10Dec

Las asociaciones bancarias pactan con Economía la creación de un foro para impulsar medidas efectivas de lucha contra el fraude digital y reforzar la ciberseguridad con la Asociación Española para la Digitalización (DigitalEs).

Miguel Ángel Valero

El mismo día que la banca pactaba con el Ministerio de Economía crear un foro contra el fraude digital y reforzar la ciberseguridad, CISA, el FBI y el Centro Europeo de Ciberdelincuencia emitían una alerta internacional sobre una campaña de ciberataques prorrusos contra infraestructuras críticas a nivel global. Una amenaza que afecta directamente a España: tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil figuran entre los organismos mencionados en la alerta.

Ésta menciona a numerosas agencias que han detectado o investigado actividad maliciosa relacionada, entre ellas:

  • Departamento de Energía de EE. UU. (DOE)
  • Agencia de Protección Ambiental (EPA)
  • Centro de Delitos Cibernéticos del Departamento de Defensa (DC3)
  • Europol – Centro Europeo de Ciberdelincuencia (EC3)
  • EUROJUST
  • ASD’s ACSC (Australia)
  • Cyber Centre y CSIS (Canadá)
  • VZ, NÚKIB y NCTEKK (República Checa)
  • UNC y JUNALCO (Francia)
  • BSI (Alemania)
  • PS (Italia)
  • VP (Letonia)
  • LKPB (Lituania)
  • NCSC-NZ (Nueva Zelanda)
  • Policía Nacional de Rumanía
  • Guardia Civil y Policía Nacional (CNP) de España
  • SC3 (Suecia)
  • NCSC-UK (Reino Unido)

Desde Check Point Software, advierten: “Este aviso de CISA es una llamada clara a centrarse en los fundamentos en el perímetro OT. Los grupos hacktivistas prorrusos no dependen de malware personalizado ni de una profunda pericia técnica. Están utilizando servicios VNC expuestos, contraseñas débiles y una higiene de red deficiente para acceder directamente a nuestras redes de tecnología operacional e infraestructura crítica. Los operadores necesitan saber qué dispositivos están expuestos, eliminar accesos innecesarios a Internet, aplicar credenciales robustas y únicas, y segmentar las redes de control". 

"Los adversarios mencionados en este aviso no están empleando vulnerabilidades novedosas; se están aprovechando de condiciones que nuestro informe “Threats to the Homeland: Cyber Operations Targeting US Government and Critical Infrastructure” ya señaló como puntos débiles sistémicos en los sectores de agua, alimentación y energía. El aviso también subraya la dimensión propagandística de estas operaciones. Los grupos suelen exagerar la magnitud e impacto de sus intrusiones, pero las capturas de pantalla y vídeos son lo suficientemente reales como para obligar a los operadores a reaccionar. Como explicamos en el informe, esa combinación de baja sofisticación y alta visibilidad constituye en sí misma una forma de presión, especialmente para sectores ya tensionados por tecnologías OT heredadas y recursos limitados", insisten.

Por su parte, la Asociación Española de Banca (AEB), CECA y la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc) han dado un paso fundamental en la lucha contra la ciberdelincuencia, tras reunirse con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. El encuentro ha concluido con la creación de un foro para impulsar medidas efectivas de lucha contra el fraude digital y reforzar la ciberseguridad. Las asociaciones bancarias trabajarán con la Asociación Española para la Digitalización (DigitalEs) para diseñar acciones concretas que frenen las ciberestafas.

AEB, CECA y Unacc han planteado algunas propuestas concretas para valorar en este foro: abogan por crear canales de colaboración multisectoriales, que funcionen de manera ágil y con protocolos estandarizados para detectar patrones de fraude, definir alertas tempranas y coordinar respuestas rápidas. Las asociaciones señalan además la necesidad de potenciar mecanismos para compartir de forma segura datos que contribuyan a frenar las ciberestafas.

Junto con ello, el sector bancario propone actuar sobre los números de teléfono y direcciones web fraudulentos con la creación de un repositorio oficial de números sospechosos. Se trata de avanzar en línea con la Orden Ministerial de principios de año que prohíbe llamadas comerciales no solicitadas desde móviles y endurecer la vigilancia en este ámbito. Apuntan, además, la importancia de asegurar la retirada inmediata de anuncios falsos en plataformas digitales.

Las asociaciones bancarias defienden la conveniencia de valorar las limitaciones normativas, en diferentes sectores, para luchar de forma más eficaz contra el fraude digital. Del mismo modo, han reiterado la importancia de continuar en los esfuerzos para sensibilizar a la población ante los riesgos y concienciar sobre la ciberseguridad, en colaboración con el conjunto de sectores económicos y con las administraciones públicas.

Este esfuerzo es coherente con las cuatro campañas de sensibilización e información que ha impulsado el sector bancario para fomentar el uso seguro de plataformas digitales, hasta lograr 80 millones de impactos en su difusión en apenas tres años. Actualmente, AEB, CECA, Unacc y ASNEF están desarrollando la campaña ‘En lo digital, preocúpate igual’ en medios, plataformas de streaming y redes sociales. Asimismo, AEB y CECA difunden periódicamente mensajes de concienciación sobre ciberseguridad en radio bajo el lema ‘El sector bancario, contigo’.En este sentido, las asociaciones bancarias han reiterado su compromiso activo en el impulso de la capacitación digital y la educación financiera, como pilares para garantizar el uso seguro de las herramientas digitales. 

Solo en 2023, el sector impulsó cerca de 13.000 actividades de formación financiera y digital adaptadas a las necesidades de todos los colectivos. Para centralizar este esfuerzo, en 2022 se lanzó ‘Aula Financiera y Digital’, una plataforma que agrupa más de 600 iniciativas formativas del sector y que recientemente ha incorporado un área específica de ciberseguridad con consejos prácticos y recursos de expertos.

En la reunión con el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, también han participado representantes de la Asociación Española para la Digitalización, usuarios financieros, colectivos de mayores y personas con discapacidad, junto con el Banco de España y el Defensor del Pueblo, que coincidieron en la necesidad de reforzar la colaboración público-privada ante el aumento del fraude digital.

10Dec

El consumo de chocolate sigue creciendo, impulsado por Asia y los segmentos premium. Los chocolates éticos, orgánicos y bajos en azúcar están ganando terreno, al igual que el cacao certificado.

El mercado del cacao está en caída libre. Los precios se han desplomado un 45% desde enero, borrando dos años de máximos históricos y transformando la industria, según un análisis realizado por Cofacecompañía especializada en la gestión integral del riesgo de crédito comercial.

Según sus analistas, tras alcanzar casi los 12.000$ por tonelada a finales de 2024, el cacao se sitúa actualmente en torno a los 5.000, lo que supone una caída de más del 50% en un año. Este fuerte descenso se explica por dos factores: las previsiones optimistas de cosecha en Costa de Marfil y el fin de la especulación que había impulsado el aumento de precios en 2024. A pesar de esta caída, los precios se mantienen dos veces por encima de su promedio de 2012-2022 (2.525$ por tonelada).

Aunque los efectos de El Niño y el virus del brote hinchado tipo han remitido, el déficit de suministro persiste y continúan los problemas de 2024. Las plantaciones están envejeciendo, la inversión sigue siendo demasiado limitada y la producción está muy concentrada geográficamente. Costa de Marfil y Ghana representan juntos casi el 60 % de la producción mundial, cifra que aumenta al 70 % si incluimos el resto de África Occidental. Por lo tanto, el sector del cacao es extremadamente vulnerable a cualquier interrupción del suministro en esta región.

El consumo de chocolate sigue creciendo, impulsado por Asia y los segmentos premium. Los chocolates éticos, orgánicos y bajos en azúcar están ganando terreno, al igual que el cacao certificado (Fairtrade, Rainforest Alliance). Al mismo tiempo, países productores como Costa de Marfil y Ghana buscan aumentar la proporción de molienda nacional para obtener más valor.

África Occidental sigue dominando, pero América Latina, en particular Ecuador, aspira a superar a Ghana para 2027, con una producción anual de 650.000 toneladas de cacao. 

Las iniciativas de trazabilidad impuestas por la UE y el mecanismo del Precio de Referencia para una Renta Decente (PRRD) implementado por los gobiernos de Ghana y Costa de Marfil —que establece un precio mínimo al productor (precio en origen) de 3.408$ por tonelada en Ghana y de 2.650$ por tonelada en Costa de Marfil— están aumentando simultáneamente la presión para una cadena de suministro sostenible y transparente.

09Dec

El gráfico de puntos y el Resumen de Proyecciones Económicas pueden dar pistas sobre nuevos recortes en 2026 y sobre la división existente entre los miembros de la Reserva Federal.

Miguel Ángel Valero

Gran expectación ante la reunión de la Reserva Federal de este miércoles 10 de diciembre, donde las previsiones ante la actuación de la Fed han variado de forma radical a lo largo de las últimas semanas. Esto se debe a que los mercados se muestran más cautos respecto a los recortes esperados. La llegada de los datos retrasados por el cierre de Gobierno, el impulso de los estímulos fiscales el año que viene y la inamovible fortaleza del consumo han reducido las expectativas de recortes a dos para 2026. Este giro provocó fuertes ventas en la parte larga de la curva, situando las rentabilidades del bono a 10 años en máximos desde septiembre. 

"Tras la anterior reunión, se daba por hecho que en diciembre asistiríamos a una pausa en el ciclo de bajadas de tipos llevadas a cabo por Powell, y que tendríamos que esperar a 2026 para ver movimientos adicionales. Sin embargo, a lo largo de las última semanas, los datos que hemos ido conociendo respecto al mercado laboral, más débiles de lo anticipado, junto con unas ventas minoristas y una confianza del consumidor que también pierden tracción, han llevado a que asistamos a declaraciones de algunos miembros de la Fed mostrándose favorables a una nueva bajada antes de fin de año", resalta Cristina Gavín, jefa de Renta Fija de Ibercaja Gestión.

De esta manera, ahora el mercado da por hecho que finalizaremos 2025 con el tipo de intervención en el rango 3.5%-3.75% tras una bajada de 25 puntos básicos (pb) este miércoles. La clave vuelve a estar en el mensaje que transmita Powell posteriormente sobre lo que podemos esperar de cara a 2026 y en el dot plot (gráfico de puntos) "que publique la Reserva Federal y que nos dará visibilidad sobre el nivel de dispersión entre los diferentes miembros del Comité".

"El cambio de presidente en la Fed que veremos este próximo año, con la influencia que pueda tratar de ejercer Trump, añade un punto adicional de incertidumbre sobre la trayectoria de bajadas en los próximos 12 meses", añade esta experta.  

El consenso de mercado descuenta dos bajadas más que situarían el tipo de intervención a finales de 2026 en el rango 3%-3.25%. "No obstante, la dispersión entre los diferentes analistas de mercado es tan amplia que nos da una indicación de que todo es posible. Los datos que vayamos conociendo en materia de crecimiento, precios e inflación van a jugar un papel fundamental en la actuación de la Reserva Federal", precisa Cristina Gavín.

Mediolanum: el empleo será decisivo

Daniel Loughney, director de Renta Fija para MIFL (Mediolanum International Funds), también espera que la Reserva Federal recorte los tipos de interés en un 0,25%, reduciendo el rango objetivo de los fondos federales a entre 3,5 y 3,75%. En la última reunión de la FED, el presidente Powell indicó que un recorte de tipos en diciembre estaba en consideración. No obstante, el enfoque reciente de la Fed ha estado en el mercado laboral, que parece debilitarse. 

El próximo informe de nóminas no agrícolas no se publicará hasta después de la reunión de la Fed, por lo que los datos del informe de empleo nacional (ADP, por sus siglas de inglés), que mostraron un aumento en el ritmo de despidos, probablemente consolidarán la expectativa de recorte de tipos.

Además, los recortes recientes se han percibido como “recortes restrictivos” (hawkish cuts), pero el debilitamiento del mercado laboral podría generar una reacción más acomodaticia (dovish) en esta ocasión. 

Un punto clave será el análisis de la gráfica de puntos de la Fed y el Resumen de Proyecciones Económicas, comunicado trimestralmente, ya que los participantes del mercado buscarán cualquier cambio en el sentimiento de la Fed que pueda redefinir las expectativas de la política monetaria para 2026. Esto es importante tanto para los activos de riesgo como para los bonos, dado que la sensibilidad del mercado de acciones a las expectativas de la Fed ha aumentado en tiempos recientes.

"Esperamos un ligero cambio hacia una proyección central más acomodaticia en el análisis de la gráfica de puntos de la Fed y un aumento en la previsión de la tasa de desempleo", apunta.

DWS: puede esperar a tener más datos en enero

Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EEUU, cree que "una vez más, la Fed se encuentra entre la espada y la pared antes de la reunión de diciembre". Debido al cierre del gobierno, los datos disponibles son limitados y probablemente estén distorsionados. Los datos privados sobre los mercados laborales indican un debilitamiento continuo, mientras que los datos oficiales sobre solicitudes de desempleo permanecen moderados. Parece que la mayor parte del debilitamiento de las condiciones del mercado laboral se debe a las etapas finales de la “normalización post-pandemia” de la demanda laboral y a los cambios en las estructuras de costos debido a los aranceles. Sin embargo, esto parece estar también cada vez más entrelazado con la reticencia de las empresas a contratar, debido a las perspectivas de avances en la inteligencia artificial. Los temores de mayores costes laborales, asociados a posibles aumentos en los costes de salud, también podrían explicar en parte la debilidad reciente, especialmente entre las pequeñas empresas. No obstante, la situación actual está lejos de provocar despidos generalizados, los cuales requerirían una respuesta inmediata.

En cuanto a la inflación, los miembros de la Fed carecen de datos oficiales oportunos, que solo se publicarán después de la reunión. Los últimos datos disponibles, correspondientes a septiembre, sugieren que la inflación se mantiene elevada, alrededor del 3%. Mientras tanto, los datos de sentimiento más recientes sobre los precios del lado de la oferta indican presiones de precios continuas. No está claro si estas presiones prevalecientes se trasladan a los consumidores o se absorben a costa de la contratación. El ánimo de los consumidores sigue siendo bajo, ya que predominan la inflación y las expectativas de ingresos más débiles, especialmente entre los de menores ingresos. Aquellos con mayores ingresos y quienes se benefician de la buena evolución de los mercados de activos parecen gastar a un ritmo sólido. Sin embargo, este viento a favor parece depender cada vez más de la expectativa de que los bancos centrales flexibilizarán la política monetaria, como lo demuestra la reciente volatilidad de corta duración.

Desde esta perspectiva, la verdadera pregunta es si los miembros del Comité están dispuestos a decepcionar a los mercados, lo que podría afectar negativamente las condiciones financieras y, en consecuencia, el consumo a corto plazo. En cualquier caso, será difícil para el presidente de la Fed, Powell, alcanzar un consenso entre los más restrictivos y moderados del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), y convencer al público sobre la decisión probablemente será aún más difícil. 

Una pausa acomodaticia ‘dovish’ que prometa nuevos recortes, si los próximos datos los respaldan, podría solo retrasar la decepción y sus implicaciones sobre las condiciones financieras y el consumo. Otro recorte de tasas con enfoque más restrictivo ‘hawkish’ probablemente pondría a prueba la credibilidad de la Fed y alentaría a los mercados dovish a esperar aún más flexibilización. A la luz de las noticias recientes sobre el posible sucesor de Powell, tal movimiento podría incluso generar otra ronda de debate sobre la independencia de la Fed.

El hecho de que también se esperan actualizaciones sobre las proyecciones económicas y el diagrama de puntos de la FED ‘dot plot’ complica aún más el panorama. Estas actualizaciones probablemente mostrarán nuevamente la división entre los miembros del FOMC, dificultando la elaboración de un relato conciso. Afortunadamente, sus miembros pueden argumentar una vez más que los tipos de interés siguen siendo restrictivos y que un recorte de 25 pb podría apoyar al mercado laboral, sin empeorar la inflación, que se espera sea temporal de todos modos. 

En última instancia, una vez más, la responsabilidad recae en las habilidades de comunicación del presidente Powell para lograr un equilibrio. "Esperamos que la Fed recorte las tasas en diciembre, pero también comprenderíamos si deciden mantenerlas hasta la reunión de enero para recopilar más datos", subraya.

UBS: los rendimientos de la deuda pública bajarán

Los rendimientos del Tesoro estadounidense deberían bajar a medida que la Fed siga recortando tipos. Los bonos del Tesoro estadounidense prolongaron sus caídas el lunes 8 de diciembre, a pesar de que el mercado mantiene confianza en un recorte de tipos en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal del miércoles 10. Con un 4,17% al cierre del lunes, la rentabilidad del bono a 10 años alcanzó su nivel más alto desde septiembre.

"Aun así, seguimos pensando que los rendimientos de la deuda pública bajarán, y prevemos que la rentabilidad del Tesoro a 10 años caiga hasta el 3,75% en los próximos seis meses. Con unas rentabilidades que provienen de una combinación de cupón y apreciación de capital, seguimos viendo valor en mantener renta fija de calidad en cartera", señalan en UBS, donde destacan tres claves:.

  • Los últimos datos despejan el camino para nuevos recortes de tipos por parte de la Fed.
  • Es probable que el Gobierno estadounidense gestione el coste de su financiación mediante más medidas de represión financiera.
  • Las perspectivas de retorno para los bonos de calidad y duración media son atractivas.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, añade: “Con los próximos recortes de la Fed creando un contexto favorable, seguimos viendo un papel clave para los bonos gubernamentales de alta calidad y los corporativos con grado de inversión en las carteras. Los inversores centrados en generar ingresos también pueden considerar oportunidades en estrategias de renta variable, tanto mediante dividendos como a través de estrategias con opciones”.

Ebury: Powell dejará claro que no están garantizados futuros recortes

Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, anticipa que el FOMC bajará los tipos en 25 pb. Se trata de un recorte ya descontado por el mercado, pero subraya que el foco estará en el tono de Powell y en un “dot plot” que evidenciará una Fed cada vez más fracturada. Con datos incompletos tras el cierre del Gobierno y un mercado laboral que se enfría sin mostrar tensiones severas, Ebury cree que el presidente de la Fed, probablemente, modere las apuestas para un recorte en enero y recordará que “no están garantizadas futuras reducciones de tipos”. Ese matiz más belicista podría ofrecer soporte al dólar a corto plazo al trasladar al mercado que la senda de tipos en 2026 será más incierta y dependiente de los datos, según Matthew Ryan, jefe de Estrategia de Mercados.

Enrique Díaz-Álvarez, Chief Economist and Credit Risk Officer de Ebury, añade que, además de la bajada de tipos prevista para la reunión de esta semana, Trump insinuó que Kevin Hassett, leal al presidente y candidato ultra dovish, parece haber recibido el visto bueno para ser el próximo presidente de la Fed. Como era de esperar, el dólar se vendió frente a todas las divisas del G10, excepto el franco suizo. El franco terminó en la parte baja de la tabla, ya que los inversores abandonaron los valores refugio y se decantaron por activos de riesgo. Las mayores pérdidas las registró el real brasileño, después de que Bolsonaro decidiera respaldar a su hijo en las elecciones presidenciales. A raíz de esta decisión, los mercados ven menos probable que gane una administración pro-mercado en Brasil el año que viene.

Esta semana, los mercados centrarán toda su atención en la última reunión de la Reserva Federal de 2025, que se celebrará el miércoles. Ya está descontada completamente otra bajada de tipos, hasta el 3,75%, y "no esperamos que la Fed ofrezca ninguna sorpresa en este sentido". Sin embargo, la incertidumbre sobre el tono de las comunicaciones de la Fed sí que es mucho mayor. El gráfico de puntos, que refleja la opinión de cada miembro con derecho a voto sobre la posible trayectoria de los tipos de interés, será clave. Un recorte hawkish podría hacer que el dólar volviera a subir hasta el máximo del rango que ha mantenido recientemente. 

  • EUR: La sorpresa al alza en la inflación de la zona euro respalda nuestra opinión de que el ciclo de recortes del BCE ha llegado a su fin. También refuerza nuestra tesis de que el próximo movimiento del BCE será una subida de tipos y no una bajada, al igual que lo ha hecho la revisión al alza del PMI de noviembre. El PMI compuesto se sitúa ahora en un nivel bastante saludable de 52,8, colocándolo cómodamente en territorio de expansión, y en el nivel más alto de los últimos dos años y medio. Al igual que con el Banco de Inglaterra, tendremos que esperar hasta la próxima semana para presenciar la última reunión del año del Banco Central Europeo. No se cambiarán los tipos de interés y esperamos que Lagarde sugiera a los mercados que no hay apenas apetito para nuevos recortes. A medida que la brecha entre los tipos de interés a ambos lados del Atlántico sigue reduciéndose, esperamos que la moneda común siga contando con un buen apoyo hasta 2026.
  • USD: Los últimos datos del mercado laboral estadounidense siguen enviando señales contradictorias. Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo cayeron la semana pasada a un nuevo mínimo desde la pandemia. Sin embargo, los datos privados muestran un panorama más negativo. En cualquier caso, no observamos indicios de recesión, y el auge de la inversión en inteligencia artificial sigue sustentando la economía estadounidense. Creemos que el mercado puede estar precipitándose a la hora de descontar recortes para 2026, y el gráfico de puntos del FOMC y las comunicaciones de esta semana pueden empezar a apuntar en la dirección contraria. La rotación en el seno del comité introducirá a cuatro presidentes de bancos regionales nuevos en 2026, tres de los cuales esperamos que sean bastante hawkish. A Hassett, alineado con los intereses de Trump, le resultará difícil alcanzar consensos, y esperamos que las reuniones de la Fed se vuelvan cada vez más acaloradas y divididas a medida que pasen los meses.
  • GBP: La libra esterlina sigue repuntando gracias al alivio que ha supuesto el reciente presupuesto del Reino Unido y a las revisiones ligeramente positivas de los PMI la semana pasada, que sugieren que la economía británica no se está ralentizando tanto como se temía. Sin duda, esto ha ayudado a la libra a terminar la semana por delante de todas sus homólogas europeas, así como del dólar. Las expectativas del mercado sobre los tipos del Banco de Inglaterra (como máximo dos recortes más, con un tipo terminal en torno al 3,5 %) nos parecen bastante acertadas. Dado que la economía británica muestra signos de desaceleración, el mercado laboral sigue siendo frágil y la inflación parece haber tocado techo, creemos que es casi seguro que se produzca otro recorte más la semana que viene. Sin embargo, la clave estará en la división de votos entre los miembros del comité y las comunicaciones del banco sobre sus próximos pasos. Los tipos relativamente altos, un crecimiento económico moderado y una Reserva Federal dovish deberían seguir impulsando a la libra en los próximos meses.
09Dec

La ampliación de la brecha entre las compañías que sepan subirse a la ola de la innovación y las que no, favorecerá a la gestión activa. Porque será más necesaria para encontrar oportunidades en un contexto en el que la IA provocará mayores pérdidas en el empleo, según el gestor de Banor Mistral.

Miguel Ángel Valero

Angelo Meda, gestor de Banor Mistral, fondo de renta variable europea integrado en Banor SICAV, cree que 2026 será un año para la selección de valores. Porque la inteligencia artificial (IA) será el factor clave que impulsará tanto a los ganadores, las compañías que sepan aportar herramientas de IA a sus empleados y gobernarlas, como perdedores, aquellas que no lo sepan llevar a cabo. Y la selección de valores será clave, porque la brecha entre ambos perfiles de compañías se ampliará el próximo año.

Esta ampliación de la brecha entre las compañías que sepan subirse a la ola de la innovación y las que no, favorecerá a la gestión activa. Porque será más necesaria para encontrar oportunidades en un contexto en el que la IA provocará mayores pérdidas en el empleo, según el gestor de Banor Mistral.

De hecho, el factor IA ya está provocando que grandes compañías tecnológicas en Estados Unidos se vayan sucediendo como los motores del comportamiento positivo del S&P 500 durante siete meses consecutivos. Es el caso de Alphabet, que sucede a Microsoft en este rol, y así sucesivamente.

Angelo Meda indica que el S&P 500 ha cerrado noviembre en positivo por séptimo mes consecutivo gracias al empuje de Alphabet, una de las grandes compañías tecnológicas norteamericanas. Alphabet, la empresa que está detrás de Google, YouTube y Waymo, lideró el comportamiento alcista en el grupo de las grandes tecnológicas en Estados Unidos, gracias a sus éxitos en IA. Tanto en el lado del hardware, con las ventas de sus TPU, Tensor Processing Units, y la competición con las GPU de Nvidia, como en el del software, porque el Gemini 3.0 ha ido ganando cuota de mercado frente a ChatGPT.

Esta tendencia la define el gestor de Banor Mistral como un “relevo”, ya que en  los últimos meses se ha producido un traspaso entre los gigantes tecnológicos en su rol de impulsores del mercado bursátil: “Primero fue Microsoft gracias al éxito en ChatGPT, a través de OpenAI;  después,  Nvidia por los elevados pedidos de chips de IA, y ahora Alphabet, junto con otras compañías como Amazon y Apple, que muestran signos de recuperación”.

Concentración de retornos

Sin embargo, están apareciendo señales que alertan de algunas fragilidades en las temáticas que han impulsado los índices recientemente. El índice “equal weight” (equiponderado) se ha mantenido plano en los últimos tres meses, mientras que el índice ponderado por capitalización de mercado, en el que las grandes compañías tecnológicas tienen un mayor peso, ha subido más de 5 puntos en el mismo plazo.

Esto supone que se está produciendo una fuerte concentración de los retornos. Porque aparecen fragilidades en las temáticas que han impulsado los índices en los últimos tiempos, tales, como la computación cuántica, los criptoactivos y los mercados privados.

Según Angelo Meda, “se libra una feroz batalla entre bears (bajistas), y bulls (alcistas), mucho más fuerte de lo que parece”. El lado de los bulls se apoya en argumentos como las inversiones en IA que impulsan la productividad, el gasto fiscal en EEUU que beneficia a los consumidores, los programas de recompra que apoyan los precios de las acciones, y el efecto riqueza por el aumento de los precios de viviendas y acciones que impulsa el consumo entre los más acomodados. 

Por su parte, los bears, aducen factores técnicos como la fuerte posición de los inversores minoristas, un mercado centrado en muy pocas temáticas, las valoraciones poco atractivas, y los riesgos de una economía en forma de “K”, en la que algunos segmentos suben con fuerza, mientras que otros caen bruscamente. Un escenario que podría llevar a importantes pérdidas en el empleo, indica el gestor de Banor Mistral.

Qué puede pasar en los mercados bursátiles en 2026

Angelo Meda señala que los mercados de renta variable se preparan para el empujón final, el rally navideño habitual, pero que 2026 se presenta lleno de incertidumbres. En el próximo año, las tendencias en los mercados serán menos claras. En 2025, bastaba con comprar acciones expuestas a la temáticas de moda, la defensa y bancos en Europa, los centros de datos y la IA en EEUU. Sin embargo, en 2026 se premiará más la selección de valores, con el fin de “identificar los verdaderos beneficiarios del desarrollo de la IA y los perdedores”.

Será crucial para el inversor “comprobar si se necesitan nuevas inversiones y si están justificadas por los retornos”. Las empresas no solamente deberán proporcionar herramientas de IA a los empleados, también tendrán que gobernarlas. 

2026 será un año en el que se conocerá finalmente, el impacto de los aranceles en el consumo, así como el impacto de la innovación por la IA en el empleo y la eficiencia de las empresas, a medida que se vaya conociendo la evolución de los márgenes.

"Aparecerán los primeros resultados de la narrativa de 2025. Las reacciones probablemente serán extremas: quienes se beneficien y surfeen la ola de innovación serán recompensados más de lo que merecen, mientras que quienes muestren debilidad sufrirán importantes penalizaciones en su cotización en Bolsa”, vaticina el gestor de Banor Mistral.

La  divergencia entre ganadores y perdedores se ampliará aún más, y crecerá el temor a un mayor efecto neto negativo de esta divergencia respecto a etapas anteriores. Porque la creación de empleo vinculada a la IA parece más limitada que en otras fases anteriores.  Un contexto que supondrá que 2026, “será el año clave para la gestión activa. Una gestión que permitirá a los inversores navegar en un mercado cada vez más concentrado, aprovechando las oportunidades disponibles”, concluye Angelo Meda.

Banca March: deuda soberana bajo presión

En Europa, los mercados de deuda soberana están pendientes de la aprobación de la Ley de Financiación de la Seguridad Social francesa para el próximo ejercicio. La tramitación exitosa de esta ley es clave para que continúen las negociaciones presupuestarias en un Parlamento fragmentado con mayorías muy ajustadas. Alemania votará próximamente la aprobación de contratos de defensa por valor de 52.000 millones, tras la aprobación de los presupuestos para 2026 a finales de noviembre. A este mayor gasto se suman las declaraciones de Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, que mantiene un tono restrictivo en política monetaria, incluso señalando que considera más probable una subida de tipos en 2026 que una bajada.

Las presiones sobre la parte larga de la curva soberana continuarán en las próximas semanas. "A pesar del reciente movimiento, consideramos que los precios actuales siguen sin ser atractivos. En nuestro caso, preferimos posicionarnos en duraciones intermedias y capturar principalmente la prima de crédito. Bajo nuestro punto de vista, las oscilaciones inesperadas en la parte larga de la curva continuarán ante el incremento de emisiones soberanas para sostener los elevados déficits públicos, lo que vemos como un escenario interesante que podría generar oportunidades tácticas en caso de exageración en los movimientos", apuntan los analistas de Banca March. 

Por otro lado, mejora la confianza de los inversores en la zona euro, con el índice Sentix subiendo en diciembre hasta -6,2 desde el -7,4 previo y ligeramente por encima del -6,3 previsto. A pesar de este repunte la confianza se mantiene todavía por debajo de los niveles de octubre y no ha revertido completamente la caída de noviembre. En Alemania la industria da señales de reactivación en el tramo final del año. Siguiendo la estela de otros indicadores conocidos la semana pasada, como fueron los pedidos a fábrica, la producción industrial superó las expectativas al crecer en octubre un +1,8% mensual desde el +1,1% anterior y con ello, la actividad abandona el terreno de caída en términos interanuales. El crecimiento frente al mismo periodo del año pasado escaló hasta +0,8% muy por encima del -1,4% del mes previo y en su mayor incremento desde julio. Por sectores lideró la actividad en maquinaria y electrónica, mientras que la industria automovilística siguió en contracción (-1,3% mensual).

HSBC: invertidos, pero selectivos

Con el inicio de 2026, HSBC Asset Management (HSBC AM) considera que se producirá un “intercambio de roles” en los mercados de inversión globales, en el que el desempeño estará cada vez más impulsado por los fundamentos, como el crecimiento de los beneficios, en lugar del sentimiento. "Aunque nuestro escenario central no anticipa una recesión, creemos que la economía global está experimentando un 'acercamiento' de las tasas de crecimiento entre las principales economías desarrolladas', señalan sus analistas. Esto refleja un cambio respecto a la dinámica “en forma de K” de años anteriores, en la que el excepcionalismo de EEUU dominaba el desempeño global. 

La inversión en tecnología seguirá contribuyendo de manera significativa al PIB estadounidense, sumando aproximadamente un 0,5%, mientras que el apoyo de las políticas de Europa y China, combinado con la demanda global más amplia, debería acercar las tasas de crecimiento entre regiones. Al mismo tiempo, Asia, el Golfo, India, Indonesia y los mercados frontera continúan liderando el crecimiento del PIB mundial. Estos mercados mantienen una fortaleza estructural y podrían estar mejor posicionados para rendir en un año en el que las condiciones financieras son favorables, la incertidumbre política disminuye y las interrupciones del comercio global parecen menos graves de lo anticipado.

También puede continuar una “ampliación” de los retornos del mercado en medio de la convergencia de beneficios y del PIB a nivel global, con el interés de los inversores en los mercados emergentes respaldado por la posibilidad de una mayor debilidad del dólar y la exposición al floreciente sector tecnológico de Asia. Los marcos políticos sólidos y creíbles han significado una mayor resiliencia macroeconómica y menor volatilidad de los activos de los mercados emergentes. Mientras tanto, las propiedades de cobertura de los bonos gubernamentales de los mercados desarrollados probablemente se verán debilitadas por la elevada deuda y la inflación persistente, lo que hace que los sustitutos de los bonos sean fundamentales. Esto implica que los inversores deben“diversificar los activos que ya actúan como diversificadores”.

Joseph Little, Global Chief Strategist en HSBC AM, afirma: “El riesgo y el retorno esperados no son estáticos ni fijos; dependen de cómo evoluciona el entorno económico y de cómo los mercados valoran dicho entorno. En 2026, prevemos un crecimiento global más sincronizado, menor ruido político y un entorno que permitirá intercambios de roles en varias clases de activos.”

Una de las ideas centrales del Outlook 2026 de la gestora del HSBC es el concepto de “Intercambio de roles”, que se refiere a cómo varias suposiciones de inversión de larga data están cambiando. Identifica tres cambios principales:

  • 1. Replantear la supremacía de los activos estadounidenses. Durante décadas, las acciones, los bonos y el dólar estadounidense han ocupado un lugar destacado en las carteras globales. No creemos que esto suponga el fin del excepcionalismo estadounidense, pero los inversores están claramente reevaluando sus posiciones. La creciente incertidumbre fiscal, las mayores primas por plazo y el papel desproporcionado de las acciones tecnológicas de gran capitalización generan preocupación sobre la diversificación, el riesgo de valoración y la estabilidad del retorno a largo plazo. Los inversores internacionales, en particular, están reconsiderando cuánto de su exposición al dólar estadounidense desean cubrir.
  • 2. Cambios en el comportamiento de la renta fija. La inflación persistente en EEUU, Reino Unido y Australia, donde “el 3 % es el nuevo 2 %”, junto con la expectativa de recortes moderados de los tipos de interés, ha endurecido muchas curvas de rendimiento y limita la capacidad de los bonos gubernamentales tradicionales para ofrecer una protección fiable frente a caídas. El reciente aumento de las primas de riesgo de los bonos refleja preocupaciones sobre la dinámica fiscal y los cambios estructurales tras la pandemia. Como resultado, los inversores recurren cada vez más al crédito de grado de inversión como cobertura sustituta, algo que identificamos como un cambio notable respecto a los ciclos anteriores. Xavier Baraton, Global Chief Investment Officer en HSBC AM, afirma que “el entorno económico actual está más equilibrado entre las fuerzas monetarias y fiscales. Los inversores se han dado cuenta de que los bonos gubernamentales de larga duración pueden no comportarse como el activo defensivo que antes eran, y esto está provocando un cambio significativo en la forma en que se construyen las carteras.”
  • 3. Las inversiones alternativas asumen un nuevo papel defensivo. Históricamente, los Treasuries y los Gilts han dominado la construcción de carteras defensivas. Sin embargo, en un entorno donde los tipos se mantienen altos por más tiempo y los bonos gubernamentales ofrecen menos protección, las estrategias alternativas, incluidos los hedge funds, la infraestructura y el crédito privado, se utilizan cada vez más para diversificar el riesgo. Los hedge funds, en particular, están recuperando importancia; los patrones históricos muestran que, en contextos similares al actual, caracterizados por cambios globales, variabilidad de la inflación y complejidad en las políticas, estas condiciones favorecen determinadas estrategias de hedge funds.

"Esperamos que el desempeño del mercado se amplíe de manera significativa en 2026. Con las empresas tecnológicas de gran capitalización representando cerca del 70% de los beneficios corporativos de EEUU en 2025, el riesgo de concentración ha aumentado de forma notable. La ampliación también implica que el auge de la inversión en IA podría trasladarse a otros sectores, como utilities, construcción, sanidad y materiales básicos, y se debería observar una mejora en el desempeño de algunos de estos sectores. Además, consideramos que los inversores deben adoptar un enfoque "más holístico" sobre los activos y las estrategias para reforzar la resiliencia de la cartera, especialmente en un contexto macroeconómico altamente complejo. A esto es a lo que hemos denominado “diversificar los activos que ya actúan como diversificadores”.

Xavier Baraton añade que “varios factores impulsan esta ampliación esperada. El crecimiento de los beneficios globales empieza a converger, en lugar de depender únicamente de la tecnología estadounidense. Las valoraciones siguen siendo atractivas en los mercados de Europa, Australasia y Extremo Oriente, en los mercados emergentes y en sectores estadounidenses fuera de la tecnología de gran capitalización. Los sectores de tecnología y servicios en Asia ofrecen un fuerte potencial con menor riesgo de valoración. Además, sectores como infraestructura, materiales básicos, industriales, utilities, sanidad y el sector residencial, incluyendo viviendas multifamiliares, residencias estudiantiles y para mayores, se beneficiarán de grandes temas globales como la electrificación, la transición energética, la digitalización y el envejecimiento de la población".

A medida que se espera que los beneficios converjan y el contexto macroeconómico se vuelva más equilibrado, se refuerza la justificación para ampliar la diversificación entre mercados. Las oportunidades en los mercados tecnológicos de Asia podrían resultar tan atractivas como las de Estados Unidos, con valoraciones menos exigentes.

Otras áreas, en particular el capital privado, han quedado algo desatendidas en los últimos años. Esto genera el potencial de un “intercambio de roles”, en el que el tema de la “ampliación” anima a los inversores a reevaluar el capital privado y áreas relacionadas, como la infraestructura cotizada, especialmente si comienzan a materializarse recortes de tipos. El capital privado enfrentó un entorno de salidas desafiante en 2024 y principios de 2025, pero muestra señales tempranas de mejora. El aumento del flujo de operaciones, una recuperación moderada de los mercados de salidas a Bolsa y ofertas públicas de venta de acciones, una mejor liquidez en los mercados privados a través de las transacciones secundarias y la disminución de la incertidumbre relacionada con aranceles contribuyen conjuntamente a un panorama más constructivo para esta clase de activos en el año que viene.

Históricamente, los hedge funds tuvieron un buen desempeño durante la década de 1990, un período marcado por una geopolítica multipolar, inflación persistente y variabilidad fiscal. Estas condiciones reflejan el entorno actual más de cerca que la década posterior a la crisis financiera global, cuando la política monetaria acomodaticia suprimió la volatilidad y opacó muchas estrategias alternativas. Dado que las coberturas tradicionales, como los bonos, pueden perder su fiabilidad, los hedge funds deberían ganar importancia. En cuanto a estrategias específicas, el equipo de esta gestora se está centrando actualmente en gestores de macro discrecional, event-driven y multi-estrategia.

El crédito privado ha crecido hasta convertirse en un mercado de 3 billones$, ofreciendo históricamente fuertes retornos y proporcionando protección frente a caídas significativas. Aunque los rendimientos podrían moderarse con los recortes de tipos en 2026, las rentabilidades se mantienen por encima de muchos umbrales institucionales. En el entorno actual, un enfoque conservador hacia el crédito privado, centrado en la calidad, puede resultar adecuado. Además, la diversidad del sector, que abarca préstamos directos, financiación respaldada por activos, crédito oportunista y financiación especializada, subraya la importancia de la selección de gestores y la calidad de los activos. 

Joanna Munro, CEO de HSBC Alternatives de HSBC Asset Management, afirmó: “La calidad esfundamental en el crédito privado. Nos centramos en negocios bien capitalizados, con ingresos recurrentes y fuerte generación de efectivo. Estos préstamos suelen ser estructurados por nosotros, con garantía colateral y protegidos por convenios, y son muy diferentes de los tipos de facilidades y negocios que han acaparado titulares recientemente".

Asia sigue siendo uno de los mercados de crédito privado más atractivos a nivel mundial. La demanda de financiación está aumentando con fuerza, respaldada por la construcción de ciudades inteligentes, la expansión de las energías renovables, el crecimiento de la inversión interna y las sólidas necesidades de financiación corporativa.

Asia también resulta atractiva desde la perspectiva de la infraestructura, en nuestra opinión. El mercado de infraestructura de Asia, valorado en 1,61 billones$ en 2025 y con previsión de crecer hasta 2,22 billones en 2030, ofrece acceso a proyectos renovables de tamaño medio, mejoras en transporte e infraestructura digital. Mientras tanto, los activos de infraestructura cotizados proporcionan flujos de caja ligados a la inflación y exposición a temas de crecimiento estructural.

Un dólar más débil en 2025 ha respaldado el desempeño de los mercados emergentes. Sin embargo, la reciente resiliencia se debe no solo a los efectos de la moneda, sino también a reformas macroeconómicas más profundas. Algunos mercados de bonos de los mercados emergentes muestran ahora una volatilidad menor que sus homólogos de mercados desarrollados, un cambio estructural importante y a menudo subestimado.

Aunque China enfrenta presiones deflacionarias continuas, "esperamos que se mantenga el apoyo fiscal orientado al consumo, en línea con el último plan quinquenal", resalta el análisis de la gestora. Las dinámicas comerciales siguen siendo un riesgo, pero la regionalización de las cadenas de suministro y la creciente importancia de los flujos comerciales de Asia a Asia proporcionan compensaciones significativas.

"Conclusión: mantener la inversión, ser selectivo. Creemos que 2026 se caracterizará por intercambios de roles, una ampliación del desempeño del mercado y la necesidad de diversificar incluso a los instrumentos que ya diversifican. Los inversores deben mantener la inversión, ser selectivos y centrarse en la calidad. Los rezagados pueden convertirse en líderes, y la resiliencia proviene de aprovechar un conjunto más amplio de clases de activos", subraya el Outlook 26 de HSBC AM.

09Dec

Trump permite a Nvidia a vender sus chips H200 en China, imponiendo un arancel del 25%, y destina 12.000 millones$ a ayudas al sector agrario y ganadero perjudicado por sus aranceles. La UE pospone el debate sobre Fabricado en Europa.

Miguel Ángel Valero

EEUU autoriza a Nvidia a vender sus chips H200 en China, imponiendo un arancel del 25% por cada envío y limitando las ventas a clientes previamente aprobados. La decisión, anunciada por Donald Trump, también se extiende a otros fabricantes como Intel y Advanced Micro Devices. El H200 de Nvidia es más potente que cualquier chip al que China pueda acceder legalmente, situándose al menos una generación por delante de los diseños de empresas chinas como Huawei, Cambricon Technologies y Moore Threads Technology.

Tanto el H20 como el H200 pertenecen a la familia de procesadores Hopper, mientras que la línea más avanzada, Blackwell, se comercializa únicamente en EEUU y pronto será reemplazada por la nueva generación Rubin.

Tras el bloqueo inicial del Gobierno estadounidense, Nvidia obtuvo en agosto autorización para vender el chip H20 a China con un recargo del 15%, pero la operación fracasó cuando Pekín instó a sus empresas a evitar proveedores estadounidenses y optar por soluciones locales. 

Ahora, ambas partes han cedido. El pago al gobierno de EEUU se aplicará como un arancel del 25% cuando los chips salgan de las fábricas en Taiwán hacia ese país, donde serán inspeccionados por la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio como parte de una revisión de seguridad. 

Por otro lado, Trump ha anunciado un paquete de ayuda de 12.000 millones$ a granjeros y ganaderos. Estos sectores se han visto afectados por las trabas comerciales, tanto por las represalias tomadas por otros países como por el aumento de los inputs de los aranceles estadounidenses. Tradicionalmente, este sector ha sido un pilar del apoyo republicano y, tras verse perjudicado, la presión ejercida para obtener alivio ha dado resultado, ya que Trump no puede permitirse perder ese respaldo. Ya en su primer mandato, durante 2018 y 2019, también se aprobó un paquete de ayuda de unos 28.000 millones$ para productores de soja, almendras y carne de cerdo.

Por otra parte, la Unión Europea pospone el debate sobre la propuesta “Fabricado en Europa”, que determina la proporción mínima de materiales comunitarios que deben incorporar los productos, en un intento por reducir la dependencia de China. En sectores como el automovilístico y fotovoltaico, se plantea que al menos el 70 % del contenido sea europeo. Sin embargo, los Estados miembros mantienen posturas divergentes: Francia defiende estas restricciones para proteger su industria pesada y la producción de tecnologías limpias; Alemania ha adoptado una posición más flexible, dado que podría beneficiarse por la situación de su industria en retroceso; mientras que los países nórdicos y bálticos se oponen firmemente a la medida.

Reducción de márgenes para no repercutir aranceles al comprador

Pese a la aparente suavización de la guerra comercial provocada por los aranceles de Trump, el 24% de las empresas españolas asegura estar sufriendo los efectos de ésta, ya que, en el 12% de los casos, está elevando el coste de sus productos. La incertidumbre en torno a la evolución de los aranceles afecta a una de cada cuatro empresas españolas. De acuerdo con el Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, que impulsan Crédito y Caución e Iberinform, el 24% está sufriendo los efectos de la guerra comercial que está impactando en el coste de sus productos, en el 12% de los casos. 

Un 9% de las empresas ha optado por reducir los márgenes comerciales para no repercutir las nuevas tarifas en los productos, y el 2% afirma estar buscando nuevos socios comerciales para evitar el coste de los aranceles. 

La creciente incertidumbre del entorno económico general es el principal reto que afronta el tejido productivo en su operativa diaria. De acuerdo con el último Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, las empresas españolas lo señalan como una de sus máximas problemáticas, junto con el incremento de los costes laborales, en el 39% de los casos. Les siguen en importancia, como principales dificultades las cargas burocráticas y normativas (36%), la escasez de márgenes comerciales (35%), la dificultad para captar nuevos clientes (30%), el incremento de la competencia (25%) y los crecientes costes de producción (24%).  

Un 13% de las empresas sitúa entre sus principales preocupaciones el impacto de la morosidad, dos puntos por encima de los niveles registrados en 2024, lo que aflora una visión pesimista sobre la evolución de los impagos para los próximos meses.  Además, un 10% asegura tener dificultades para obtener financiación.

08Dec

El transporte de mercancías sufre una profunda recesión, con 30 meses seguidos de descensos, lo que demuestra que el PIB de EEUU depende de los servicios, la tecnología, y el consumo.

Miguel Ángel Valero

Donald Trump ha confirmado que ya ha elegido a la persona que presidirá la Reserva Federal a partir de mayo de 2026l, cuando venza el mandato de Jerome Powell. No ha desvelado el nombre. Pero casi es lo de menos, porque su mensaje es inequívoco: quiere un presidente “dispuesto a bajar los tipos de interés”. Y eso supone un giro profundo en la política monetaria estadounidense.

El favorito es Kevin Hassett, su principal asesor económico y director del Consejo Económico Nacional. Es el candidato más alineado con la visión de Trump: una Fed más agresiva, recortando tipos, facilitando crédito barato y reactivando el crecimiento. Hassett no ha confirmado que sea el elegido, pero en una intervención en televisión que los mercados reaccionaron positivamente solo con el rumor de su posible nombramiento y que eso refleja que los inversores esperan una Fed más complaciente. Sus palabras funcionaron como una defensa indirecta ante la preocupación de algunos analistas sobre su autonomía respecto al presidente.

El proceso se acelerará en las próximas semanas. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha señalado que el anuncio de quién presidirá la Fed podría llegar antes de Navidad. En la lista de finalistas también figuran Christopher Waller y Michelle Bowman, actuales gobernadores de la Fed; Kevin Warsh, exgobernador; y Rick Rieder, ejecutivo de BlackRock. Trump menciona con frecuencia a Bessent como posible candidato, aunque él mismo lo descarta públicamente.

Sea quien sea el elegido, deberá ser confirmado por el Senado y, si procede de fuera de la institución, asumirá un mandato de 14 años como gobernador. El periodo como presidente comenzará cuando expire el mandato de Jerome Powell en mayo de 2026. Es una decisión de enorme trascendencia, porque marcará la orientación monetaria del país durante más de una década.

EEUU entra así en un momento decisivo. La elección del presidente de la Reserva Federal no es un trámite técnico; define la credibilidad de la política monetaria, la velocidad a la que bajarán los tipos, el comportamiento del dólar y, en última instancia, el clima financiero global. Trump quiere una Fed claramente más expansiva. El mercado ya lo está anticipando. Falta por ver si, cuando llegue el anuncio, ese giro se convierte en una nueva etapa de crecimiento… o en una fuente adicional de volatilidad y riesgo de nuevas presiones inflacionistas.

"La decisión de Trump no es solo un relevo técnico. Es un movimiento para extender su control sobre una institución que, en teoría, debería ser independiente. Y ese cambio marcará no solo la política monetaria, sino también el equilibrio de poder económico en Estados Unidos", subraya el analista Pablo Gil en The Trader.

El transporte de mercancías encadena 30 meses de descensos

El Cass Freight Index, un indicador que mide el volumen total de mercancías transportadas por carretera, ferrocarril y otros medios en EEUU, ha vuelto a encender las alarmas. En agosto cayó un 0,8% interanual y marcó su nivel más bajo desde 2020. Acumula treinta meses consecutivos de descensos, la racha más larga desde la crisis financiera. En tres años, los envíos se han desplomado un 22%. Y, si se mantiene la estacionalidad habitual, noviembre puede mostrar un retroceso del 10%.

Los datos pintan un cuadro claro: el sector del transporte de mercancías vive una recesión profunda. Es difícil encontrar otro indicador tan ligado al pulso físico de la economía real. Cuando se mueve menos carga, es porque algo se está enfriando. Y, sin embargo, el PIB de EEUU sigue mostrando una resistencia casi inexplicable para muchos. ¿Cómo puede el motor de la economía real debilitarse mientras el crecimiento se mantiene sólido?

La respuesta está en entender que EEUU ha cambiado. Su PIB ya no depende del movimiento de bienes como antes, sino del peso creciente del sector servicios, la tecnología y el consumo interno. Aunque el transporte sufre, actividades como salud, educación, ocio, servicios financieros, software, entretenimiento digital o consultoría mantienen una dinámica robusta. Son sectores que no necesitan mover contenedores para generar valor añadido.

Además, la política fiscal ha jugado un papel clave. El aumento del gasto público, los incentivos industriales y las inversiones en infraestructuras han sostenido la demanda agregada. A esto se suma un mercado laboral que, pese a cierta moderación, continúa mostrando una fortaleza suficiente para apoyar el consumo. Mientras la gente siga trabajando y gastando, el PIB no se hunde.

El contraste entre un sector logístico débil y un PIB resistente no es una contradicción, sino una señal de transición estructural. La economía estadounidense es cada vez menos industrial y más digital, menos intensiva en bienes y más intensiva en servicios. El Cass Freight Index nos avisa de que la parte tangible de la economía atraviesa un bache serio; el PIB nos recuerda que el país ha diversificado sus motores de crecimiento.

La clave ahora es determinar si esta recesión en el transporte es un ruido sectorial o un síntoma temprano de algo mayor. Por ahora, el consumo aguanta, los servicios siguen tirando y la inversión tecnológica continúa impulsando la productividad. Pero la brecha entre la economía que se ve en los datos físicos y la que se refleja en el PIB no puede ampliarse indefinidamente.

"Porque al final, por muy digital que sea la economía, ningún país puede desafiar demasiado tiempo la gravedad de lo real: si el movimiento de mercancías sigue cayendo, tarde o temprano el PIB también acabará notándolo", avisa Pablo Gil.


07Dec

"El oro sigue siendo el ancla, mientras que la plata y el platino ofrecen un potencial alcista asimétrico vinculado a la demanda industrial de larga duración", explica su consejero delegado, Daniel Marburger.

Miguel Ángel Valero

Durante los últimos años, el mercado de los metales preciosos ha experimentado transformaciones significativas, impulsadas por una combinación de factores macroeconómicos, geopolíticos y estructurales. Los datos más recientes revelan una dinámica cambiante en la oferta y la demanda global, en la que ya no es sólo el oro el que acapara la atención, sino que metales como la plata y el platino emergen con fuerza gracias a su doble rol: como reserva de valor y como materia prima clave en industrias estratégicas.

Por ejemplo, en 2024 la producción minera global de plata —junto con su reciclaje— alcanzó cifras relevantes, pero la demanda industrial y tecnológica se disparó, llevando a un déficit. Al mismo tiempo, la demanda de oro continuó siendo robusta, apoyada por compras de bancos centrales e inversores institucionales, consolidando su papel como refugio seguro en un contexto de incertidumbre global.

Por su parte, el platino está viviendo un momento particular: con una producción minera estancada o incluso en retroceso, mientras la demanda, sobre todo industrial y automotriz, no cede. Esto ha generado alertas sobre posibles déficits sostenidos en los próximos años. 

Todo ello, sumado a las tensiones macroeconómicas, energéticas y de cambio tecnológico, abre un escenario incierto pero lleno de oportunidades. En ese contexto, resulta vital evaluar cómo se perfila 2026: ¿seguirá dominando el oro? ¿La plata e industria verde impulsarán aún más su demanda? ¿El platino resistirá como materia prima estratégica?

El CEO de Stonex Bullion, Daniel Marburger, analiza dónde estamos, hacia dónde vamos, y cómo prepararse ante lo que pueda pasar el año que viene con los metales preciosos.

Pregunta: Mirando el balance global reciente — producción, reciclaje y demanda — ¿cómo evalúa Stonex Bullion la sostenibilidad del actual déficit en plata y platino? 

Respuesta: Desde nuestra perspectiva en StoneX Bullion, los déficits que observamos en plata y platino son estructurales más que cíclicos. En plata, la demanda mundial de energía fotovoltaica continúa alcanzando nuevos máximos históricos. Al mismo tiempo, la oferta minera se mantiene prácticamente sin cambios, el reciclaje sigue siendo sensible a los precios y varias jurisdicciones enfrentan dificultades en la obtención de permisos o en el costo de la energía. El resultado neto es un déficit plurianual que, en nuestra opinión, podría persistir hasta bien entrada la segunda mitad de la década.

El platino muestra un patrón similar: oferta minera limitada, especialmente en Sudáfrica, aumento de los costos de producción y una inversión limitada en nuevos proyectos. Los volúmenes de reciclaje no han sido suficientes para compensar la menor producción primaria. Estos no son fenómenos puntuales; reflejan un desafío de suministro a largo plazo que el mercado no puede resolver rápidamente. Desde la perspectiva de un inversor, esto refuerza la justificación de la diversificación hacia metales con una oferta futura limitada.

Considerando la presión inflacionaria, la debilidad de algunas monedas fiduciarias y la creciente inestabilidad geopolítica: ¿qué papel sigue jugando el oro como “valor refugio”, y por cuánto tiempo puede mantenerse esa relevancia frente a metales industriales como plata o platino?  

El oro continúa desempeñando un papel único que ni la plata ni el platino pueden replicar. En un contexto de persistentes presiones inflacionarias, debilidad monetaria en algunas partes del mundo y una elevada fragmentación geopolítica, el apetito por activos refugio ha aumentado considerablemente.

Esto se observa claramente en la demanda física: inversores privados, asesores patrimoniales, oficinas familiares y, cada vez más, inversores jóvenes y mujeres están apostando por el oro como estabilizador a largo plazo. En StoneX Bullion, los artículos más vendidos este año incluyen los lingotes de oro de 1 onza y 100 gramos, productos que ofrecen diferenciales ajustados y liquidez inmediata, justo lo que buscan los inversores en tiempos de incertidumbre.

¿Cuánto tiempo puede el oro mantener esta relevancia? Mientras persista la incertidumbre macroeconómica global, que, estructuralmente, podría durar años. La plata y el platino desempeñan un papel importante, pero su ciclicidad industrial significa que no pueden sustituir la prima monetaria del oro ni su función de refugio durante la tensión del mercado.

Con la aceleración de la transición energética, la expansión de la energía solar, la electrificación y la demanda tecnológica: ¿hasta qué punto espera Stonex un crecimiento estructural en la demanda de plata y platino hacia 2026 y más allá, y qué riesgos ve para ese crecimiento?

Prevemos un crecimiento sólido y estructural de la demanda de ambos metales:

  • Plata: La aceleración de la transición energética —especialmente las células solares de mayor eficiencia que requieren más plata por vatio, además del cableado para vehículos eléctricos, los semiconductores avanzados y la infraestructura 5G— seguirá impulsando significativamente la demanda. Incluso en un entorno recesivo, los gobiernos tienden a proteger las inversiones en energías renovables.
  • Platino: La perspectiva a largo plazo se sustenta en su papel crucial en las tecnologías del hidrógeno (electrolizadores y pilas de combustible), los catalizadores petroquímicos y el control de emisiones de vehículos pesados. Si el despliegue del hidrógeno renovable se amplía según lo previsto, la demanda de platino podría sorprender al alza.

Los principales riesgos incluyen la sustitución (por ejemplo, el ahorro en células solares), una implementación más lenta de lo previsto de la infraestructura de hidrógeno y retrasos regulatorios en las políticas de transición energética. Sin embargo, incluso bajo supuestos conservadores, la demanda parece estructuralmente sólida.

Muchos analistas anticipan que la oferta minera de algunos metales del grupo del platino podría contraerse en los próximos años, por agotamiento de minas, costes crecientes o menor inversión en exploración. Ante ello: ¿qué estrategias considera Stonex Bullion recomendables para inversores — guardando valor, diversificando o apostando por metales industriales?

Si la oferta minera de metales del grupo del platino se contrae —un escenario que muchos analistas prevén—, los inversores deberían considerar:

  • Preservación del valor: El platino se negocia históricamente con descuento (precio más bajo) respecto al oro, lo que ofrece asimetría si la oferta se reduce aún más. La industria joyera mantiene vivo el mito de que el platino es el metal precioso más caro.
  • Diversificación: Combinar la estabilidad del oro con el potencial industrial de la plata y el platino da como resultado una cartera más equilibrada.
  • Aumento de la exposición selectiva: Para los inversores que creen en la megatendencia de la transición energética, un aumento moderado de la exposición a la plata y el platino es razonable.

Un aspecto que recalcamos a nuestros clientes —incluidos bancos, asesores patrimoniales y tiendas de oro— es la importancia de la liquidez. Productos como las monedas de platino de 1 oz o los lingotes de plata de 1 kg mantienen una alta liquidez y un reconocimiento mundial, lo que reduce el riesgo de salida incluso en mercados volátiles.

Si tuviera que elaborar un “escenario optimista” y un “escenario conservador” hacia 2026 para los metales preciosos — oro, plata y platino — ¿cuáles serían sus proyecciones de cotización y demanda, y qué factores podrían influir en cada escenario? 

Escenario Optimista (alta demanda y macroeconomía favorable):

  • Oro: Continuación de la flexibilización monetaria, fuertes compras de los bancos centrales, riesgo geopolítico. Los precios podrían alcanzar nuevos máximos, con una demanda de los inversores que se mantiene elevada.
  • Plata: Fuerte crecimiento de la energía solar, oferta minera limitada, reposicionamiento de los inversores. Los precios podrían experimentar ganancias porcentuales de dos dígitos.
  • Platino: La escasez de oferta y la expansión del hidrógeno conducen a una apreciación significativa de los precios.
  • Impulsores: Recortes drásticos de tipos, escalada geopolítica, expansión industrial, depreciación del dólar estadounidense y entradas sostenidas de ETF.

Escenario Conservador (Tipos estables / crecimiento industrial más lento):

  • Oro: Se mantiene estable, pero se consolida en lugar de repuntar.
  • Plata: Crecimiento más moderado si la demanda solar se estanca temporalmente.
  • Platino: Ganancias limitadas si la implementación del hidrógeno es más lenta y la demanda del sector automotriz se normaliza.
  • Impulsores: Inflación rígida que mantiene los tipos altos durante más tiempo, riesgos moderados de recesión, desescalada geopolítica y menor producción industrial en China o Europa. En general, el complejo de metales preciosos entra en 2026 con una sólida base macroeconómica y estructural. El oro sigue siendo el ancla, mientras que la plata y el platino ofrecen un potencial alcista asimétrico vinculado a la demanda industrial de larga duración.
06Dec

La UE es uno de los mayores bloques económicos del mundo, pero está quedándose atrás en todos los frentes que definen el poder en el siglo XXI: defensa, tecnología, materias primas críticas y capacidad de decisión internacional.

Miguel Ángel Valero

Europa vive una situación que debería encender todas las alarmas. No por lo que ocurre exactamente en los frentes de Ucrania, donde Rusia intensifica la presión militar en un momento crítico, sino por algo aún más preocupante: las decisiones que marcarán el futuro del conflicto ya no se están tomando ni en Kiev ni en Bruselas, sino entre Washington y Moscú. El nuevo marco de negociaciones impulsado por Estados Unidos (con su enviado especial Steve Witkoff viajando de nuevo a Moscú para reunirse con Vladímir Putin sin lograr avances relevantes) ha dejado al descubierto una realidad incómoda. Dos grandes potencias discuten cómo cerrar la guerra en Ucrania mientras la Unión Europea (UE) observa desde la barrera. Europa está dentro del conflicto, pero fuera de la sala donde se decide su desenlace.

Esta sensación de irrelevancia recuerda inevitablemente a otras épocas de la historia europea. Muchos analistas han comparado este enfoque con el pacto Molotov-Ribbentrop (el acuerdo de no agresión firmado en 1939 por la Alemania nazi y la Unión Soviética de Stalin para repartirse Europa del Este) no por afinidades políticas, sino porque demuestra una idea de fondo: las grandes potencias vuelven a moldear el mapa europeo sin su participación. Es un paralelismo que incomoda, porque evidencia la fragilidad estratégica de un continente que durante décadas vivió bajo la convicción de que las reglas, la diplomacia y los acuerdos serían suficientes para estabilizar el mundo.

Pedir a la Unión Europea que ejerza poder geopolítico es como pedirle a un futbolista de élite que juegue un partido de rugby. La UE nació para garantizar la paz interna, para evitar que los europeos volvieran a enfrentarse entre sí. Y esa misión la ha cumplido excepcionalmente bien. Pero no nació para proyectar poder militar, para imponer líneas rojas, ni para competir en un mundo que ya no se rige por los mecanismos que Europa domina, sino por la lógica del poder duro. De ahí el contraste: mientras Bruselas debate, Washington actúa. Mientras la UE discute entre Estados miembros, la Casa Blanca negocia directamente con el Kremlin y decide qué elementos debe incluir el plan de paz, incluso a riesgo de incomodar a sus propios aliados. Europa reacciona; no dirige.

Esta falta de influencia no se muestra solo en Ucrania. También se ve en otro terreno clave: el control de las materias primas estratégicas. Las tierras raras son el nuevo petróleo militar y tecnológico, esenciales para drones, motores eléctricos, sensores y sistemas de defensa. China controla más de dos tercios de la producción mundial, y ya ha demostrado que está dispuesta a convertir ese dominio en un arma geopolítica. La respuesta de EEUU ha sido rápida, contundente y estratégica: inversiones públicas en minas nacionales, participación directa en empresas clave y garantías de precio a largo plazo para asegurar la cadena de suministro. Mientras tanto, Europa se limita a declaraciones, proyectos piloto y retrasos regulatorios.

Los proveedores lo explican con una claridad demoledora. A un cliente estadounidense pueden venderle un lote de tierras raras en tres días. A uno europeo le lleva tres semanas. El primero sabe qué necesita, cuánto, cuándo y para qué. El segundo llega tarde, paga más caro y suele quedarse sin stock. Es una diferencia operativa que, en realidad, revela una diferencia estratégica. 

Europa está quedándose atrás en todos los frentes que definen el poder en el siglo XXI: defensa, tecnología, materias primas críticas y capacidad de decisión internacional. El resultado es una paradoja amarga. La UE es uno de los mayores bloques económicos del mundo, pero ha perdido la capacidad de influir en las decisiones que afectan directamente a su seguridad.

"La pregunta no es si la UE quiere ser un actor global. La verdadera pregunta es si podrá serlo antes de que sea demasiado tarde. Porque el mundo ha cambiado, y ya no se juega con las reglas europeas. Y mientras Europa sigue confiando en su arquitectura burocrática y en su diplomacia de consenso, las grandes potencias vuelven a hablar el lenguaje del poder. Uno del que la UE se desconectó hace décadas. Lo inquietante es que esta desconexión ya no es una amenaza teórica. Es la situación actual. Y cada día que pasa, Europa se sienta un poco más lejos de la mesa donde se decide su propio futuro", advierte el analista Pablo Gil en The Trader.

05Dec

Deterioro de las expectativas netas de perder el empleo en un plazo de 12 meses, frente a las expectativas de volver a encontrar trabajo en un plazo de 3 meses, si se perdiera el empleo actual hoy mismo.

Miguel Ángel Valero

A la espera de la reunión de la Fed del 10 de diciembre, la incertidumbre sobre las valoraciones en el sector tecnológico parece quedar en segundo plano. El VIX, indicador de volatilidad en el mercado, desciende hasta niveles de 15, su nivel mínimo desde finales de octubre.

Y eso que los datos sobre el mercado laboral estadounidense no son para tirar cohetes. Por el lado positivo, las cifras oficiales de pedidos de subsidio por desempleo registraron un fuerte descenso en la semana de Acción de Gracias y bajaron hasta 191.000 desde las 218.000 previas y se situaron en su menor nivel desde septiembre de 2022, lo que apunta a un dinamismo del empleo y sobre todo a que los despidos siguen contenidos. 

Frente a ello, los datos privados realizados por Challenger, Gray & Christmas mostraron que los despidos anunciados en noviembre fueron la mitad del mes anterior, pero también los mayores para un mes de noviembre en los últimos tres años. Los despidos anunciados se situaron en 71.321 personas, lejos del 153.074 de octubre, pero un +23,5% superiores a los registrados el mismo mes del año pasado. El 99% de los despidos de este mes vinieron del sector privado (99%). El mercado laboral americano continúa dando señales de una menor contratación, pero también que los despidos siguen contenidos.

DWS: "incertidumbre sobre lo que vendrá después"

"Las transiciones impulsadas por la tecnología o el comercio casi nunca son fáciles. ¿Será diferente con la Inteligencia Artificial (IA)? A primera vista, la tasa de desempleo en EEUU, que se mantiene estable en el 4,4%, debería resultar un elemento tranquilizador. Pero si lo miramos más de cerca, encontramos un panorama es más ambiguo", señala un análisis de DWS. 

El gráfico indica que el paro apenas ha variado desde 2021. El crecimiento del empleo se ha ralentizado desde las elecciones presidenciales de 2024, pero la mayoría de los indicadores apuntan a un deterioro gradual, no brusco. Sin embargo, con el endurecimiento de los controles de inmigración, las tasas de desempleo revelan menos de lo habitual. Los cambios simultáneos en la política comercial y migratoria, aplicados sin previo aviso, entrañan el riesgo de desajustes estructurales y de que se amplíen las diferencias salariales entre sectores.

Curiosamente, estas divergencias sectoriales aún no son lo más relevante. En cambio, las expectativas de los estadounidenses en edad laboral parecen más pesimistas. La segunda curva del gráfico de DWS muestra las expectativas netas de perder el empleo en un plazo de 12 meses, frente a las expectativas de volver a encontrar trabajo en un plazo de 3 meses, si se perdiera el empleo actual hoy mismo. Históricamente, esta medida de las expectativas de los trabajadores ha reflejado la tasa de paro. Ahora, sin embargo, los trabajadores parecen cada vez más preocupados por sus perspectivas, incluso aunque la tasa de desempleo general siga siendo baja.

"Esto apunta a algo más profundo. La IA puede ser la palabra de moda del año, pero hasta ahora, las pruebas de su impacto económico en los lugares de trabajo típicos de EEUU —por no hablar de la productividad agregada— siguen siendo difíciles de encontrar. Por el contrario, la incertidumbre sobre la IA, más que los propios algoritmos, puede estar ya influyendo en la confianza. La mera perspectiva del cambio tecnológico, agravada por los despidos de alto perfil y la persistente incertidumbre macroeconómica, ha alimentado una sensación de fragilidad", argumentan los expertos de DWS. 

El reciente cierre del Gobierno estadounidense, el más largo de la historia de EEUU y que retrasó el informe de empleo de septiembre (ya publicado), no ha hecho más que aumentar la confusión. Aunque las cifras retrasadas mostraban pocos cambios en el desempleo, las medidas subjetivas de la ansiedad de los trabajadores han seguido aumentando. Esto podría tener implicaciones para las políticas públicas. 

Como señaló hace tres décadas el historiador económico y reciente ganador del Premio Nobel de Economía, Joel Mokyr, “el progreso tecnológico reduce la riqueza de quienes poseen capital (real o humano) específico para la tecnología antigua que no puede convertirse fácilmente a la nueva”. A menudo, son las expectativas sobre lo que las nuevas tecnologías podrían hacer, y no su impacto real, las que impulsan el comportamiento.

“No son las cifras lo que quita el sueño a la gente, sino la incertidumbre sobre lo que vendrá después”, advierte Christian Scherrmann, Economista Jefe de DWS para EEUU. En 2026 y más adelante, el impacto real de la IA puede que no sea tanto los puestos de trabajo que sustituye hoy en día, sino más bien la incertidumbre que siembra para el mañana. La brecha entre la percepción y la realidad es en sí misma una fuerza que puede condicionar las respuestas tanto de los responsables políticos como de las empresas.

UBS: hay oportunidades atractivas al margen de las tecnológicas

Las acciones tecnológicas han tenido un rendimiento inferior al del mercado estadounidense en general, a pesar del reciente repunte. La creciente confianza en el camino de relajación de la Reserva Federal ha impulsado al S&P 500 a estar solo un 0,5% por debajo de su máximo histórico, mientras que el Nasdaq sigue un 1,9% por debajo de su pico.

Es probable que el sector tecnológico de EEUU siga siendo un motor clave para el próximo impulso del mercado, pero su reciente desempeño inferior también señala otras oportunidades atractivas en todo el mercado.

Las empresas innovadoras centradas en promover la longevidad y la buena salud deberían ganar más impulso. 

“Las utilities eléctricas están experimentando otra fase significativa de crecimiento, esta vez para alimentar la inteligencia artificial (IA) y las necesidades energéticas de la fabricación reubicada y la electrificación. Los inversores deben reconsiderar ahora el sector de las utilities eléctricas, ya que su perfil de rendimiento parece ser algo menos defensivo y está siendo impulsado por un crecimiento estructural en los ingresos y beneficios derivados de la electrificación y la IA”, apunta Ulrike Hoffmann-Burchardi, Chief Investment Officer Americas y Global Head of Equities de UBS Global Wealth Management.

Un entorno macroeconómico resiliente hace que los bancos sean inversiones atractivas a las valoraciones actuales.

Mark Haefele, Chief Investment Officer en UBS Global Wealth Management, afirma: “Esperamos que la renta variable estadounidense siga creciendo hasta 2026, por lo que creemos que los inversores infraasignados deberían aumentar su exposición. Más allá del sector tecnológico, anticipamos un buen rendimiento de los sectores de salud, utilities y banca, lo que ampliará la base para más ganancias”.

UBP: deterioro del empleo y de la confianza del consumidor

Por su parte, la Perspectiva Semanal de UBP: Aumenta la probabilidad de recorte de tipos, subraya que las expectativas del mercado sobre la Reserva Federal se volvieron más flexibles durante la última semana de noviembre. Los comentarios recientes de los funcionarios de la Fed han llevado a los inversores a descontar un recorte de 25 puntos básicos (pb) en diciembre, "lo cual coincide con nuestro escenario".

Este giro refleja crecientes preocupaciones sobre el mercado laboral: la medida acumulada de cuatro semanas del informe de empleo nacional (ADP, por sus siglas en inglés), muestra pérdidas de empleo de alrededor de 54.000 hasta principios de noviembre, consistente con el Libro Beige de la Fed, que reportó que el empleo había “disminuido ligeramente”. 

A esto se suma el deterioro de la confianza del consumidor en noviembre, tanto en las condiciones actuales, como en las expectativas, dado que las condiciones laborales se perciben como más difíciles.

La renta variable global se recuperó tras la caída de la semana anterior, liderada por EE.UU e impulsada por la fortaleza de los 7 Magníficos. El optimismo del mercado aumentó ante las crecientes expectativas de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal en diciembre, con una probabilidad que ahora se sitúa en el 87%, frente a menos del 40 % a comienzos de la semana pasada.

04Dec

Las perspectivas de crecimiento del PIB nominal, del saldo público y de los tipos de interés apuntan a que, en los próximos años, las ratios de deuda pública seguirán deteriorándose de manera relevante en EEUU, Francia y Bélgica.

Miguel Ángel Valero

En las últimas décadas, se ha producido un aumento fuerte y generalizado de la deuda pública. Algunos de los países que llegaron a picos elevados lo están corrigiendo, pero en otros casos los niveles son altos y no dan señales de reducirse. Esto ha generado algunos momentos de inquietud en los mercados financieros, con mayor sensibilidad de los inversores a las cuentas públicas.

Entre las economías avanzadas que, tras alcanzar elevados niveles de deuda, no dan señales de estarlos corrigiendo, destacan EEUU, Francia, el Reino Unido, Bélgica y Japón., según un análisis de CaixaBank Research. Las perspectivas de crecimiento del PIB nominal, del saldo público y de los tipos de interés apuntan a que, en los próximos años, las ratios de deuda pública seguirán deteriorándose de manera relevante en EEUU, Francia y Bélgica. En los tres casos, el aumento previsto de la deuda refleja la perspectiva de unos déficits públicos primarios (es decir, se excluye el pago de intereses) sostenidamente elevados.

Además, en EEUU también sopla en contra un diferencial entre tipos de interés y crecimiento económico menos favorable. En cambio, en Japón se prevé que el diferencial entre tipos y crecimiento facilite la reducción de la deuda, mientras que en el Reino Unido la ratio de deuda tendería a estabilizarse en los niveles actuales si se cumplen las perspectivas en tipos, crecimiento y política fiscales si se cumplen las perspectivas en tipos, crecimiento y política fiscal.

Revertir estas tendencias no será fácil sin un esfuerzo fiscal sustancial. Bajo las previsiones actuales de PIB y tipos de interés, EEUU, Francia y Bélgica deberían converger a un saldo fiscal primario equilibrado, como mínimo, para empezar a reducir sus ratios de deuda. Sin cambios en la senda de la política fiscal, la caída de los tipos de interés o el repunte de crecimiento del PIB nominal necesarios para estabilizar y comenzar a corregir la deuda deberían ser muy notables . 

Por otro lado, esto no implica que la sostenibilidad de la deuda se vea fácilmente comprometida por un repunte de los tipos de interés en los mercados. Y es que los repuntes de tipos en los mercados secundarios se ven diluidos por una vida media de la deuda relativamente alta (mitiga el porcentaje de deuda a refinanciar a un coste potencialmente más alto). Por ejemplo, dados los vencimientos medios actuales de la deuda, un incremento sostenido de los tipos de interés en los mercados secundarios de 100 puntos básicos (pb) provocaría un aumento del coste medio de la deuda, en un horizonte promedio de 10 años, de unos 25 pb en la media de los países analizados (al tercer año, el impacto medio sería de unos 15 pb, al quinto año de cerca de 25 pb, y al décimo de unos 45 pb).

En cambio, la senda que sigue la periferia de la Eurozona y sus dinámicas de crecimiento y tipos de interés son, a priori, favorables para continuar reduciendo las ratios de deuda: como muestra la primera tabla, en este escenario Italia, España y Portugal podrían alcanzar en 10 años reducciones de casi 10, 15 y 20 puntos, respectivamente. Además, la periferia de la Eurozona tiene cierto colchón para resistir un aumento de los tipos de interés o una desaceleración del PIB y, aun así, seguir reduciendo las ratios de deuda. Con todo, estos países no dejan de partir de niveles de deuda elevados, y corregirlos de manera más sustancial requiere también un esfuerzo fiscal relevante.

Por su parte, Alemania presenta un caso especial. Se encuentra en un nivel de deuda pública bajo, pero las proyecciones de PIB, tipos y saldo público apuntan a un aumento relevante de la deuda, dirigido por unos planes de gasto en inversión y en defensa. 

"Una deuda elevada no es necesariamente negativa. La deuda es una tecnología que permite almacenar riqueza, luchar contra crisis e invertir en el futuro. Los países con mejor capacidad crediticia son los que más pueden endeudarse. Sin embargo, la capacidad crediticia puede erosionarse fácilmente si la economía no sabe recuperar espacio fiscal cuando la coyuntura es favorable. Ello es especialmente relevante tras unos años de fuerte crecimiento nominal del PIB y ante un horizonte de presiones estructurales sobre el gasto (envejecimiento poblacional, defensa y transición energética)", concluyen los expertos de CaixaBank Research.

04Dec

Europa cotiza con descuento del 25% respecto a EEUU, frente al 10% existente antes de la pandemia. Pero detecta más oportunidades en mercados emergentes por sus perspectivas de crecimiento, sus valoraciones atractivas, deben beneficiarse de un dólar más débil, los descensos de tipos de interés reales, y los mayores precios de las materias primas.

Miguel Ángel Valero

Prácticamente todo ha subido en 2025, menos el dólar. Algo que no va a cambiar en 2026, porque Luca Paolini, estratega jefe de Pictet AM, vaticina que el dólar caerá un 5% el próximo año, más si la Reserva Federal cede a la presión política de la Administración Trump. En el peor de los casos, ello puede provocar una pérdida de doble dígito en el dólar. Euro y yen serán los principales beneficiarios de un desplome del dólar, pues la brecha de crecimiento de sus economías con la estadounidense debe reducirse.

En un año marcado por la Gran Convergencia en rendimientos entre el S&P, los tipos de la Fed, el Treasury a 10 años, y el US Corporate Index, Paolini identifica cinco lecciones que ofrece 2025:

  • Permanecer invertido en acciones mientras el crecimiento de los beneficios sea sólido
  • Los perdedores seculares se convierten en estrellas cuando la valoración y el posicionamiento son extremos
  • Trump hace lo que dice, pero los mercados siguen siendo un contrapeso
  • Los mercados emergentes y el dólar son los más beneficiados por la debilidad del dólar
  • el boom de la IA tiene recorrido pero es vulnerable a contratiempos ocasionales y agudos

Al mismo tiempo, plantea otras cinco cuestiones sobre 2026:

  • ¿Fusión o desintegración en los activos de riesgo?
  • ¿Se mantendrá resiliente el crecimiento en EEUU?
  • ¿Se mantendrá independiente la Fed??
  • ¿Es la recuperación de Europa un fiasco o una historia de cambio?
  • ¿Cuánto puede bajar el dólar?

El estratega jefe de la gestora del grupo suizo cree que el crecimiento económico resiliente y las bajadas de tipos van a continuar respaldando a los activos de riesgo. La economía global irá de menos a más en 2026, con un segundo semestre bastante mejor que el primero. Pero las políticas de Trump sobre inmigración y aranceles son un riesgo para la economía de EEUU, como se puede ver en el gráfico de Pictet sobre la evolución del empleo y las tasas contra las importaciones. Y la debilidad del mercado laboral es generalizada, por lo que es el mayor riesgo para el crecimiento económico global. 

En cambio, ve estabilizada la inflación en los niveles deseados por los bancos centrales, pero "la amplitud de la flexibilización es grande, la velocidad, moderada".

En este escenario, la valoración es un riesgo mayor que los beneficios en 2026, "a menos que la combinación crecimiento/inflación en EEUU mejore". La prima de riesgo es históricamente baja, y un cambio en la perspectiva macro puede ser muy doloroso. Y por vez primera desde 2008, ningún mercado importante ofrece rendimientos atractivos en sus bonos nacionales.

Respecto a los beneficios de las empresas en 2026, avisa que "las expectativas son demasiado altas" pero también que "no es algo raro ni demasiado preocupante". Insiste en que el mercado alcista continúa impulsado por un reducido grupo de valores, destacando las bigtech de EEUU por sus márgenes operativos y beneficios superiores. Pero cree que los valores de Europa, especialmente los de mediana capitalización y exposición doméstica, son "una opción barata" impulsada por los estímulos fiscales.

El Treasury está en su precio justo, y "ahora importa más el crecimiento económico que las decisiones de la Fed". Paolini destaca que la deuda de mercados emergentes ofrece rendimientos reales atractivos y una potencial apreciación de sus monedas frente al dólar.

Condiciones económicas globales seguirán benignas
Las condiciones económicas globales seguirán benignas el próximo año. El estratega jefe de Pictet estima que el PIB mundial crecerá al 2,6%, aproximadamente en línea con su tendencia a largo plazo, lo que limitará las presiones inflacionarias. La economía estadounidense quedará por detrás de muchos competidores, ligeramente inferior a su potencial. con la inflación alta los primeros meses, para disminuir en la segunda mitad. El crecimiento del PIB de EEUU. puede ser el 1,5% en 2026 tras 1,8% en 2025, y la inflación subirá del 2,9% al 3,3%, lo que puede actuar como un freno para los mercados de renta variable (el crecimiento del beneficio por acción pasará de 11,5 a 8,7).

Paolini ve menos recortes de la Fed de los que los mercados esperan, hasta dejar los tipos en el 3,75% para finales de 2026 y a pesar de los esfuerzos de Trump por socavar su independencia, con cierta decepción en el mercado de bonos. Esto puede desestabilizar las acciones estadounidenses, que cotizan un 10% por debajo del máximo de la burbuja puntocom. La prima de riesgo compuesta de EEUU -acciones, deuda soberana y crédito— es la menor desde 2000 y apunta a la rentabilidades por debajo de la media los próximos años.

"No creemos que las acciones de IA estén en territorio burbuja, pero el grupo mega capitalizaciones 'Magníficos 20' se sitúa por debajo de las 7 Magníficas, sin crecimiento proporcional de beneficios, siendo vulnerables. Pero hay margen para una última oleada de euforia en perspectivas de la industria de la IA, lo que puede impulsar más el mercado, aunque más difícil si la Administración estadounidense presiona a la Reserva Federal para que recorte agresivamente los tipos de interés, inundando el mercado con liquidez", argumenta.

El ciclo de inversión en IA aún tiene recorrido. NVIDIA, Microsoft, Broadcom, Meta, Amazon, Alphabet, Oracle, Palantir, AMD, Arista, Micron Tech, Applied Materials, LAM, KLA, Synopsys, Intel, Cadence Design, Marvell, Monolith Power, Dell, HPE, Pure Storage, SMC, Teradyne, Entegris, cotizan a unas 30 veces beneficios, en comparación con más de 100 durante la burbuja puntocom. Se justifica en parte por resultados trimestrales, que crecen alrededor de 25%. más rápido que el resto del S&P500. Mientras el ecosistema IA mantenga crecimiento de beneficios de alrededor de 20% los próximos dos años, las valoraciones pueden estar justificadas. La inversión en IA se ha financiado principalmente mediante flujo de caja en lugar de por capital o deuda, aunque ésta última está en aumento.

Las rentabilidades en 2026 no serán uniformes. Superarán al MSCI World las empresas de tamaño medio y acciones orientadas a valor en Europa, de crecimiento en EEUU y, sobre todo, mercados emergentes. Pictet recomienda exposición a acciones en empresas de alta calidad con crecimiento constante de beneficios y alta rentabilidad, como medida de protección frente a sorpresas macroeconómicas o geopolíticas.

Los mercados emergentes gustan por sus perspectivas de crecimiento y sus valoraciones atractivas. Además, deben beneficiarse de un dólar más débil, los descensos de tipos de interés reales, y los mayores precios de las materias primas. Muchas de sus empresas están bien situadas para aprovechar la expansión de la IA. Asia está a la vanguardia de la revolución tecnológica con un creciente grupo de empresas que desempeñan un papel indispensable en la cadena global de suministro de IA (como fabricantes avanzados de semiconductores) y otras que pueden suponer un desafío para los líderes estadounidenses, por mejor escalabilidad y monetización de tecnología (como hiper escaladores chinos). 

La incertidumbre sobre los acuerdos comerciales globales fomenta una inversión cada vez mayor, así como los flujos entre estas economías. En India, los inversores nacionales poseen el 18,5% del mercado de renta variable, la mayor cifra en más de dos décadas. India depende menos de flujos de inversión extranjera, lo que debe conducir a menor volatilidad.

En mercados europeos, Pictet ve fuerte potencial de alza en acciones orientadas al ámbito nacional, especialmente medianas. Y siguen muy baratas: Europa cotiza con descuento del 25% respecto a EEUU, frente al 10% existente antes de la pandemia. Con que solo parte del gasto público alemán prometido comience a fluir, las acciones europeas pueden experimentar ganancias significativas.

Las acciones de calidad -de historial de beneficios estables, alta rentabilidad y bajo apalancamiento- ayudarán a proteger las carteras en fases de volatilidad. Gustan las farmacéuticas, tecnología, finanzas e industriales, con fuerte crecimiento de beneficios. Además el mercado británico ofrece protección contra riesgos de estanflación y atractiva rentabilidad por dividendo.

Los bonos del Tesoro estadounidenses son vulnerables a shock de inflación debido a los aranceles, un mercado laboral ajustado, y los estímulo fiscales. La rentabilidad del bono a 10 años probablemente termine en torno a 4,25%, ligeramente más que actualmente, en línea con el crecimiento potencial de su PIB nominal. El riesgo clave para el mercado global de bonos es un aumento significativo de la rentabilidad de la deuda a largo respecto al corto plazo por prima de riesgo de inflación si los Gobiernos persisten en incumplir sus normas fiscales.

Existe el riesgo de que la administración Trump socave la independencia de la Reserva Federal al elegir un presidente demasiado complaciente para bajar tipos de interés. Los bonos pueden encontrar apoyo en la flexibilización cuantitativa de la Reserva Federal el primer trimestre de 2026 y posible relajación del ratio de apalancamiento suplementario a los activos bancarios, sea cual sea su riesgo. con aumento de la demanda de bonos del Tesoro. En este entorno, la deuda del Tesoro protegida contra la Inflación (TIPS en EEUU) seguirá comportándose mejor. Los gilts británicos también resultan atractivos, ya que en caso de mayor desaceleración económica el Banco de Inglaterra puede recortar tipos de interés más de lo que estima el mercado, cuando hay un claro cambio en la dirección de austeridad fiscal.

En Pictet están mucho más positivos respecto a deuda, crédito y acciones de mercados emergentes, cada vez más impulsados por factores macro y microeconómicos internos -crecientes bases de inversores nacionales, políticas económicas sensatas, instituciones más sólidas, mejor infraestructura, plantillas de mayor calidad, expansión de la IA. Las condiciones serán más favorables para bonos (sobre ponderar a medio plazo), por menor inflación, mayor crecimiento, perspectiva de nuevos recortes de tipos de interés y apreciación de las divisas.

El estímulo monetario de los bancos centrales del mundo emergente es especialmente favorable. Brasil registrará los recortes de tipos más pronunciados. En Pictet detectan mayor potencial en bonos brasileños y sudafricanos, donde los tipos reales siguen muy por encima de 5 , y mercados fronterizos, incluyendo Egipto y Nigeria. "Aunque preferimos deuda de mercados emergentes en moneda local, somos optimistas respecto a crédito en dólares de mercados emergentes, dada la calidad crediticia récord y baja sensibilidad a variaciones de tipos de interés", precisa Paolini.

"Estamos positivos en crédito grado de inversión, de valoraciones atractivas en un momento en que los emisores tienen capacidad de resistir posibles choques económicos por sólidos balances y beneficios", señala.

El oro sigue activo como refugio seguro, para una posición de sobrepeso de hasta 5% en carteras multiactivo. Pero tras un 2025 estelar, cualquier aumento probablemente sea moderado, y Pictet opta por reducir exposición.

Nueva estrategia de renta variable cuantitativa europea

Por otra parte, Pictet Asset Management ha ampliado su gama de estrategias en renta variable con el lanzamiento de Pictet - Quest European Revival. Este fondo domiciliado en Luxemburgo y registrado en España e suma a las estrategias de renta variable cuantitativa de gestión activa Quest AI-Driven Global Equities, TR - Quest AI y Quest Global Sustainable Equities.

La nueva estrategia está destinada a beneficiarse de la reactivación económica presente y futura de Europa cuando las dudas se extienden sobre la renta variable de EEUU y la rentabilidad en dólares va en descenso. Mientras, Europa, un cambo abonado de oportunidades de inversión, ofrece competitividad y crecimiento.

Pictet AM considera brillantes las perspectivas económicas a largo plazo en Europa, con previsión de que la tasa de crecimiento en la euro zona pueda llegar a ser más del doble que actualmente. Europa está adoptando políticas energéticas más pragmáticas para resolver debilidades estructurales, fortaleciendo la inversión en infraestructuras, con reformas de los mercados de capitales. Una decidida inversión en tecnología impulsará la productividad. 

El American First de Trump ha forzado a los países europeos a priorizar la independencia en áreas críticas como defensa, comercio, energía e innovación tecnológica. Esta fase de cambio está marcada por un giro decisivo en política fiscal, de manera especial en Alemania. El aumento de la inversión pública en Europa  y expansión del gasto en la primera economía de Europa pueden favorecer que la brecha de valoración entre renta variable europea y de EEUU se reduzca significativamente.

David Wright, director de Quantitative Investments en Pictet Asset Management y gestor principal del fondo, afirma que "los astros en Europa se han alineado para crear un potente entorno de crecimiento, apuntalado por ingentes inversiones en tecnología, defensa, infraestructura estratégica y revitalización de las cadenas de suministros. Estas iniciativas están fortaleciendo la competitividad, resiliencia y autonomía del continente. Nuestra estrategia se centra en empresas de calidad con valoraciones atractivas, beneficios en ascenso y fuerte exposición a la reactivación económica de la región".

04Dec

En España hay 32 personas que tienen más de 1.000 millones$, 5 más que en 2024, o un crecimiento del 19% en número y del 21,5% en patrimonio respecto a 2024. En el mundo, la cantidad de multimillonarios crece el 8,8%.

Miguel Ángel Valero

En España hay 32 personas que tienen más de 1.000 millones$, 5 más que en 2024, o un crecimiento del 19%, según el Billionaire Ambitions Report 2025 The rise of a new generation, la 11ª edición del informe de referencia sobre la riqueza en el mundo, elaborado por UBS. En realidad, son 8 multimillonarios más este año que el anterior, pero se han producido tres bajas, al no cumplir el requisito de superar los 1.000 millones$, por lo que el saldo neto son cinco.

Esas 32 personas, que suponen el 0,000064% de los casi 50 millones que habitan en España,  suman 213.100 millones$, el 21,5% más que en 2024. Son 11.600 millones$ más ricos que un año antes. Una sola persona, Amancio Ortega, fundador de Inditex, aparece con  124.000 millones$, tras aumentar en un año su fortuna en 21.000 millones. 

Pablo Carrasco, director general de UBS Wealth Management España, destaca que España “sobresale en el informe de este año por el notable aumento de la riqueza multimillonaria y por una mayor concentración de patrimonio familiar. Las grandes fortunas crecieron un 21,5% en 2025, hasta alcanzar los 213.000 millones$, impulsadas en buena parte por la sólida evolución de algunos de los principales empresarios del país, lo que refleja la resiliencia del tejido empresarial español”.

“España incorporó ocho nuevos multimillonarios, hasta un total de 32, que añadieron 11.600 millones$ ala riqueza nacional. Los más de 162.000 millones de dólares previstos en transferencias patrimoniales en los próximos 15 años subrayan la necesidad de una planificación a largo plazo, una adecuada gobernanza familiar y un enfoque disciplinado en los procesos sucesorios”, añade.

Llama la atención que el crecimiento del patrimonio de los multimillonarios españoles sea del 21,5%, solo superado en Europa por el 26,7% de Alemania, y que contrasta con el -43.6% de Países Bajos. El número de personas con más de 1.000 millones$ aumenta el 19%, dato que contrasta notablemente con el alza del 8,8% registrado en todo el mundo.

Creciente papel de la herencia

El informe de UBS se centra en las fuerzas que contribuyen a la creación de riqueza global, el creciente papel de la herencia y las ambiciones cambiantes de las familias más influyentes del mundo. "Muestra cómo el auge de una nueva generación de creadores y herederos de riqueza está transformando el panorama global", afirma Benjamin Cavalli, responsable de Clientes Estratégicos y Conectividad Global en UBS Global Wealth Management y codirector de EMEA OneUBS. 

"A medida que las familias se vuelven más internacionales y la gran transferencia de riqueza se acelera, el enfoque está pasando de simplemente preservar la riqueza a empoderar a la próxima generación para que tenga éxito de forma independiente y responsable. Esto está influyendo no solo en la planificación de la sucesión, sino también en las prioridades filantrópicas y en las decisiones de inversión a largo plazo", añade.

"La comunidad multimillonaria es más diversa, móvil y con visión de futuro que nunca. La combinación del impulso emprendedor y la mayor transferencia de riqueza intergeneracional de la historia están creando nuevas oportunidades y desafíos tanto para las familias como para los gestores de patrimonio", subraya Cavalli. 

En 2025, 196 multimillonarios hechos a sí mismos añadieron 386.500 millones$ a la riqueza global, elevándola a un récord de 15,8 billones de dólares. Se trata del segundo mayor aumento anual registrado en las 11 ediciones de este informe. En total, el número de multimillonarios se incrementó en un 8,8%, pasando de 2.682 a casi 3.000. 

A diferencia del auge propiciado por la revalorización de activos tras la pandemia en 2021, este crecimiento estuvo marcado por una dinámica empresarial sólida y una intensa creación de compañías. Desde software de marketing y genética hasta gas natural licuado e infraestructuras, estos innovadores están remodelando la demanda a gran escala, con multimillonarios de EEUU y Asia-Pacífico a la cabeza.

Mientras que los multimillonarios que invierten en el sector tecnológico vieron crecer su riqueza un 23,8%, el consumo y el comercio minorista se ralentizó hasta el 5,3%, ya que la industria europea del lujo perdió impulso frente a las marcas chinas. A pesar de ello, el sector del consumo y retail sigue siendo el más grande, con 3,1 billones$. La evolución de la riqueza industrial registró la subida más rápida, con un 27,1%, hasta alcanzar los 1,7 billones, de los cuales más de una cuarta parte procede de nuevos multimillonarios. La riqueza en el sector de los servicios financieros aumentó un 17% hasta llegar a los 2,3 billones, estimulada por la fortaleza de los mercados y el repunte de las criptomonedas. 

Los multimillonarios que han amasado su fortuna por sus propios medios representan el 80% de la riqueza total. La transferencia de riqueza también se está acelerando. En 2025, 91 herederos (64 hombres y 27mujeres) recibieron en conjunto un récord de 297.800 millones$, lo que supone un crecimiento del 36% respecto a 2024, a pesar de que el número total de herederos fue inferior. A nivel global, las herencias han contribuido a incrementar el número de multimillonarios multigeneracionales, que ya suman cerca de 860 y gestionan un patrimonio conjunto de 4,7 billones$, frente a los 805 que controlaban 4,2 billones en 2024.

En todo el mundo, los multimillonarios multigeneracionales se están extendiendo poco a poco, con un repunte del 4,6% en el número de los de segunda generación, del 12,3% en el de tercera generación y del 10% en el de cuarta generación y posteriores.

La riqueza media de las mujeres también continuó aumentando en 2025, subiendo un 8,4% hasta los 5.200 millones$. Esta cifra es de más del doble de la tasa de crecimiento de los hombres (del 3,2%, hasta alcanzar los 5.400 millones). En la actualidad, aunque las mujeres multimillonarias ascienden a 374,frente a 2.545 hombres, han superado a los hombres en términos de acumulación de riqueza durante cuatro años consecutivos.

Como reflejo de su mentalidad internacional y abierta, el informe también muestra que los multimillonarios siguen en constante movimiento: el 36% afirma haberse mudado al menos una vez y el 9% indica que lo está considerando. Una mejor calidad de vida (36%), las grandes preocupaciones geopolíticas (36%) y la capacidad de organizar los asuntos fiscales de forma más eficiente (35%) fueron las principales razones citadas por las que los multimillonarios deciden mudarse. Este movimiento global añade complejidad, ya que las familias s enfrentan a retos legales, culturales y financieros a través de las fronteras.

El cambio generacional está remodelando la dinámica familiar y las prioridades de inversión. Más de ocho de cada diez multimillonarios con hijos  expresan el deseo de que éstos alcancen el éxito de forma independiente, valorando el desarrollo de habilidades por encima de la dependencia de la riqueza heredada. Más de dos tercios esperan que sus herederos persigan sus propias pasiones, y más de la mitad quieren que usen su riqueza para tener un impacto positivo en el mundo. 

En una época en la que los empresarios suelen nombrar a gestores profesionales o vender sus negocios en lugar de traspasarlos a la siguiente generación, el 43% sigue esperando que sus hijos continúen y hagan crecer el negocio, la marca o los activos familiares, garantizando así la continuidad del legado familiar.

A pesar de que la mayoría de los multimillonarios con hijos consideran que comparten su visión sobre la dirección del negocio, la riqueza familiar y las actividades filantrópicas, perciben grandes cambios en las prioridades a futuro. Ven a sus hijos como personas que priorizan el avance tecnológico y la innovación, el estilo de vida y la inversión de impacto más ellos. 

Avisan las generaciones más jóvenes tendrán que afrontar varios desafíos globales, con un 75% identificando la tecnología y la inteligencia artificial como un desafío social urgente, seguido por el cambio climático (55%) y la pobreza y la desigualdad (45%).

En cuanto a prioridades de inversión, a pesar de la volatilidad del mercado en 2025, Norteamérica sigue siendo el principal destino de inversión (63%), seguida de Europa Occidental (40%) y Gran China (34%). Con un contexto de renovada confianza en la Gran China y en Asia-Pacífico en general, el 42% de los multimillonarios planea elevar su exposición a las acciones de mercados emergentes en los próximos 12 meses. Entre las acciones de mercados desarrollados, el 43% de los multimillonarios piensa en ampliar su exposición, mientras que el 7% espera reducirla.

Muchos multimillonarios también tienen la intención de incrementar su exposición al capital privado (tanto directamente como a través de fondos), a hedge funds y a infraestructuras durante los próximos 12 meses. 

Entre las principales preocupaciones para el próximo año se encuentran los aranceles (66%), los conflictos geopolíticos (63%) y la incertidumbre política (59%).

El informe de UBS pronostica que en las próximas décadas seguirá aumentando el número creciente de multimillonarios a medida que la Gran Transferencia de Riqueza continúa acelerándose. Se estima que los multimillonarios transferirán alrededor de 6,9 billones$ en el mundo de aquí a 2040, de los cuales al menos 5,9 billones se transmitirán a hijos, ya sea directa o indirectamente a través de los cónyuges.