03Jan

Las reformas estructurales para impulsar el crecimiento a largo plazo se han estancado en gran medida, independientemente de quién estuviera en el poder. Sin embargo, con las elecciones presidenciales este año, puede haber más posibilidades de lo habitual de abordar los obstáculos que impiden éste.

Miguel Ángel Valero

Brasil ha sido conocido durante mucho tiempo como el "país del futuro", pero el futuro parece seguir siendo difícil de alcanzar. Las prioridades políticas de 2014, cuando Dilma Rousseff ganó por un estrecho margen la reelección, siguen siendo inquietantemente relevantes. A pesar de los cambios políticos —a la ultraderecha en 2018, con Bolsonaro, a la izquierda en 2022, con Lula—, las reformas estructurales para impulsar el crecimiento a largo plazo se han estancado en gran medida, independientemente de quién estuviera en el poder. Sin embargo, con la proximidad de las elecciones presidenciales este año, podría haber más posibilidades de lo habitual de abordar los obstáculos que impiden el crecimiento a largo plazo.

Un gráfico elaborado por DWS destaca algunas de las fortalezas y los costes del actual marco institucional. El tipo de interés de referencia, conocido como Selic en Brasil, se ha mantenido muy por encima de la inflación general y subyacente desde 2022. Desde la perspectiva de los inversores, esto demuestra que el banco central es muy independiente y parece decidido a fijar las expectativas y contener la inflación, especialmente en los servicios. Sin embargo, los tipos persistentemente altos plantean dudas sobre las debilidades estructurales subyacentes en la arquitectura jurídica y fiscal de Brasil.

La indexación obligatoria del gasto, las numerosas exenciones fiscales y los créditos subvencionados han frenado históricamente la transmisión monetaria. Esto obliga con frecuencia al comité de política monetaria del banco central (el Copom), a mantener una política más restrictiva durante más tiempo que en otros países. Mientras tanto, los titulares con buenas conexiones políticas suelen estar protegidos de los efectos. Esto puede generar costes ocultos y retrasos, agravados por los altos impuestos, la burocracia y la lentitud en la ejecución de los contratos. Proteger a los titulares puede frenar la innovación, la creación de empresas y la competencia. Sin embargo, parece haber una creciente disposición al cambio en todo el espectro político. Entre los signos alentadores se encuentran los esfuerzos por aumentar la eficiencia de los organismos gubernamentales a diversos niveles, así como el límite máximo de la nueva norma sobre el salario mínimo y los intentos de controlar el crédito asignado, aunque es probable que la aplicación de las políticas siga siendo clave.

Es probable que las elecciones traigan consigo volatilidad, trucos electorales e incertidumbre política. Sin embargo, también representan una oportunidad única para un nuevo mandato. Los inversores pueden estar atentos a compromisos creíbles en materia de disciplina presupuestaria, reformas fiscales y planes de reforma judicial que podrían reducir los costes de los litigios y acelerar el cumplimiento de los contratos. Los datos recientes ofrecen motivos para un optimismo cauteloso. La inflación general se ha enfriado hasta situarse dentro del límite superior del objetivo, y las expectativas de inflación están mejorando gradualmente. No obstante, el Copom mantuvo la tasa Selic en el 15% en diciembre y mantuvo una postura bastante agresiva.

“Hasta ahora, el banco central de Brasil ha demostrado su compromiso inquebrantable de volver a situar la inflación en el objetivo, a pesar de la presión del Gobierno y de la proximidad del gobernador Galípolo al presidente Lula”, argumenta Yi Li-Hantzsche, analista de investigación de mercados emergentes de DWS. “Y con un resultado electoral constructivo, y la perspectiva de reformas creíbles, Brasil podría finalmente desbloquear tipos más bajos sin poner en riesgo su credibilidad”, subraya.

02Jan

La gran pregunta no es si el dueño de TikTok puede crecer, sino hasta dónde le dejarán hacerlo en un mundo cada vez más polarizado.

Miguel Ángel Valero

ByteDance, la empresa propietaria de TikTok, invertirá este año 100.000 millones de yuanes (14.000 millones$) en la compra de chips de inteligencia artificial (IA), fundamentalmente a Nvidia. En 2025 fueron 85.000 millones de yuanes, lo que muestra el esfuerzo inversor del grupo chino, aunque todo depende de que se permita al fabricante estadounidense de chips vender sus unidades de procesamiento gráfico H200 en China.

Esta inversión forma parte de la estrategia de ByteDance para aumentar su actividad en IA, ya que la demanda de computación se dispara en sus plataformas de redes sociales, negocio en la nube,  y modelos de lenguaje.

El grupo también ha construido una unidad interna de diseño de chips con alrededor de 1.000 empleados, que ha avanzado en el desarrollo de un procesador con un rendimiento comparable al chip H20 de Nvidia adaptado para China pero a un costo menor.

ByteDance también está invirtiendo en tecnologías de memoria como la memoria de alto ancho de banda y se está preparando para elevar la inversión total en IA a aproximadamente 160.000 millones de yuanes este año.

El grupo chino despide 2025 con unos beneficios cercanos a los 50.000 millones de dólares. Una cifra que, por sí sola, la coloca en la misma liga que Meta y confirma algo que a veces se pierde de vista: estamos ante uno de los mayores gigantes tecnológicos del mundo, aunque no cotice en Bolsa.

En los tres primeros trimestres del año, la compañía ya habría ganado alrededor de 40.000 millones de dólares, superando incluso sus propios objetivos internos. Un ritmo que refleja no solo el éxito de TikTok, sino la capacidad de ByteDance para monetizar su enorme base de usuarios y diversificar su modelo de negocio.

Todo esto sucede mientras TikTok sigue bajo el foco de Washington. La amenaza de prohibición en EEUU por motivos de seguridad nacional obligó a la compañía a mover ficha. ByteDance está muy cerca de cerrar un acuerdo para separar el negocio estadounidense de TikTok mediante una joint venture controlada mayoritariamente por inversores norteamericanos, entre ellos Oracle. El objetivo es claro: garantizar la supervivencia de TikTok en EEUU reduciendo el control directo del grupo chino, aunque todavía falta el visto bueno de los reguladores.

Lo interesante es que, lejos de frenar su crecimiento, esta presión política no ha impedido que TikTok siga expandiéndose con fuerza. La plataforma está apostando de forma agresiva por el comercio electrónico y las ventas en directo, replicando un modelo que ya ha funcionado en China. Además, está cerrando alianzas con grandes tecnológicas estadounidenses y reforzando su presencia cultural y comercial en Occidente.

ByteDance terminó 2025 con unos ingresos cercanos a los 186.000 millones$ , un volumen que sitúa a la propietaria de TikTok apenas un escalón por debajo de Meta. Afirma contar con más de 4.000 millones de usuarios activos mensuales en el conjunto de sus aplicaciones, una cifra que da vértigo y explica por qué su capacidad de monetización sigue creciendo.

A todo esto, se suma su apuesta por la inteligencia artificial. ByteDance está invirtiendo de forma decidida en modelos de lenguaje, chatbots y soluciones de IA generativa, compitiendo directamente con otros grandes grupos chinos como Alibaba o Tencent. No es casualidad que su valoración en mercados privados se haya disparado hasta la zona de los 450.000–480.000 millones$, reflejando un fuerte interés por parte de grandes inversores.

Eso sí, no todo es crecimiento ilimitado en ByteDance. Su negocio doméstico, especialmente Douyin, empieza a notar la debilidad del consumo y de la inversión publicitaria en China. Por eso, TikTok está asumiendo cada vez más peso como motor de crecimiento global del grupo.

"ByteDance ha demostrado que no es solo una red social de moda, sino una máquina de generar beneficios, usuarios y nuevas líneas de negocio. El gran reto ya no es tecnológico, sino político y regulatorio. Y la gran pregunta para los próximos años no es si puede crecer, sino hasta dónde le dejarán crecer en un mundo cada vez más fragmentado", señala el analista Pablo Gil en The Trader.

01Jan

Cuando un sistema deja de ofrecer expectativas creíbles a la mayoría, pierde legitimidad política antes que eficiencia económica. La próxima gran decisión no será ideológica, sino práctica: o se reparte mejor la renta que generen el capital y la IA, o el propio sistema acabará empujando hacia soluciones cada vez menos democráticas.

Miguel Ángel Valero

El analista Pablo Gil hace en The Trader interesantes reflexiones sobre el capitalismo, que pueden servir para hacer pensar en este comienzo de 2026. Defiende que el capitalismo sigue siendo “el sistema económico menos malo de todos”, pero desde hace tiempo ha comenzado a generar desigualdad, fragilidad financiera y la sensación de que el juego está trucado. El motivo que subyace en esa metamorfosis es la mezcla de cinco fuerzas que poco a poco han distorsionado el modelo hasta volverlo inoperante.

La primera es la demografía. El capitalismo de posguerra funcionó gracias a muchos trabajadores, pocos jubilados y un crecimiento suficiente para sostener pensiones, sanidad y movilidad social. Hoy el mundo envejece, la población activa se estanca y las promesas hechas a los 'baby boomers' son casi imposibles de cumplir. Esto alimenta un conflicto generacional: jóvenes que financian un sistema del que difícilmente se beneficiarán y que llegan tarde a vivienda y patrimonio.

La segunda fuerza es la globalización. Generó prosperidad y sacó a millones de la pobreza, pero debilitó a la clase media industrial, creando un 'precariado' con empleos inestables, salarios estancados y una sensación crónica de fragilidad. El mercado no compensó estas pérdidas: lo hicieron más las cuentas de las grandes multinacionales que la vida del 20%-25% que siente que siempre le toca perder.

La tercera es la financiarización. Tras romperse el vínculo del dólar con el oro, el sistema pasó a depender de la confianza en los bancos centrales. Eso abrió décadas de dinero barato, ingeniería financiera y rescates constantes. Cada crisis se resolvía con liquidez adicional en lugar de dejar que el mercado limpiara excesos. El crédito barato se convirtió en norma, alimentando burbujas, apalancamiento y sucesivos 'momentos Minsky'.

El Momento Minsky se refiere al punto en que los inversores sobreendeudados se ven obligados a vender incluso sus inversiones más sólidas para poder pagar sus préstamos. Esto provocaría grandes pérdidas en los mercados, así como una gran demanda de liquidez, lo que obligaría a los bancos centrales a hacer importantes préstamos de dinero. Se trata de una teoría elaborada por Hyman Minsky, un economista y profesor de la Universidad de Berkeley, basada en su hipótesis de la inestabilidad financiera.

La cuarta fuerza es el riesgo moral. Si los grandes actores creen que el Estado no les dejará caer, asumen riesgos excesivos. La crisis de 2008 lo escenificó: se dejó caer a Lehman, pero hubo que rescatar al resto. El mensaje fue que siempre habrá red de seguridad. Desde entonces, las pérdidas extremas se socializan y los beneficios extremos se privatizan.

La quinta fuerza es la concentración de poder. Años de tipos bajos y regulación capturada han favorecido a gigantes que dominan sectores enteros, acumulan datos, beneficios y capacidad de influencia. Empresas zombis sobreviven gracias al crédito barato. La competencia real se reduce, las barreras de entrada aumentan y los beneficios corporativos están cerca de máximos históricos. Algunos actores privados ya rivalizan en poder con los propios Estados.

"Todo esto genera un riesgo claro: que el capitalismo deje de percibirse como un sistema imperfecto, pero justo, y pase a verse como un juego amañado. Y cuando esa percepción se extiende, la democracia se erosiona: populismo, rechazo a la inmigración y polarización son síntomas de esa fractura entre mercado, Estado y ciudadanía", advierte este experto.

La historia muestra momentos en los que el capitalismo se “reseteó”, como tras la Gran Depresión o la crisis de los 70. Hoy podría tocar un nuevo reseteo, coincidiendo con la revolución de la inteligencia artificial. Si la IA cumple sus promesas de productividad, muchos trabajos desaparecerán o cambiarán radicalmente, no solo fabriles, también administrativos, profesionales y de servicios. Y para hacer frente a esa potencial situación surge la propuesta más polémica: una Renta Básica Universal. ¿Puede sostenerse un sistema capitalista y democrático si el 50%-70% no tiene empleo estable? Para unos, la renta básica es una compensación necesaria. Para otros, un mecanismo que rompe el vínculo entre trabajo, utilidad y autoestima.

"El problema no es que el capitalismo esté muriendo, sino que lleva demasiado tiempo sin actualizarse. Cuando un sistema deja de ofrecer expectativas creíbles a la mayoría, pierde legitimidad política antes que eficiencia económica. La próxima gran decisión no será ideológica, sino práctica: o se reparte mejor la renta que generen el capital y la IA, o el propio sistema acabará empujando hacia soluciones cada vez menos democráticas. La buena noticia es que el capitalismo ya se ha adaptado antes. La mala es que los grandes cambios suelen llegar tras crisis profundas. 

Cuentas para niños en EEUU

Esta reflexión sobre el capitalismo y la necesidad de ponerse al día se refuerza con otro análisis sobre la decisión de Michael Dell, fundador y CEO de Dell Inc., uno de los principales vendedores de computadoras en el mundo. y su esposa Susan Dell han anunciado una donación récord de 6.250 millones$ para financiar las llamadas Trump Accounts, un nuevo instrumento de inversión para niños en EEUU

Los Dells aportarán 250$ a las cuentas de inversión de unos 25 millones de niños de hasta 10 años que no habrían sido elegibles para ayudas del gobierno (1.000$ para recién nacidos entre 2025 y 2028). La aportación del magnate informático debe invertirse en fondos indexados que replican el mercado bursátil, y las cuentas solo serán accesibles cuando los niños beneficiarios cumplan 18 años. Entonces podrán usar los fondos para educación, vivienda, emprendimiento… o lo que definan como “futuro”.

Entre la parte interesante y discutible del plan está que este gesto filantrópico se vende como un “salto generacional”: una inyección de capital en jóvenes sin recursos, una forma de democratizar el ahorro/inversión desde la infancia. Sin embargo, conviene mirar con lupa varios aspectos:

  • 250$ no es una suma elevada: aunque supone un empujón inicial, el éxito real dependerá de cuánto aporten las familias después (y muchas vivirán al límite, sin capacidad adicional de ahorro).
  • El programa (y la donación) no resuelven problemas estructurales de pobreza infantil, desigualdad o acceso real a oportunidades educativas y profesionales. En ese sentido, puede ser más un parche simbólico que una solución definitiva.
  • Que las aportaciones vengan de individuos con enorme patrimonio (como los Dell) refuerza la idea de que la creación de riqueza en gran parte depende de voluntarismo y no de políticas estructurales sostenibles.

Pero esta decisión pone sobre la mesa algo crucial, ya que evidencia algo que muchos olvidan: invertir temprano sigue siendo una de las grandes herramientas de futuro. La llamada “magia del interés compuesto” lo demuestra: pequeñas cantidades, si se invierten con constancia y tiempo, pueden crecer de forma exponencial. A largo plazo, un capital inicial modesto puede multiplicarse. Cuanto antes se empiece, más tiempo tiene el dinero para crecer. Esa acumulación, además de ofrecer seguridad financiera, puede permitir educación, salud, vivienda, emprendimiento o simplemente mayor libertad de decisiones vitales.

"Me pregunto por qué en países con alta desigualdad (o con un Estado del bienestar limitado) no hay iniciativas sistemáticas que fomenten el ahorro/inversión desde la infancia… ¿No sería más eficaz combinar intervenciones sociales estructurales con herramientas de inversión temprana y educación financiera desde jóvenes?", subraya Pablo Gil.

"Para quienes hablamos de independencia financiera, inversión a largo plazo y educación financiera, esta noticia es un recordatorio: el verdadero capital no está solo en el dinero, sino en el tiempo y en la constancia. Un capital que, bien gestionado, permite abrir puertas de oportunidad, movilidad social y libertad personal", concluye.

31Dec

Con un cambio de presidente en la Reserva Federal previsto para mayo y con Trump presionando abiertamente por un nivel de tipos mucho más bajo, los inversores parecen anticipar que el equilibrio de fuerzas dentro del banco central podría cambiar antes de lo que hoy descuenta el discurso oficial.

Miguel Ángel Valero

El Tesoro estadounidense sorprendió al mercado con la mayor recompra de deuda ('buyback') de su historia: 12.500 millones$ en una sola operación. A primera vista puede parecer una maniobra destinada a reducir la deuda, pero no es eso lo que está ocurriendo. Esta operación forma parte del nuevo programa de 'buybacks' que el Tesoro reactivó este año con un objetivo muy distinto: estabilizar el mercado de bonos más importante del mundo en un momento de tensiones crecientes.

La lógica detrás del movimiento es clara. Muchos bonos antiguos, los denominados 'off-the-run', se negocian con poca liquidez y generan distorsiones en la curva de tipos. Al recomprarlos, el Tesoro intenta 'limpiar' esos tramos del mercado y reemplazarlos posteriormente con emisiones nuevas, más líquidas y fáciles de negociar. No es expansión monetaria, no es QE (Quantitative Easing, expansión cuantitativa, una herramienta no convencional de política monetaria utilizada por bancos centrales para aumentar la oferta de dinero, incrementando el exceso de reservas del sistema bancario mediante la compra de activos financieros en el mercado para reducir los tipos de interés a largo plazo) y no supone una reducción real de deuda: simplemente es una gestión más fina del inventario de bonos del Tesoro.

Pero el mensaje implícito es más relevante que la cifra. En un entorno de déficits gigantescos, un volumen récord de emisiones y un mercado cada vez más sensible a cualquier sobresalto, el Tesoro está actuando para evitar episodios de tensión como los que ya vivimos en 2020 y 2023. Que se haya necesitado la mayor recompra de la historia no es casualidad: refleja el grado de estrés estructural que existe en un mercado que sirve como columna vertebral del sistema financiero global.

El impacto inmediato es técnico: algo más de liquidez, spreads más ajustados y menos ruido en los bonos ilíquidos. Pero el impacto estratégico es político y financiero: el Tesoro reconoce que la arquitectura del mercado necesita apoyo y que la acumulación de deuda está obligando a intervenir más activamente para mantener la estabilidad. Es un recordatorio de que, aunque la narrativa oficial se centra en la normalidad, debajo sigue creciendo las fragilidades que obligan a vigilar cada movimiento.

"En un año en el que los tipos a largo plazo se mantienen altos, los déficits siguen descontrolados y la emisión neta de deuda no deja de crecer, esta operación no cambia la tendencia de fondo, pero nos advierte del estado real del mercado, algo que tiende a pasar desapercibido para el inversor común", advierte el analista Pablo Gil en The Trader

La Fed gana tiempo

Mientras, la Reserva Federal recibe una noticia que llevaba tiempo esperando. La inflación en EEUU sorprendió claramente a la baja y lo hizo de forma contundente. La tasa general cayó en noviembre hasta el 2,6%, cuando el consenso esperaba que se mantuviera en el 3% del mes anterior. Pero el dato más relevante llegó por el lado de la inflación subyacente, que bajó al 2,7% desde el 3% previo, justo cuando los analistas anticipaban incluso un repunte hasta el 3,1%.

Sobre el papel, estos datos son justo lo que la Fed necesitaba. Confirman que el proceso desinflacionista sigue vivo, que no se ha estancado y que, además, avanza más rápido de lo que muchos esperaban. En condiciones normales, cifras así abrirían claramente la puerta a una política monetaria más laxa, reforzando la idea de nuevas bajadas de tipos en los próximos meses.

Sin embargo, la reacción del banco central ha sido mucho más fría de lo que podría pensarse. Y ahí entran en juego las palabras de John Williams, presidente de la Reserva Federal de Nueva York y una de las voces con más peso dentro del FOMC (el Comité que fija los tipos de interés). Williams dejó claro que no ve ninguna urgencia para seguir recortando tipos, pese a las presiones de Donald Trump. Según su visión, las bajadas ya realizadas han colocado a la política monetaria en una posición adecuada y ahora toca observar cómo evoluciona la economía.

El mensaje es claro: la Fed celebra estos datos, pero no quiere precipitarse. El objetivo sigue siendo llevar la inflación al 2%, sí, pero sin provocar un daño innecesario al mercado laboral. Y aunque el empleo empieza a mostrar signos de enfriamiento (más paro y menor creación de puestos de trabajo), desde la Fed insisten en que no hay señales de deterioro brusco.

Este contraste entre unos datos de inflación muy favorables y un discurso prudente por parte de la Fed es clave. Mientras la Fed gana tiempo, gana margen de maniobra y recibe ese balón de oxígeno que necesitaba para justificar una pausa prolongada y mantener los tipos estables, el mercado ha reaccionado justo en sentido contrario. Las Bolsas han celebrado el dato como si las bajadas de tipos fuesen a acelerarse, descontando un escenario mucho más laxo del que hoy sugiere el mensaje de la Reserva Federal. De nuevo, inversores y banco central parecen hablar idiomas distintos: unos anticipan recortes más profundos y rápidos, mientras la Fed insiste en observar, confirmar y no precipitarse hasta tener la certeza de que la desinflación es sostenible y no simplemente coyuntural.

La inflación está haciendo su parte, pero la Fed no tiene prisa. Al menos la Fed actual. Tal vez el mercado no esté mirando solo los datos, sino también el calendario. Con un cambio de presidente en la Reserva Federal previsto para mayo y con Trump presionando abiertamente por un nivel de tipos mucho más bajo, los inversores parecen anticipar que el equilibrio de fuerzas dentro del banco central podría cambiar antes de lo que hoy descuenta el discurso oficial. Por ahora, el mensaje sigue siendo de paciencia y prudencia, pero el mercado ya está empezando a jugar la partida que viene después.



30Dec

Savills estima que aproximadamente una cuarta parte de la inversión global provendrá del sector de oficinas, que continuará ganando cuota en 2026.

Miguel Ángel Valero

Savills vaticina que el volumen de inversión inmobiliaria en el mundo supere por primera vez desde 2022 el umbral del billón$ en 2026, lo que supondría un crecimiento del 15% respecto a 2025, según se refleja en Impacts, el programa de análisis del sector inmobiliario global de la consultora internacional.

La región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) registrará el mayor crecimiento relativo el próximo año, con un 22% más hasta 300.000 millones$, mientras que América seguirá siendo el mayor mercado por volumen, con una actividad de 570.000 millones de dólares (+15%). Savills estima que aproximadamente una cuarta parte de la inversión global provendrá del sector de oficinas, que continuará ganando cuota en 2026.

Según la consultora, 2025 marca un punto de inflexión en los mercados de inversión inmobiliaria: los 'capital values' han tocado fondo, el tamaño medio de las operaciones está creciendo y la financiación vuelve a aportar valor a los retornos. La previsión es que estas tendencias se fortalezcan aún más en 2026.

En cuanto al cierre de 2025 en Europa, Savills proyecta que los volúmenes de inversión alcancen en torno a 215.000 millones€, un 9% más interanual. España se sitúa entre los países con incrementos superiores al 20% frente a 2024, junto con República Checa, Finlandia, Portugal, Dinamarca, Bélgica, Suecia, Hungría y Noruega. De cara a 2026, Savills estima un crecimiento del 18% de la inversión en Europa, apoyado por la estabilización macroeconómica y el retorno del capital institucional. Las oficinas recuperarán protagonismo y confianza renovada en activos prime, mientras que el sector living seguirá captando fuerte interés.

Más inversión europea fuera de los mercados domésticos

Para 2026, la consultora espera un aumento de la inversión europea cross-border, impulsada por compradores británicos, franceses y suecos que expanden su presencia fuera de sus mercados domésticos. También augura que la reactivación de inversores de Oriente Medio cobre fuerza en el nuevo año, mientras que los norteamericanos seguirán siendo actores clave tanto como compradores como vendedores.

2026 presenta oportunidades clave en Europa para distintos perfiles de inversor en los distintos mercados en los que el mercado español compite por la atracción de capital:

  • Core/Core+
    • Oficinas prime en los distritos financieros: activos de calidad, baja desocupación y contratos sólidos, impulsados por el flight-to-quality.
    • Hoteles en destinos consolidados: Reino Unido (Londres), España, Italia, Francia, Portugal y Grecia seguirán atrayendo inversión por turismo internacional y gasto en ocio.
    • Residencial institucional en capitales y grandes áreas metropolitanas, con ingresos estables ante la escasez estructural de oferta.
    • Locales en los ejes prime en ciudades europeas, con ocupación estable, fuerte demanda y flujos turísticos crecientes.
  • Value-add
    • Rehabilitación de oficinas en distritos financieros o ubicaciones bien conectadas, impulsada por normativa ASG y la brecha creciente entre activos prime y secundarios.
    • Logística moderna con contratos cortos y potencial de revalorización, incluyendo última milla urbana.
    • Parques comerciales y centros con ineficiencias operativas, susceptibles de reconfiguración o usos mixtos.
    • Sectores emergentes: self-storage, cold-storage, dark kitchens y estaciones de carga para vehículos eléctricos, con ingresos resilientes y mayor rentabilidad.
  • Oportunista
    • Reposicionamiento y reconversión de oficinas obsoletas en ubicaciones estratégicas.
    • Conversión de activos comerciales a residencial, especialmente en mercados con déficit estructural de vivienda.

Las previsiones de Savills para 2026 apuntan a un renovado optimismo en el mercado inmobiliario global. Además de en inversión, se espera crecimiento en la actividad de los mercados de usuarios en la mayoría de los sectores y regiones, aunque el entorno seguirá presentando retos que gestionar. 

La economía continuará siendo el eje central, con la bajada de los tipos de interés y la mayor disponibilidad de capital coincidiendo con una demanda sólida por parte de los usuarios. A ello se suma la aceleración del cambio tecnológico, liderado por la adopción creciente de la inteligencia artificial, que se consolida como un motor clave del mercado. 

"Sin embargo, inversores y usuarios no deben perder de vista otros factores estructurales como la evolución demográfica y los cambios en los hábitos de consumo para dar respuesta a las necesidades de las personas. A medida que estas conductas evolucionan y los perfiles demográficos se transforman, la capacidad operativa se convierte en un elemento diferenciador fundamental en el sector", subraya el informe de Savills.

30Dec

Ebury: “No anticipamos movimientos agresivos en el Euribor a 12 meses en los primeros meses de 2026”.

El índice Euribor a un año, que es utilizado como principal referencia para fijar el tipo de interés de los préstamos hipotecarios concedidos por las entidades de crédito españolas, se situó en diciembre en el 2,267% frente al 2,217% del mes anterior. Tomando como referencia los últimos 12 meses, el índice registra un descenso de 0,169 puntos, según los datos oficiales del Banco de España

El Euribor a 12 meses ha registrado su quinta subida mensual consecutiva. Para 2026, "no anticipamos movimientos agresivos en los primeros meses de 2026”, subraya Diego Barnuevo, Analista de Mercados de Ebury.

La economía de la zona euro mantiene una notable resiliencia en el último mes del año. La inflación general se estabilizó en el 2,1% en noviembre, mientras que la subyacente permaneció en el 2,4% por tercer mes consecutivo. La actividad económica sigue expandiéndose, aunque se ha moderado ligeramente en diciembre, como refleja el índice PMI compuesto (51,9). 

Además, los datos de crecimiento salarial en el tercer trimestre mostraron una ligera desaceleración, pasando del entorno del 3,8% al 3% interanual. A pesar de ello, la tasa de desempleo se mantiene estable cerca de mínimos históricos, en el 6,4%, lo que subraya la fortaleza del mercado laboral europeo.

El factor más determinante para el repunte del Euribor en diciembre ha sido la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del 18 de diciembre, en la que se revisaron al alza las proyecciones de crecimiento: el PIB se estima ahora en el 1,4% para 2025 (frente al 1,2% anterior), 1,2% en 2026 (vs. 1%) y 1,4% en 2027 (vs. 1,3%). En cuanto a la inflación, se prevé un 1,9% en 2026 (anteriormente 1,7%) y un 1,8% en 2027 (vs. 1,9% previo).

En este contexto de mayor optimismo sobre el crecimiento, es comprensible que el Euríbor a 12 meses haya repuntado, reflejando expectativas de que el próximo movimiento del BCE con respecto a los tipos de interés sea al alza en lugar de a la baja. Estas expectativas se vieron inicialmente reforzadas por comentarios de Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, quien señaló que veía más probable una subida que una bajada de tipos. Posteriormente, matizó sus declaraciones, afirmando que no prevé movimientos en el corto plazo, lo que ha calmado ligeramente las expectativas de subidas en los mercados.

Los mercados de swaps, que capturan las expectativas de los inversores, no descuentan cambios en los tipos durante 2026, aunque sí incorporan una posible subida de 25 pb.

Para el experto de Ebury, el BCE mantendrá los tipos estables en el 2026, dado que los riesgos bajistas se han atenuado con avances en acuerdos comerciales (como el de la UE con EEUU) y podrían mitigarse aún más si se alcanza una tregua entre Ucrania y Rusia (aunque esta posibilidad sigue pareciendo incierta). 

En este sentido, "creemos que el BCE dará paso al paquete fiscal alemán para apuntalar el crecimiento en 2026. Por tanto, ante la expectativa razonable de estabilidad en los tipos del BCE durante 2026, no anticipamos movimientos agresivos en el Euribor a 12 meses en los primeros meses del año. No obstante, si las apuestas por subidas en 2027 se consolidan, podría abrirse margen para que se produzcan subidas adicionales en el Euríbor a lo largo del 2026. En cualquier caso, resulta prematuro y especulativo pronosticar los pasos del BCE más allá de 2026", explica.

30Dec

El aumento de la volatilidad de los mercados refleja en parte la incertidumbre de los inversores sobre la futura trayectoria de los tipos de interés en EEUU debido a una menor independencia de la Reserva Federal, lo que implica un euro más fuerte frente al dólar.

Miguel Ángel Valero

A un día de cerrar 2025, toca hacer balance de cómo se han comportado las economías y qué podemos esperar para el próximo ejercicio. En el caso de Europa, y tras la última reunión del BCE en la que mantuvo los tipos al 2%, el equipo de análisis de Natixis CIB cree que, a pesar de las incertidumbres que aún prevalecen, parece probable que se mantenga durante un período prolongado una política monetaria sin cambios. “En ausencia de perturbaciones económicas adversas sustanciales, ahora no esperamos cambios en los tipos oficiales durante todo el año 2026”, adelantan.

Según se desprende del informe, “el ligero aumento del optimismo sobre el crecimiento económico y las perspectivas de inflación en las nuevas proyecciones del BCE sugiere que podría mantener sin cambios su postura de política monetaria durante todo el año 2026”.

No obstante, Natixis CIB enumera varios acontecimientos que pueden provocar riesgos para la inflación. En primer lugar, la probabilidad de que una resolución pacífica entre Ucrania y Rusia reduzca los precios de la energía a corto plazo, pero proporcione un crecimiento adicional a medio plazo para la reconstrucción de Ucrania. En segundo lugar, una escalada de la guerra comercial con EEUU puede tener dos efectos desinflacionistas: una disminución de las exportaciones de la zona del euro a EEUU mayor de lo que previsto actualmente, y un desvío de los productos chinos baratos de los Estados Unidos hacia la zona del euro. Y en tercer lugar, el aumento de la volatilidad de los mercados refleja en parte la incertidumbre de los inversores sobre la futura trayectoria de los tipos de interés en EEUU debido a una menor independencia de la Reserva Federal, lo que implica un euro más fuerte frente al dólar.

Precisamente, Natixis CIB analiza en el informe la composición del FOMC en 2026, la probable dirección de los tipos de interés, las posibilidades para el próximo presidente de la Fed y otros acontecimientos importantes que podrían configurar las políticas de la Reserva Federal en el próximo año.

Eurizon: El impacto de la geopolítica será modesto

La atención de los inversores se centra en la publicación de los datos macroeconómicos de EEUU tras el cierre de Gobierno más prolongado de su historia. La atención se centra principalmente en el mercado laboral, tras la desaceleración registrada en el verano, en contraposición a la resiliencia del consumo y la inversión.

La Fed, tras recortar los tipos de interés en septiembre, octubre y diciembre, debería ralentizar el ciclo bajista a principios de 2026, considerando que se está alcanzando el tipo objetivo neutral del 3%.

En la Eurozona, el crecimiento se ha estabilizado tras la fase volátil relacionada con la guerra comercial desatada por Trump. Las expectativas para 2026 apuntan a un crecimiento sostenido, impulsado por el consumo, así como por los planes de gasto en defensa e infraestructuras. El BCE mantiene la postura a la espera, con los tipos alineados con el nivel de inflación y un impacto neutral en la política monetaria.

En China, el crecimiento en 2025 va camino de alcanzar el objetivo del 5% establecido para el año. En el primer trimestre del próximo año se fijará el objetivo de crecimiento para 2026, que probablemente volverá al 5%, aunque no se puede descartar una ligera reducción al 4,5%.El impacto de los acontecimientos geopolíticos sigue siendo modesto, con el precio del petróleo estable en el entorno de los 60$ por barril.

29Dec

“Los territorios solo prosperan cuando conservan sus espacios de encuentro, aquellos pequeños servicios que articulan la vida social cotidiana”, afirma Diego Isabel La Moneda, director de Foro NESI, que con BarES ha logrado abrir 140 en 2024.

Miguel Ángel Valero

Foro NESI,  una fundación independiente que impulsa un cambio sistémico a través de la regeneración de la economía, la política y los territorios con el objetivo de mejorar la vida de las personas y del planeta, insiste en BarES – Salvemos el último bar del pueblo, una iniciativa de alcance nacional que busca visibilizar, apoyar y reforzar el papel de los bares y pequeños negocios rurales como espacios esenciales para la cohesión social y territorial. 

El proyecto nace ante una realidad preocupante: 1.321 pueblos de España carecen ya de bares, mientras otros 2.669 sobreviven con uno solo, especialmente en las zonas más afectadas por la despoblación. La conocida como España vaciada, que agrupa zonas de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón, La Rioja y Extremadura, también de Navarra.

BarES parte de una idea que Foro NESI viene defendiendo desde hace años: “Los territorios solo prosperan cuando conservan sus espacios de encuentro, aquellos pequeños servicios que articulan la vida social cotidiana”, afirma Diego Isabel La Moneda, su director. 

En los pueblos, ese papel lo cumplen los bares, que actúan como centros sociales espontáneos, dinamizadores culturales y espacios de apoyo emocional para mayores, familias y jóvenes. Cuando un bar cierra, no solo desaparece un negocio: se apaga una parte de la comunidad y se debilita el equilibrio territorial. 

BarES se enmarca en la visión de NESI sobre la necesidad de equilibrar el territorio y revertir dinámicas que concentran actividad y servicios en unas pocas ciudades. Para esta organización, combatir la despoblación empieza en lo cotidiano: mantener el bar del pueblo es mantener viva la comunidad, el cuidado mutuo, la economía local y la identidad que sostiene el territorio. 

“Un bar de pueblo no es solo un negocio; es el lugar donde la comunidad existe. Si desaparece, el territorio se apaga un poco más. Con BarES queremos darles voz, apoyo y futuro”, remarca el director del Foro NESI. 

BarEs logró más de 140 bares e iniciativas rurales en 2024

La primera edición del proyecto en 2024 demostró que esta mirada territorial tiene impacto real. En solo unas semanas, la plataforma colaborativa www.baresdelaeconomiasocial.es registró más de 140 bares e iniciativas rurales, muchos de ellos gestionados por asociaciones vecinales, cooperativas o pequeños negocios que sostienen la vida cotidiana de sus pueblos.

Los testimonios recogidos evidenciaron barreras como la soledad, la falta de relevo generacional o las dificultades para digitalizarse y acceder a servicios básicos, pero también una enorme resiliencia comunitaria y ganas de seguir siendo el corazón del pueblo:

Estos resultados sientan las bases de la nueva edición, que busca ampliar el mapeo, activar redes locales, acompañar a los bares en su transición hacia modelos sostenibles y consolidar un movimiento nacional que entienda que mantener vivo el bar del pueblo es mantener viva una parte esencial de España. 

Cómo se desarrollará el proyecto 

El proyecto BarES se estructurará en tres fases para garantizar un desarrollo progresivo y una intervención territorial eficaz. En una primera etapa de activación y diseño, se lanzará una campaña nacional para incorporar nuevos bares y pequeños negocios rurales, y se establecerán contactos con diputaciones y administraciones locales con el fin de articular una red colaborativa que acompañe el proceso desde el territorio. 

La segunda fase estará centrada en el trabajo de campo. El equipo de NESI visitará bares rurales en las provincias seleccionadas para recoger testimonios, analizar su situación real y elaborar un estudio integral que mida su impacto social, económico, territorial y medioambiental. Esta fase incluirá también la creación de una carta de servicios colaborativos destinada a apoyar a los establecimientos que formen parte del proyecto. 

La última fase será la de consolidación y difusión. En ella se presentarán públicamente los resultados del estudio, se lanzará el sello distintivo “Salvemos el último bar del pueblo” y se celebrarán encuentros territoriales con los distintos agentes implicados. Además, se elaborará un informe final con propuestas y líneas de continuidad para la siguiente etapa del proyecto.

29Dec

El mercado de ETF activos seguirá creciendo. Con la llegada al mercado de tantos productos nuevos, también aumentará el marketing y la comunicación sobre este segmento de negocio.

Michael Mohr, director global de productos Xtrackers de DWS, subraya que las entradas récord de los últimos años demuestran que las estrategias de inversión pasivas se han consolidado entre los inversores privados e institucionales. Esta tendencia seguirá creciendo, especialmente en Europa. 

El panorama de los ETF está ahora tan diversificado que los inversores tienen oportunidades prácticamente ilimitadas para dirigirse a diferentes segmentos y temas del mercado.

En cuanto a los productos, continuará la diferenciación a través de nuevos tipos de ETF activos o estructuras que ofrezcan oportunidades atractivas, incluso en fases de mercado volátiles. En el caso de los ETF activos en particular, cada vez hay más proveedores que entran en el mercado y quieren utilizar este segmento como puerta de entrada a los ETF. El reto será garantizar que la reputación de los ETF no se vea comprometida por el gran número de nuevos proveedores, manteniéndose una transparencia clara y en productos cuidadosamente diseñados.

Por otro lado, la demanda y el interés por los ETF temáticos se mantendrá estable durante el próximo año, con productos especializados que reflejen específicamente temas futuros o tendencias actuales.

El mercado de ETF activos seguirá creciendo. Con la llegada al mercado de tantos productos nuevos, también aumentará el marketing y la comunicación sobre este segmento de negocio. Además de los principales usuarios hasta la fecha—inversores profesionales en fondos y gestores de activos—, los clientes privados y los responsables independientes también se interesarán cada vez más por los ETF activos. Con el tiempo, se prestará una atención especial a los proveedores y productos que logren cumplir sus promesas en términos de rendimiento y calidad a largo plazo.

Ya existen en el mercado ETF dedicados a la inteligencia artificial (IA) y al Big Data. Xtrackers es uno de los más importantes en este ámbito. Además, la IA ya se ha incorporado a muchos ETF, a través de puntos de datos individuales que se incluyen en la construcción de índices. La IA también se utiliza cada vez más para estabilizar los procesos, el uso de datos y los flujos de trabajo en la gestión de activos y hacerlos más eficientes. Su introducción en la gestión de activos es más un proceso gradual que una revolución, pero es importante seguir este camino de forma coherente, para que se utilización correcta y controlada propicie nuevas oportunidades.

Hay potencial en las acciones europeas, especialmente en el mercado alemán. No obstante, las acciones estadounidenses también ofrecen buenas oportunidades de precio en 2026, gracias a posibles recortes adicionales de los tipos de interés, especialmente en los sectores de tecnología y comunicaciones. La valoración relativa de los mercados emergentes, en comparación con los mercados desarrollados sigue siendo atractiva, con un   crecimiento de los beneficios superior en los mercados emergentes para  2026/27. 

Por razones de diversificación, el sector sanitario sigue siendo interesante, al igual que las acciones de valor como contrapeso al sector tecnológico, que es bastante caro.

Respecto a las perspectivas de los ETF de bonos, especialmente en un contexto de cambios en los tipos de interés, el experto de DWS subraya que los ETF con vencimiento objetivo son productos que combinan las ventajas de los bonos —como el plazo fijo, ingresos potenciales por intereses más predecibles y el reembolso al final del plazo— con las ventajas de diversificación y liquidez de los ETF. A pesar de que los rendimientos son ligeramente inferiores, se sitúan como un buen instrumento para asegurar losactuales a largo plazo o durante el periodo deseado.

29Dec

Desde Check Point Software recuerdan que ninguna entidad legítima solicita datos personales, códigos de verificación o pagos urgentes a través de WhatsApp.

Check Point Software Technologies Ltd, grupo multinacional de soluciones de ciberseguridad, alerta de que WhatsApp se ha convertido en uno de los principales vectores de fraude digital durante 2025, concentrando algunas de las estafas más extendidas y efectivas del año. A lo largo de los últimos meses, los ciberdelincuentes han perfeccionado técnicas de ingeniería social que explotan la confianza, la urgencia y la inmediatez propias de la mensajería instantánea.

A lo largo del año, Check Point Software ha identificado varios tipos de ciberestafas especialmente  recurrentes que comparten el uso de WhatsApp como canal principal o final del fraude:

  • 1. El fraude del “hijo en apuros”: Una de las estafas más extendidas consiste en mensajes enviados desde números desconocidos en los que el ciberdelincuente se hace pasar por un hijo que ha cambiado de teléfono y necesita ayuda urgente, normalmente económica. La presión emocional y la rapidez del canal facilitan que muchas víctimas actúen sin verificar la identidad real del remitente.
  • 2. Ghost Pairing o secuestro silencioso de cuentas de WhatsApp: Es una novedosa técnica mediante la cual los ciberdelincuentes consiguen vincular la cuenta de WhatsApp de la víctima a otro dispositivo sin necesidad de robar la SIM ni la contraseña. A través de engaños previos, logran que la persona facilite códigos de verificación, lo que les permite tomar el control de la cuenta y utilizarla posteriormente para engañar a sus contactos.
  • 3. Suplantación de organismos oficiales: Mensajes que aparentan proceder de organismos como la DGT, alertando de multas pendientes o incidencias administrativas, han circulado ampliamente. En muchos casos, el objetivo es redirigir a la víctima a enlaces fraudulentos o llevar la conversación a WhatsApp para continuar el engaño fuera de los controles habituales.
  • 4. Suplantación de grandes marcas y plataformas digitales. También han sido frecuentes los mensajes que imitan a empresas conocidas, como Amazon y otras plataformas de comercio electrónico, informando de supuestos problemas con pedidos, cuentas bloqueadas o cargos sospechosos. El objetivo final suele ser el robo de credenciales o el control de la cuenta de WhatsApp para extender el fraude a otros contactos.
  • 5. Uso de plataformas legítimas como gancho para llevar el fraude a WhatsApp: Este patrón se ha observado en campañas más sofisticadas. Recientemente, Check Point Research, la división de Inteligencia de Amenazas de Check Point Software, ha detectado una campaña masiva de phishing que utilizaba Google Classroom como gancho inicial. Los ciberdelincuentes enviaban invitaciones falsas desde esta plataforma legítima y, una vez establecida la confianza, redirigían a las víctimas a contactar por WhatsApp, donde se desarrollaba el fraude.

“WhatsApp se ha convertido en el escenario perfecto para la ingeniería social: es inmediato, personal ygenera una falsa sensación de seguridad”, explica Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal. “Los ciberdelincuentes juegan con la urgencia y la confianza para que las víctimas no verifiquen la información. Este año hemos visto cómo estafas muy distintas comparten un mismo patrón: llevar la conversación a WhatsApp para sacar al usuario de entornos más controlados y aumentar lasprobabilidades de éxito”.

Desde Check Point Software recuerdan que ninguna entidad legítima solicita datos personales, códigos de verificación o pagos urgentes a través de WhatsApp. Para reducir el riesgo de caer en este tipo de fraudes,algunos consejos a seguir:

  • Desconfiar siempre de mensajes inesperados, incluso cuando parecen proceder de contactos conocidos o de marcas y organismos oficiales.
  • Verificar la identidad del remitente por un canal alternativo antes de realizar cualquier acción.
  • No compartir nunca códigos de verificación, contraseñas, datos personales o información bancaria.
  • Evitar pulsar enlaces recibidos por WhatsApp sin haber comprobado previamente su legitimidad.
  • Mantener las aplicaciones actualizadas y activar las opciones de seguridad adicionales disponibles en la plataforma.

“La mejor defensa frente a este tipo de fraudes sigue siendo la prevención y el sentido crítico. Ante cualquier mensaje inesperado, la verificación y la prudencia marcan la diferencia entre caer en la estafa o cortar el ciberataque a tiempo”. concluye Eusebio Nieva.

28Dec

Alemania debe cambiar de modelo económico en el peor momento posible: con una industria que pierde competitividad, un Gobierno incapaz de alinearse, una guerra que exige cada vez más recursos, y un socio estadounidense cada vez más reacio.

Miguel Ángel Valero

Alemania ha vivido durante décadas de un modelo que parecía inamovible: energía barata, industria exportadora fuerte, una automoción hegemónica y una disciplina fiscal que se vendía como ejemplo para toda Europa. Aquella combinación ya no existe. Y lo más inquietante es que Alemania debe reinventarse justo cuando su entorno político, económico y geopolítico hace que cualquier error sea más costoso que nunca.

El repunte de la producción industrial es una buena noticia, pero no cambia el diagnóstico: el viejo modelo está agotado. La industria química trabaja al 70% de su capacidad, la manufactura pierde peso y la ventaja competitiva de Alemania se erosiona. El país necesita un giro profundo hacia tecnologías limpias, digitalización y autonomía energética, pero ese giro requiere un consenso político que hoy no existe.

Y mientras Alemania discute consigo misma, dos amenazas externas presionan sin descanso.

La primera es China. Durante años fue un socio estratégico y un mercado clave para los fabricantes alemanes. Hoy se ha convertido en su principal rival sistémico. China exporta coches eléctricos a un ritmo que trastoca todo el equilibrio europeo, ofreciendo precios y volúmenes que la industria alemana no puede igualar sin una transformación acelerada. Los gigantes del automóvil alemán, que durante décadas marcaron el estándar global, se enfrentan ahora a un competidor que domina la cadena tecnológica y que cuenta con un respaldo estatal masivo. Para Alemania, es un choque frontal con su industria más emblemática.

La segunda amenaza es la guerra provocada por la invasión rusa de Ucrania. Berlín ha tenido que abandonar, casi de un día para otro, la comodidad estratégica que sostuvo durante décadas. Requiere miles de millones en defensa, en munición, en apoyo logístico y en un rearme que choca directamente con su tradicional aversión al gasto militar. Alemania tiene que reindustrializarse y rearmarse al mismo tiempo. Y eso es algo que no había tenido que hacer desde la posguerra.

A todo ello se suma un problema silencioso, pero clave: la pérdida de rigor fiscal. Las reglas que durante años definieron el ADN económico alemán se han ido flexibilizando una y otra vez, primero para capear crisis, luego para responder a la pandemia, después para amortiguar la crisis energética. La “Schuldenbremse”, el freno de deuda ha dejado de ser un pilar y ahora es un obstáculo para un Gobierno que necesita gastar, pero que ya no sabe justificar ante sus ciudadanos por qué todo lo que antes era imposible hoy se vuelve urgente.

Alemania debe cambiar de modelo económico en el peor momento posible: con una industria que pierde competitividad, un Gobierno incapaz de alinearse y una guerra que exige cada vez más recursos en un contexto en el que el socio estadounidense, que durante décadas financió buena parte de la seguridad europea, ha decidido que su compromiso tiene límites. 

"Alemania se enfrenta a un dilema histórico: cambiar rápido o perder centralidad. El problema no es solo económico, es estratégico. Sin un nuevo modelo industrial y energético, Alemania dejará de ser el ancla de Europa. Y si Alemania se debilita, el proyecto europeo entra en una fase mucho más incierta", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.


27Dec

El presidente de EEUU no busca acuerdos discretos ni equilibrios diplomáticos. Busca tensión, hechos consumados y demostraciones de poder, con confrontación abierta, mensajes directos y desprecio por los mecanismos clásicos de contención diplomática.

Miguel Ángel Valero

Trump termina 2025 de la misma forma que empezó el año, tensionando las relaciones con su principal rival, China. EEUU acaba de aprobar una de las mayores ventas de armas de su historia a Taiwán, por un importe superior a los 11.100 millones$ (9.428 millones€). El paquete incluye sistemas de misiles, artillería avanzada, drones y munición de precisión. Más allá del volumen o del detalle técnico, lo relevante es el mensaje político que encierra esta decisión.

Para China, Taiwán no es una cuestión negociable. Es una línea roja absoluta. Pekín lo ha repetido durante años de forma clara y explícita: cualquier paso que acerque a la isla a una independencia formal obligaría a una respuesta militar. No es retórica. Es doctrina de Estado.

En este contexto, la apuesta de Washington va mucho más allá de reforzar la capacidad defensiva de la isla. EEUU está elevando su nivel de implicación en un conflicto potencial que hasta ahora había gestionado desde la ambigüedad estratégica. Dotar a Taiwán de armamento avanzado no solo refuerza su defensa, también altera el equilibrio psicológico y político en la región.

La reacción china ha sido inmediata y dura, denunciando la violación del principio de “una sola China” y advirtiendo de represalias. Pero lo verdaderamente preocupante no es el cruce de declaraciones, sino la dinámica que se está generando. Cada venta de armas, cada maniobra militar y cada gesto diplomático reduce el margen de error y acerca a las partes a un escenario de confrontación directa.

La relación entre China y EEUU vuelve a tensarse por Taiwán. El Ministerio de Exteriores chino ha impuesto sanciones a 20 empresas (y a diez de sus directivos) estadounidenses del sector de la defensa y diez de sus altos directivos, en represalia por el último paquete de venta de armas a la isla. 

Esta operación, que aún debe completar su tramitación en el Congreso estadounidense, será el mayor acuerdo de suministro militar a Taipéi hasta la fecha.

La Cancillería china detalla en un comunicado que las sanciones, ya en vigor, incluyen la congelación de activos que esas compañías e individuos puedan tener en China, la prohibición de realizar nuevas inversiones en el país, y la restricción a la cooperación de cualquier tipo con organizaciones o particulares chinos. Además, los ejecutivos afectados tendrán vetada la entrada en el país, así como en Hong Kong y Macao.

Entre las empresas sancionadas figuran algunos de los principales pilares del complejo militar-industrial estadounidense, como Northrop Grumman Systems Corporation, uno de los grandes desarrolladores de sistemas de misiles, radares y plataformas aeroespaciales; L3Harris Maritime Services, especializada en sensores, sistemas de comunicación y tecnología naval avanzada (un ámbito estrechamente vinculado a la modernización de las capacidades defensivas de Taiwán frente a China); una filial de Boeing, uno de los mayores grupos aeronáuticos del mundo.

Las sanciones van dirigidas contra compañías y personas que han participado en la entrega de armamento a Taiwán “en los últimos años”, porque esas ventas suponen una “injerencia en los asuntos internos de China” y que “socavan su soberanía e integridad territorial”. 

Además, se trata de una “grave violación” de los marcos en los que se basan las relaciones diplomáticas entre Pekín y Washington.

Taiwán es el lugar en el que se exiliaron las fuerzas nacionalistas tras perder la guerra civil china en 1949. La República Popular la considera una parte inalienable de su territorio y asegura que la reunificación es “inevitable”, no descartando el uso de la fuerza para lograr ese objetivo.

En su comunicado, la Cancillería china subraya que “la cuestión de Taiwán está en el centro de los intereses fundamentales de China y es la primera línea roja que no debe cruzarse”. “Cualquiera que intente traspasarla y provocar se encontrará con la respuesta firme de China, y pagará un alto precio por su ofensa. Ningún país debe subestimar jamás la determinación, voluntad y capacidad del Gobierno y el pueblo chino para salvaguardar su soberanía e integridad territorial”, zanja.

Curiosamente, EEUU no reconoce a Taiwán como Estado soberano, aunque desde 1979 (año en el que reconoció al Gobierno en Pekín como el representante de China) mantiene una estrecha relación de seguridad con Taipéi basada en el Acta de Relaciones con Taiwán, que le obliga a suministrar armas y asistencia defensiva para fortalecer su capacidad de autoprotección.

La Casa Blanca responde que las nuevas ventas contribuirán a salvaguardar “los intereses nacionales, económicos y de seguridad de Estados Unidos” porque respaldan “los esfuerzos del destinatario por modernizar sus fuerzas armadas y mejorar su capacidad defensiva”, y ayudarán a “mantener la estabilidad política, el equilibrio militar y el progreso económico en la región”.

Japón se implica en el pulso entre EEUU y China

El problema es que Taiwán ya no es un pulso exclusivamente entre EEUU y China. Japón se está involucrando cada vez más de forma explícita en el asunto. Las visitas continuas de parlamentarios japoneses a la isla y los mensajes políticos desde Tokio refuerzan la percepción de un alineamiento regional que China interpreta como un cerco estratégico. En Pekín no se lee como diplomacia parlamentaria, sino como una señal de escalada. Y cuando Japón entra en escena, la carga histórica y militar del conflicto se multiplica.

Hasta ahora, el gran choque entre EEUU y China había sido fundamentalmente económico y tecnológico: aranceles, semiconductores, cadenas de suministro. Un conflicto serio, pero contenido. Taiwán introduce una dimensión completamente distinta. Ya no es solo una cuestión de comercio o de poder económico, sino de soberanía, identidad nacional y prestigio geopolítico.

Geopolítica de la provocación

Este patrón de actuación se repite en otros frentes. Es lo que el analista Pablo Gil describe en The Trader como "geopolítica de la provocación". En Europa, con el último movimiento de Donald Trump respecto a Groenlandia. El nombramiento de un enviado especial,  Jeff Landry, gobernador de Luisiana, con el objetivo explícito de allanar una futura anexión ha provocado una reacción airada tanto del Gobierno danés como de las autoridades groenlandesas.

Dinamarca ha calificado el gesto como una provocación inaceptable y un ataque verbal directo a su soberanía. Groenlandia es un territorio autónomo bajo administración danesa, y cualquier intento de apropiación choca frontalmente con el derecho internacional y con los principios que, en teoría, sustentan la relación entre aliados.

Lo relevante no es solo el interés estratégico de Estados Unidos por Groenlandia (minerales, posición geográfica, control del Ártico) sino la forma. Trump no busca acuerdos discretos ni equilibrios diplomáticos. Busca tensión, hechos consumados y demostraciones de poder. Da igual que sea frente a China en Asia, frente a un aliado histórico en Europa, apoyando sin matices a Israel en Oriente Medio o endureciendo la presión política y económica sobre Venezuela, como publicó Dinero Seguro. El patrón es siempre el mismo: confrontación abierta, mensajes directos y desprecio por los mecanismos clásicos de contención diplomática.

"La política exterior de Trump no reduce riesgos, los acumula. Empuja varias líneas rojas a la vez, involucra a más actores y estrecha peligrosamente el margen de error. Pero, más allá de Trump, lo que queda claro es que el mundo ha cambiado. Los equilibrios, las reglas no escritas y los valores que durante décadas sirvieron para contener los conflictos pesan cada vez menos. La geopolítica ya no se rige por consensos, sino por pulsos de poder. Y en ese nuevo escenario, la estabilidad que dábamos por sentada empieza a parecer una excepción, no la norma", avisa Pablo Gil.