China acaba de publicar un atlas que ubica todos los minerales que posee en el lecho marino: tierras raras, cobre, hierro, manganeso, entre otros.

El problema es que todo eso exige enormes inversiones en un continente envejecido, muy endeudado y con cada vez menos margen fiscal.

La gran paradoja es que el mundo cripto, que nació con vocación antisistema y antiestatal, está ayudando a consolidar todavía más el liderazgo financiero de EEUU.

La Generación Z, que destaca por su facilidad para desenvolverse en entornos digitales y por su rápida adopción de herramientas tecnológicas, sigue siendo uno de los colectivos con mayores dificultades para acceder al empleo.

Las renovables aportan el 21% de toda la energía que consume la Eurozona. No obstante, el aumento de los costes energéticos ya está empezando a lastrar la demanda interna en varios países, y se intensificará en el segundo trimestre, donde no se puede descartar una contracción.

"Cuando el mercado se aleja de su tendencia estructural y lo hace sin el respaldo de la economía real, cualquier decepción puede tener un impacto mayor de lo habitual. La tendencia puede continuar, pero lo hará sobre una base cada vez más inestable.", avisa el analista Pablo Gil.

Los mercados emergentes están de nuevo en el radar de los inversores globales, y sus empresas están tomando la iniciativa en sectores globales clave, desde el hardware de IA hasta la automoción.

La guerra comercial no ha desaparecido, simplemente se ha adaptado. Y cuando una estrategia sobrevive incluso a sus propios límites legales, deja de ser una táctica y se convierte en parte del sistema. Y la incertidumbre pasa a ser estructural.

Los mercados están descontando un mayor riesgo de inflación en el corto plazo, pero las expectativas a largo plazo se mantienen relativamente estables.

A pesar de su sistema político comunista, China tiene uno de los Estados del bienestar más limitados entre las grandes economías. El gasto social como porcentaje del PIB es aproximadamente la mitad del promedio de los países de la OCDE y las ayudas directas a los ciudadanos son muy reducidas.

Aproximadamente el 76% de los planes de recompra autorizados aún no se han ejecutado. Eso significa que buena parte del dinero todavía no ha entrado realmente al mercado. Hay “pólvora seca” para sostener flujos en los próximos trimestres.

Muchas regiones dependen cada vez más del Kremlin justo cuando Moscú prioriza el gasto militar y los recursos empiezan a tensarse. Incluso empresas consideradas estratégicas han reducido jornadas laborales para contener costes.