seguros obligatorios, educación financiera, y medidas que fomenten la inclusión, como los microseguros.

Miguel Ángel Valero

La industria aseguradora cumple una función clave en el funcionamiento de la economía, al contribuir tanto a la estabilidad de los agentes económicos como al fortalecimiento del ahorro, la inversión y la formación de capital. A través de la protección y compensación de riesgos, el seguro reduce el impacto económico de eventos adversos y permite la continuidad de la actividad productiva en todos los sectores. En situaciones de catástrofes o alta siniestralidad, los mecanismos de aseguramiento y reaseguro resultan esenciales para sostener la estabilidad económica. Al mismo tiempo, el sector actúa como un inversor institucional de gran relevancia, al canalizar recursos de largo plazo hacia la financiación de actividades productivas, aportando estabilidad al sistema financiero. 

La relación entre el seguro y la economía es de carácter bidireccional. El desempeño del sector está también condicionado por variables macroeconómicas, como el crecimiento, el nivel de ingresos, el acceso al crédito, los tipos de interés, el tipo de cambio y la estabilidad financiera. Estos factores influyen directamente en la demanda de seguros, en la estructura de ingresos y costes de las entidades, y en la gestión de sus activos y pasivos. La experiencia demuestra, además, que existe una estrecha relación entre el nivel de desarrollo económico de un país y el grado de penetración del seguro, subraya el informe Tendencias y elementos para el desarrollo de los mercados aseguradores, elaborado por Mapfre Economics y editado por Fundación Mapfre.

El informe reclama el diseño y la actualización de políticas públicas que empleen al seguro como un instrumento en la consecución de grandes objetivos económicos y sociales, y que, por esa vía, permitan paralelamente elevar la penetración del seguro, ampliando así la protección de la población contra los riesgos a los que se halla expuesta, y reforzando el importante rol de la industria aseguradora en la canalización del ahorro a medio y largo plazos. 

Regulaciones basadas en riesgo

El avance en el diseño e implementación de marcos regulatorios ajustados a riesgo, en línea con una visión procompetitiva del mercado, es uno de los factores que puede apoyar, desde el lado de la oferta, el aumento de la penetración del seguro. En este sentido, el avance hacia regulaciones basadas en riesgo constituye un elemento que puede estimular el crecimiento de la oferta y, por tanto, un aumento de la participación del seguro en la economía, en la medida en que permite una más eficiente asignación del capital, y crea incentivos para una gestión más profesional de las entidades aseguradoras basada en consideraciones y parámetros de naturaleza técnica. 

Ese avance en la modernización regulatoria puede contribuir al propósito de la elevación de penetración del seguro en la economía, cuando se realiza de forma gradual y de manera paralela al desarrollo de capacidades técnicas tanto en la industria como en los reguladores, así como a la creación de la infraestructura de mercado necesaria para su adecuada implantación. De otra forma, el avance regulatorio puede derivar en consecuencias no deseadas, tales como el establecimiento de barreras de entrada para determinadas líneas de negocio, o en una asignación ineficiente de los recursos, lo que en última instancia impactaría negativamente en los niveles de penetración de los mercados aseguradores. Innovación y nuevos productos aseguradores.

Reducir el tiempo y el coste de lanzamiento de productos

Encontrar mecanismos más eficientes y flexibles que permitan reducir el tiempo y el coste que implica llevar nuevos productos al mercado, es otro factor fundamental para aumentar la penetración de los seguros en la economía, en beneficio no solo de la posibilidad de estimular la innovación y ampliar la oferta aseguradora, sino también de ofrecer a la población de forma oportuna nuevos productos que se ajusten de mejor forma a sus necesidades de protección. 

La innovación se ha convertido en una necesidad estratégica para el futuro del sector asegurador a nivel global, impulsada por la confluencia de la evolución de la demanda del consumidor, que busca una experiencia similar de inmediatez y personalización que le ofrecen las grandes plataformas tecnológicas para otros productos, la irrupción de nuevas tecnologías, como el Big Data, la inteligencia artificial y el Internet de las Cosas que permiten adoptar soluciones innovadoras en muchos ámbitos de la actividad aseguradora, así como por la aparición de riesgos emergentes que con las pólizas de seguros tradicionales quedarían sin cobertura. 

Una de las grandes barreras a la innovación, generalmente identificada, está relacionada con el coste de implantación de las nuevas tecnologías y el lastre tecnológico de los sistemas heredados, que son caros de mantener y difíciles de integrar con las nuevas plataformas digitales.

Y la segunda de esas barreras está relacionada con el desafío normativo, ámbito en el que el sector enfrenta todavía importantes limitaciones estructurales para adoptar la innovación a gran escala, bien por una regulación excesiva, bien por la existencia de barreras normativas que dificultan y demoran el lanzamiento de nuevos productos al mercado mediante la imposición de un estricto control ex-ante, exigiendo la aprobación previa de notas técnicas, pólizas y, en algunos casos, de las tarifas. 

En la medida en que el fortalecimiento de la función de gestión de riesgos, como parte integrante de los sistemas de gobernanza de las entidades aseguradoras, incide también en que los nuevos productos que se llevan al mercado prevean bases técnicas y contractuales que no afecten a la solvencia de las entidades, los mecanismos regulatorios diseñados para ese propósito debieran ajustarse de manera correlativa, a fin de estimular y dotar de eficacia a los procesos de innovación. 

Se trata de un aspecto que debiera considerarse de manera explícita en los procesos de modernización regulatoria, como es el caso del sistema introducido por la normativa de Solvencia II en la Unión Europea, con un mayor grado de libertad sin controles ex-ante, aunque sin perjuicio de su posible control ex-post, avanzando además hacia una regulación de protección al asegurado más moderna y que cumpla con su finalidad de encontrar el equilibrio necesario entre una adecuada protección sin suponer un freno al dinamismo del mercado. 

El aumento de la eficiencia en gastos de las entidades aseguradoras permite incrementar la porción relativa de las primas que se destina al pago de las indemnizaciones, contribuyendo no solo a que los seguros cumplan de mejor forma con su función social de mutualización de riesgos, sino también a mejorar la percepción general que el público tiene de las entidades aseguradoras. 

Este esfuerzo implica el avance desde dos perspectivas. Por una parte, conlleva una elevación de la eficiencia en gastos al nivel de las entidades en lo individual, a través de mejoras organizacionales y creciente empleo de tecnología como parte de la gestión de los riesgos. Y por el otro, implica también avanzar a nivel de la industria en cada país para identificar y consolidar los bienes públicos necesarios para la operación aseguradora, así como la infraestructura de mercado que puede permitir gestionarlos para hacer posible una operación más eficiente en beneficio de las propias entidades y de sus consumidores. 

El seguro debe avanzar en formas de colaboración que son de gran utilidad contribuyendo, entre otros aspectos, a diseñar, mecanismos de uso de información (que puede ser útil a la hora de realizar una mejor tarificación de productos o para la suscripción de algún tipo de riesgos), la estandarización de contenidos contractuales básicos que reduzcan los márgenes de interpretación respecto del alcance de las coberturas (reduciendo los costes jurídicos a nivel del mercado), esquemas de colaboración para la gestión de siniestros o la prestación de determinados servicios relacionados con las reclamaciones (por ejemplo, en el caso del ramo de automóviles), así como la estandarización de los protocolos informáticos para la información que las entidades aseguradoras deben intercambiar como parte de la operación aseguradora en los mercados. 

Avanzar en el desarrollo de esquemas que favorezcan la multicanalidad contribuye a estimular una mayor oferta de servicios de aseguramiento y la creación de medios más ágiles y eficientes para hacer llegar esa oferta a los consumidores, en la medida en que la multicanalidad no significa el crecimiento de un canal de distribución a costa de otro, sino la creación de vías complementarias para atender a nuevos segmentos de la población. El estímulo de la competencia dentro de los distintos canales es también un factor relevante, en aquellos mercados que puedan presentar concentraciones elevadas en la actividad de distribución aseguradora en algunos canales específicos. 

Incentivos fiscales al ahorro a largo plazo

Los incentivos fiscales para la adquisición de seguros, como parte de políticas públicas orientadas a la consecución de grandes objetivos económicos y sociales, constituyen un elemento que, simultáneamente, estimula la penetración de los seguros en la economía, con importantes efectos cuantitativos que se pueden materializar en el corto y medio plazos. 

Las medidas adoptadas en este sentido a nivel internacional presentan una amplia casuística, incluyendo deducciones de las primas en el impuesto sobre la renta de las personas físicas y/o de las sociedades, exenciones o diferimiento de impuestos sobre rendimientos y exenciones en las prestaciones con con tratamientos preferenciales a seguros de Salud, Accidentes, Invalidez, Dependencia, Vida riesgo para el caso de muerte y colectivos de empresa para los seguros médicos privados, y las pólizas colectivas ofrecidas por empleadores con las referidas coberturas, reconociendo el rol social que juega el seguro en la protección personal y familiar. 

Si bien las políticas públicas en materia de incentivos fiscales suelen estar orientadas correctamente, hasta ahora el esfuerzo parece sesgado hacia el objetivo de la estabilidad y mitigación de riesgos más que en la generación de ahorro. La promoción de mayor ahorro complementario de medio y largo plazo constituye, sin duda, un elemento que podría apoyar el fortalecimiento de los esquemas previsionales de pensiones, bajo fuertes presiones financieras en la mayor parte de los países del orbe. 

Las políticas públicas deberían eliminar las figuras tributarias que gravan la contratación de las pólizas de seguros (especialmente en el caso de los de Vida), lo que encarece significativamente el producto (como el impuesto sobre las primas de seguros o el impuesto sobre el valor añadido) y es un freno a la penetración aseguradora, en particular en aquellos mercados donde la cobertura aseguradora es baja y buscan mejorar su asequibilidad para ampliar la cobertura entre las clases medias y los segmentos más vulnerables. 

Seguros obligatorios

Los seguros obligatorios, como instrumentos de política pública, tienen diversos efectos positivos para la sociedad y para la actividad aseguradora. Primero, tutelan el interés público ante diversos supuestos, principalmente los asociados a la responsabilidad civil ante terceros, protegiendo a los asegurados de los daños que puedan sufrir por la actividad de personas ajenas. En esa dimensión, el seguro se convierte en la fuente de recursos que, a través de la mutualización de los riesgos, permite la compensación de las pérdidas originadas por los ciudadanos en la realización de diversas actividades de índole económico o social. Y, segundo, los seguros obligatorios, al asociarse a la responsabilidad civil, se convierten en valiosos instrumentos para elevar la conciencia de la prevención y, en esa medida, son una herramienta poderosa en el proceso de educación financiera en materia aseguradora. 

En esa dimensión, además del efecto de corto plazo sobre la demanda aseguradora, los seguros obligatorios constituyen un fundamento importante para el crecimiento de la demanda de medio y largo plazos. El caso más patente y difundido a nivel internacional es el seguro obligatorio para la protección a las víctimas de accidentes de tráfico a través del seguro obligatorio de automóviles, el más representativo y extendido de los seguros obligatorios. Pero no es el único, existiendo otros seguros obligatorios que dan respuesta a la exigencia de una garantía para la realización de alguna actividad específica, los cuales se instrumentalizan a través de fianzas y seguros de caución que aseguran el cumplimiento de sus obligaciones contractuales y tienen aplicación en múltiples ámbitos como licitaciones, contratos de obra, suministro, alquileres, obligaciones fiscales o aduaneras, así como para el ejercicio de determinadas actividades profesionales, entre otros. 

Existen también seguros obligatorios que se enmarcan en el ámbito social, como los seguros de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, que tienen por objeto garantizar la protección de los trabajadores en su puesto de trabajo y asegurar su estabilidad financiera en caso de imprevistos. Aunque se trata de una prestación clave de la seguridad social, en algunos países se han implementado políticas que involucran al seguro privado en la gestión de las prestaciones de asistencia sanitaria, dinerarias y preventivas que proporciona el seguro obligatorio de accidentes de trabajo, creando al efecto empresas específicas que ofrecen esta cobertura.

En ocasiones, en el marco del diseño e implementación de políticas públicas, los Estados deciden apoyarse en el sector privado para la prestación de determinados servicios que son considerados de interés público, por ser beneficiosos para la sociedad en su conjunto, traspasando parte de sus competencias a la gestión privada, buscando con ello aumentar la eficiencia en la ejecución de tales políticas públicas y, con ello, explorar nuevas formas en las que pueda elevarse el bienestar social general.

En el caso del sector asegurador, esta transferencia se ha llevado a cabo a partir del reconocimiento por parte de los gobiernos de la capacidad técnica y experiencia del sector asegurador en la gestión de ahorro de largo plazo y de los riesgos. De esta forma, la experiencia internacional muestra diversos casos de implementación de políticas públicas que permiten que la industria aseguradora participe en áreas específicas de la actividad económica y social, como son los sistemas de pensiones (seguros de ahorro previsional, riesgos de trabajo, invalidez y vida, y rentas vitalicias), o bien en la prestación de servicios sanitarios en sustitución o de manera complementaria a los sistemas públicos de la seguridad social. 

En lo que se refiere a los mercados aseguradores de Vida, influye de manera especial el ahorro destinado a la jubilación. La presión demográfica provocada por la mejora generalizada en la esperanza de vida, acompañada de una caída importante en las tasas de fecundidad, ha motivado que la práctica totalidad de las reformas realizadas en los sistemas de pensiones en las últimas décadas estén orientadas de forma generalizada a apuntalar su estabilidad y sostenibilidad de medio y largo plazos, intentando arbitrar mecanismos que compensen de alguna manera el efecto que estas reformas puedan tener sobre la suficiencia de las pensiones. 

De igual forma, la presión demográfica y el proceso de envejecimiento poblacional está incrementando la presión para la participación del seguro en la prestación de servicios de salud de forma complementaria a la cobertura obligatoria, lo que está permitiendo a los gobiernos brindar a un número mayor de ciudadanos el acceso a cuidados médicos de calidad, ya sea equiparando los servicios a la población económicamente menos favorecida con los del sector privado, o contribuyendo al acceso de los ciudadanos a una mayor red de servicios cuando se crean sistemas de aseguramiento universales. 

Educación financiera

La educación financiera es un factor de naturaleza estructural que puede estimular el crecimiento de la demanda de seguros en el medio y largo plazo y, con ésta, a la elevación de los niveles de penetración del seguro en la economía.  Cuanto mayor es el conocimiento sobre conceptos como riesgo, ahorro y protección, los ciudadanos comprenden mejor los beneficios de los seguros y tienden a contratarlos con mayor frecuencia. 

Por ello es importante avanzar en este tema desde una triple perspectiva. Primero, ampliando la participación del sector asegurador, de manera coordinada con el sector público, para diseñar y poner en marcha proyectos de educación financiera con contenidos específicos en materia aseguradora. Segundo, debe tratarse de un esfuerzo permanente, de manera que la base para su desarrollo debe estar plasmada en ordenamientos jurídicos y normativos que les brinden certeza, permanencia y efectividad en el medio plazo. Y, tercero, que esos esfuerzos, para que tengan un efecto significativo en la formación de los individuos, deben implementarse, en la medida de lo posible, a través de los esquemas formales de educación de los países. Inclusión financiera en seguros.

Inclusión

Finalmente, elevar la penetración del seguro en la economía representa no solo el hecho cuantitativo de que las primas constituyan una porción mayor de la riqueza generada anualmente por una sociedad, sino también, en una dimensión cualitativa, que un número creciente de personas acceda a los beneficios de protección, compensación y diversificación de riesgos que ofrece el seguro, alcanzando así las economías de escala suficientes que permitan una adecuada mutualización de los costes de las reclamaciones. En este sentido, las políticas públicas orientadas a la inclusión financiera (y, en particular, aquellas centradas en los seguros) pueden constituir una herramienta poderosa para impulsar la penetración del seguro desde ambas perspectivas. 

La inclusión financiera en seguros se traduce en la posibilidad de que distintos grupos sociales, especialmente los más vulnerables, accedan a productos que les permitan proteger su vida, salud y patrimonio mediante mecanismos de ahorro y compensación de pérdidas. En un entorno global cada vez más incierto, marcado por la volatilidad financiera, tensiones geopolíticas y riesgos climáticos, cobra cada vez más importancia la existencia de mecanismos de protección para poblaciones vulnerables con seguros accesibles y asequibles, como los microseguros, que permitan mitigar los impactos económicos de eventos adversos y sostener la resiliencia social frente a posibles crisis.

Sin embargo, productos de estas características, también requieren un marco regulatorio sólido para garantizar la solvencia de las entidades aseguradoras y la estabilidad financiera. En este caso, la regulación debe equilibrar la protección del consumidor con la flexibilidad necesaria para fomentar la innovación y su distribución masiva. 

De esta forma, avanzar en una estrategia de inclusión financiera en seguros conlleva tres cuestiones fundamentales: 

  • identificar los riesgos que más pueden afectar a la población vulnerable, tales como el fallecimiento, incapacidad, daños al patrimonio y la salud; (
  • diseñar productos acordes a dichos riesgos y a la población a la que van dirigidos, 
  • contar con un marco regulatorio que propicie que esos productos puedan ser efectivamente llevados a esa población bajo parámetros de eficiencia económica y social. 

La población con bajos niveles de renta es especialmente susceptible a eventos de naturaleza catastrófica (baja frecuencia y alta severidad, y alto grado de incertidumbre y relación pérdida/coste) provocados por la naturaleza. En este caso, los microseguros y seguros inclusivos, combinados con el apoyo de políticas sociales y financieras de los gobiernos, pueden apoyar a estos segmentos de población ante la ocurrencia de ese tipo de eventos. 

Un aspecto clave para lograr el propósito de que los microseguros y seguros inclusivos se transformen en productos a los que tengan acceso grupos vulnerables de la población, radica en la posibilidad de reducir los costes de transacción. Ello conlleva la necesidad de emplear mecanismos y canales de distribución no tradicionales, así como la tecnología para reducir costos no solo en la contratación del producto y pago de la prima, sino también en su gestión y renovación, y en el pago de las indemnizaciones respectivas. En este sentido, la regulación prudencial debiera basar sus estímulos en elementos que permitan la reducción de los costes de transacción, aspecto clave para que ese tipo de seguros sean, por una parte, asequibles para la población y que, por la otra, ofrezcan la rentabilidad necesaria que haga posible su comercialización alcanzando economías de escala suficientes que garanticen su viabilidad. 

La digitalización y el uso de Inteligencia Artificial pueden ser fundamentales para reducir costes y mejorar la distribución de microseguros y seguros inclusivos, especialmente en mercados con baja infraestructura física. Plataformas digitales y pagos móviles permiten llegar a segmentos excluidos con eficiencia y transparencia. Los riesgos emergentes (como los eventos climáticos extremos y las amenazas cibernéticas) han venido a reforzar la necesidad de seguros accesibles para poblaciones vulnerables con el fin de proteger el patrimonio familiar, contribuyendo a la estabilidad económica y social. 

22Dec

Ganar la Lotería —más allá del entusiasmo inicial— implica una serie de decisiones, riesgos y gestiones que conviene conocer. Porque la suerte puede llegar de golpe… y, sin embargo, no siempre se administra con la cabeza fría, avisa EFPA España.

Miguel Ángel Valero

Un año más, el Sorteo Extraordinario de Navidad vuelve a despertar la ilusión de millones de españoles. En esta edición, el sorteo repartirá 2.772 millones€ en premios, 70 millones más que el año pasado. Además, según datos de Loterías y Apuestas del Estado, cada ciudadano ha gastado una media de 73,08€ en décimos con la esperanza de llevarse un pequeño pellizco.

En ese contexto, un análisis de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), entidad especialista en financiación sostenible, revela que el 39,7% de los encuestados destinarían el dinero de un premio de la Lotería a ahorrar o a invertir en su futuro.

La vivienda es otro de los grandes focos de interés para los españoles. Un 27% destinaría el premio a amortizar su hipoteca. Además, un 26% invertiría en mejoras estéticas para actualizar su hogar, mientras que un 25% apostaría por reformas orientadas a mejorar la eficiencia energética, como la instalación de placas solares, cambios en el aislamiento o la sustitución desistemas de calefacción por otros más eficientes.

Más allá de las reformas, el 25% de los encuestados cambiaría de casa si el premio se lo permitiera y un 19,8% aprovecharía la ocasión para adquirir una segunda residencia, ya sea parauso personal o como inversión. En un mercado donde el acceso a la vivienda presenta cada vezmás dificultades, un 14,5% destinaría el premio a la compra de su primera vivienda, lo que ponede manifiesto el papel central que tiene la propiedad en la planificación vital de muchos españoles.

Otros destinos: ayudas económicas a familiares o adquisición de bienesEl estudio también revela otros destinos frecuentes para un hipotético premio navideño. El 25%de los encuestados ayudaría económicamente a familiares o amigos, mientras que un 24%invertiría el dinero en ámbitos ajenos a la vivienda, como la compra de un vehículo, tecnología, educación, emprendimiento o vacaciones. La solidaridad también aparece reflejada en la encuesta: un 9% asegura que donaría parte de las ganancias a causas sociales. Por otro lado, casi un 7% destinaría los fondos a incorporar soluciones de domótica, desde sistemas de iluminación inteligente hasta dispositivos conectados que aportan confort y eficiencia al hogar. 

Lorena A. Zenklussen, directora comercial de financiación hipotecaria de la entidad, afirma: “Los españoles muestran una tendencia clara hacia el ahorro y la planificación de su futuro. Sin embargo, la vivienda sigue ocupando un lugar central, tanto como instrumento de seguridad financiera como espacio en el que realizar mejoras que aporten bienestar y eficiencia”.

EFPA: suerte y cabeza fría

Cada diciembre, España se detiene para vivir uno de sus rituales más emocionantes: la Lotería de Navidad. No se trata solo de un sorteo más, sino de una tradición que mezcla esperanza, tradición y una ilusión compartida que recorre oficinas, familias, barrios y grupos de amigos.

Pero lo que casi nadie cuenta es que ganar la Lotería —más allá del entusiasmo inicial— implica una serie de decisiones, riesgos y gestiones que conviene conocer. Porque la suerte puede llegar de golpe… y, sin embargo, no siempre se administra con la cabeza fría.

Para ayudar a quienes quieran estar preparados sin perder la magia del sorteo, desde EFPA España resumimos algunos puntos clave para saber qué hacer antes, durante y después de que toque un premio:

  • 1. Antes del sorteo: cuidar el décimo y dejar claras las participaciones. El primer error suele ocurrir antes del 22 de diciembre. Un décimo es un documento al portador, así que no hay discusión posible: cobra quien lo tiene en la mano. Guardarlo bien —no en bolsillos ni en carteras que van cambiando de sitio— es fundamental. Y si el número se comparte, es imprescindible dejar pruebas simples y claras: una foto del décimo enviada a un grupo indicando quién participa y con cuánto. No hace falta nada sofisticado; solo algo que evite dudas, olvidos y discusiones que estropean la alegría del premio.
  • 2. Cuando toca: celebrar sí, improvisar no. Las primeras horas son puro vértigo. Entre gritos, llamadas y mensajes, es fácil cometer imprudencias: publicar el décimo en redes, reenviar fotos sin pensar o anunciar un premio antes de haberlo confirmado. Lo sensato es detenerse un momento:
    • Comprobar el número en fuentes oficiales, como la web de Loterías y Apuestas del Estado, su aplicación móvil o los medios de comunicación que retransmiten el sorteo en directo.
    • Proteger el décimo en un lugar seguro.
    • Evitar decisiones impulsivas: ni compras, ni anticipos, ni compromisos “por si acaso”. Es también un buen momento para reflexionar, ya con calma, sobre cómo podría utilizarse el dinero: liquidar deudas caras, plantear la amortización de hipoteca o, simplemente, esperar a que la emoción se asiente.
  • 3. El cobro: más sencillo de lo que parece. Los premios inferiores a 2.000 € se cobran en cualquier administración. Para cantidades mayores, el trámite pasa por un banco autorizado. Allí se comprueba el décimo, se identifica a los ganadores y se ingresa el importe neto en la cuenta que elijan. No hay que abrir cuentas nuevas ni hacer gestiones extra. Si el décimo es compartido, acudir todos juntos evita malentendidos y asegura que cada uno reciba exactamente lo que le corresponde, con total transparencia y sin riesgos fiscales.
  • 4. Fiscalidad explicada sin tecnicismos. La pregunta que más se repite: “¿Cuánto se queda Hacienda?”. La respuesta es más sencilla de lo que parece: los primeros 40.000 € están exentos y el resto tributa al 20%, una retención que el banco descuenta automáticamente. No hay pagos posteriores en la declaración de la Renta. Si el décimo era compartido, dejarlo documentado desde el principio evita que el reparto se considere una donación. Por la retención en origen los premios no coinciden con la cantidad anunciada:
    • Gordo: 400.000 € → aprox. 328.000 € netos.
    • Segundo premio: 125.000 € → unos 108.000 € netos.
    • Tercer premio: 50.000 € → alrededor de 48.000 € netos.
  • 5. Después de cobrar: donde de verdad se marcan diferencias. Ganar un premio importante no solo tiene efectos económicos; también emocionales. Euforia, sensación de abundancia, peticiones externas, ganas de “premiarse” sin pensar demasiado… Es un terreno en el que es fácil equivocarse. La mejor opción es ir poco a poco: no tomar grandes decisiones en días de celebración. Cuando las emociones se estabilizan, llega el momento de planificar: priorizar deudas, reforzar ahorro, valorar metas futuras y, si el premio es significativo, apoyarse en un asesor financiero profesional que aporte visión y criterio. De esta forma, podremos ordenar ideas y transformar la suerte en estabilidad a largo plazo.
21Dec

En esta actividad destaca Madrid, pero ofrecen oportunidades también Valencia y Sevilla, y emergen Lisboa y Oporto. DWS también apunta a la logística en Lisboa, Barcelona y Madrid; y a los parques comerciales en ciudades secundarias.

Miguel Ángel Valero

La economía del mercado ibérico crecerá de manera moderada en los próximos años, apoyada por una demanda interna resistente y un mercado laboral estable. Se espera que España continúe liderando el crecimiento en la región, con una previsión de aumento del PIB del 2,9 % en 2025 y del 2,3 % en 2026, mientras que la previsión para Portugal es de un crecimiento del 2,0 % en 2025 y un 2,3% en 2026. Se espera que la inflación disminuya hasta alrededor del 2%, y la deuda pública continúe disminuyendo gradualmente, lo que proporciona un sólido marco macroeconómico. "Los riesgos externos y las presiones demográficas podrían moderar el crecimiento, lo que subraya la importancia de la resiliencia estructural para la economía de la región", señala un análisis de DWS sobre las perspectivas del Real Estate En España y en Portugal. 

El sector logístico para Iberia continúa ofreciendo perspectivas de crecimiento potencialmente sólidas. Lisboa lidera actualmente el crecimiento de los alquileres, impulsada por el proceso de modernización en curso, la baja tasa de vacantes y los alquileres relativamente asequibles. Barcelona le sigue de cerca, beneficiándose de fundamentos sólidos, construcciones prealquiladas y un stock limitado de primera calidad. Madrid parece ofrecer rendimientos sólidos, respaldada por una amplia demanda en todos los sectores y rangos de tamaño. Se espera que las tres ciudades se mantengan como los principales desarrollos logísticos hasta 2030, con un crecimiento de los alquileres que podría superar el 3%.

Los alojamientos para estudiantes (PBSA, por sus siglas en inglés) reflejan esta fortaleza en los mercados principales. Madrid mantiene una fuerte demanda, con una matrícula que se sitúa en torno a los 380.000 estudiantes en 2025 y que continúa en aumento, respaldada por el creciente flujo de estudiantes internacionales. Valencia y Sevilla también ofrecen oportunidades potencialmente atractivas, con poblaciones estudiantiles en crecimiento y un déficit significativo de alojamientos específicamente diseñados para estudiantes, lo que respalda el aumento de los alquileres. Con una oferta que lucha por mantenerse al ritmo de la demanda, se espera que la PBSA continúe siendo un segmento resiliente y de alto rendimiento hasta el año 2030. 

Portugal está emergiendo como mercado, con Lisboa y Oporto mostrando una fuerte demanda insatisfecha y un potencial de crecimiento atractivo, aunque el mercado todavía está por detrás de España.

Dentro del sector minorista, algunas de las mejores oportunidades se encuentran en los parques comerciales. La inversión está aumentando, ya que los parques dominan los nuevos desarrollos en España y se expanden más allá de Madrid y Barcelona, hacia ciudades secundarias. Los proyectos son cada vez más compactos, orientados a entornos urbanos e integrados con zonas residenciales, a menudo contando con múltiples supermercados para ampliar la oferta a los consumidores. Está previsto que los alquileres aumenten, debido a la fuerte demanda de los minoristas y al limitado stock de calidad, mientras que los rendimientos comenzaron a comprimirse en 2025 y podrían seguir un patrón similar en 2026, lo que representa un posible “doble beneficio” que impulsaría los valores de capital. Impulsados por el crecimiento continuo del consumo privado y la adopción por parte de los minoristas de estrategias omnicanal, los parques comerciales podrían ofrecer ingresos relativamente resilientes y un potencial de crecimiento a largo plazo.

Crecimiento constante

El mercado inmobiliario de la Península parece estar bien situado para un crecimiento constante, respaldado por una economía resiliente y fundamentos sólidos del sector. La logística continúa mostrando fortaleza en Lisboa y Barcelona, apoyada por una fuerte demanda y un suministro limitado de propiedades de primera calidad. En vivienda estudiantil, Madrid, Valencia y Sevilla, donde el aumento de la matrícula y la escasez de residencias modernas pueden proporcionar ingresos estables y oportunidades para una gestión activa. Los parques comerciales también parecen estar ganando impulso en España y Portugal. En general, se prevé un sólido crecimiento de los alquileres, lo que será un factor clave para los rendimientos de los inversores en todos los sectores, subrayando la resiliencia y el potencial a largo plazo de la región ibérica.

20Dec

Una demanda débil se une a la la incertidumbre sobre el abastecimiento de semiconductores y tierras raras y el aumento de los aranceles, lo que está elevando los costes y obligando a los fabricantes de equipos originales a reconsiderar sus estrategias de abastecimiento e inversión.

Miguel Ángel Valero

Las tensiones geopolíticas y una menor demanda están impactando en la producción mundial de automóviles que experimentará una contracción del 1,2% en 2026, según un estudio de Crédito y Caución. EEUU ha impuesto aranceles del 15% a sus principales socios comerciales en el sector automovilístico como Japón, Corea y la Unión Europea, provocando efectos negativos.

En el caso de Europa, la industria automovilística sigue atravesando dificultades, con una previsión de crecimiento del 1,6% en 2026, tras las contracciones registradas en 2024 (-5,1%) y 2025 (-2%). La demanda sigue siendo débil, con unas ventas afectadas por el lento gasto de los hogares en compras de alto valor, como los automóviles, lo que mantiene los volúmenes de ventas bajo presión.

A este hecho se añade la incertidumbre sobre el abastecimiento de semiconductores y tierras raras y el aumento de los aranceles, lo que está elevando los costes y obligando a los fabricantes de equipos originales a reconsiderar sus estrategias de abastecimiento e inversión. 

De hecho, uno de los principales desafíos es la transición de motores de combustión tradicional hacia vehículos eléctricos, lo que requiere una profunda remodelación de la industria. En el periodo comprendido entre enero y agosto de 2025, la cuota de vehículos eléctricos entre las matriculaciones de coches nuevos fue de tan solo el 15,8%, lo que demuestra la debilidad competitiva de Europa en este sentido. 

El mercado más afectado es Alemania, ya que EEUU es uno de sus principales destinos de exportación de vehículos. En 2024, los fabricantes alemanes exportaron automóviles por valor de 33.000 millones$. Sin embargo, la débil demanda, la reducción de los márgenes y los aranceles provocarán una contracción de la producción del 2,7% el próximo año. 

La situación de insolvencia sigue siendo tensa y los impagos se han acercado al nivel observado en 2024. Además, los bancos son cada vez más restrictivos a la hora de conceder préstamos a los proveedores del sector automovilístico. 

No obstante, a nivel global, la automoción podría aprovechar oportunidades para incrementar su producción como la baja densidad de vehículos y el crecimiento de la clase media en los mercados emergentes, lo que está impulsando la demanda. También será un impulso para el sector el lanzamiento de nuevos modelos y gamas, la bajada de los precios, los incentivos a la compra y las políticas de reducción de CO2.

La UE flexibiliza los objetivos de emisiones

En este contexto, la Unión Europea flexibiliza los objetivos de emisiones para la industria automovilística, permitiendo a las empresas europeas seguir comercializando una pequeña proporción de los vehículos que no sean totalmente eléctricos más allá de 2035. Aun así, el sector deberá cumplir metas estrictas: para 2030, los fabricantes tendrán que reducir en un 55% las emisiones de CO₂ respecto a los niveles de 2021, y para 2035, en un 90%. 

Por tanto, esta medida modifica el objetivo inicial del 100% de reducción –que implicaba prohibir por completo la venta de motores de combustión– y lo sustituye por el 90% en cuestión, abriendo margen para que continúen los híbridos enchufables o vehículos de combustión de muy bajas emisiones. 

Ese 10% restante para acercarse a la neutralidad climática podrá compensarse mediante el uso de créditos 'verdes', utilizando la posibilidad de neutralizar parte de las emisiones mediante derechos sobrantes de otras industrias o países. La motivación principal de la UE para suavizar estos objetivos es la potencial pérdida de competitividad frente a China, cuyos fabricantes ofrecen vehículos eléctricos a costes inferiores, junto con la desaceleración de la demanda de modelos eléctricos en Europa, factores que amenazan la estabilidad del sector automotriz europeo.

Además, la Administración de Trump amenaza a la Unión Europea con imponer nuevas tarifas y restricciones a destacadas empresas europeas –entre ellas Accenture, Siemens, Spotify, DHL y SAP– como respuesta a los intentos del bloque de gravar a gigantes tecnológicos estadounidenses a través de un impuesto a los servicios digitales. Aunque la UE no aplica un impuesto sobre los servicios digitales a los ingresos que las empresas tecnológicas obtienen de los usuarios dentro del bloque, varios países europeos han optado por introducir sus propios tributos. Francia, por ejemplo, aprobó en 2019 un cargo del 3% sobre los ingresos procedentes de la publicidad dirigida y otros servicios digitales para determinadas compañías, y posteriormente Italia, Austria, España y el Reino Unido siguieron su ejemplo con sus propios gravámenes.

19Dec

Mientras se disparan las incursiones en operadores esenciales, Check Point Research ha identificado anuncios que buscan empleados de plataformas como Coinbase, Binance, Kraken o Gemini, así como de grandes consultoras y proveedores de servicios tecnológicos, para que faciliten la labor de los ciberdelincuentes.

Miguel Ángel Valero

El cierre de 2025 ha traído consigo dos denuncias de ciberataques a estructuras estatales. Francia ha alertado de un acceso ilegal a los sistemas del Ministerio del Interior. Reino Unido se ha visto afectado en la gestión de visados. Según medios británicos, el autor es un grupo chino. 

La conclusión de los expertos es que la ciberseguridad vista desde las áreas de Defensa será clave en 2026. Sin ir más lejos, los ciberataques procedentes de China han aumentado un 150% en el último año, superando en sectores clave a los ataques rusos. 

Pandora FMS, con base en datos de CrowdStrike e INCIBE, alerta sobre el auge del ciberespionaje chino en un contexto geopolítico cada vez más inestable. España, de hecho, ha visto cómo los ataques a sus servicios esenciales han aumentado un 43% en el último año. Sin embargo, cuando todos los ojos miran a Rusia, las cifras reflejan a otro gran peligro: el ciberespionaje de China. Un panorama que pone en duda la fiabilidad de los sistemas IT y de vigilancia que se contratan al gigante asiático. 

Además del aumento del 150%, en sectores trascendentales como finanzas, medios de comunicación o industria se han alcanzado repuntes del 200% e incluso del 300%. Según los datos de Pandora FMS y CrowdStrike, cuyo sistema utilizan las principales compañías y administraciones de todo el mundo (como se pudo comprobar durante la caída de los aeropuertos y estaciones del verano de 2024), los objetivos del ciberespionaje de China son más audaces, más sigilosos y, por lo tanto, más peligrosos.“Los análisis confirman el peligro que hay, porque siguen operando en diferentes sectores y países”, detalla Sancho Lerena, CEO de la tecnológica española Pandora FMS.

“La nube es uno de los principales objetivos. La cantidad de datos que se almacenan en el cloud es infinita y la mayoría de entidades, sobre todo en España, no cuentan con los sistemas adecuados”, alerta el profesional en gestión IT y seguridad. "Estamos viendo un patrón claro de infiltración prolongada en entornos cloud mal configurados, sobre todo en pymes y administración pública”, apunta Sancho Lerena. “El error no está solo en la falta de inversión, sino en delegar sin control en proveedores externos", subraya.

De hecho, el informe de CrowdStrike concluye que los aliados de China se beneficiarán próximamente de las inversiones que se producirán en programas cibernéticos. 

El 43% más de ciberataques a operadores esenciales en España

El escenario geopolítico ha disparado los ciberataques a los conocidos como operadores esenciales en España en un 43%, según un análisis de la tecnológica española Pandora FMS en base al historial de informes de INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad). El sector financiero y tributario era el que mayor porcentaje de incidentes protagonizaba con casi un 25,5% de ellos, pero en el último año ha reducido ese protagonismo hasta el 23,8%, siendo el segundo sector en 2024. El sector transportes, que el año pasado era el segundo sector esencial más perjudicado, pasa a ser el primero al acumular el 24,6% de las incidencias. 

Los ataques al sector TIC también disminuyen pasando del 18,3% a poco más del 14%. Al igual que el sector energía, que en esta ocasión solo representa el 8,8% frente al más del 22% de incidentes que tuvo en 2023. El sector del agua es el único que crece ligeramente, pasando del 4,5% al 5% de las cifras analizadas de INCIBE en 2024. 

Según destacan los expertos, estas cifras ayudan a comprobar la relevancia que tiene la ciberseguridad y la implantación de sistemas férreos y actualizados hoy en día. Sin embargo, destacan que más allá de la evolución de las cifras, se está comprobando que estos ciberataques cada vez tienen mayor impacto. “Más allá de que aumenten o decrezcan, es evidente que están cobrando mucha más importancia y están siendo bastante graves”, destaca Lerena. 

Además, el responsable de Pandora FMS pone de relieve la necesidad de la independencia IT de toda Europa respecto de las empresas de EEUU. “Los sistemas de Cloud, Big Data e IA nos los suministran compañías norteamericanas. Y en este escenario geopolítico es necesario tener independencia porque los intereses pueden cambiar en cualquier momento”, subraya Lerena. Para el experto, además de la ciberseguridad, es “necesario monitorizar proactivamente infraestructuras críticas para detectar y mitigar ataques DDoS en tiempo real, manteniendo la continuidad del servicio y reduciendo el impacto en usuarios y clientes”. 

Campaña de ciberespionaje de Ink Dragon

Check Point Research, la división de Inteligencia de Amenazas del grupo de soluciones de ciberseguridad, ha identificado una campaña de ciberespionaje avanzada atribuida al grupo Ink Dragon y revela cómo este actor convierte servidores comprometidos de organismos gubernamentales en Europa, Sudeste Asiático y Sudamérica en parte de su propia infraestructura de mando y control. La operación se apoya en el uso de módulos personalizados de ShadowPad y en una versión evolucionada del backdoor FinalDraft, diseñada para camuflarse en el uso legítimo de servicios cloud corporativos y mantener acceso persistente de forma silenciosa.

Según Check Point Research, Ink Dragon destaca por reutilizar cada servidor comprometido como nodo de retransmisión, lo que le permite encadenar nuevas víctimas, ocultar el origen real de sus operaciones y mantener comunicaciones encubiertas entre distintos organismos públicos.

“Lo preocupante de Ink Dragon no es solo la calidad de sus herramientas, sino la forma en que reutiliza cada víctima como parte de una red de mando y control distribuida”, explica Rafael López, ingeniero de seguridad especializado en protección de correo electrónico en Check Point Research. “Un único servidor mal configurado puede convertirse en un punto de entrada al dominio, en un puente hacia otras organizaciones yen infraestructura permanente para futuras campañas. Las organizaciones no pueden tratar estas intrusiones como incidentes aislados, deben buscar toda la cadena de retransmisión y desmantelarla por completo”, advierte.

La investigación describe una cadena de ataque muy consistente. Ink Dragon comienza aprovechando errores de configuración en servidores IIS y SharePoint, en especial valores predecibles de machineKey en aplicaciones ASP.NET y la cadena de explotación conocida como ToolShell sobre SharePoint local. Estos errores permiten ejecutar código de forma remota mediante de serialización de ViewState o vulnerabilidades de autenticación.

Una vez dentro del servidor expuesto, el grupo:

  • Obtiene credenciales y secretos locales del servicio web.
  • Escala privilegios hasta conseguir control completo del sistema.
  • Establece canales de acceso remoto, a menudo a través de RDP.
  • Se mueve lateralmente hacia otros servidores que reutilizan las mismas cuentas de servicio.
  • El objetivo final es alcanzar cuentas con privilegios de administración de dominio, extraer hashes NTLM y ficheros clave como NTDS.dit y consolidar el control sobre la infraestructura interna.

Uno de los hallazgos más relevantes es que Ink Dragon convierte los servidores comprometidos en parte de su propia infraestructura de mando y control. Para ello utiliza un módulo de ShadowPad integrado dentro del proceso legítimo de IIS, capaz de registrar rutas ocultas, interceptar peticiones web y reenviar tráfico entre distintos sistemas sin levantar sospechas. El resultado es que cada servidor ciberatacado puede actuar como un puente silencioso entre el operador y otros equipos infectados, incluso en redes de otras instituciones públicas.

Este mecanismo hace que comunicaciones que parecen normales entre organismos, por ejemplo, tráfico rutinario entre ministerios o servicios públicos, puedan transportar en realidad órdenes del ciberdelincuente o datos exfiltrados. 

Además, el módulo deja trazas internas con información sobre el origen y destino de los paquetes, que han permitido a Check Point Research reconstruir parte de esta red de retransmisión entre víctimas.

Tras el acceso inicial, Ink Dragon despliega un conjunto de componentes diseñados para mantener presencia prolongada y discreta. Entre ellos se encuentran loaders que se ejecutan bajo binarios firmados por fabricantes legítimos, técnicas de volcado de credenciales para obtener contraseñas y hashes, y el aprovechamiento de sesiones RDP inactivas de administradores para moverse lateralmente sin generar alertas. Sobre los sistemas más sensibles, el grupo instala una versión evolucionada del backdoor FinalDraft, capaz de camuflar su comunicación dentro de la actividad habitual de Microsoft 365. Para ello utiliza la API de Microsoft Graph y esconde comandos y resultados dentro de borradores de correo cifrados. Esta variante también incorpora funciones de exfiltración de alto rendimiento, recopilación de historiales de acceso RDP y ajustes que debilitan ciertos controles de seguridad de Windows para facilitar la expansión del ataque.

La investigación también reveló que otro actor avanzado, RudePanda, había accedido a algunas de las mismas redes gubernamentales. No existe relación conocida entre ambos grupos, pero el solapamiento demuestra que una única vulnerabilidad expuesta puede convertirse en puerta de entrada para varias operaciones de espionaje simultáneas. 

Los objetivos identificados incluyen ministerios, organismos públicos y proveedores de servicios críticos en Europa, el Sudeste Asiático y África, lo que amplifica el riesgo de que un compromiso aislado se convierta en un eslabón dentro de una cadena de ataques más amplia.

Recomendaciones para las organizaciones

Check Point Research recomienda a organizaciones públicas y privadas adoptar medidas inmediatas para reducir su exposición frente a Ink Dragon y actores con tácticas similares:

  • Auditar y corregir de forma prioritaria la configuración de servidores IIS y SharePoint expuestos a internet, eliminando machine Keys predecibles y aplicando parches de seguridad.
  • Revisar el uso de credenciales compartidas entre servidores y aplicar principios de mínimo privilegio, rotación frecuente y autenticación reforzada.
  • Implementar segmentación estricta entre redes de administración, servicios web perimetrales y sistemas críticos, limitando el movimiento lateral.
  • Monitorizar de manera específica patrones anómalos de RDP, acceso a LSASS, creación de tareas programadas y servicios sospechosos.
  • Supervisar el uso de servicios cloud y correo corporativo, con especial atención a accesos inusuales a API como Microsoft Graph.

Captación de empleados para facilitar los ataques a las empresas

Pero hay más. Check PointCheck avisa de un crecimiento sostenido de las campañas de captación de insiders por parte de ciberdelincuentes, que buscan colaboradores dentro de empresas de banca, telecomunicaciones y tecnología para facilitar accesos, robar información sensible o desactivar controles de seguridad.

El análisis de Check Point Research revela que, cada vez con mayor frecuencia, los ciberdelincuentes recurren a empleados internos como vía directa para comprometer organizaciones, reduciendo la necesidad de explotar vulnerabilidades técnicas o lanzar ataques complejos de ingeniería social. A través de foros de la darknet, tanto actores criminales como empleados descontentos o motivados económicamente publican anuncios para vender accesos, credenciales o información privilegiada.

La mayoría de los anuncios detectados son breves y directos, aunque algunos recurren a mensajes emocionales y manipuladores, apelando al cansancio laboral o prometiendo independencia financiera. En algunos casos, se han observado ofertas que animan a “escapar del ciclo interminable de trabajo” a cambio de colaborar con grupos criminales, con recompensas que oscilan entre varios miles y decenas de miles$. Según los datos recopilados, los pagos más habituales se sitúan entre los 3.000 y los 15.000$ por accesos puntuales o conjuntos concretos de información, aunque existen ofertas superiores cuando se trata de bases de datos completas o accesos privilegiados de alto valor.

Una parte significativa de la actividad relacionada con la captación de insiders se dirige al sector financiero y a las empresas de criptomonedas, donde Check Point Research ha identificado anuncios que buscan empleados de plataformas como Coinbase, Binance, Kraken o Gemini, así como de grandes consultoras y proveedores de servicios tecnológicos. 

En algunos casos, los ciberdelincuentes ofrecen bases de datos robadas con millones de registros de usuarios, que posteriormente se utilizan para ataques altamente dirigidos, fraudes financieros o campañas de phishing de gran precisión.

Los bancos continúan siendo uno de los objetivos más valiosos. Entre los anuncios analizados figuran solicitudes de acceso a sistemas bancarios centrales, historiales completos de transacciones o incluso colaboraciones a largo plazo con pagos periódicos, lo que refleja un enfoque cada vez más profesionalizado y estructurado por parte de estas redes criminales.

Las empresas tecnológicas también concentran un elevado interés debido al volumen de datos sensibles que gestionan y a su papel como proveedores clave dentro de la cadena de suministro digital. 

Check PointResearch ha observado intentos de captación de insiders en grandes fabricantes de dispositivos, plataformas digitales y proveedores cloud, con ofertas que alcanzan los 10.000$.

En el sector de las telecomunicaciones, las campañas de SIM swapping siguen siendo uno de los principales vectores de ataque, con especial interés en empleados capaces de reasignar números de teléfono o interceptar mensajes SMS para eludir sistemas de autenticación. En estos casos, las recompensas ofrecidas pueden llegar hasta los 15.000$.

En logística y transporte, los ciberdelincuentes buscan insiders que puedan facilitar la manipulación de envíos, controles aduaneros o el redireccionamiento de mercancías, con pagos que oscilan entre los 500 y los 5.000$, ampliando así el alcance de esta amenaza más allá de los sectores tradicionalmente más ciberatacados.

“La amenaza interna se está consolidando como uno de los desafíos más complejos de la ciberseguridad actual. Cuando un empleado colabora de forma activa con un ciberdelincuente, la detección y prevención del incidente se vuelve mucho más difícil, ya que los accesos y acciones pueden parecer legítimos desde el punto de vista de los sistemas de seguridad”, explica Rafa López, ingeniero de seguridad especializado en protección de correo electrónico en Check Point Software. 

“El uso generalizado de criptomonedas como método de pago anónimo está acelerando esta tendencia, incrementando los riesgos no solo financieros, sinot ambién reputacionales, operativos y regulatorios para las organizaciones afectadas”.

Recomendaciones para mitigar la amenaza interna

Desde Check Point Research subrayan que la protección frente a amenazas internas requiere una combinación de tecnología avanzada y medidas centradas en las personas. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Concienciación continua de los empleados sobre los riesgos de seguridad y las implicaciones legales y éticas
  • Aplicación estricta de controles de acceso y privilegios, siguiendo el principio de mínimo privilegio
  • Monitorización de comportamientos anómalos que puedan indicar uso indebido de accesos internos
  • Vigilancia activa de la darknet para detectar menciones, filtraciones o intentos de captación vinculados a la organización

Ataques a los sistemas de inteligencia artificial

Un análisis de Lakera, partner tecnológico de Check Point Software, pone de relieve un cambio significativo en la forma en que los ciberdelincuentes atacan los sistemas de inteligencia artificial (IA) a medida que éstos incorporan capacidades más avanzadas, como el uso de herramientas, la lectura de documentos o la interacción con fuentes externas.

El estudio, basado en un mes de monitorización de tráfico real protegido por Lakera Guard durante el 4º trimestre de 2025, confirma que los agentes de IA se han convertido en un nuevo objetivo prioritario y que los ciberdelincuentes están adaptando rápidamente sus técnicas para explotar estas funcionalidades emergentes. El objetivo más habitual de los atacantes fue la extracción del prompt del sistema, que representó aproximadamente el 60% de los intentos detectados. Este tipo de información interna permite comprender cómo funciona el modelo, cuáles son sus límites y qué herramientas o flujos utiliza, facilitando ciberataques posteriores más sofisticados.

Junto a la extracción de instrucciones internas, cerca del 20% de los ciberataques analizados buscaban eludir los mecanismos de seguridad de contenido, mientras que un 12% correspondía a intentos exploratorios sin un objetivo inmediato claro, utilizados como fase de reconocimiento. Además, se observaron intentos dirigidos a la filtración de datos confidenciales y a la inyección de código malicioso, especialmente en entornos donde los agentes de IA ya interactúan con información real o sistemas conectados.

Uno de los aspectos más relevantes del análisis es la creciente eficacia de los ciberataques indirectos. A diferencia de las inyecciones directas de instrucciones, los ciberdelincuentes están ocultando órdenes maliciosas dentro de documentos, páginas web o contenidos externos que los agentes procesan como parte de su funcionamiento normal. Este tipo de ciberataques requiere menos intentos para tener éxito y resulta más difícil de detectar, ya que el contenido externo suele tratarse como contexto legítimo y no como una entrada potencialmente perjudicial.

Las técnicas más utilizadas para lograr estos objetivos incluyen escenarios hipotéticos, ocultación de instrucciones camufladas dentro del contenido, juegos de rol y marcos de autoridad falsos, en los que el modelo es inducido a actuar como si estuviera realizando una prueba interna, una simulación educativa o una evaluación de seguridad. En muchos casos, pequeños cambios en el lenguaje, el contexto o el idioma son suficientes para provocar desviaciones en el comportamiento del sistema.

El informe también pone de manifiesto la aparición de ciberataques específicamente diseñados para entornos agentivos, como intentos de acceso a repositorios internos de documentos, instrucciones ocultasen contenidos externos o fragmentos de texto con apariencia de scripts que pueden propagarse a lo largo deflujos automatizados. Estas técnicas reflejan un cambio de enfoque por parte de los ciberdelincuentes, que ya no se limitan a forzar respuestas de texto, sino que buscan influir en todo el proceso de razonamiento y ejecución del agente.

“Estamos entrando en una etapa en la que la seguridad de la IA ya no puede centrarse únicamente en el contenido que genera el modelo”, explica David Haber, CEO de Lakera. “Cuando un sistema empieza a leer documentos, consultar fuentes externas o ejecutar acciones, cada uno de esos pasos se convierte en una posible superficie de ataque. Los datos observados por Lakera muestran que los ciberdelincuentes lo han entendido perfectamente y están actuando en consecuencia”.

De cara a 2026, Check Point Software subraya que la protección de los sistemas de IA deberá extenderse a todo el ciclo de funcionamiento del agente, incluyendo las fuentes externas, las herramientas conectadas y la forma en que se interpretan y combinan los distintos contextos. La seguridad deberá ser preventiva y estar integrada desde el diseño, con controles específicos frente a inyecciones indirectas, filtración de información sensible y uso indebido de capacidades automatizadas.

El análisis refuerza la necesidad de adoptar enfoques de seguridad alineados con los principales marcos internacionales, como el OWASP Top 10 para aplicaciones basadas en modelos de lenguaje, y de tratar los sistemas de IA agentiva como componentes críticos dentro de la arquitectura digital de las organizaciones.

Suplantación de Loterías y Apuestas del Estado

Por otro lado, Loterías y Apuestas del Estado ha emitido un aviso alertando de un aumento de estafas que utilizan suplantación de identidad durante la campaña de Navidad. En las últimas semanas, grupos de ciberdelincuentes están distribuyendo correos electrónicos, SMS y páginas web fraudulentas que imitan de forma muy precisa la imagen de la entidad con el objetivo de robar datos personales, credenciales o realizar cobros no autorizados.

Desde Check Point advierten de que este tipo de campañas se intensifican en periodos de alta demanda como la venta de Lotería de Navidad. La combinación de urgencia, expectativas de premio y aumento de operaciones online facilita el trabajo de los atacantes, que ahora emplean también IA para generar mensajes mucho más convincentes.

Los fraudes detectados siguen patrones similares a los observados en ataques recientes:

  • Suplantación de identidad mediante correos o SMS que anuncian falsos premios, incidencias de pago o lotería “reservada”.
  • Páginas web fraudulentas que imitan a Loterías y solicitan datos personales o financieros.
  • Falsas plataformas de compra que capturan numeraciones, DNI, teléfonos y métodos de pago.
  • Mensajes urgentes (“último aviso”, “tu décimo está bloqueado”, “verifica tu premio ahora”) diseñados para presionar y reducir la capacidad de reacción.

Olli Rehn, gobernador del Banco Central de Finlandia; Martis Kazars, del de Letonia; Boris Vujcic, del de Croacia; y Mario Centeno, del Banco de Portugal, candidatos a sustituir a Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo. Y en 2027 cesan Christine Lagarde, Isabel Schnabel y Phillip Lane.



Miguel Ángel Valero

Como se esperaba, el Consejo de Gobierno ha decidido, por unanimidad, mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del Banco Central Europeo (BCE). Revisa al alza las previsiones de inflación: 2,1% en 2025, el 1,9% en 2026 (ya con Bulgaria en la zona del euro), el 1,8 % en 2027 y el 2% en 2028. La subyacente (sin energía ni alimentos): 2,4% en 2025, el 2,2% en 2026, el 1,9% en 2027 y el 2% en 2028. 

La inflación se ha revisado al alza para 2026, debido principalmente a que se espera que los servicios descienda más lentamente porque los salarios crecerán más. Y se estabilizará en el 2%, el objetivo del BCE, a medio plazo.

El crecimiento de la economía será más vigoroso que el previsto en las proyecciones de septiembre, impulsado especialmente por la demanda interna. El crecimiento se ha revisado al alza hasta el 1,4% en 2025, el 1,2% en 2026 y el 1,4% en 2027 y también 1,4% en 2028. 

El Consejo de Gobierno del BCE aplicará un enfoque dependiente de los datos económicos y financieros, la inflación subyacente y  la intensidad de la transmisión de la política monetaria, en el que las decisiones se adoptan en cada reunión, en función de las perspectivas de inflación y de los riesgos. Y no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos.

Su presidenta, Christine Lagarde, destaca un comportamiento mejor del esperado de la industria química y farmacéutica europea, sobre todo las empresas que comercializan medicamentos para adelgazar. Cree que la amenaza proteccionista de los aranceles de EEUU se ha suavizado. Resalta el aumento de la inversión, no solo por parte del sector público y de grandes empresas privadas, sino también de firmas pequeñas y medianas, apoyadas por el auge de la inteligencia artificial.

“El crecimiento de la inversión debería estar impulsado por una reducción de la incertidumbre, un mayor gasto en defensa e infraestructura, unos beneficios más sólidos y la mejora de la demanda ligada a una recuperación cíclica”, afirma la presidenta del BCE, que reconoce que las exportaciones contribuirán negativamente al PIB tanto en 2025 como en 2026.

Como el BCE estima que durante tres años la inflación no va a inquietar, lo lógico es esperar una fase de estabilidad en los tipos. Pero Lagarde se cura en salud: “Algo que no ha cambiado es la incertidumbre. Y no es una posición cómoda. Estamos atentos a la incertidumbre relacionada con la geopolítica, a los movimientos comerciales de países con sobrecapacidad, y a las fronteras de Europa. A todo el mundo le gustaría una orientación futura, pero con el grado de incertidumbre actual no podemos ofrecerla".

Reacciones de los analistas

Miguel Ángel Rico, director de Inversiones de Creand AM: "Reunión cómoda para el BCE. Los tipos de interés se mantienen en el 2% y Lagarde ha señalado que ni siquiera se ha discutido la posibilidad de subirlos o bajarlos. Además, tiene mayor relevancia la revisión al alza del crecimiento económico que la ligera revisión también al alza de la inflación, lo que facilita aún más la tarea del organismo. Con la tranquilidad de proyectar una inflación plenamente controlada y que regresará al objetivo del 2% en 2028, la presidenta del BCE ha querido disipar las especulaciones sobre si el próximo movimiento de los tipos será al alza o a la baja, subrayando que todas las opciones siguen sobre la mesa. De este modo, el mercado ha interpretado el mensaje como una señal de que no habrá cambios en los tipos de interés a lo largo de 2026, por lo que tiene sentido que se descuente un mantenimiento del nivel del 2% durante el próximo año.Apenas se han producido movimientos destacables en los activos financieros, ya que esta reunión se percibía como un trámite".

Dave Chappell, Senior Fund Manager, Fixed Income de Columbia Threadneedle Investments: "La decisión y la conferencia de prensa del BCE en diciembre se preveían sin grandes sorpresas. Aunque la mejora en las previsiones de crecimiento era ampliamente esperada por la mayoría, el repunte de la inflación subyacente por encima o en torno al objetivo hasta 2028 se debió a la suposición de que la inflación en los servicios se mantendría algo elevada durante más tiempo. Fuera de eso, la presidenta Lagarde se ciñó a los temas esperados: sin una senda definida para la política, decisión reunión por reunión y dependiente de los datos. La reacción en los mercados confirmó que, por ahora, el BCE sigue en una posición cómoda, con capacidad para observar los acontecimientos desde la barrera".

Simon Dangoor, subdirector de inversiones (CIO) de renta fija y director de estrategias macroeconómicas de renta fija, Goldman Sachs Asset Management: El crecimiento resiliente, junto con la previsión de que la inflación se mantenga por debajo del objetivo, sugiere que el BCE mantendrá los tipos sin cambios en el futuro inmediato. Aunque existe cierto margen para una mayor flexibilización el próximo año si la inflación cae muy por debajo del 2 %, esa probabilidad se ha reducido. Por el contrario, la posibilidad de una subida de tipos en 2026 nos parece muy baja, dado el contexto de inflación moderada, a pesar de la reciente retórica agresiva de algunos miembros del comité".

Ulrike Kastens, Economista Senior de DWS: "Como era de esperar, el BCE ha mantenido sin cambios el tipo de depósito en el 2%. La atención se ha centrado en las previsiones actualizadas de crecimiento e inflación, que, por primera vez, se extienden hasta 2028. En general, el BCE mantiene abiertas todas las opciones. La política monetaria está bien situada en los niveles actuales, pero no es estática. A pesar de la mejora de las perspectivas de crecimiento, los riesgos para la economía no se consideraron sesgados al alza, sino que el equilibrio de los argumentos se presentó como bastante equilibrado. Lo mismo se aplica a la inflación, lo que refleja la continua alta incertidumbre".

El cambio más notable se produjo en el ámbito del crecimiento: las previsiones del BCE sobre el PIB son 0,5 puntos porcentuales más altas en términos acumulativos hasta 2027 que en septiembre, lo que refleja en gran medida el fortalecimiento de la demanda interna. Por el contrario, las previsiones de inflación parecen haberse ajustado solo marginalmente. Se sigue esperando que la inflación se sitúe en torno al objetivo del BCE durante el periodo 2025-2028. El BCE expresó una preocupación ligeramente mayor por la persistente inflación de los servicios, que ha sido superior a lo previsto, en parte debido al mayor crecimiento de los salarios. En este contexto, el BCE sigue dependiendo de los datos y no se ha comprometido previamente con una trayectoria concreta de los tipos. 

"El tono de la rueda de prensa fue notablemente más equilibrado que en octubre. Según las previsiones actuales, no prevemos que sea necesario adoptar medidas de política monetaria. Esperamos que los tipos de interés oficiales se mantengan sin cambios a lo largo de 2026", concluye esta experta.

El proceso de sustitución de Luis de Guindos ya ha comenzado

Más allá de la política monetaria, el gran debate es la sustitución de Luis de Guindos como miembro del Comité Ejecutivo del BCE. Su mandato concluye en mayo de 2026 y no es renovable, y el proceso para elegir sucesor ya ha comenzado en el seno del Eurogrupo, compuesto por los ministros de Finanzas de la Eurozona.

Los candidatos deben superar varias etapas: primero, la evaluación del Eurogrupo; posteriormente, el Consejo Europeo decidirá el candidato final, que deberá ser refrendado por el Parlamento Europeo y el Consejo de Gobierno del BCE.

Actualmente, la lista de aspirantes incluye a Olli Rehn, gobernador del Banco Central de Finlandia y tres veces comisario europeo; Martis Kazars, responsable del Banco Central de Letonia; Boris Vujcic, del Banco Central de Croacia; y Mario Centeno, exministro de Finanzas y actual gobernador del Banco de Portugal. También suena la subgobernadora del Banco de Grecia, Christina Papaconstantinou.

El Gobierno español parece que no dará la batalla por este puesto, sobre todo tras no lograr suficientes apoyos para que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, presida el Eurogrupo, que ha sido para el griego Kyriakos Pierrakakis. Cuenta con Nadia Calviño en el Banco Europeo de Inversiones, pero en enero pierde la presidencia de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), tras la renuncia voluntaria de José Manuel Campa.

Bazas tiene para ganar (o recuperar) peso en Europea. Rodrigo Buenaventura, expresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), es uno de los candidatos oficiosos para sustituir a Verena Ross al frente de  la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), a partir de octubre de 2026.

No obstante, 2027 será el verdadero año de renovación, ya que expiran los mandatos de tres miembros del Consejo Ejecutivo del BCE: en mayo, el economista jefe, el irlandés Philip Lane; la presidenta, Christine Lagarde, el 31 de octubre, y a finales de año, la responsable de Mercados, la alemana Isabel Schnabel. Continúan en sus puestos del Comité Ejecutivo, el italiano Piero Cipollone y el holandés Frank Elderson.

En ese contexto, en la comparecencia de la presidenta del BCE tras el Consejo de Gobierno se recordaron sus 'piropos' al gobernador del Banco Central de Holanda entre 2011 y junio de 2025, Klaas Knot. Lagarde fue ágil: “No tengo ningún candidato favorito. No dije que Knot fuera un buen candidato. Hay muchos buenos candidatos. Y habrá más en el futuro. Veo muy satisfactorio que tanta gente quiera mi trabajo. Es un gran trabajo. Sientes que importas y tienes impacto en la vida de la gente”.

Alemania jugará fuerte por ocupar, por vez primera, la presidencia del BCE y se manejan tres nombres: el gobernador del Bundesbank, Joachim Nagel; la propia Isabel Schnabel ("si me lo pidieran, estaría preparada", aseguró en una entrevista), y Jörg Kukies, exministro del gobierno de Scholz. El problema es que ya tiene la presidencia de la Comisión Europea (Ursula von der Leyen) y de la supervisión bancaria (Claudia Buch).

Italia sueña con su gobernador, Fabio Panetta; Francia, con Francois Villeroy, aunque el gobernador del banco central sufre el estigma de haber perdido el pulso para suceder a Mario Draghi al frente del BCE. 

“Presentaremos candidatura. Cuando lo hagamos será potente, competente, vamos a empujar para que España siga presente en el consejo. España es una cantera enorme de candidatos y candidatas para estos grandes puestos a nivel europeo”, aseguraba el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, al llegar a la reunión del Eurogrupo en Bruselas, que ponía precisamente en marcha el proceso para reemplazar a Luis de Guindos. Aquí tiene al gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, y a Nadia Calviño, que perdió por un voto la presidencia del Eurogrupo cuando era vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Economía.

En Europa gusta mucho el exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, director general desde julio del  Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés). “No puede ser mejor”, admite Cuerpo, que sin embargo habla de más candidatos. 

En las quinielas para sustituir a Lane, Campa (aunque puede jugar en su contra su marcha antes de tiempo de la presidencia de la EBA), Óscar Arce (exdirector general del Banco de España y actual director general de Economía del BCE, también muy bien visto en Europa), y Ángel Ubide (director general y jefe de Estudios Económicos de Renta Fija Global y Macroeconomía en Citadel desde 2018, comenzó su carrera como economista en el Fondo Monetario Internacional y ha trabajado en Goldman Sachs, D.E. Shaw, Tudor Investment Corporation, entre otras entidades).

La lista de españoles con cargos influyentes fuera se verá reducida tras la marcha de José Manuel Campa y de Luis de Guindos. A los ya citados hay que añadir a Fernando Restoy, que preside desde 2017 el Instituto de Estabilidad Financiera,  adscrito al Banco de Pagos Internacionales, después de su paso como subgobernador del Banco de España entre 2012 y 2016, tras ser vicepresidente de la CNMV entre 2008 y 2012. Desde abril de 2025, Miguel Carcaño Saenz De Cenzano ocupa la vicepresidente de la Junta Única de Resolución (JUR).

Abolir los AT1 o CoCos puede obligar a los bancos a los bancos a captar nuevo capital (con un coste de dos dígitos) para reemplazar más de 200.000 millones€ en estos bonos, que ahora cuestan el 5,5%.

Miguel Ángel Valero

Francesco Castelli, gestor de Euro Bond Fund, fondo de renta fija integrado en Banor SICAV, cree que las recomendaciones del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) que buscan simplificar el marco europeo de regulación, supervisión y presentación de información en el sector bancario, son beneficiosas para los tenedores de bonos AT1, pero perjudiciales para los accionistas. 

Los bonos AT1, también conocidos como bonos contingentes convertibles o CoCos, son instrumentos financieros híbridos que tienen características tanto de deuda como de capital. Son convertibles, porque pueden convertirse de bonos en capital (o amortizarse por completo), y contingentes, porque esa conversión solamente se produce si se cumplen determinadas condiciones (que la solvencia del banco emisor caiga por debajo de un nivel de activación predeterminado.

Son emitidos por instituciones financieras y se utilizan para aumentar el capital disponible en caso de necesidad. Si bien estos bonos pueden proporcionar a los inversores un rendimiento atractivo, también tienen un alto grado de riesgo asociado.

El 11 de diciembre, como contó Dinero Seguro, el Consejo de Gobierno del BCE repaldó las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre simplificación, que se concretan en las siguientes medidas:

  • Reducir el número de elementos de los marcos de ponderaciones por riesgo y de la ratio de apalancamiento.
  • Introducir un régimen prudencial considerablemente más sencillo para las entidades de menor tamaño, basado en el régimen de la UE existente.
  • Introducir un mecanismo europeo de gobernanza que incorpore una visión holística del nivel global de capital.
  • Completar la unión de ahorros e inversiones, incluida la Unión bancaria, para fomentar la integración transfronteriza y permitir mercados de capitales más eficientes.

Francesco Castelli, indica que el paquete de “simplificación” del BCE llega con capas y matices y sin noticias positivas para los accionistas, mientras que los tenedores de bonos AT1 podrían verse beneficiados por el “grandfathering” (mantenimiento de las condiciones previas).

La existencia de dos alternativas competidores para el capital subordinado subraya la falta de consenso:

  • Alternativa A — Los bonos AT1 se vuelven mucho más expuestos a la absorción de pérdidas. Los tenedores de bonos del Banco Popular podrían decir que la generación actual de AT1 ya ha sido muy eficaz absorbiendo pérdidas (eliminando completamente sus bonos), pero los reguladores quieren evitar cualquier escenario al estilo Credit Suisse.
  • Alternativa B — La abolición completa de estos instrumentos (o confinarlos a un papel puramente auxiliar, apoyando los requisitos MREL). Ésta es la solución preferida por el Bundesbank.

Como mencionó el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, “no es nuestra intención tener regulaciones retroactivas en absoluto. No vamos a modificar las características de los instrumentos que fueron emitidos antes”. En ambos escenarios, el “grandfathering” podría resultar un potente impulsor para los bonos AT1 existentes

Un paquete tan amplio podría requerir una nueva directiva de la UE y luego la transposición nacional: años, no meses. “Modificar estas características concretas, eso no nos corresponde a nosotros, corresponde al legislador”, precisan en el BCE.

Abolir los AT1 probablemente obligaría a los bancos a captar nuevo capital (coste de capital de dos dígitos) para reemplazar más de 200.000 millones€ de capital AT1 que actualmente cuesta el 5,5% a las tasas actuales. Una decisión poco útil si el objetivo de la política es más crédito para la economía real.

Los diferenciales de AT1 están comprimidos frente a la historia de una década de los valores de Basilea III si los CoCos se mantienen (“grandfathered”), podría valer la pena revisar la norma, donde los diferenciales subordinados previos a la crisis financiera global eran mucho más bajos. Si los bancos se mantienen fuertes, ese punto de referencia no parece descabellado.

"Un mensaje complejo que revela consenso limitado. La lectura táctica va de moderadamente a muy alcista para los actuales tenedores de bonos—especialmente si se confirma el “grandfathering”—mientras que los accionistas siguen sin ver un alivio claro", señala este experto.

"Una Unión de mercados de capitales empieza con un consenso político común, y aún no lo tenemos", concluye Francesco Castelli.

17Dec

Mastercard, Ibercaja y el IEB coinciden en que la economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. Ha logrado capitalizar su fortaleza en servicios, aprovechar los fondos europeos y atraer talento cualificado, creando un marco favorable para sostener el crecimiento.

Miguel Ángel Valero

Unanimidad de los expertos en considerar que España seguirá siendo en 2026 el motor económico de Europa. En la presentación del Economic Outlook 2026  elaborado por el Mastercard Economics Institute, Natalia Lechmanova, Chief Economist de éste, y Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard en España, destacan que España está a la cabeza del crecimiento económico en el continente de cara a 2026, con una previsión del +2,1%, por encima de la media europea, que se sitúa en un 1,2%. 

España está superando a la Eurozona, como viene haciendo desde la reapertura tras la pandemia. El crecimiento, según datos del Mastercard Economics Institute, está impulsado por una mayor inmigración, que ha aumentado la población en edad de trabajar y ha ayudado a cubrir las carencias de mano de obra cualificada y a impulsar el consumo. Por eso, el sector servicios ha obtenido mejores resultados, no solo en el turismo, sino también en sectores de alto valor añadido, como los servicios profesionales, financieros y de tecnología.

La Economista Jefe del Mastercard Economics Institute estima que el impacto de los aranceles en el PIB español será de una décima.

La economía europea mantendrá un ritmo de crecimiento estable en 2026, respaldada por una menor inflación, la bajada de los tipos de interés, la resiliencia de la demanda de los consumidores y políticas fiscales favorables, según datos del informe Economic Outlook 2026. Mientras se prevé que la Eurozona crezca un 1,2%, la inflación se modera hasta una media del 1,8% gracias al descenso de los precios energéticos, un euro más fuerte y unas importaciones más asequibles desde China continental.

Dentro de la Eurozona, habrá mayor aceleración prevista en Alemania (del 0,3% en 2025 al 1,2% en 2026) y en el sur de Europa (2,1% en España). A medida que el sector exterior se ajusta a los aranceles, la inflación —que promediaría el 1,8%— junto con menores tipos de interés y un mercado laboral resistente apuntalarán la economía doméstica. El empleo continúa expandiéndose y las tasas de paro se mantienen cerca de mínimos históricos, incluso en países donde han repuntado ligeramente, como Alemania.

En el Reino Unido, el PIB crecería un 0,9%, por debajo del 1,5% previo, con un consumo que se orienta hacia experiencias, electrónica y moda. Europa Central y Oriental muestra una recuperación —especialmente en Polonia, Chequia, Hungría y Rumanía— impulsada por el aumento del consumo y los recortes de tipos. Los países nórdicos y Suiza se beneficiarán del crecimiento del turismo de lujo, con los hoteles de cinco estrellas captando una mayor cuota del gasto. 

El consumo de los hogares en España se ha visto respaldado por la resistencia del mercado laboral, caracterizado por un descenso en la tasa de desempleo. Por otro lado, el crecimiento de los salarios ha sido fuerte, lo que ha permitido recuperar el poder adquisitivo.

Pese a unos fundamentos sólidos, los consumidores siguen actuando con cautela: gastan más en alimentación y pequeños caprichos, pero evitan las compras de alto importe (muebles o electrónica). Las categorías de ‘pequeños gastos’ incluyen moda, cosmética, tiendas de descuento, ocio digital y presencial, viajes terrestres y restauración.

Las pequeñas y medianas empresas europeas avanzan en una transformación estructural impulsada por la adopción digital y los cambios sectoriales. Las pymes representan el 32% del gasto minorista en Francia, el 25% en Alemania y el 20% en el Reino Unido, lo que refleja su creciente influencia tanto en el comercio tradicional como en el electrónico.

La incorporación de la IA evoluciona de la experimentación a la integración plena, respaldada por fuertes inversiones en infraestructuras. Dinamarca lidera Europa, con un 27,6% de las empresas utilizando al menos una tecnología de IA en 2024, el doble de la media europea. De cara a 2026, una integración más profunda de esta tecnología y estímulos fiscales selectivos serán motores clave del crecimiento global.

El Mastercard Economics Institute, destaca que los fondos de Next Generation EU expirarán a finales de 2026. Dado que solo se ha desembolsado la mitad de la dotación disponible, se prevé que se continúe acelerando su despliegue, lo que impulsará la inversión pública en países como Italia, Grecia, Portugal o España, que también se está beneficiando de un despliegue más rápido de estos fondos, impulsando la inversión en el país.

Según datos del informe Economic Outlook 2026, que ha analizado el comportamiento del consumidor europeo en el tercer trimestre de 2025 comparándolo con el mismo periodo de 2024, los españoles muestran un cambio notable en sus hábitos de gasto, marcado por una búsqueda de adquisiciones asequibles frente a grandes gastos. El fuerte aumento en las compras de pequeño importe (aumento de 2,1 puntos) evidencia que, pese a la cautela económica, los hogares siguen destinando parte de su presupuesto a pequeños caprichos que ofrecen bienestar inmediato sin comprometer sus finanzas. Al mismo tiempo, el gasto en la cesta de la compra en tiendas de alimentación se mantiene estable (variación de 0 puntos porcentuales), lo que sugiere una gestión ajustada y constante de la cesta básica de la compra.

Al mismo tiempo, los consumidores españoles han reducido de forma significativa su gasto en carburantes (que ha bajado 1,1 puntos porcentuales), un descenso que puede estar asociado tanto a la optimización de los desplazamientos como a la adopción de alternativas de movilidad más eficientes. Este ajuste se suma a la tendencia de posponer inversiones de mayor valor, reflejada en la caída del gasto en bienes de gran importe (0,9 puntos porcentuales de descenso), entre los que se encuentran viajes costosos, muebles o productos tecnológicos. Ambos comportamientos apuntan hacia una mayor prudencia y planificación del consumo ante el contexto económico.

En conjunto, los datos que desprende el informe dibujan un panorama de consumo más consciente en España, donde los hogares equilibran moderación y bienestar. Los españoles priorizan los pequeños placeres mientras controlan con sensibilidad su presupuesto, adaptando su comportamiento para preservar estabilidad sin renunciar por completo a experiencias de disfrute cotidiano. Esta combinación de cautela y ‘micro caprichos’ se convierte así en la señal distintiva del consumidor español de 2025.

Natalia Lechmanova vaticina que el crédito de consumo crecerá el 8,3% en 2026; las hipotecas, el 3%, y el crédito a empresas, el 2,9%. El paro mejora 6 décimas, hasta el 10,5%, y la deuda de las familias baja al 43,5% del PIB, frente al 43,8% en 20224. También se consolidará la recuperación del poder adquisitivo

Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España, señala que “las previsiones económicas para 2026 en nuestro país son excepcionalmente alentadoras, lo que supone un entorno positivo tanto para las personas como para las empresas. En Mastercard en España aprovecharemos este contexto para seguir impulsando los pagos digitales, especialmente en el transporte público, facilitando la experiencia de visitantes y residentes y apoyando el turismo como motor clave de nuestra economía. Además, reafirmamos nuestro compromiso con la seguridad, la simplicidad y la rapidez en el comercio electrónico, equiparando la experiencia online al contactless en tiendas físicas gracias a iniciativas innovadoras como Click to Pay, la tokenización y la aplicación de inteligencia artificial en el comercio a través de Agent Pay, entre otras iniciativas".

Ibercaja: fortaleza de la demanda interna

Por su parte, Ibercaja ha presentado sus previsiones de crecimiento económico para los dos próximos años, revisando al alza el crecimiento del PIB español, hasta un 2,3% en 2026 y un 2,1% en 2027. El crecimiento se debe, sobre todo, a la fortaleza de la demanda interna, cuyo impulso aportó 1,2 puntos al alza del PIB y 3,7 puntos en la tasa interanual en el tercer trimestre. Dentro de ella, destaca el aumento del consumo privado, que se incrementó un 3,3%. El punto positivo es el aumento de la inversión con un crecimiento del 7,6 % interanual, impulsado por maquinaria y equipo (11,0%), construcción (6,4%) y propiedad intelectual (6,4%).

Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero del Banco, señala en la presentación del nuevo número de la Revista Economía Aragonesa que “el dato de PIB continúa aportando noticias positivas para el conjunto de España, impulsado principalmente por la demanda interna y por la tasa de paro continuará reduciéndose. Sin embargo, será importante continuar vigilando otros indicadores que se puedan ver afectados por las tensiones geopolíticas o la guerra arancelaria”.

En contraposición, la demanda externa restó 0,6 puntos porcentuales al crecimiento. “La mayor parte de la aportación negativa de la demanda externa no proviene de la guerra comercial y su impacto sobre las exportaciones sino del dinamismo de las importaciones, que responde a la fortaleza de la demanda interna”, precisa.

Respecto a la creación de empleo en España, los datos muestran cierta desaceleración con unos datos menos favorables en el tercer trimestre, pero, aun así, positivos en relación con el mismo periodo de 2024. Por su parte, la ocupación continúa creciendo a un ritmo del 2,6% interanual, mientras que el paro descendió un -5,1%. De este modo, la tasa de desempleo se sitúa en el 10,5%, ocho décimas por debajo del mismo periodo del año anterior. Por ello, las predicciones de 2025 del Banco sobre la evolución de la tasa de ocupación estiman que aumentará un 2,2% en 2026 y un 2,0% en 2027, mientras que la tasa de paro continuará reduciéndose, hasta el 9,8% en 2026 y el 9,2% en 2027.

En relación con la tasa de ahorro de los hogares, las cuentas institucionales siguen mostrando una situación favorable, aunque más moderada. En cuanto a la situación de las empresas, la margen continua en descenso, al igual que la tasa de inversión sobre el valor añadido, que no consigue recuperarse. La inversión será clave para recuperar una productividad que continúa estancada, ya que el crecimiento económico sigue alimentado casi en exclusiva por la expansión del empleo.

El mercado inmobiliario está experimentando cierta estabilización en lo referente al crecimiento de las compraventas tras la fuerte expansión registrada en el primer semestre del año. Los niveles de producción de viviendas siguen muy alejados de los necesarios para satisfacer el aumento del número de hogares, la demanda de segundas residencias y de reposición de un parque envejecido. Como consecuencia, los precios de la vivienda crecen a tasas de dos dígitos según la serie del INE. “Lo que puede limitar la demanda es, precisamente, la propia subida de precios, ya que dificulta el acceso de muchos hogares, en particular jóvenes, al mercado de compra”, avisa.

IEB: España demuestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto

Las "Perspectivas de la Economía Mundial 2026" del IEB, un informe elaborado por Aurelio García del Barrio, director del Global MBA con especialización en Finanzas, vaticinan que la economía mundial transite un ajuste suave pero persistente. Tras crecer alrededor del 3,3% en 2024, el PIB global crecerá un 3,2% en 2025 y un 3,1% en 2026. Se espera que el crecimiento se debilite al 2,3% en 2025, la tasa más lenta desde 2008 (excluyendo recesiones globales completas), debido al aumento de las barreras comerciales y la incertidumbre política. Para 2026, se espera una recuperación tibia con un crecimiento proyectado del 2,5%. 

La inflación ha dejado atrás su fase más aguda, pero no ha convergido plenamente a las metas en todas las regiones. En EEUU se situará en un 2,6% en 2026,por encima del objetivo, debido al nuevo contexto arancelario y los límites a la inmigración. En la Eurozona, gravita cerca de la meta (1,9% en 2026). La inflación global (Ponderada por PIB) será un 2,9%en 2025 y 2026, todavía un poco por encima del objetivo promedio.

La Fed inició un ciclo de recortes en septiembre de 2025 y podría llevar la tasa a 3,25% a fines de 2026. El BCE mantendría su tasa de depósito en un 1,75% durante 2025 y 2026. China mantiene un sesgo acomodaticio, con la tasa de política monetaria bajando hasta un 1,25% en 2026.

El auge del proteccionismo en 2025 elevó los aranceles efectivos y forzó a las cadenas de suministro a reacomodarse. La tasa arancelaria efectiva de EEUU ha superado los niveles alcanzados durante la Gran Depresión. El pronóstico para el crecimiento del volumen del comercio mundial de mercancías es de 2,4% en 2025 y se desacelera a 0,5% en 2026.

El escenario base sitúa el Brent en 68$/barril en 2025 y en 60 en 2026. Se prevé que los precios de la energía bajen un 12% en 2025 y otro 10% en 2026. Los precios del oro se mantendrán elevados durante 2026.

Los riesgos se inclinan a la baja, incluyendo un bloqueo migratorio más severo, nuevos aumentos de aranceles, conflictos y eventos climáticos extremos. Choques de oferta negativos y demanda débil pesan a la baja sobre el PIB.

España destaca en el entorno macro global. La economía española ha continuado mostrando un ritmo de crecimiento robusto, aunque algo más moderado que el registrado al final de 2024. De cara al futuro, al igual que ocurre a nivel global y europeo, las perspectivas sobre la evolución de la actividad en España están sujetas a una elevada incertidumbre, derivada de un entorno internacional complejo. Factores como la volatilidad de los precios energéticos, la evolución de la inflación y los riesgos geopolíticos condicionan el escenario económico, pero los fundamentos internos del país siguen siendo sólidos.

España se perfila para crecer por encima de la media europea en 2025-2026, gracias a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos destaca la demanda interna, con un consumo de los hogares sostenido por un mercado laboral sólido y un crecimiento estable del empleo. La inversión, tanto pública como privada, recibe impulso de los fondos europeos, destinados a proyectos de digitalización, infraestructuras y transición ecológica, generando un efecto multiplicador en la economía.

En términos sectoriales, sobresale la solidez del sector servicios, especialmente el turismo y las exportaciones de servicios. La recuperación del turismo ha sido significativa para el PIB y el empleo, mientras que los servicios de mayor valor añadido —finanzas, tecnologías de la información, consultoría y servicios profesionales— están ganando peso, diversificando la actividad económica más allá del turismo tradicional.

La participación de los servicios de alto valor añadido en el PIB español es ahora tres puntos superior a la prepandemia y un punto más quela media de la Eurozona, consolidando un perfil económico más competitivo.

La economía española muestra resiliencia frente a un entorno internacional incierto y factores externos adversos. Ha logrado capitalizar su fortaleza en servicios, aprovechar los fondos europeos y atraer talento cualificado, creando un marco favorable para sostener el crecimiento. Si bien se espera una moderación del ritmo en 2026, la combinación de demanda interna vigorosa, inversión estratégica y un mercado laboral en expansión sitúa a España por encima de la media europea y con perspectivas sólidas para los próximos años.

Por otra parte, el conflicto China-Taiwán: El conflicto es un punto clave en la pugna entre China y EEUU por el liderazgo mundial. Taiwán es el primer productor mundial de semiconductores avanzados, lo que hace que cualquier conflicto tenga un gran potencial destructivo para la cadena des uministro global y la economía mundial.

La ratio Deuda/PIB mundial se sitúo en 340%en 2025 y se prevé que alcance el 360% en 2026. La tasa de desempleo mundial, del 5%, se encuentra en el nivel más bajo desde 1991. Sin embargo, la creación de empleo global en 2025 será más modesta de lo previsto, debido a las tensiones comerciales y la cautela empresarial. Se estima que la tasa de desempleo global para 2026 sea del 4,9%.

La tendencia a la regionalización del comercio se ha intensificado desde 2018 como respuesta a la necesidad de mitigar riesgos geopolíticos y reconfigurar las cadenas de suministro.