Estamos enseñando a las máquinas a hacer nuestro trabajo mucho más deprisa de lo que estamos enseñando a los seres humanos a encontrar su lugar en el nuevo mundo que esas máquinas están creando.
El Euribor cierra septiembre en el 3,247% frente al 2,954% del mes anterior y 1,075 puntos más que un año. Para Ebury, queda todavía recorrido alcista para el índice que fija el precio de las hipotecas mixtas y variables.
Esta carrera es mucho más que una competición tecnológica, es una batalla por la soberanía monetaria, por la hegemonía financiera y por el grado de control que los Estados pueden ejercer sobre el dinero existente en un país.
Las renovables aportan el 21% de toda la energía que consume la Eurozona. No obstante, el aumento de los costes energéticos ya está empezando a lastrar la demanda interna en varios países, y se intensificará en el segundo trimestre, donde no se puede descartar una contracción.
"Cuando el mercado se aleja de su tendencia estructural y lo hace sin el respaldo de la economía real, cualquier decepción puede tener un impacto mayor de lo habitual. La tendencia puede continuar, pero lo hará sobre una base cada vez más inestable.", avisa el analista Pablo Gil.
Los mercados emergentes están de nuevo en el radar de los inversores globales, y sus empresas están tomando la iniciativa en sectores globales clave, desde el hardware de IA hasta la automoción.
A pesar de su sistema político comunista, China tiene uno de los Estados del bienestar más limitados entre las grandes economías. El gasto social como porcentaje del PIB es aproximadamente la mitad del promedio de los países de la OCDE y las ayudas directas a los ciudadanos son muy reducidas.
Aproximadamente el 76% de los planes de recompra autorizados aún no se han ejecutado. Eso significa que buena parte del dinero todavía no ha entrado realmente al mercado. Hay “pólvora seca” para sostener flujos en los próximos trimestres.
La credibilidad de las políticas de Sanae Takaichi se medirá en dos termómetros clave: el yen y el coste de financiación de la deuda a medio y largo plazo.
A los grandes inversores japoneses ya no les sale rentable comprar deuda estadounidense o europea: cuando cubren el riesgo de divisa, las rentabilidades resultan negativas.