Desde enero de 2025, las cifras de creación de empleo en EEUU se han revisado a la baja en 15 de los últimos diecisiete meses. En conjunto, las revisiones ya restan cerca de 780.000 empleos respecto a lo que inicialmente creyó el mercado. Desde comienzos de 2023 más de tres cuartas partes de las revisiones también han sido negativas.

Las reformas del gobierno corporativo están liberando valor para el accionista a través de la reducción de participaciones cruzadas, la distribución del exceso de efectivo en los balances con un aumento de los dividendos y las recompras de acciones y la actividad de fusiones y adquisiciones.

El mundo actual parece premiar cada vez más la velocidad, la agresividad estratégica y la capacidad de asumir riesgos. Y ahí Europa sigue dudando mientras otros avanzan.

Criptoactivos, crédito privado, fondos autogestionados: muchas personas sienten que siguiendo el camino tradicional simplemente no llegará con suficiente dinero a la jubilación.

El número de operaciones de venture capital en crypto ha caído a su nivel más bajo en cinco años. Para los tokens nuevos, el mensaje es claro: ya no hay dinero fácil que infle valoraciones en fases tempranas. El mercado pide tracción real antes de abrir el grifo de la financiación.

China acaba de publicar un atlas que ubica todos los minerales que posee en el lecho marino: tierras raras, cobre, hierro, manganeso, entre otros.

El problema es que todo eso exige enormes inversiones en un continente envejecido, muy endeudado y con cada vez menos margen fiscal.

La gran paradoja es que el mundo cripto, que nació con vocación antisistema y antiestatal, está ayudando a consolidar todavía más el liderazgo financiero de EEUU.

La Generación Z, que destaca por su facilidad para desenvolverse en entornos digitales y por su rápida adopción de herramientas tecnológicas, sigue siendo uno de los colectivos con mayores dificultades para acceder al empleo.

Las renovables aportan el 21% de toda la energía que consume la Eurozona. No obstante, el aumento de los costes energéticos ya está empezando a lastrar la demanda interna en varios países, y se intensificará en el segundo trimestre, donde no se puede descartar una contracción.

"Cuando el mercado se aleja de su tendencia estructural y lo hace sin el respaldo de la economía real, cualquier decepción puede tener un impacto mayor de lo habitual. La tendencia puede continuar, pero lo hará sobre una base cada vez más inestable.", avisa el analista Pablo Gil.

Los mercados emergentes están de nuevo en el radar de los inversores globales, y sus empresas están tomando la iniciativa en sectores globales clave, desde el hardware de IA hasta la automoción.